Como el miedo a las alturas, existen situaciones en la vida que nos cuesta enfrentar. Como regla general tratamos de evitarlas. Es por ello que es más fácil encontrar personas que tienen buenas intenciones que personas que estén generando impacto a través de sus propios proyectos sociales. Por supuesto, no todos nacemos para ser emprendedores, pero gran parte de aquellos que quieren serlo, enfrentan uno de los obstáculos más grandes: sus propios miedos.

Así es como nuestros miedos o nuestra capacidad para enfrentarlos determina qué tanto logramos transformar nuestras intenciones en acción. Estos son algunos ejemplos de los miedos más comunes que debemos enfrentar para empezar o continuar adelante con nuestro proyecto social:

Miedo A…

1. Arriesgar

Emprender no es siempre un camino de rosas. Todo un principio lleva sacrificios. Ten presente que te estás enfrentando a un mundo que hasta ahora, es desconocido para ti. Es normal que tengas miedo y que te cueste renunciar a tu comodidad. Emprender un nuevo proyecto requiere de tiempo, esfuerzo, energía y sobre todo disposición de querer hacer las cosas. En esta etapa nada es seguro y la incertidumbre asusta pero también recuerda que en este punto, también todo es posible.

2. Ser criticado

No puedes evitar los comentarios y puntos de vista de otros. Si te empeñas en que todo el mundo se focalice solo en tus cosas buenas y no te critiquen, te pueden pasar dos cosas 1) que pierdas tiempo valioso tratando de complacer a todos y dejes atrás tu meta u objetivo por precisamente buscar su aceptación, 2) que pierdas críticas constructivas que te puedan ayudar a mejorar. Siempre es bueno tener el punto de vista de personas que no están dentro del proyecto, brindan perspectivas distintas a situaciones o aspectos que quizás no has considerado o estás pasando por alto.

3. Comprometerse

Emprender un proyecto y aún más de carácter social requiere de un compromiso firme y duradero. Ten en cuenta que ahora, tendrás el privilegio y la responsabilidad de tomar decisiones que antes no podías. Aunque emprendas junto con otras personas, tu palabra tendrá más peso que antes. A pesar de esto puede asustarte, es un punto a favor muy grande que permitirá avanzar con mayor facilidad.

4. Fracasar

Entre los obstáculos más comunes que impiden a las personas a crear, innovar y emprender está el miedo al fracaso. Sin embargo, existen culturas en las que fracasar es una de las herramientas más poderosas pues les permite ganar experiencia y aprender. En otras palabras, logran transformar algo que creemos negativo en una herramienta increíblemente poderosa. Reflexiona y pregúntate cuál es el costo de no intentarlo y si vale la pena quedarte solo imaginando lo que podría pasar de intentarlo.

5. Al éxito

Parece irónico, pero muchos de nosotros nos aterra el hecho de que realmente lo que imaginamos y queremos se pueda convertir en realidad. De hecho, una gran número de personas están más preparadas para perder que para ganar. Culturalmente hemos crecido creyendo que no somos lo suficientemente buenos, ¿te suena familiar algunas de estas frases?: “vamos a ver cómo me va”, “veremos si tengo suerte”, “lo voy a intentar”, etc. Aprende a aceptar que no solo mereces lograr lo que quieres, sino que es totalmente posible.

¿Cuál es tu mayor miedo a emprender? 

Adriana Cárdenas – Blog Idealistas