Los alimentos antioxidantes favorecen la eliminación de los radicales libres en el organismo y eso nos ayuda a mantenernos jóvenes y en buena salud. Una dieta antioxidante tendrá que ser rica en estos alimentos.
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La fruta y las verduras son los mejores aliados dentro de una dieta antioxidante.
- Las verduras son antioxidantes porque ricas en fibra, estimulan el intestino y aceleran la eliminación de las toxinas. Crudas o poco hechas aportan las vitaminas y los oligoelementos necesarios a la regeneración de las células. También benefician al hígado y a los riñones, órganos implicados en la digestión y que pueden necesitar evacuar los radicales libres creados en el proceso. Si sigues una dieta antioxidante, tendrás que tomar verduras en abundancia como mínimo 2 veces al día.
- La fruta es antioxidante porque es rica en vitaminas antioxidantes como la C, la A o la E. La fruta se mezcla de maravilla en las ensaladas, se puede tomar de postre o en zumos naturales ricísimos para empezar bien el día, son muy digestivos y aseguran el primer "lavado" del día. Una dieta antioxidante comporta como mínimo 4 piezas de fruta al día.
La fruta y las verduras ricas en vitamina C son antioxidantes y fortalecen el sistema inmunitario. Destacan la naranja, el kiwi, la fresa y el pimiento rojo.
La zanahoria, la calabaza y el melocotón son muy ricos en vitamina A. La vitamina A es antioxidante porque tiene un papel fundamental en el desarrollo celular.
Los frutos secos son ricos en vitamina E. La vitamina E es un antioxidante muy potente que cuida de tu salud cardiovascular. Tomar frutos secos es decisivo dentro de una dieta antioxidante.
Cuando sigues una dieta antioxidante, el aceite de oliva tiene que ser la única fuente de grasa añadida a tus platos. Además, el aporte en grasa de los alimentos tendrá que ser mínimo porque a parte del aceite de oliva, casi todas las grasas favorecen la oxidación del organismo y no pueden estar presentes durante su dieta antioxidante.
Las cereales integrales, los frutos secos y el marisco contienen selenio y cinc, que neutralizan la acción de los radicales libre. Estos minerales tienen un papel fundamental en el proceso de desintoxicación y deben consumirse varias veces al día cuando se sigue una dieta antioxidante. Una rebana de pan integral con aceite de oliva al desayunar, una ensalada con nueces de primer plato con unas gambas a la plancha al mediodía, arroz o pasta integral con verduras en la cena por ejemplo.
Beber en abundancia ayuda a limpiar el organismo. Por eso es importante tomar agua, batidos de fruta, licuados vegétale o zumos naturales varias veces al día cuando sigues una dieta antioxidante.
Durante este periodo de limpieza que es la dieta antioxidante, el aporte en proteínas tiene que hacerse con carnes blancas magras, pescados y mariscos. Se puede consumir también lácteos desnatados una vez al día y 2 o 3 huevos a la semana.
En cuanto al aporte en hidratos de carbono, las cereales que se consumen tendrán que ser siempre integrales, se elimina de la dieta antioxidante el pan blanco, la pasta no integral y cualquier producto refinado cómo la bollería y por supuesto todos los azucares rápidos. La única fuente de azúcar que tendrá será el azúcar contenido de forma natural en la fruta.
Por fin, diremos que se prohíbe el consumo de alcohol y café y que el consumo en té se limita al té verde. Cualquier tipo de infusión natural esta autorizado desde el momento que se toma sin leche ni azúcar.
Ejemplo de un menú antioxidante - Mi menú antioxidante personalizado
Caroline Sourgen
www.calorinet.com
Sobre la Autora:
Caroline Sourgen se dedica al asesoramiento en dietética para particulares y empresas. En www.calorinet.com, proporciona información gratuita sobre nutrición y dietas, servicios de dietas personalizadas, diet-coaching y consejos dietéticos en línea.