Saltar al contenido principal

¿Y sigues cobrando por hora?

Una de las trampas más grandes en la que caen mujeres emprendedoras que prestan servicios, tales como coaches, terapeutas, profesionales o consultoras independientes, es el cambiar sus horas por dólares.

Parece ser lo más lógico, desde el punto de vista laboral, pero no lo es si quieres transformar el servicio que te apasiona en un negocio sólido que te ingresa dinero por múltiples vías, sin convertirte en una esclava de él.

He visto que la gran mayoría de las mujeres que comienzan sus propios negocios como coaches y consultoras transan sus servicios en base horaria, porque simplemente no conocen otras opciones.

Es lo más parecido a la fuente de ingreso para la cual todas hemos sido educadas: el de trabajar como una empleada para el negocio de otros.

Por eso es natural asumir que:

• Cuando vendo mis servicios, vendo mi tiempo.
• Cuando mis clientes me pagan, compran un segmento de mi tiempo.
• Para ganar más, sólo debo vender más tiempo (¡trabajar más horas!).

Estos preceptos parecen funcionar muy bien cuando un negocio recién está comenzando y tienes tiempo de sobra. Sin embargo, la problemática de cobrar por hora se hace evidente una vez que te acercas al supuesto “limbo” de una empresa de servicios: una consulta llena, ¡y te das cuenta que llegaste al techo de tus capacidades!

Ahí es cuando el sistema comienza a flaquear y aparecen el agobio, el cansancio y los sentimientos de estancamiento.

Lo bueno es que ¡todo esto puede cambiar! Sólo tienes que renovar tu mentalidad acerca de cómo entregas tus servicios y reemplazar los tres supuestos anteriores por estos:

• Cuando vendes tus servicios, no vendes tu tiempo, sino la solución a un problema, el apaciguamiento de un dolor o la satisfacción de una necesidad.
• Tus clientes no te compran tu tiempo, sino un resultado o una transformación.
• Puedes ganar más, SIN tener que trabajar más.

EL secreto está en vender paquetes de servicios que ofrecen una serie de beneficios atractivos para tus clientes que les darán los resultados que buscan, no sólo un número de horas de tus servicios.

Además puedes apalancar tu tiempo atendiendo a grupos pequeños en vez de trabajar uno a uno, ya sea con programas de alto nivel, de tipo Platino, o con membresías en las cuales entregas tus conocimientos y experiencias a un gran grupo de personas a cambio de una cuota mensual.

Si ya estás cansada de cambiar tus horas por dólares, quieres generar más ingresos y, al mismo tiempo, tener más libertad, debes rediseñar el modelo de negocio que estás usando.
¿Quieres aprender cómo conducir todas tus conversaciones sobre dinero con éxito? Descarga gratuitamente mi guía práctica “Cómo Hablar Sobre Dinero Con Confianza y Seguridad” en este enlace: www.ProsperidadConProposito.com

Bettina Langerfeldt

La importancia de una profesional de Recursos Humanos en el servicio doméstico

En este artículo te contaremos más sobre la figura de los profesionales Recursos Humanos. ¿Sabías que son una gran ayuda en sectores como el de los servicios domésticos? Hoy, hablamos de una faceta de los RRHH que no todo el mundo conoce: su utilidad para encontrar la mejor canguro o empleada del hogar.

Cada vez que quieres cambiar de empleo toca participar en un proceso de pre-selección y selección final. Este camino no lo hacemos solos, sino que estamos acompañados por profesionales que (a veces hasta invisibles para nosotros) se encargan de gestionar y organizar nuestro perfil para que sea interpretado por encargados técnicos y económicos.

¿Quiénes son? Profesionales de recursos humanos. Su principal tarea es la de generar la conexión entre perfiles requeridos de personal y los individuos en sí. No sólo tratan de buscar en el mercado a personas capaces de realizar una determinada tarea, sino también de seguir su carrera dentro de la empresa una vez contratada. Realizar una pre-selección no es sólo administrar una agenda, sino también preparar todo un entorno: alta del empleado, obra social, nóminas, seguros seguimiento de su trabajo, etc.

¿Quién cumple este rol cuando se trata de trabajos de tipo doméstico?

De forma consciente es necesario que alguna de las partes tome este rol (tanto empleador como empleado). El problema radica en que ninguno de ellos es profesional y asesorarse en este campo conlleva tiempo. La experiencia nos ha demostrado que cuando una tarea no se realiza de forma profesional, se es más propenso a cometer errores y no nos gustará demasiado que esto impacte en un entorno laboral.

Como empleados, estaremos desorientados; como empleadores, también. No existen manuales sobre cómo hacer las cosas bien en este campo.

¿Ayuda Internet?

En efecto no. La experiencia y pericia necesarias exceden aún los estudios universitarios mejor calificados. No puede aprenderse en Internet a ser un profesional experto en reconocer al empleado mejor cualificado para una tarea doméstica. Incluso aunque creamos conocer concretamente la necesidad que tenemos al contratar una empleada del hogar, tenemos una fuerte deficiencia en todo marco legal a considerar previo a la contratación. Un profesional de recursos humanos estaría rápidamente a la vanguardia si tuviera este caso entre manos.

¿Existen profesionales de recursos humanos dedicados a las contrataciones domésticas?

Las contrataciones domésticas no representan una tarea constante para un profesional de este tipo, por lo que las agencias de trabajo no tienen su foco colocado en ello. Aunque en efecto estas entidades sí buscan conectar empleados con empresas aún para trabajos por un tiempo definido.

Sin embargo sitios como Tuempleada.com tienen a vuestra disposición profesionales de selección de personal. Particularmente en este portal, sus expertos han analizado el perfil de sus candidatas de empleo doméstico, realizado el proceso de análisis y catalogando esta información en su base de datos. Además de las candidatas para diferentes tareas del hogar, se ofrecen servicios directamente relacionados (cámaras de vigilancia remota y garantías de contratación, entre otros). Un usuario que necesita una empleada para su hogar, no tiene más que ingresar al sitio, ponerse en contacto con la responsable de Recursos Humanos y dejarse llevar para puedan proporcionarle una empleada acorde a sus necesidades.

Alicia Sánchez Rodríguez-Rey, de TuEmpleada.com.

Cómo dejar de controlar los detalles y hacer seguimiento a tu equipo

Hoy te traigo un estupendo artículo de Elizabeth Saunders  publicado en la Harward Business Review (www.harvardbusinessreview.com) sobre querer controlarlo todo en el trabajo titulado ‘How Office Control Freaks Can Learn to Let Go’, en el que Elizabeth nos habla de cómo dejar de controlar los detalles cuando tienes nuevas responsabilidades, aprendiendo a delegar y distribuir tareas, y a crear sistemas de seguimiento a tu equipo. Como en otras ocasiones, ruego disculpes los posibles errores en la traducción.

Muchos profesionales altamente cualificados sufren una batalla interna que hace estragos cuando ascienden desde puestos en los que prosperaron como contribuyentes individuales, a puestos que les obligan a que el trabajo realizado dependa de otros. Por un lado, se enorgullecen de saber más que nadie sobre su área y tienen mucha confianza en sus capacidades para hacer un trabajo excepcional. Por otro, el alcance de sus nuevas responsabilidades hace que ya no sea posible mantenerse al tanto de todos los detalles – y lo hace incluso lo hace preferible -.

Si estás tomando a tu cargo un creciente número de proyectos o de personas, la única manera de recuperar la sensación de control es, paradójicamente, dejar de lado el control: deja que otras personas te ayuden. Esto requiere que te enfrentes a temores como: «Tal vez no se hará de la manera que yo lo hubiera hecho». O «Tal vez voy a tener que aplazar la respuesta a otra persona en lugar de conocer inmediatamente la respuesta por mí mismo». También es necesario redefinir el control, pasar de «tener cada detalle en tu cabeza» a «tener el nivel correcto de perspectiva general para tomar decisiones con suficiente información y los sistemas adecuados en su sitio, para saber cuándo es momento de hablar con alguien o cuando necesitas realizar la siguiente acción.” Y es necesario redefinir tus competencias para «ayudar a los demás a hacer un buen trabajo,» en vez de «trabajar bien tú solita/o».

He aquí cuatro pasos para poner este cambio de mentalidad en acción, para lograr un mayor sentido de paz y control, y la autonomía de los que te rodean:

1. Evaluar cuidadosamente lo que sólo tú puedes hacer
Si sigues teniendo responsabilidades añadidas a tu cargo – como más personas para gestionar o más proyectos para supervisar – te llegará la sobrecarga, a menos que estuvieras trabajando previamente por debajo de tu capacidad.
Para contrarrestar estas inversiones de tiempo añadido, tendrás que examinar cuidadosamente lo que sólo tú puedes hacer haciéndote estas preguntas:
• ¿Podría alguien completar esta labor a un nivel aceptable?
• ¿Podría alguien hacer parte de este proyecto?
• ¿Podría alguien hacer el proyecto inicial, por lo que yo sólo tendría que revisar y «ajustar»?
• ¿Este trabajo me impide hacer mis actividades de mayor valor?

2. Diferir pronto y con frecuencia

Diferir es diferente a delegar. Delegar es dar el trabajo a alguien, quedando fuera de tu responsabilidad personal; diferir incorpora delegar, y también implica pasar las actividades a la persona o personas apropiadas, antes de que la tarea llegue a tu lista de tareas pendientes. Para ello es necesario desviar las tareas aleatorias que realmente deben ir a parar a otra persona – incluso cuando te dicen ¿podrías ayudarme? Por ejemplo, si alguien te hace una pregunta de IT cuando hay un departamento IT a tiempo completo, dirígeles amablemente al departamento de informática. O si alguien te pregunta acerca de un proyecto del que ya no formas parte, dirígele a alguien que esté actualmente en el equipo. O si estás invitada/o a asistir a una reunión en la puedes ofrecer una idea, pero otros asistentes podrían probablemente ofrecer algo similar, considera no ir.
No te ofrezcas voluntaria para actividades adicionales si ya no puedes lograr hacer las cosas de tu propia lista de tareas. Si estás acostumbrada/o a hacerlo todo tú misma/o y sientes orgullo de ser capaz de resolverlo todo, esto te hará sentir incómoda/o. Incluso podrías sentir que no estás trabajando en equipo. Pero al final, diferir las tareas que otros pueden hacer es una muestra de respeto hacia la competencia de los demás, y permite a los otros disponer de la capacidad para hacer lo que antes sólo tú podías hacer – que es lo que realmente necesita tu equipo.

3. Crear sistemas de seguimiento simples – y confiar en ellos

Cuando has delegado o diferido temas de los que tú tienes la responsabilidad de los resultados, contar con sistemas de seguimiento juega un papel fundamental en tu capacidad para estar segura/o de que el trabajo se haga bien.
Para asegurarte de que esto sucede, tienes que tener dos elementos en cuenta:
1) un seguimiento consistente para saber cuáles son las actividades pendientes de tus proyectos actuales.
2) una rutina consistente para su verificación.
Un seguimiento consistente podría ser tan simple como un documento de Word o Excel en Google Drive, o una lista de tareas en Outlook para cada miembro de tu equipo. Para un mayor nivel de sofisticación, puedes usar un sistema de gestión de tareas como Asana. En cuanto al momento de comprobar estas tareas, puedes hacerlo durante el tiempo de planificación semanal en el que revises el estado de todos los proyectos; en una reunión periódica con la persona responsable; o en el momento adecuado antes de la fecha de entrega. Para que puedas confiar en el sistema, asegúrate de que todas las tareas delegadas están en el documento de Word o Excel dentro de Google Drive, o en la lista de tareas de Outlook que estés utilizando para su seguimiento, y que las fechas para hacer el seguimiento están en tu agenda.

4. Resistir tomando de nuevo el control

Una vez que empiezas a dejar de lado el control, inevitablemente, habrá un momento en el que algo no se hará de la manera que tú prefieres. Tu reacción instintiva te llevará a culparte por soltar – «¿Por qué tuve que dejar que nadie más haga esto?» – que normalmente se manifiesta en la superficie como ira o frustración con los demás. Pero en vez de poner inmediatamente la tarea de nuevo en tu agenda, transforma esta situación en una oportunidad para el aprendizaje. En primer lugar, evalúa si se puede hacer algo diferente en el futuro. En segundo lugar, ayuda a quien hizo el trabajo a entender lo que necesita saber para completar el trabajo con éxito la próxima vez. A menudo, no sabrás lo que salió mal hasta que realmente profundices. Por último, recuerda que debes concentrarte en tu propio trabajo de mayor valor, en lugar de dejar que el miedo a soltar evite que hagas la mayor contribución a tu organización.

Para dejar de hacer y controlar todo personalmente en el trabajo, debes evaluar cuales son las tareas que sólo puedes hacer tú; diferir y delegar el resto de tareas a tu equipo, crear sistemas de seguimiento simples y tomar de nuevo el control.

“Cuando las peticiones son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el equipo” Sun Tzu
__________________

Marta Morón – www.mujerlider.es

Emprendedor centra tus expectativas en ti

Cuando eres un emprendedor y en tu actividad está implícita, lo que te gusta hacer, pero también lo que deseas que ocurra, hay mucha inversión intangible que debe ser cuantificada y gestionada para que te ayude a conseguir tus objetivos con éxito. Los intangibles son aquellos conceptos difíciles de cuantificar en una hoja de excell, y que muchas veces son valores y motores importantes para nuestra actividad si los reconocemos y los utilizamos de forma adecuada.

Un ejemplo sencillo y cotidiano de la actividad de un emprendedor, son las reuniones de colaboración y esperanza que se dan en nuestras relaciones profesionales o networking. Para que estas se conviertan en acciones fructíferas incluso con ese  formato de colaboración, y puedan quedar hilvanados en ese tipo de encuentros, posibilidades y oportunidades de futuro, es muy recomendable tener la actitud personal correcta.

Un talante adecuado en ese tipo de encuentros es que participes con las expectativas puestas en ti, y no en los demás, y que vayas con semillas claras para sembrar adecuadamente y para recoger el fruto que desees realmente, dejando poco a la improvisación, pero preparado para lo impredecible.

Planificar esperando en una actitud pasiva, es decir, centrado en la esperanza de que otro o algo de fuera suceda, y se convierta en un detonante esencial en nuestro proyecto, es entre muchas cosas una disposición estresante, y puede ser frustraste si eso no ocurre tal y como uno espera. Si en cambio pones sencillamente tus expectativas en las posibilidades y en la confianza en lo que tú haces, y aceptas la responsabilidad de lo que pase, sin esperar que nadie se convierte en la pieza clave e indispensable para tu proyecto, tal vez los pasos te puedan parecer al principio más pequeños, o menos arriesgados, en cualquier caso estarán anclados en ti y no en los demás, y podrás modificarlos y adaptarlos siempre que lo necesites.

Cuando muchas veces, un cliente, un amigo o un proveedor, se convierte en esa pieza clave, como sucede en la vida; lo que no le corresponde a uno depende ineludiblemente de otro, y eso no está bajo nuestro control.

Centrar las expectativas en uno mismo es un valor emprendedor muy positivo a largo plazo. Te ofrece una base sólida sobre la que crecer, menos dependiente del entorno, y si además estas en buena conexión contigo mismo podrás focalizarte en las oportunidades que vayan surgiendo por el camino y convertirlas en objetivos alcanzables para ti y tu proyecto.

Marta Tramullas

Tres fuentes de ingreso que son claves para mantener un flujo de caja estable en tu negocio online

Muchas mujeres emprendedoras no saben cómo generar ingresos estables para sus negocios online y trabajan en exceso, gastando tiempo innecesario en actividades que no les retribuyen ingresos. Para que tengas más claridad a la hora de crear tus fuentes de ingresos, te enseño tres maneras simples de mantener un flujo de caja estable en tu negocio online

Como mujer emprendedora, la prioridad número uno es la de mantener un flujo estable de ingresos entrando a tu negocio en todo momento.

Sin embargo, he visto que muchas mujeres emprendedoras que trabajan online se distraen fácilmente con miles de otras actividades antes de enfocarse regularmente en crear fuentes de ingreso para su negocio.

Por eso les recomiendo a mi alumnas a dedicar las primeras horas de su día—mínimo media hora diaria—exclusivamente a la generación de nuevas fuentes de ingreso.

¿Cómo se hace?

En primer lugar, tienes que dejar de creer que solo existe una manera de ingresar dinero a tu negocio online.

Existen varias maneras diferentes de generar ingresos para un negocio online y deberías planificar tu negocio de tal manera que las tengas todas implementadas para estabilizar tus ingresos y dejar de lado la montaña rusa del constante altibajo del dinero que causa tanto drama en los negocios de mujeres emprendedoras que desean ayudar a muchos, pero no saben cómo monetizar su misión con éxito.

Básicamente, existen 3 fuentes diferentes de ingresos que puedes ir implementando a medida que avanzas con tu negocio online:

1. Ingresos acelerados:
Son ingresos que generas al trabajar en forma directa con tus clientes. La ventaja que tienen es que los puedes implementar rápidamente, incluso sin tener lista ni página web.
La desventaja es que requieren de tu intervención directa, es decir, cambias tus horas por dólares. Esto limitará el crecimiento en tu negocio y arriesgas caer en el cansancio y el agobio si solo trabajas con este tipo de ingresos.

2. Ingresos estabilizadores:
Son ingresos recurrentes y pasivos que fluyen hacia tu negocio en forma continua.
Ya no trabajas “uno a uno” con tus clientes, sino adoptas modalidades de servicio grupal, lo que te permite apalancar tu tiempo y ganar mucho más dinero con el mismo esfuerzo.
Este tipo de ingresos tienen la gran ventaja de estabilizar tu negocio y darte la libertad que necesitas para seguir creciendo en él.
Su desventaja es que necesitas tener una lista de suscriptores y cierto posicionamiento para poder tener éxito con estas fuentes de ingreso.

3. Ingresos magnificadores:
Son fuentes de ingreso que no necesariamente contribuyan en forma sustancial a tu ingreso anual, pero si te generan un flujo constante de prospectos nuevos a tu negocio.
Las fuentes de ingresos magnificadores te ayudan a llenar los dos programas anteriores y te permiten tener un flujo continuo de clientes nuevos hacia tu negocio.

Cambia tu mentalidad

Lo más importante que debes hacer para poder crear estas 3 diferentes formas de ingresar dinero a tu negocio, es cambiar tu mentalidad.

Debes dejar de lado la trampa en la cual tantas mujeres emprendedoras caen, –la de pensar en que debes trabajar duro para ganar dinero.

Recuerda que lo más importante que siempre debes tener en mente es que debes enfocarte primordialmente en generar fuentes de ingreso  para tu negocio, antes de derrochar tus energías en abrir tu mail o meterte en Facebook.

Independientemente de adónde te encuentres en tu negocio, ¡tú flujo de caja es lo más decisivo!

Cuando expandas tu mente y te enfoques en incluir las 3 maneras diferentes de generar ingresos para tu negocio, vas a subir dramáticamente tus ingresos, y disminuirás significativamente el estrés que estás viviendo en el día a día de tu negocio online.

Lo mejor de todo es que te transformarás en la empresaria online que siempre soñaste ser.
¡Marcarás una diferencia al afectar muchas vidas, mientras vas prosperando en tu negocio con seguridad y confianza, manifestando tu poder femenino en todo su esplendor!

Si deseas obtener más orientación sobre cómo te puedo ayudar a monetizar tu misión con un negocio online sólido, que te permite ganar el dinero que vales mientras ayudas a miles de personas, ¡aplica para una sesión estratégica conmigo y conversemos!

Bettina Langerfeldt – www.tusitiodemembresia.com

Depende de tu nivel de autoestima será tu éxito

Cuando decidimos emprender un proyecto y transformarlo en realidad, surge una serie de situaciones que hacen que todo el proceso sea entretenido, más aún cuando comienza a verse una panorama poco alentador y si a eso le sumamos el poco control de las nuevas tecnologías y medios de comunicación , todo suma y puede convertirse en un proceso cuesta arriba, y aquí es donde la mayoría abandona en el camino al éxito, está claro que el tamaño del premio por lógica te invitara a la misma proporción de esfuerzo y dedicación,  es decir, al tamaño de tu meta, será el tamaño de tu trabajo, así que si no comenzamos con los cimientos fuertes podemos perecer en el intento. Y es aquí cuando el papel de la “AUTOESTIMA” será el ingrediente clave para permanecer con fuerza y constancia y ver al final,…el éxito.

Claro que es muy amplio lo que significa el autoestima, pero para el ámbito de emprender tu proyecto significará, cuanto crees en ti, cuanto realmente te amas y cuanto te atiendes, fortaleciéndote a ti misma, desarrollando ese amor tan magnifico; Que nos invita a ver oportunidades en vez de dificultades, ese combustible que entiende todo proceso, y sabe que todo está dentro del tiempo.

“La Autoestima” es amor propio en su totalidad de expresión, para todo lo que tu hagas y le des el valor real que tiene. El éxito comienza desde el momento que crees en ti y que puedes. Todo lo que aprendas en el camino a tu meta, será parte de esa riqueza.

Es tu amor el potencial combustible para que tu proyecto se materialice y le des el tiempo para que logre su cometido. Recuerda que todo tiene su proceso, lo esencial es que cada paso te lleve en dirección a tu meta, sin perder el entusiasmo, que lo genera esa ilusión y esa energía potenciadora del amor, que nos caracteriza cuando damos o aportamos algo en nuestro proyecto.

Así que te invito a alimentar esa cada día esa autoestima ingrediente clave para alcanzar el éxito. Un saludo grande , te espero en mi blog y hasta la próxima.

Linda Zoraya

http://lindazoraya.blogspot.com.es/

 

Cómo mejorar tus competencias con el Coaching empresarial

Durante el pasado siglo, las empresas se basaban en la productividad. La economía del siglo XXI sin embargo, está basada en los seres humanos que conforman la empresa, ya que entiende que son quienes generan esa productividad a través de sus competencias, y lo hacen en función de su grado de satisfacción con el puesto y con la empresa.

Tanto si hablamos de ti como empresaria/o, o como directiva/o, debes tenerlo en cuenta. Es aquí donde puede ayudarte una/un coach, para que, a través de tus competencias personales incluido tu liderazgo, así como las de tu equipo, podáis alcanzar la tan ansiada productividad.

Qué son las competencias en el ámbito de la Empresa

“Competencia es una actuación integral para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y compromiso ético, articulando el saber ser, el saber hacer, y el saber conocer.” (García Fraile, 2009; Tobón, 2010).

Las competencias son la interacción armoniosa de las habilidades, conocimientos, valores, motivaciones, rasgos de personalidad y aptitudes propias de cada persona, que determinan y predicen el comportamiento que conduce a la consecución de los resultados u objetivos a alcanzar en la empresa.

Mejora de competencias con el Coaching para Directivas/os

Siendo las competencias el conjunto de habilidades, valores, motivaciones, rasgos de personalidad, etc. de la persona, es tu responsabilidad que las tuyas sean las óptimas para desarrollar tu desempeño en la empresa, y para el liderazgo de tu equipo.

Es ahí donde una/un coach tiene mucho que aportar, ya que una/un coach ejecutivo te ayudará a crecer profesionalmente, desarrollando aquellas competencias que favorezcan tu labor, beneficiándoos a ti y a la empresa a través de tu transformación.

Mejora de competencias con el Coaching para Empresarias/os

Además de todo lo mencionado respecto al Coaching para directivas/os, en el caso de las empresarias/os esto se magnifica, ya que hay que sumar una mayor implicación, y la presión que sentimos al tener la responsabilidad final de la empresa, incluso si estás tú sola/o, y del liderazgo de todo el personal del equipo.

Ten en cuenta que las competencias deben estar siempre en proceso de cambio, adaptándose continuamente a las nuevas exigencias del negocio, y que debes implantar la gestión por competencias en tu empresa, involucrando al personal.
(Puedes leer más sobre Coaching empresarial y ejecutivo pinchando aquí.)

Tu productividad y la de tu equipo dependen fundamentalmente de las competencias profesionales de todos en el ámbito de la empresa. Con la ayuda de una/un coach lograrás adquirir aquellas competencias necesarias para el desarrollo óptimo de tus funciones
en la empresa, y de tu liderazgo. Recurre al Coaching para crecer.

“Para depositar su confianza en sus líderes, las personas necesitan pruebas de su competencia. Tienen que sentir que sus líderes merecen su confianza en virtud de su carácter y competencias profesionales”. Warren Bennis

Marta Morón – www.mujerlider.es

Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales.

¿Es este el diálogo interno que te está saboteando?

Muchas coaches, consultoras y profesionales independientes tienen problemas a la hora de subir sus honorarios.
¿Crees que tienes que lograr mucho más antes de poder llegar al mismo nivel de ingresos que ves en tus pares?
¿Crees que tienes que cambiar externamente: ser más, prepararte mejor, aprender más y tener mucha más experiencia, etc.
Quiero que sepas que el verdadero problema no está fuera, ¡está en tu mente!
Estás escuchando diálogos internos que te trasmiten mensajes que simplemente no son ciertos.
Si quieres generar más ingresos con lo que haces, pero se te hace difícil subir tus honorarios, probablemente te esté asaltando alguno de los siguientes pensamientos:
• “Me preocupa que, si subo mis precios, varios de mis clientes ya no me podrán contratar.”
• “No debe ser tan valioso lo que me apasiona hacer, porque es innato y me nace naturalmente.”
• “¡No conozco a mujeres en mis círculos que cobren tanto!”
• “Voy a tener más clientes si mantengo mis honorarios bajos.”
• “Si cobro más, voy a tener que entregar más, y no tengo el tiempo y/o los conocimientos para poder hacerlo.”
Te hago una pregunta: ¿Qué pasaría si ninguno de estos diálogos internos fueran verdad?
Porque NO lo son. Son suposiciones que vienen de un lugar de miedo, dudas e inseguridades que no tienes por qué tolerar.
Lo sé, porque yo también los tuve, hasta que un día decidí ya no aceptarlos, porque estaban boicoteando mi éxito como empresaria.
¿Cómo lo hice? ¡Es fácil, tú también lo puedes hacer, hoy mismo!
Me paré y rayé una línea imaginaria al frente mío. Me imaginé que, a un lado estaba mi diálogo interno del pasado, que me había llevado al nivel de ingresos que tenía en ese momento (que no me gustaba).
Al otro lado vislumbraba otro diálogo. Era Dios hablándome y revelándome su perfecto plan para mí. Veía Sus deseos de darme el poder de crear riquezas (Deuteronomio 8:18) y lo mucho que se deleitaba en mi prosperidad (Salmos 35:27).
Tomé un paso y crucé esa línea, con la firme determinación de no volver jamás a ese lugar de diálogos internos mentirosos.
¡Tú también lo puedes hacer!
No esperes más. La perfección no existe, solo te detiene. Tú estás lista para ser generosamente recompensada por lo que amas hacer.
Eres brillante en lo que haces y hay muchas personas esperando poder recibir lo que solo tú les podrás entregar.
Para comenzar, aquí tienes un diálogo interno que sí es verdad: mientras más dinero ganes, ¡a más personas podrás ayudar!
¡Cruza la línea, querida mujer emprendedora!
¿Quieres aprender cómo puedes descubrir tu esencia específica para alcanzar un nuevo nivel de ingresos con estrategias de negocio y de marketing que te permitan alcanzar a mucho más personas, en menos tiempo? Aplica a una sesión estratégica gratuita conmigo y veremos cómo te puedo ayudar a tener más clientes y generar más ingresos con lo que amas hacer!

Bettina Langerfeldt – www.bettinalangerfeldt.com

¿Cómo hago crecer mi despacho?

Lidiar con la alta competencia y saberse adaptar a las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental para que un abogado o asesor llegue a nuevos clientes y pueda ampliar su negocio

Esta será la pregunta del millón que muchos profesionales se hagan cada día. ¿Dónde está el secreto para ganar clientes? En unos años duros, en los que a la debilidad económica se le ha sumado una alta competencia y la revolución tecnológica que todo lo cambia, hacer que un negocio crezca es una tarea compleja. Pero no imposible.

No es ningún secreto que, entre tanta oferta de abogados y asesores, hay que saber destacar entre la competencia, hacerse no solo visible (que ya es complicado) sino también atractivo. Ofrecer ese valor añadido que haga al cliente decantarse por tu servicio y no por el del bufete de al lado. Pero, ¿cómo? Sigue leyendo.

Evidentemente la calidad decide. Ser un abogado que gana casos dentro de tu especialidad hará que tu nombre circule, que seas recomendado, y que más gente decida acudir a ti. Si formas parte de un bufete o estás pensando crear uno, es mejor contar con pocos profesionales que sean buenos, a tener muchos del montón. Capta el talento y sedúcelo, trabaja junto a compañeros brillantes, o vincula tu nombre al de profesionales con una reputación creciente. Esto hará que tú destaques entre la multitud, aunque tus honorarios sean superiores al de tus rivales. Porque no lo olvides, la calidad también se paga, y el cliente sabe en la mayoría de los casos que lo barato le saldrá caro.

Pero tus triunfos no deben ser a costa de todo. Cada vez más, los profesionales que respetan la ética y tienen unos valores arraigados e identificables (de nuevo, no vale con serlo, sino que también hay que parecerlo) son mejor valorados por los consumidores, y estos están dispuestos a pagar un poco más por ello.

Tu presencia en Internet es determinante. Innova.

El rápido mundo digital exige cambio. Las empresas que no han sabido adaptarse al cliente del siglo XXI son las que peor lo han pasado, e igual sucede en el ámbito del derecho. Si el mundo cambia, tienes que aprender a cambiar con él. Y no solo eso, no solo vale con adaptarse, sino aprovechar las ventajas que te ofrece Internet para sacar partido. ¿Cómo?

Lo primero que debes hacer es cuidar tu imagen corporativa. Actualmente un cliente, salvo los de mayor edad, busca en la web lo que necesita, cualquier cosa, y por supuesto también al que será su abogado o asesor. Si tu negocio no tiene siquiera página web, no está presente en las redes sociales, estás en desventaja. Actualmente las vías de feedback con los potenciales clientes son inmensas, por eso tienes que abrir una forma de que ellos se puedan comunicar contigo, de que vean qué es lo que ofreces.

Para ello puedes contratar a un experto en redes. O puedes estudiar qué es lo que hace la competencia y copiar su modelo, aunque de esta forma siempre irás detrás de ellos. Dedica tiempo a pensar qué es lo que a ti te gustaría encontrar si fueras cliente, y hazlo posible a través de tu web.

Internet cada vez copa más cuota de mercado, y si no sabes aprovecharlo no ganarás clientes. Existen en España plataformas digitales que han revolucionado el mundo del derecho a través de la innovación, y ahí también tienes tu opción. Un profesional de este ámbito debe conocer espacios como Easyoffer, donde los clientes encuentran fácilmente a sus abogados y asesores gracias a Internet. Explora esta posibilidad.

Pon al cliente en el centro

Esta es otra máxima que debes seguir. No olvides que es el cliente a quien te debes, por lo que debes hacer todo lo posible para que este se sienta a gusto, protegido, y que pueda confiar plenamente en ti.

Además de aportarle conocimiento, y de poner tu calidad a su servicio, debes esforzarte en comunicar bien a tu cliente qué es lo que haces, cómo va su caso, qué opciones tiene y cuáles son las más recomendables. Habrá personas que constantemente te estén llamando preocupadas, otras serán más independientes y apenas sabrán de ti. Pero tú, como profesional que quieres hacer crecer tu negocio, debes siempre estar pensando en el cliente.

Si es así, importará menos que ganes o que pierdas, porque el cliente se sentirá satisfecho con tu dedicación y con el trato que le has dado, y hablará bien de ti, incluso volverá a contratar tus servicios.

Y no olvides que ese trato personal requiere dedicación, esfuerzo, y también tiempo. Si asumes más casos de los que eres capaz de gestionar (otro aspecto clave, la organización) seguramente en el corto plazo ganes más dinero, pero si echas la vista un poco más adelante esos clientes acabarán insatisfechos y darán mala publicidad sobre tu trabajo.

No esperes en tu despacho, busca clientes

Otra de las consecuencias de la crisis actual es que, y no importa cuál sea tu oficio, tendrás que sacar al mejor vendedor que lleves dentro de ti. Convencer a alguien de que eres su mejor opción, cuando esa persona seguramente quiera ajustar su presupuesto y tenga a su disposición decenas de despachos, requerirá de tu mejor actitud.

Buscar clientes y captarlos es un arte, pero recuerda que eres capaz de ello. Y no, no hay que llamar a cada persona que salga retratada en el Boletín Oficial, sino que hay que saber estar presente en los lugares importantes y que así te puedas dar a conocer, acercándote al potencial cliente.

Una buena opción para ello es, por ejemplo, abrir en tu web un espacio de consultas. Son muchas, muchísimas, las personas que buscan a través de Internet la solución a sus problemas, y que teclean en los buscadores a la espera de encontrar respuestas a su situación legal. Si llegan a ti, y les das una respuesta convincente, tendrás buena parte del trabajo ganado y esa persona contratará tus servicios.

Y no solo en tu web. Existen foros de derecho, muchos medios de comunicación cuenta con abogados o asesores para realizar chats en los que los clientes pueden resolver dudas, y hay muchos congresos, físicos y virtuales, en los que un abogado o asesor puede dejar su marca y hacerse así visible. Traza una pequeña estrategia de marketing y aprovéchalo.
No existe una fórmula mágica para hacer que tu negocio prospere. Pero puedes seguir estos consejos, y crear los tuyos propios, para estar más cerca de aumentar tu cartera de clientes. Y recuerda que plataformas como Easyoffer te serán de gran ayuda para brillar entre tu competencia y llegar a personas que de otra forma sería imposible.

Angie Busato – www.easyoffer.es

eBook: Cómo realizar un estudio de mercado

El objetivo fundamental de este manual es el de intentar dar respuesta a las dudas que normalmente asaltan a un emprendedor o empresario a la hora de elaborar su propio estudio de mercado.

Este documento supone, pues, una recopilación de las pautas que se deben seguir en la elaboración de un estudio de mercado y está realizado con el fin de dar soporte tanto a aquellos emprendedores que desean iniciar su actividad como a quienes tratan de consolidar su propio proyecto empresarial.

Para que consigas elaborar el estudio, este manual contiene las siguientes partes:

Parte 1. Elabora tu propio estudio de mercado: donde se indican las fases que debes seguir para la realización de un estudio de mercado y un modelo de presentación del documento.

Parte 2. Principales Fuentes de Información. Éstas serán descritas prestando especial atención a las ventajas y desventajas de cada una de ellas, con el fin de que selecciones las más adecuadas en función de tus necesidades.

Por otro lado, en el apartado 4 Ejemplo de Estudio de Mercado, podrás ver un ejemplo práctico de cada uno de los apartados del índice propuesto en el capítulo 2.

Detalles del libro
Autor: varios
Año:    2011
Editor:    Xunta de Galicia
Páginas:    64 páginas
Idioma:    español
Tamaño:    242 KB

Leer o descargar el libro desde aquí