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6 Pasos que te ayudarán a tomar una decisión con seguridad

Son muchas las personas que me escriben porque tienen problemas para la toma de decisiones. Y es normal, nos han educado para que no fallemos al tomar decisiones, no está permitido cometer errores y eso nos impide avanzar si no sentimos seguridad. No fallar nunca es imposible, y de ahí que haya tanta gente que se queda bloqueada por el miedo cuando tiene que tomar una decisión.

Hoy te traigo 6 pasos para que cuando tengas que tomar una decisión, puedas hacerlo con seguridad y sin miedo al error.

Qué es tomar una decisión

La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre las opciones o formas para resolver diferentes situaciones de la vida en diferentes contextos: a nivel laboral, familiar, sentimental, empresarial. Tomar decisiones consiste, básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial.

La toma de decisiones a nivel individual se caracteriza por el hecho de que una persona haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una solución a un problema o cuestión que se le presente en la vida.

Como te decía en mi artículo “Estrategias para superar el miedo al fracaso”, el miedo tiene un efecto paralizante que nos impide actuar. En lugar de permitir que el miedo te paralice, actúa.

6 Pasos para tomar tu decisión con seguridad y sin miedo al error

  1. Identificar y analizar
    Una vez identificado el problema o motivo de la decisión con objetividad, debemos preguntarnos qué queremos conseguir, donde queremos llegar.
  2. Identificar los criterios de decisión
    Ver qué aspectos son relevantes, de qué depende la decisión a tomar.
    ¡Ojo!, es habitual decidir de forma inconsciente desde la experiencia personal.
  3. Definir la prioridad para atender el problema
    Basado en el impacto y en la urgencia. El impacto describe la vulnerabilidad, y la urgencia el tiempo para evitar o al menos reducir este impacto.
  4. Generar las opciones de solución
    Cuantas más opciones se tengan, más probable será encontrar una que resulte satisfactoria. Es necesaria una cuota importante de creatividad.
  5. Evaluar las opciones
    Hacemos un estudio de cada una de las posibles soluciones viendo ventajas y desventajas, respecto a los criterios de decisión y comparando entre ellas.
  6. Elegir la mejor opción
    Aquella que según la evaluación tendrá mejores resultados, satisfará mejor el objetivo buscado, y generará el mejor equilibrio posible entre distintas metas.

Después de poner en marcha la decisión

Es necesario evaluar si está teniendo el resultado esperado. Si no es así, ver si es pronto para evaluar, o si hay que repetir el proceso de 6 pasos.

Aunque nunca podemos tener la absoluta seguridad en la toma de decisiones, no podemos posponer o dejar de tomar una decisión por miedo al error. Hay que aprender a desdramatizar. Si después de aplicar los 6 pasos no aciertas a la primera, no te culpes, no te desanimes y vuelve a comenzar.

“Cada vez que tengo que tomar una decisión, lo hago y me olvido de ella.”  Harry Truman

Sobre la autora: Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida.

Emprendedoras, cómo decidir si emprender y en qué

Emprender es algo apasionante, yo ya lo he hecho dos veces y sin duda repetiría. Sentir que los beneficios por el esfuerzo de tu trabajo son para ti no tiene precio, y la satisfacción de haber montado tu negocio, también. Animo a todas aquellas mujeres que sientan inquietud, a que se conviertan en emprendedoras.

Ahora más de un tercio de las personas que deciden emprender, lo hacen por falta de oportunidades laborales. Un porcentaje parecido considera que la falta de financiación es el mayor obstáculo para los emprendedores, y para las mujeres emprendedoras es aún más difícil encontrar financiación, a pesar de que sus negocios sobreviven mucho más en el tiempo. Así que tenlo en cuenta antes de tomar tu decisión.

Qué preguntarnos antes de decidir si ser emprendedoras

Hay varias preguntas que debemos hacernos antes de tomar la decisión de ser emprendedoras:

▪ ¿Tienes un producto o servicio que la gente compraría?

▪ ¿Qué tiene tu producto o servicio que sea diferente de tu competencia?

▪ ¿Te apasiona tu idea de negocio?

▪ ¿Sabrás ser paciente y perseverante hasta que tu negocio arranque?
▪ ¿Cuál es tu grado de resiliencia (capacidad para superar los obstáculos)?

▪ ¿Cuántos meses podrías aguantar económicamente sin ingresos?

Cómo decidir en qué emprender

Muchas mujeres que me contratan para ser emprendedoras, lo primero que se plantean es ¿cuál sería el negocio que me proporcione más ingresos? Es una pregunta interesante, pero si ese negocio pertenece a un campo que desconoces, no es la mejor opción para ti.

Lo ideal para las emprendedoras sin experiencia es empezar averiguando qué es aquello que verdaderamente te apasiona. Será ahí donde tengas más oportunidades de tener éxito, ya que  tu pasión será tu motor frente a la impaciencia, los problemas que puedan surgir y las fuerzas que vas a necesitar para sacar adelante tu emprendimiento.

Ser mujeres emprendedoras es fantástico, sin duda. Ten en cuenta que tu negocio debe apasionarte para que te de la fuerza necesaria durante el inicio, y en los problemas que puedan surgir después. Si aquello en lo que quieres emprender requiere financiación, no te lances mientras ese tema no esté resuelto. Y si quieres averiguar cual es tu pasión y cómo poner en marcha tu emprendimiento, recuerda que como tu Mentora-Coach puedo acompañarte en este apasionante viaje.

“Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente”  Facundo Cabral

Autor Marta Morón Torres

¿Cómo identificar tus dones únicos para proyectar lo mejor de ti?

El fin de semana pasado nuestra hija nos invitó a ver una película titulada “That’s What I Am” (“Eso es lo que soy”, te recomiendo que la veas). Relata los desafíos a los cuales un joven de 13 años se enfrenta en su etapa pre-adolescente. Mi personaje favorito es su profesor, un hombre sabio que supo ayudar a sus alumnos a identificar cuáles son sus talentos únicos.  ¡Ojalá el sistema educacional tuviera más profesores como este!

Como empresaria online que ayuda a otros a descubrir, desarrollar y monetizar sus talentos con un negocio online, veo lo difícil que es para la mayoría de las personas a definir lo que realmente saben hacer bien y luego transformar ese don en un sitio de membresía que no solo les da la satisfacción de aportar con algo significativo al mundo, sino que también les brinda una generosa recompensa monetaria.

La mayoría de las personas—inclusive empresarios relativamente exitosos–ni siquiera sospechan que son expertos en algo, ya que para ellos su don es tan natural que no saben valorarlo, ni desarrollarlo y mucho menos venderlo.

¿Serás de aquellas personas que tienen un don–o varios dones—sub-utilizados y que, por ende, estás teniendo un impacto muy inferior a tu pleno potencial en tu sitio de membresía?

Solo hay una manera de saberlo: ¡Investígalo!

Aquí hay 3 preguntas que te puedes hacer para descubrir algunas fortalezas propias que no has sabido valorar y que están esperando que las pulas y las hagas brillar mucho más:

1.   ¿Qué intereses demostrabas como niño/niña? Vuelve a lo primordial: lo que tú eras ANTES de entrar al sistema de educación: ¿Qué te gustaba hacer cuando niña/niño? ¿Qué decían tus padres que sabías hacer bien? ¿Qué profesión querías elegir cuando grande? ¿Qué hacías en tu tiempo libre?

2.   ¿Qué dicen otros de ti?   Pon atención y fíjate cuando alguien se te acerca y te pide ayuda en algo o un consejo en un tema determinado. Esa persona se te acercó a ti y no a otros por algo. Averigua qué es y trata de no solo descubrir el don que buscan en ti para solucionar sus problemas, sino también la motivación tuya para ayudarles. Esta es la pregunta más importante, porque te va a ayudar a descubrir áreas fuertes que posees y que normalmente son menospreciados, tanto por ti como por otros:

3.   ¿Cuál es la motivación interna que subyace todo lo que haces?  Si escarbas un poco más allá de tus dones evidentes, vas a encontrar una motivación principal que te caracteriza y de la cual probablemente no estás tan consciente.

Por ejemplo, una de nuestras hijas tiene un gran sentido para la estética.   Mientras la educábamos en casa, nos fijamos que tenía facilidades para las matemáticas, pero, al mirar más allá de lo que el sistema educacional usaría tradicionalmente para identificar sus dones, descubrí que ella ponía un gran énfasis en escribir sus ejercicios en forma estética, especialmente cuando dibujaba gráficos.   También mostró esta tendencia en varias otras asignaturas y normalmente se ocupaba en dibujar algo mientras yo les leía libros a nuestros 4 hijos.   Más tarde desarrolló mucho más su percepción estética, comenzó a diseñar su propio vestuario y hoy en día es una modelo exitosa.

¿Te das cuenta cómo pueden existir dones escondidos en ti que no son tan fáciles de percibir? De la misma manera, una vez que tú tengas definidos tus dones y talentos, podrás  encontrar una idea ganadora para tu sitio de membresía.

Si deseas ganar dinero recurrente y pasivo en tu negocio online con tu propio sitio de membresía, inscríbete en mi curso “El ABC de tu sitio de membresía”.

Por Bettina Langerfeldt

Ventajas de un CRM

Ya nadie duda de las ventajas de un CRM.  Pero empecemos por lo esencial, ¿qué significan las siglas CRM?

«Customer Relationship Management», lo que se podría traducir libremente como «Administración de la relación con el cliente». Esto no aclara del todo nuestras dudas, pero si especificamos que es un software o aplicación que ayuda a todo tipo de empresas -pequeñas, medianas y grandes- a mejorar la relación con sus clientes y a gestionarla de una manera productiva y eficaz, ya habremos dado con las claves esenciales de lo que significa.

Son muchos los motivos para contar con un CRM en la empresa. Aquí vamos a señalarte las que consideramos más importantes. Por un lado, tenemos la venta cruzada o cross selling. Con este software se obtiene un conocimiento profundo y analítico de las preferencias y la manera de comprar de cada uno de los clientes, y también de lotes o grupos de los mismos. De esta manera, el área comercial de la empresa cuenta con la oportunidad de ofrecer los productos adaptándose a los perfiles de compra específicos de cada uno de ellos, dándoles un servicio realmente personalizado.

El software CRM de Sage permite a las empresas tener completamente actualizados al momento y unificados en un único fichero todos los datos relevantes de los clientes: información demográfica, preferencias, contacto, historial y mucho más. De esta forma, se obtiene una comunicación individual y mucho más clara que los canales habituales.

Con un CRM adecuado, se replantea la estrategia empresarial, que se vuelve mucho más eficaz. Se obtiene un control muy sencillo de las ventas, disponiendo de información detallada y pudiendo aprovechar las oportunidades de venta en las que no se han reparado con anterioridad. Se trata de un software muy fácil de usar, con una interfaz y un proceso de navegación muy intuitivos. Además, está disponible en varios dispositivos: PC de sobremesa, tablet, teléfono inteligente… de manera que se puede consultar y utilizar en la oficina, en casa o cuando se está visitando a un cliente.

El CRM se adapta a las necesidades e idiosincrasia de cada empresa, y sobre todo, reduce los costes de ventas. Gracias a él, se optimiza el stock, y los momentos de compra y venta de cada artículo. Otra característica interesante es la de poder gestionar las incidencias que se produzcan de forma centralizada, llevando un registro de las mismas con todos los aspectos que influyen en que se produzcan. Esto conseguirá que no se vuelvan a producir.

El CRM está dirigido a cualquier tipo de empresa, no importa el sector productivo en el que se englobe. Gracias a él, los empleados están más motivados y dan un mejor servicio, pudiendo tomar decisiones fundadas en datos.

Cómo reinventar tu negocio online – 2ª parte

La respuesta es: exactamente por donde lo harías si tuvieras que empezar de cero. Por los cimientos. Ya sabes a estas alturas que si no tienes claro lo que quieres es fácil que te disperses, te dejes llevar por cualquier novedad, no te pongas en marcha y no tengas resultados.

En este caso es exactamente igual. Es hora de volver a plantearte por qué haces lo que haces (revisa tu gran porqué), qué es lo que quieres, cuál es tu nuevo objetivo y cómo quieres que encaje con tu estilo de vida. Esta última parte se suele subestimar y es fundamental para sentirte satisfecha y no verte desbordada. Para mi este es un paso clave y es lo primero que trabajo con mis clientas.

Una vez tienes todo eso claro, ¿qué cambios puedes hacer? Depende de tu situación, tu negocio y de lo que necesites, pero aquí tienes algunos ejemplos:

– A veces quieres conservar la estructura original. Por ejemplo, cuando yo cambié mi negocio tenía claro que quería que siguiera siendo coaching y mayoritariamente online, eso no cambió. Lo que modifiqué en ese caso fue mi nicho, es decir, el tipo de gente a la que te dedicas o el tema en el que te especializas.

Eso, por supuesto, supuso tener que empezar de cero. No fue fácil, pero esta vez contaba con unos conocimientos que no tenía antes, por lo que los avances fueron mucho más evidentes y tuve resultados antes.

¿Hay alguna forma de evitar esto? Pues por ejemplo asegurándote, cuando empiezas tu negocio, de que tu nicho cumple una serie de características. Entre ellas que esté dispuesto a pagar por lo que ofreces. Si no, por muy buena que seas y por mucha pasión que le pongas, no te irá muy bien. Aunque hay que decir que el tema del nicho puede ser controvertido y hay mucha gente que piensa que no es necesario en absoluto. Yo simplemente te explico lo que me funciona bien a mi, siempre según mi experiencia : )

– A veces lo que pasa es que no vendes nada de nada (aunque eso sí, a la gente le encanta lo que haces…O eso dicen). El problema puede ser el mismo que antes o simplemente una norma básica de marketing y ventas: que no estás ofreciendo lo que tu cliente quiere sino lo que tu crees que quiere y te aseguro que muuuchas veces no es lo mismo. En este caso ya sabes cuál es la solución, interesarte por tus clientes potenciales y averiguar lo que quieren de verdad.

– Otras veces lo que necesitas es reorganizar lo que ofreces, analizar qué te da resultados que merezcan la pena, qué te sigue apasionando hacer y ampliar tus miras. Quizá es hora de crear nuevos productos o servicios o de modificar los que ya tienes. O puedes plantearte cómo ayudar a mas gente usando eventos o programas grupales.  A veces estás deseando subir de nivel por decirlo de alguna forma, pero tienes miedo porque te has acomodado a lo que ya sabes hacer y se te da bien aunque no sea suficiente para ti en estos momentos…

– En otras ocasiones lo que necesitas es modificar tu modelo de negocio para adaptarte a las novedades o porque tu estilo te vida en cierta forma te lo exige. Por ejemplo si a partir de ahora tienes que trasladarte a menudo, hacer tu negocio online puede ser una buena idea para no tener que empezar desde cero cada vez que te trasladas. O modernizarte y ampliar tu zona de acción, ¿quién dice que tienes que limitarte a tu ciudad, pueblo o país? Tienes todo el mundo a tu disposición.

Estos son sólo algunos ejemplos de cambios que puedes hacer. En todo caso, los primeros pasos a dar son:

  1. Reconocer tu situación actual, qué pasa y qué necesitas

  2. Replantearte las bases de tu negocio

  3. Elegir los cambios más apropiados

  4. Empezar (por tu cuenta o con ayuda de un mentor o procesional que te guíe).

Así que tómate tu tiempo y empieza por el principio, ¿qué necesitas?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad.

¿Es hora de reinventar tu negocio?

¿Cuándo es un buen momento para reinventarte? En realidad eso es algo que tienes que decidir tu pero aquí tienes tres situaciones a considerar:

1. Cuando lo que haces ya no te emociona

Si llevas un tiempo sintiendo que ya no te motiva tanto lo que haces, que te aburre o que ya no supone un gran desafío y sientes la necesidad de ir a por más, este podría ser un buen momento para hacer cambios. ¿Qué tipo de cambios? Los explicaré en el artículo de la próxima semana. Eso sí, hay que tener cuidado con esta situación. No confundas aburrirte con algún aspecto de tu negocio, o estar cansada o estresada, con que tu negocio ya no te aporte lo que quieres. Son cosas distintas.

En un momento así lo primero que puedes plantearte es si necesitas unas vacaciones, porque a lo mejor has estado trabajando muchísimo y solo necesitas un descanso para volver a cogerlo todo con ganas. Tampoco tienes que pensar, como he dicho ya en alguna ocasión, que en tu negocio todo va a ser un camino de rosas y que si no te apasiona absolutamente todo lo que haces es que algo va mal. Siempre habrá algo que te guste menos, que te cueste hacer o que directamente no te guste nada. Y ya sabes la solución: o lo delegas (si puedes) o te aguantas.

Esta situación también puede ser delicada para ti si eres de las personas que se aburren enseguida de todo, y puede ser una de las causas por las que no te comprometes con nada, porque en cuanto las cosas se ponen algo difíciles o cuando hay algo que no te gusta mucho abandonas sin más. Y esa tampoco es la solución. O cuando asumes que tu negocio tiene que darte toda la satisfacción y cumplir todas tus necesidades cuando eso no es así. Quizá lo que te haga falta es añadir algo más de diversión a tu vida en forma de una nueva afición por ejemplo.

Aquí estamos hablando de cuando ya no encuentras satisfacción en prácticamente nada de lo que haces, cuando te aburres de hacer siempre lo mismo porque ya no hay desafíos, cuando tienes la mente siempre en otras posibilidades. Entonces quizá sea momento de plantearte un cambio, no necesariamente radical eso sí.

2. Cuando has hecho de todo y no ves resultados

A veces te esfuerzas, haces todo lo que se supone que tienes que hacer, incluso trabajas con un experto pero no tienes los resultados que quieres. Entonces es momento de cambiar las cosas, centrarte en otro nicho, averiguar bien la demanda. Esto es algo que puede pasar incluso aunque empieces con una estrategia clara y sabiendo bien los pasos clave para que tu negocio empiece con buen pie. Por eso es importante ser flexible y estar abierta a los cambios, aunque sea frustrante, aunque te cueste y en el fondo no quieras, porque en realidad no tiene sentido seguir haciendo lo mismo si no ves ningún avance.

3. Cuando tus circunstancias personales cambian mucho y no puedes con todo

A veces, aunque a nivel profesional todo te vaya bien, hay cambios personales que hacen que las cosas no sean como antes y que te plantees hacer algo al respecto. Tener hijos, trasladarte a otro país o cuidar de algún familiar enfermo pueden hacer que tus prioridades cambien de un momento a otro y que te plantees reinventarte para poder acomodarte a la nueva situación.

Estos son tres ejemplos de situaciones en las que puedes plantearte un cambio (no solo en tu negocio sino también a nivel profesional). A veces esta reinvención te hace ilusión y a veces te da pereza y miedo pero en ambos casos estás en una situación donde sabes que así no puedes seguir mucho más. Si decides que es hora de reinventarte, ¿cómo hacerlo, qué cambios puedes hacer? Te lo cuento en el siguiente artículo.

Ahora te toca reflexionar sobre tu situación y tu siguiente paso, ¿cuál es?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad. 

Qué hacer cuando tu salario no es suficiente

Es frecuente que consideremos que para el esfuerzo que hacemos y nuestro grado de implicación, nuestro salario no es suficiente. Además tendemos a compararnos con otros compañeros, o con salarios de otras empresas para ver cómo está el mercado laboral. Todo esto, sumado a que en ocasiones nuestro nivel de gastos es superior al que esperábamos, hace que necesitemos reflexionar acerca de nuestro salario.

¿De verdad cobras poco?

Ser objetiva a cerca de tu salario es fundamental para tu estabilidad personal. Cuando pensamos que el salario que nos pagan está por debajo de lo que nos merecemos, caemos en la desmotivación y el desánimo, y esto es muy perjudicial para nosotras/os, ya que somos las primeras/os perjudicadas/os de esta actitud.

Haz un estudio de salarios para tu categoría profesional, habla con colegas de otras empresas y pregúntales sobre su salario, mira ofertas en portales de búsqueda de empleo… Es importante que sepas “de verdad” si tu salario es suficiente. Además tienes que tener en cuenta que a iguales condiciones hay algunas empresas multinacionales que pagan incluso por encima de un 20% más que otras empresas.

Cuando tu salario no te llega

Si la conclusión es que tu salario está en línea con el mercado y aun así tú no llegas a fin de mes, el problema es tuyo y no de la empresa. No sería profesional que porque tú no tengas balanceados tus gastos e ingresos, bajes tu rendimiento y vayas refunfuñando por los pasillos.

Abre una hoja en Excel y apunta todos tus gastos mensuales fijos, y también tus ingresos. Estudia cuánto dinero queda cada mes para tus gastos extra y adáptate para que si no consigues ahorrar, al menos termines el mes con el mismo dinero en la cuenta que tenías el último día del mes anterior. Y si no queda nada para gastos extra, ¡no compres!

Cuando tu salario es ‘objetivamente’ bajo

Si la conclusión es que realmente tu salario está por debajo de mercado no puedes quedarte sin hacer nada, eso haría bajar tu autoestima y tu satisfacción laboral. Planea tu solicitud de subida teniendo en cuenta tus fortalezas, las circunstancias de la empresa, y buscando el mejor momento como te decía en mi artículo “¿Te gustaría saber cómo conseguir un ascenso en el trabajo?”.

En ocasiones nos topamos con un muro de incomprensión, con empresas sin liquidez o con empresas que no comprenden la importancia de que el personal esté motivado. En esos casos hay que valorar la búsqueda de nuevo empleo en otra empresa, asegurándonos de que allí el salario sí será acorde o superior a la media del mercado laboral.

Es importante conocer si nuestro salario está dentro de los márgenes del mercado laboral para valorar si estamos recibiendo el salario adecuado, o si por el contrario necesitamos pedir un aumento de sueldo. Cuando tras una negociación ‘bien hecha’ no conseguimos equiparar nuestro sueldo al del mercado, hay que valorar si cambiar de empresa. Otras veces el salario sí está en línea con el mercado y hay que balancear gastos e ingresos.

“Sólo en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos salarios”
Terry Pratchett

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Sobre la Autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Averigua quien es tu cliente ideal y porqué necesitas saberlo

Uno de los problemas que tienen las personas que emprenden por primera vez es que suelen desconocer quién es su ‘ cliente ideal ‘ en su nuevo negocio. Generalmente lo desconocen porque no saben bien cuál es la utilidad de tener ese dato, interpretan que todo el mundo es su cliente potencial sin entender que así se convierten en ‘generalistas’ y, haciendo una metáfora, ‘nadie va al médico de familia para que le operen del corazón’.

Quien es tu cliente ideal

Tanto si estás empezando ahora como si ya llevas tiempo con tu emprendimiento, párate a pensar a quien va dirigido tu negocio. Haz un ejercicio de visualización: imagina tu negocio en sus óptimas condiciones y observa quien acude a ti y porqué. Escribe en un papel el perfil de tu cliente ideal: sexo, edad, nivel socio-económico necesario para que te compre, gustos, preocupaciones, pasiones, metas que tú puedes ayudarle a alcanzar… Eso te ayudará a prever qué necesita tu cliente y cómo lo quiere.

Claro que previamente fuiste Tú quien eligió a qué dedicarte, pero para no pasar desapercibida/o en el mercado es necesario que sepas quien es tu cliente ideal para así hacer llegar tu mensaje a los oídos adecuados. Si no, pasarás desapercibida/o entre tus competidores, porque somos muchos los emprendedores sea cual sea el tema al que te quieras dedicar. Piensa que son muchos los negocios que han fracasado por no tener esto en cuenta.

Utiliza la información acerca de tu cliente ideal

Cada vez vayas a crear un producto o servicio para tu negocio, piensa en tu cliente ideal. ¿Le ayudará a alcanzar una meta o a solucionar un problema que le preocupa? Te ayudará imaginar a un/a cliente concreto que compre con facilidad tus servicios pagando lo que pides sin protestar y quedando muy satisfecha/o al final. Puede ser una persona real o imaginaria.

También tendrás que pensar en tu cliente ideal cuando lances a la venta un producto o servicio, es necesario que tu cliente ideal esté en tu mente mientras redactas la carta de ventas, los emails a tus contactos, tu publicidad pagada, etc. Utiliza el vocabulario que suele utilizar tu cliente ideal, habla de las cosas que le preocupan, cuida los titulares de tus emails pensando en atraer a ese cliente en concreto.

Lejos de lo que pudiera parecer, pensar y dirigirte a tu cliente ideal en lugar de restarte posibilidades hace que la persona adecuada escuche tu mensaje y se sienta atraída hacia tu negocio, mientras aquellas personas que no son tu cliente ideal se alejarán ellas solas ahorrándote así tener que trabajar con gente que no valora tu trabajo lo suficiente, o no implementa lo que aprende, o duda de tus conocimientos, o se queja, o pone pegas a tus precios. A ese cliente simplemente déjale ir.

“No conozco cual es la clave del éxito. Pero si sé que la llave del fracaso es intentar complacer a todo el mundo” Bill Cosby

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Sobre la autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Si no tienes los resultados esperados, es momento de cambio

Uno de los mayores peligros para progresar y crecer, tanto personal como  profesionalmente, es aferrarse a aquello que nos funcionó en el pasado. Debemos entender la necesidad de adaptación para saber cuando es el momento para un cambio, evitando así el bloqueo que produce ver que no obtienes resultados. Y esto aplica tanto a los negocios como a la vida personal.

Internet ha hecho que lo que antes servía para años, ahora caduque con muchísima rapidez. Esto afecta enormemente a los negocios, y también a la forma de relacionarnos. Hoy veremos cómo deshacernos del bloqueo, y cómo avanzar para volver a obtener buenos resultados, aceptando los cambios que nos toca vivir.

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Las solteras y las empresas buscan lo mismo

¿Qué buscan las empresas?

He leído libros, consultado webs y blogs, uno de los últimos posts que me ha inspirado, lo encontré en Entreagentes y nos habla sobre el desajuste de competencias, entre lo que el mercado laboral pide y la formación de los candidatos.

Y la respuesta siempre estuvo delante de mis narices, la empresas buscan “un buen partido”, el príncipe azul de toda la vida.

Comencemos por lo más sencillo, buena presencia y educación. Aunque en algunas empresas actualmente no es necesario vestir demasiado formal, lo clásico sigue vendiendo, sobre todo cuando aún te encuentras al otro lado de la puerta. La amabilidad y una sonrisa perfecta, pueden abrirte muchas puertas. Ser tu mejor tu, siempre ayuda, no solo nos fijamos en gente con un aspecto impecable, sino también en personas que parezcan saludables, las empresas también, no son un ente abstracto, las constituyen personas.

Una vez pasado este filtro llega por ejemplo, el tema de las competencias lingüísticas, mínimo bilingüe en Castellano e Inglés. Hasta las profesoras de guardería que trabajan con bebés de 3 meses es recomendable que sepan inglés. Y no, el mundo no se ha vuelvo loco, es que o te subes al tren o te dejan atrás.

Otros idiomas muy reconocidos podrían ser el alemán o el francés, claramente hablar chino o idiomas muy poco hablados, también te abre infinidad de puertas.

Definitivamente las solteras siempre elegirían a un hombre que habla idiomas antes que a uno que no.

Sinceridad, lealtad, confidencialidad, muchos de los valores ideales para la persona con la que queremos compartir nuestra vida también lo son para una persona a la que queremos contratar, por eso y porque la entrevista de trabajo te la hace una persona, debemos transmitir confianza, responsabilidad, en resumen rezumar integridad por todos nuestros poros.

Estar a la última, es muy importante a la hora de que te elijan, la formación constante, conocer que esta pasando ahí fuera es imprescindible. Uno de los sectores en auge es mundo digital, como se suele decir no es el futuro sino el presente y están naciendo un montón de perfiles nuevos muy demandados. Claro que para encajar primero hay que formarse y practicar.

Un buen día, Google now me presento, casi como por arte de magia la nueva iniciativa de Google junto con otras instituciones como IAB, EOI o la Universidad Complutense de Madrid el proyecto Actívate, que ya comenzó en 2014 pero que seguirá desarrollándose en 2015. Es una plataforma de cursos Mooc, en E-commerce, desarrollo de apps, analítica web… Yo ya he completado mi primer curso en Marketing Digital. ¿Y tu a que esperas?

Patricia Núñez López