ficción o realidad? un poco de cada cosa, tal vez?)
Mi hija no quiere saber nada de salir con el padre. No le perdona lo que NOS hizo. Dice que jamás pisará la casa de LA OTRA, que no tiene el mínimo interés en conocerla, que para colmo sabe que es VIEJA y GORDA (nada que ver conmigo) y ahora se despacha diciéndole que VA A TENER UN HERMANITO. ¡ Por favor, ese no va a ser el hermanito, hermanito ya tiene! Ella no lo perdona, doctora, no tolera el engaño que tuvo hacia NOSOTRAS. Ella dice: “si papá me quiere, que me lo demuestre. Yo no pienso mover un dedo. Además, si no te pasa más plata mucho no me debe querer. Decile que no te pase más nada y que yo así no tengo la obligación de verlo a él. Yo no quiero un padre que tenga otra esposa.”
– Bueno, parecen palabras de un adulto las de su nena, verdad? Cuesta imaginar que hable así por ella misma. Me parece que algo escucha de Ud. y se alinea totalmente de su lado. Ud. me acaba de contar que él hace años que está con esa mujer. No cambia de pareja todas las semanas. Vivió con ella, se casó por civil con ella y esperan un hijo. Formaron una nueva familia a la cual su hija también PERTENECE, mal que le pese a Ud.
No doctora, a mí no me molesta, es a mi hija que le duele que él haga esto. ¿Qué necesidad tenía de buscar otro hijo si conmigo ya tiene dos?
– Es cierto, pero él se volvió a casar y con su nueva esposa no tiene hijos.
Mire, doctora, yo quisiera quitarle la patria potestad por abandono. Y olvidarme que existe.
– ¿Abandono? Pero no me dice que son su hijas la que no lo quiere ver y que a pesar de eso él insiste y la llama todos los días por teléfono y las invita a la casa?
Sí, pero no viene a buscarla, qué clase de padre es?.
– No va a buscarla porque las nenas ya le anticipan por teléfono que NO VAN A IR, que se quieren quedar con UD. y él no debe querer que se cree una escena violenta ni llevarlas por la fuerza. El está tratando de convencerlas por teléfono de que tienen que verlo, que él tiene interés en verlas, que él no vive más con ellas pero ellas tienen otra casa donde poder estar parte del tiempo con el padre y su nueva familia.
Pero doctora, por favor, comunicarle por teléfono que va a tener un hermanito (si es que se le puede decir hermanito a eso).
– ¿Y cómo quería que se lo dijera, si personalmente no la ve? Si no se lo decía por teléfono, tal vez dentro de un año su hija acepte ver al padre y se encuentre con la novedad de que tiene un hermanito. Mejor que lo vaya sabiendo desde ahora y que no crea que se lo ocultaron. Coincido que hubiera sido mejor que se lo dijera personalmente, pero PERSONALMENTE NO SE VEN.
Es que él no pasa alimentos desde hace unos meses. Y mejor, mire.
– Mejor para quién?
Mejor porque así yo puedo prohibirle que vea a las nenas.
– Está equivocada: el incumplimiento en el pago de la cuota alimentaria no es causal de suspensión del régimen de visitas. ¿Ud. le reclamó los alimentos atrasados?
No. Porque si se los reclamo seguro que me pide de verlas y ELLAS no quieren. Yo no tengo ningún problema en que lo vean.
– Pero Ud. no vino porque dijo que quería quitarle la patria potestad? Cuál es el hecho gravísimo que él cometió además de dejarla a Ud., divorciarse y casarse con otra mujer? Abusó de las nenas, les pegó, las dejó de llamar durante años?
No, eso no.
– Y Ud. las incentiva a las nenas para que vayan sin culpa a ver al padre, sin estar inmersas en un CONFLICTO DE LEALTADES donde si salen con el padre ellas sienten que la traicionan a Ud. que aún está llorando por él y que no registró siquiera que no sólo pasaron varios años sino que además tiene sentencia de divorcio?
Bueno, yo creí que la Justicia me apoyaba, pero veo que el padre tiene todos los derechos aunque no sea un buen padre.
Es el padre que Ud. eligió para sus hijas. Dejó de ser su marido, pero sigue siendo EL PADRE DE SUS HIJAS FOR EVER.
Más gorda y más vieja que yo es ELLA, doctora. Mire que dejarme a mí por ESA.
– Ud. está haciendo terapia o hizo últimamente?
No, yo estoy bien así, el que está mal es él porque MI HIJAS NO LO QUIERE VER.
– O.K., Ud. está bien así. Sin embargo creo que no le vendría mal tener una entrevista con una psicoterapeuta, ¿no le parece? 

 

Autor Mirta Núñez