El pasado domingo en el País.com aparece firmado por Gabriela Cañas una disertación interesante entre género y cualificación profesional titulada “ser o no ser mujer- cuota”. Enfocado a través de la corriente novelistica escandinava de moda con la autora Asa Larsson. El artículo del País empieza con la premisa de la desigualdad laboral sueca descrita en la novela de Larsson como ya  hizo  su colega Stieg en ” Los hombres que no amaban a las mujeres”  con la violencia machista en Suecia. Lo que en resumidas cuentas nos hace darnos un golpe en la frente y pensar: ¡Hasta en Suecia!¡ con lo  adelantados que andaban en Suecia en materia de política social!. Pues sí, hasta en Suecia existen desigualdades, no de castas como en la India, pero sí de género como en España.

Las normativas legales Macro Europeas nos exigen que poco a poco adaptemos nuestro margo legal   para aproximarlo a las reglas de juego del tablero de ajedrez europeo.  Es eso loq ue pasó con la Normativa Macro CE 26/2005 que se traspuso en el reglamento legal español a través de la no exenta  de polémica LO 3/2007 de Igualdad Efectiva entre HOmbresy Mujeres; y  que posteriormente se han adoptado matices en Realdes Decretos posteriores destinados a potenciar la Igualdad de Trato , la Conciliación Laboral y la Pridad en diversos organismos. Larsson , como apunta Cañas, pone el acento en cómo la preparación de las mujeres está aún infravalorada, teniendo éstas una escasa presencia en los núcleos de poder suecos, dando por hechoq ue la cualificación profesional de los hombres  para los mercados laborales es más apta que la de las muejres, haciendo caso omiso al meritaje independientemente del sexo. Como se señala en el artículo, la Comisión Europea apuesta por los consejos de administración paritarios en empresas y organismos´públicos como ya se está haciendo a través de argumentos legales en cada pais. Si bien es cierto que la desigualdad laboral y la escasa participación de la mujer en cuotas de poder es fruto de la hegemonía masculina en el espacio público, quedando relegada la hegemonía femenina  al ámbito de lo privado y la alcoba. Aquella que entraba en el espacio   del “reservado a hombres” lo conseguía bajo una carga peyorativa que aún hoy  todavía se sigue manteniendo ( aunque por suerte  cada vez menos) en los discursos sociales de patio: ¿qué habrá hecho para conseguir ese puesto? ¿qué favores habrá tenido que hacer? ¿ en qué camas se habrá metido?

 Pero la autora del Pais.com comete un error de concepto al establecer un simil entre la cualificación profesional y la formación académica. Efectivamente desde hace ya varias décadas las mujeres hemos accedido de manera democrática a la enseñanza superior. En la actualidad las estadisticas muestran que somos las mujres las que llegamos a realizar con éxito más formación de posgrado universitario que los hombres. Nuestro curriculum académico  por lo general tiene más títulos que ellos. Pero, ¿ es eso el distintivo de la cualificacion profesional?. El  concepto de “cualificación profesional” implica un  SABER HACER. Es decir, no se circunscribe sólo a un conjunto de conocimientos técnicos y/o especificos sobre un sector laboral determinado. Ante todo implica poner esos conocimientos en práctica. Denota por lo tanto no solo aptitudes sino también actitudes, capacidades y destrezas, así como criterios  derealización óptimos en el ejercicio de una profesión. Si la cualificación profesional es sinónimo  de saber  poner en práctica los conocimientos profesionales y  por lo tanto va unida a la experiencia profesional ¿ podemos afirmar  por lo tanto que las mujeres estamos más cualificadas que los hombres? ¿ tenemos más experiencia profesional que ellso? y más aún…¿ podemos llegar a cuotas de poder porque  la sociedad hoy día nos permite tener la  misma experiencia profesional para rgenerar una carrera laboral  adecuada   que nos posibilite llegar a cargos directivos? ¿ o es la pescadilla que se muerde la cola? En un entorno laboral   en el que  un 80% de  las empresas prefieren contratar a hombres antes que a mujeres porque todavía hay que pagar un peaje por la maternidad y la crianza de los hijos. Donde todavía los permisos por paternidad  en los hombres no llega al 50%. Las mujeres, efectivametne, tenomos hoy en día un mayor y mejor curriculum académico pero… ¿ podríamos aventurarnos a decir que también tenemos una mejor cualificación profesional?

Yojana Pavón
Presidente/a AIFOS (Asociación para la Innovación en Formación y Orientación  Sociolaboral)