Si a mí me hubieran preguntando que si tenía miedo al éxito cuando acababa de emprender hubiera dicho:

Claro que no. Si quiero un negocio… ¿cómo no voy a querer que me vaya bien?

Pero.. ¡ja! normalmente estamos tan metidos en nuestras cosas y en los miedos a los que sabemos poner nombre fácilmente que hay otro tipo de miedos que ni siquiera sabemos que están ahí.

¿Sabes cuándo me di cuenta de que tenía miedo al éxito?

Una amiga me preguntó a los meses de empezar que cuántos suscriptores tenía.. le dije que exactamente 965 (ella no es emprendedora y ni sabe si 900 son muchos o pocos) y antes de que ella pudiera decir nada dije rápidamente justificándome… “es que si llego a los 1000 suscriptores me suben la tarifa de la plataforma de e-mail marketing…”

Sí, no había tardo mucho en tener mis primeros 900 suscriptores pero dejé de hacer todo lo que me estaba funcionando por no superar la barrera de los 1000 y tener que pagar 20$ más al mes. Y fue ahí cuando me dije “¿Holaaa? ¿No quieres que tu negocio crezca y avance?” fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que efectivamente tenía miedo al éxito.

Crecer en tu negocio implica inversión y trabajo y a veces nos asusta tanto que somos nosotros mismos los que nos cargamos nuestro avance saboteando nuestras posibilidades de éxito

Tuve miedo al éxito en muchas ocasiones más: al darme de alta como autónoma, al cerrar mi primer cliente, al subcontratar todo el tema fiscal y la lista podría seguir..

Sí.. lo sé totalmente irracional, pero así somos los humanos, muy racionales y muy emocionales al mismo tiempo.

Moraleja (y esto fue exactamente lo que me dije por aquel entonces) Si realmente quieres avanzar en tu negocio… tienes que hacerlo con decisión y apostar por él en todos los sentidos.

Puede que tú no tengas miedo al éxito, puede que lo tengas y no lo sepas y puede que lo tengas y seas consciente de ello. Puede que tus miedos sean otros… solo te diré que es normal, que yo también estuve ahí y ¿lo mejor de todo? el 90% de las personas que emprendieron también les pasó. Es como si fuera una especie de paso previo (y algo incómodo) pero es el camino natural por el que todos pasamos.

-La falta de claridad (qué quieres, qué haces, qué productos/servicios crear)
-Los miedos (miedo a que no salga bien, miedo al qué pensaran los demás..)
-Y la falta de estrategia son el freno principal que te impiden avanzar en tu proyecto y en conseguir tu sueño.

Fase soñadora

Todo el mundo tenemos ideas, pero solo unos pocos se atreven a hacer algo con ellas. Nuestras ideas pueden parecernos sueños y como lo vemos lejano e irreal no nos atrevemos a apostar por ello.

Walt Disney dijo en una ocasión que si lo puedes soñar lo puedes lograr. A veces pienso que esas ideas a la que llamamos sueños las tenemos por una razón si no… ¿Por qué tienes esa y no otra? Y sí, creo que en fondo, es la manera que tiene lo más profundo de ti misma de comunicarse contigo. Pero tendemos a ser tan racionales que al no ver el Cómo pensamos que esos sueños son imposibles e inalcanzables. ¿Y qué hacemos? …nada.

Solo un pequeñíiisimo porcentaje pasa a la siguiente etapa: La fase Start UP para ello es necesario:
• Enfrentarse a las resistencias, a tus miedos, a tus inseguridades
• Validar tu idea ¿es tu idea viable?, ¿conoces el mercado?, ¿has hecho números?
• Una vez validada tu idea tienes que Tomar Acción y ponerte manos a la obra, tener el compromiso para llevarla a cabo y apostar por ella.

La fase Start-up

Es una de las más duras y bonitas al mismo tiempo.
Esta frase de Steve Jobs va al pelo:

“La gente dice que hay que tener pasión por lo que hace, y es totalmente cierto, es tan difícil… que cualquier persona en su sano juicio tiraría la toalla, es muy difícil y tienes que hacerlo durante cierto periodo de tiempo, si no amas lo que haces te acabarás rindiendo, eso es lo que le pasa a la mayoría de la gente”

En esta etapa empezamos a ser conscientes de todo lo que implica de verdad emprender, lo bueno pero también lo malo. Hay una mezcla de emociones, alegría por los avances (y por los beneficios que empiezan a llegar), impaciencia por todo lo que queda, incertidumbre, subidones, bajones y agotamiento por la falta de tiempo y por la cantidad de roles que desempeñamos (marketing, comercial, diseño, estrategia, planificación..)

Esta etapa exige mucho de ti. Mucho trabajo, muchas decisiones, preocupaciones, éxitos…Empiezas a tener ingresos pero no son regulares, enesta fase resulta clave tener una buena planificación de objetivos y saber en qué tipo de tareas enfocarte. ¿Cuáles son estas tareas?

• Crear productos/servicios (si no aún los tienes)
• Marketing, marketing, marketing

Centrar tus esfuerzos en el marketing y en la venta de tus productos hará que consigas pasar a la siguiente:

Fase de Despegue

En esta fase tu negocio funciona bien te da para vivir y generas unos beneficios más o menos constantes. Sigues siendo una persona ocupada y te preocupa no solo mantenerte si no seguir creciendo. El tiempo sigue siendo un hándicap y tienes que hacer malabares para tener algo de equilibrio entre tu vida y tu negocio.

¿Qué es lo que hay que hacer si estás en esta etapa?

¡No puedes con todo!
Es momento de sistematizar lo que te sea posible.
Tu tiempo vale dinero y no puedes dedicarlo a tareas que se pueden automatizar.

Tienes dinero pero no tiempo. ¡No hay excusas para no hacerlo!

¿Cuéntame, en qué fase te encuentras, estás preparada para pasar a la siguiente fase?

Laura San Juan de Healthy Freedom – www.healthyfreedom.co

Laura ayuda a mujeres emprendedoras a desarrollar de forma efectiva y estratégica su negocio online para que puedan disfrutar del estilo de vida con el que sueñan.