Muchas coaches, consultoras y profesionales independientes tienen problemas a la hora de subir sus honorarios.
¿Crees que tienes que lograr mucho más antes de poder llegar al mismo nivel de ingresos que ves en tus pares?
¿Crees que tienes que cambiar externamente: ser más, prepararte mejor, aprender más y tener mucha más experiencia, etc.
Quiero que sepas que el verdadero problema no está fuera, ¡está en tu mente!
Estás escuchando diálogos internos que te trasmiten mensajes que simplemente no son ciertos.
Si quieres generar más ingresos con lo que haces, pero se te hace difícil subir tus honorarios, probablemente te esté asaltando alguno de los siguientes pensamientos:
• “Me preocupa que, si subo mis precios, varios de mis clientes ya no me podrán contratar.”
• “No debe ser tan valioso lo que me apasiona hacer, porque es innato y me nace naturalmente.”
• “¡No conozco a mujeres en mis círculos que cobren tanto!”
• “Voy a tener más clientes si mantengo mis honorarios bajos.”
• “Si cobro más, voy a tener que entregar más, y no tengo el tiempo y/o los conocimientos para poder hacerlo.”
Te hago una pregunta: ¿Qué pasaría si ninguno de estos diálogos internos fueran verdad?
Porque NO lo son. Son suposiciones que vienen de un lugar de miedo, dudas e inseguridades que no tienes por qué tolerar.
Lo sé, porque yo también los tuve, hasta que un día decidí ya no aceptarlos, porque estaban boicoteando mi éxito como empresaria.
¿Cómo lo hice? ¡Es fácil, tú también lo puedes hacer, hoy mismo!
Me paré y rayé una línea imaginaria al frente mío. Me imaginé que, a un lado estaba mi diálogo interno del pasado, que me había llevado al nivel de ingresos que tenía en ese momento (que no me gustaba).
Al otro lado vislumbraba otro diálogo. Era Dios hablándome y revelándome su perfecto plan para mí. Veía Sus deseos de darme el poder de crear riquezas (Deuteronomio 8:18) y lo mucho que se deleitaba en mi prosperidad (Salmos 35:27).
Tomé un paso y crucé esa línea, con la firme determinación de no volver jamás a ese lugar de diálogos internos mentirosos.
¡Tú también lo puedes hacer!
No esperes más. La perfección no existe, solo te detiene. Tú estás lista para ser generosamente recompensada por lo que amas hacer.
Eres brillante en lo que haces y hay muchas personas esperando poder recibir lo que solo tú les podrás entregar.
Para comenzar, aquí tienes un diálogo interno que sí es verdad: mientras más dinero ganes, ¡a más personas podrás ayudar!
¡Cruza la línea, querida mujer emprendedora!
¿Quieres aprender cómo puedes descubrir tu esencia específica para alcanzar un nuevo nivel de ingresos con estrategias de negocio y de marketing que te permitan alcanzar a mucho más personas, en menos tiempo? Aplica a una sesión estratégica gratuita conmigo y veremos cómo te puedo ayudar a tener más clientes y generar más ingresos con lo que amas hacer!

Bettina Langerfeldt – www.bettinalangerfeldt.com