¿Es posible ser emprendedora e independiente siendo una distribuidora independiente?

Una de las maneras más populares de ser emprendedora en los últimos años es el dedicarse a ser distribuidora independiente, pero es verdad que es tan fácil ganar dinero?

Una de las maneras más populares de ser emprendedor en los últimos años es el dedicarse a ser distribuidor independiente. Desde hace algunos años, no es difícil toparse con vendedores de productos de toda clase que distribuyen e intentan vender artículos para empresas «multinacionales»  de nutrición, productos naturales,  dietética, hogar, cosmética y belleza, robots de cocina, tuppers, bisutería,….

¿ Cual es el gran éxito de ser distribuidor independiente?

La promesa de hacer «millonarios» o, al menos, ganar sueldos mayores al promedio de los trabajadores en demasiado poco tiempo, lo cual es un gancho más que atractivo en países como en España, donde parte importante de la fuerza laboral posee empleos precarios y cualquier posibilidad, aunque sea ficticia, de ganar dinero de una manera fácil genera una ventana para personas que quieren salir de su precariedad financiera.

Pero la relación entre muchas de estas empresas «multinacionales» con el potencial distribuidor independiente es cualquier cosa menos de respeto y de independencia. En algunos casos, funcionan con la misma lógica de un grupo secreto, ya que se genera un ambiente de adoctrinamiento en las numerosas capacitaciones que realizan con el fin último de que todos repitan el mismo discurso.

Uno de los factores que denota esta falsa independencia de los llamados distribuidores independientes, es la generación de una organización piramidal, donde uno es “distribuidor independiente” y tiene a la vez a cargo a otros distribuidores independientes, generando así un abaratamiento de la mano de obra, donde muy pocos verán realmente las ganancias, en otras palabras, la concentración de la riqueza quedará en pocas manos, en los que fabrican el producto, abaratando el costo de la distribución y venta, ya que los distribuidores independientes hacen el trabajo sucio, quedando con pequeñas ganancias ya que tienen que comprar todo los productos con un margen de beneficio mínimo.

Por ello, hay un abismo de diferencia entre ser parte de una organización piramidal donde sólo será un eslabón prescindible y emprender uno mismo su trabajo siendo independiente, lo cual siempre va a ser mejor, porque ahí quien quiera ser emprendedor, será su propio jefe.

Beatriz Tomás

joyasygemas.es