Tres meses antes del nacimiento de mi primer hijo, me comunicaron el fin de mi contrato de periodista en un medio de comunicación.

En ese momento, me centré en lo que estaba por llegar y no le di demasiada importancia al trabajo.

Pero cuando nació mi bebé y empecé a vivir una etapa, aunque feliz, dura para una mujer inquieta acostumbrada a ejercer su profesión, que además me apasionaba, empezaron los agobios, el estrés, el sentir que mis sueños a nivel profesional se habían truncado, que mi única misión debería ser criar a mi hijo, me di cuenta de que yo quería trabajar.

Al año, volví a quedarme embarazada, pero empecé a formarme desde casa en marketing digital con cursos de todo tipo relacionados con mi profesión.

Al principio quise abarcar muchas áreas, pero cuando di con el copywriting, seguí formándome, invirtiendo tiempo y dinero en convertirme en una gran profesional de la escritura persuasiva.

Los comienzos fueron más complicados a nivel económico, y me arrepiento quizás de no haberme lanzado antes por temor a equivocarme.

Pero aprendí que una madre también tiene derecho a seguir con su vida, y que eso no significa que tengas que sentirte culpable. Al fin y al cabo, tu felicidad ayuda a tus hijos y a tu familia, mientras que si vas a estar triste, con ese sentimiento de que no «haces nada» más que encargarte de la casa y los hijos, es mucho mejor emprender.

Ahora entiendo mucho mejor la gran labor que hizo mi madre y todas esas mamás que han dedicado su vida a sus hijos, sin una remuneración por ello y encima sin ser valoradas como otras profesiones.

El presente y los objetivos para el futuro

Actualmente, vivo de escribir y ayudar a numerosas personas, a nivel nacional e internacional, a mejorar sus negocios, atraer más clientes y aumentar sus ventas a través de textos persuasivos.

Trabajo 100% online, y puedo conciliarlo con el cuidado de mis dos hijos de 5 y 6 años, y disfrutar de mis propios horarios, libertad geográfica y unos ingresos mucho más altos que los que tuve como periodista.

Mi objetivo es crear mi propia formación online, dirigida a periodistas que necesitan conciliar su trabajo con su familia, sentirse más valorados, tener mejores ingresos y poder organizar su tiempo como quieran, trabajando desde casa o desde cualquier lugar del mundo.

Conclusiones y consejos

Después de estos 6 años, aconsejo a muchas amigas y mujeres que emprendan en aquello que les gusta, en base a sus estudios, sus conocimientos o alguna experiencia vivida que pueda ayudar a otras personas.

Internet no tiene fronteras y hay millones de personas que necesitan ayuda para mejorar sus vidas, su salud, sus negocios…

Hay que invertir, tiempo y dinero, pero, ¿qué negocio se crea sin eso, de la nada? NINGUNO.

Aunque, puedo decir que, todo esfuerzo tiene su recompensa.

Verónica Sequeira González
http://www.veronicasequeira.com