El logo de tu empresa es, por lo general, lo primero que tus clientes potenciales pueden ver, favoreciendo o no una primera buena impresión. Necesitas un logo que represente la industria de tu empresa, su filosofía y algo de lo que tú y tus empleados podáis estar orgullosos.

Es por esto que, antes de empezar a hacer uso de servicios como Helloprint para plasmar tu logo en tarjetas de visita y folletos, es muy importante preguntarte primero las siguientes preguntas:

¿Importa realmente el color?

El color es bastante importante a la hora de emitir ciertos mensajes sobre tu marca así que, ¿Qué quieres que represente tu empresa? Diferentes colores están asociados a diferentes emociones, por lo que un logo llamativo de color verde trasmitirá algo completamente diferente a un logotipo que se decante por un sofisticado color negro.

Más de un 90% de las decisiones de compra se ven influenciadas por nuestra percepción visual, así que, por ejemplo, cuando quieras trasmitir confianza deberías decantarte por el azul, y en caso de buscar trasmitir seguridad, el color amarillo debería aparecer en tu logo.

¿Por qué tipo de logo decantarse?

Por supuesto, hay diferentes ‘tipos’ de logo a tener en cuenta, y la elección que tomes marcará profundas diferencias en la imagen de tu marca. ¿Quieres un logo pictórico que haga uso de un símbolo para ilustrar tu marca (piensa en Playboy, Shell o Twitter), un logo abstracto que realmente no represente nada (Nike o Frigo), una palabra o frase que sea esencialmente el nombre de tu empresa (eBay o Google), o un logo que sea un diseño comprimido de una sola letra (como la letra ‘M’ de McDonalds o RockStar)?

Cada uno de estos tipos tiene algo que decir sobre tu empresa – un logo pictórico trasmite una imagen más ‘relajada’ que la de un logo con el nombre completo de la empresa – así que piénsalo bien antes de tomar una decisión.

¿Puedo hacer uso de mi logo en distintas situaciones?

Necesitarás que tu logo sea fácilmente transferible entre diferentes medios, por ejemplo, de tu página web a tus tarjetas de visita, folletos, plataformas de social media, dispositivos móviles, camisetas, etc… Tu logo necesitará funcionar a la perfección en multitud de medios para asegurarte de que tu marca puede ser difundida de manera apropiada en todas las plataformas.

¿Necesito realmente hacer uso de más de una fuente?

Más de una fuente fácilmente legible en tu logo puede acabar siendo un completo desorden que confundan en gran medida a los clientes potenciales. Por lo tanto, es una buena idea ser muy selectivo con las fuentes escogidas. Elígelas cuidadosamente y nunca jamás use Comic Sans.

¿Seguirá funcionando este logo pasados 10 años?

No caigas en el error de diseñar un logo que encaje con las tendencias de diseño actuales pero que desentonará en desmedida dentro de unos años. Toma algo de inspiración de logos como el de la BBC, e intenta desvincular tu diseño con aspectos temporales. Todos los logos necsitan algún retoque con el paso de los años – Coca-Cola ha tenido al menos 12 versiones de su logo – basta con conseguir que dure lo máximo posible.

¿Debería diseñarlo yo mismo?

Ya es momento de ponerse manos a la obra y crear el logo, ¿cuentas con los dominios necesarios de Photoshop y InDesign, o tendrás que pagar a alguien que lo haga por ti? El diseño de un logo no resulta barato; la compañía bp (British Petroleum) pago 211 millones de dólares por su último diseño, así que busca bien antes de decantarte por un diseñador.

No hay tarifas establecidas para el diseño de los logos, pero si te decides por contratar a un profesional, no esperes pagar €20. Los precios por lo general no bajan de los €200. Recuerda que tu logo es la representación más directa de tu empresa, por lo que la calidad en el diseño es clave.