Los préstamos personales son ayudas económicas a cambio de unos honorarios o intereses, ofrecidos por entidades financieras como por ejemplo ¡QuéBueno!, que permite conseguir hasta 300 euros de forma inmediata. Esta cantidad va aumentando a medida que se solicitan más préstamos y se van liquidando sin incidencias dentro de la fecha de vencimiento.

Este tipo de préstamos son muy útiles si se toman como una solución puntual para hacer frente a gastos imprevistos y/o urgentes, y si se está seguro de que se pueden devolver en menos de un mes, es decir, no están pensados para financiar un gran proyecto.

Obviamente, uno se compromete a devolver la cantidad de dinero prestada más los intereses correspondientes, que en sitios como ¡QuéBueno! se pueden verificar antes de realizar la solicitud del préstamo con total transparencia.

Tramitación sencilla, sin salir de casa

Los datos que suelen solicitar son pocos: datos personales como el nombre, apellidos, el número de teléfono, domicilio, estado civil y nivel de estudios, algunos datos laborales referentes a la situación actual y datos bancarios como el número de cuenta bancaria.

Una vez realizada la solicitud, te envían la respuesta de manera inmediata vía email. Si es aceptada, en un plazo máximo de 1 hora se dispone del importe solicitado en la cuenta que se haya indicado. El plazo de devolución es de entre 1 a 30 días.

Además, si se anticipa la devolución, es decir, si se devuelve el préstamo antes de la fecha acordada, te ahorras intereses.

A tener en cuenta…

Antes de solicitar este tipo de préstamos personales hay que estar seguros de que se podrá devolver la cantidad prestada dentro del plazo acordado, ya que los intereses de demora son muy altos y si se incurre en ellos, te arriesgas a que inscriban tu nombre en listas de morosos como RAI y ASNEF,  que complicarían mucho la vida en caso de que se necesitara solicitar otro préstamo en el futuro.