Mientras salía de la oficina para hablar con un compañero de producción me ha surgido una idea que os comento aquí.

En una empresa hay muchas cosas que hacer y todo es una cadena, si fallan unos eso repercute en los otros y después el fallo se extiende a clientes, proveedores, colaboradores… y estos a quienes tienen cerca y así sigue como una ola  que al final repercute de nuevo al punto de origen.

Sin embargo hay una figura que falta en la mayoría de las empresas y es la figura del guía. El guía sólo tiene una única función, la de mantener la mente centrada en un único objetivo que está por encima de cualquier problema o éxito de la empresa. Por decirlo de alguna manera,  “ prohibido molestar al conductor” , es el guía y no se le puede distraer. En este momento estoy pensando en que en el mundo actual lo que se intenta es mantener la confusión para que el guía se despiste. Esto es una estrategia muy antigua que es efectiva para hacer creer a algunos que la cosa está muy mal, sin embargo a los guías no se les confunde fácilmente, están en todas partes, puede que no den la cara , no es su misión, pero están ahí.

Esta figura de guía nada tiene que ver ni tiene porqué saber de  finanzas, producción, calidad, marketing… La figura a la que me refiero es lo que la electricidad para que el primer mundo siga siendo primer mundo. Lo que el agua al mar.

Así pues, esta figura es la encargada exclusivamente de mantener centrada la mente sin ocuparse de lo que sucede alrededor. La figura del guía es muy grande porque es quien se encarga de mantener libre el camino en todo momento.

Un comentario directo sobre lo que está pasando en el mundo económico:  se derrumba porque su base no es sólida y como no se pueden admitir los errores por falta de dignidad, entonces la estrategia consiste en llamar la atención sobre otras cosas, por ejemplo la falta de empleo ( que es real sólo en parte), la falta de liquidez ( que es real sólo en parte ) y todo lo negativo que está sucediendo porque se intenta distraer las miradas hacia esos problemas que han sido ocasionados por todos y sufridos por todos. Pues bien, esto que parece que se derrumba tiene solución y la solución más rápida es la de centrar la mente en lo esencial. Bien es cierto que estamos acostumbrados a un ritmo de vida que queremos seguir, todos somos necesarios y todas las tareas son necesarias para que todos podamos vivir igualmente bien, por ahí empieza el equilibrio en comprender que todas las tareas son necesarias igualmente. Ninguna es más que otra.

Un guía no entra en castigos, culpables o malos remedios, su única tarea es la de mantener centrada la mente en lo esencial, y lo esencial para una persona, una empresa, sociedad, país, estado… es centrar la atención única y exclusivamente en el equilibrio a todos los niveles.

La solución a los problemas está donde mismo ha surgido el problema, y no es absurdo decir que ha nacido en cada uno de nosotros y que también está en cada uno de nosotros solucionarlo. Todos tenemos la capacidad de desarrollar esa parte de guía que consiste en mantener la mente centrada en lo esencial, en el equilibrio. Todo está dentro de cada uno.  Dicen que hay una  crisis de confianza, sí , es una crisis de confianza en uno mismo, las posibilidades y el potencial del ser humano está por demostrar, aquí tenemos una gran oportunidad. No dudéis en pedir ayuda si es necesario, dudar únicamente de quienes pretendan que perdáis la confianza en vosotros mismos, en vuestro potencial, vuestro equilibrio y voluntad.

Rosa Romanos Royo

Texto cedido por www.cartasdelmundo.es