La Cámara Nacional de Apelaciones enlo Comercial , Sala D, remarcó en un fallo dictado en la causa «BILBAO LA VIEJA, Juan Alberto c/ TALAMO, Domingo Benito s/ incidente de apelación«, que el régimen de la ganancialidad no convierte al cónyuge en condómino, debido a que eso sólo operará en caso de disolución de la sociedad conyugal. 

Cada cónyuge es propietario de sus bienes y el otro no tiene derecho alguno sobre ellos. Si el bien figura 100 % a nombre de uno de los esposos, se puede rematar la totalidad del mismo.

Recordar que el otro cónyuge sólo tiene derecho a reclamar «su 50 %» en caso se muerte o divorcio.

Es muy frecuente confundir esto y creer que como es un bien ganancial «es de los dos» desde el momento de compra.

Si el inmueble al que hace referencia el fallo hubiera sido adquirido a nombre de ambos cónyuges, el acreedor hubiera podido rematar sólo la mitad. De este modo, aunque figure que el titular es casado con fulanita de tal (lo cual convierte al bien en ganancial), los acreedores pueden rematarle la totalidad del inmueble.

Esto demuestra la importancia de consultar a un abogado ANTES DE ESCRITURAR UN BIEN.