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Descubre si tu pareja es un Vampiro Emocional

Quiero compartir con vosotros una artículo que escribí para responder algunas preguntas que me hacen mis clientes respecto a cómo descubrir si nuestra pareja es un vampiro emocional.

Descubre aquí si tienes un novio/a Vampiro.

Un tóxico emocional es aquella persona que poco a apoco va consumiendo tu vitalidad sin que te des cuenta.
Se las ingenia para conseguir de tí todo lo que quiere, es un manipulador/a con experiencia. Siempre con sonrisas dulces logra sus objetivos, tanto de manera afectiva como con el dinero.
Pistas para descubrir si tu pareja es un Vampiro de Emociones !!

Es celosa/o y te considera de su propiedad

Al principio te sientes encandilado/a con tantas atenciones, sólo quieres estar a su lado.
Esta clase de personas consumen la vitalidad, los amigos, y la fuerza de su pareja.
ATENCION : Si pasas de la euforia a la depresión, y no entiendes qué te sucede. En el fondo, sabes que algo no está bien con tu pareja pero, sólo piensas en los momentos de amor intenso que él o ella te hacen sentir, te sientes incapaz de pensar y actuar con claridad.

Es seductor/a , atractivos/as por naturaleza.

Tiene fantásticas dotes de encantador/a, siempre sabe conquistarte aún cuando estés enojado/a.
Siempre hay quien esté dispuesta/o a quedarse con el/ella. Esta situación provoca celos que te hacen estar siempre intranquilo/a. Y el lo sabe,
Las personas que se sienten atraídas por este tipo de parejas , actúan de buena fe, les creen , y luego se sienten estafadas, pero ya han caído en la trampa.
Otras personas se dan cuenta desde el principio de lo que en realidad son, o buscan, pero no pueden resistirse al desafío de cambiarles. Esto nunca se consigue, y la pareja queda totalmente agotada en el intento, de tal manera como una presa que se rinde ante el cazador.

Cada vez ves menos a tus amigos y familia

Toda la gente que te conoce se da cuenta de lo que está sucediendo, pero no se animan a decírtelo.
Estás sufriendo una especie de no querer ver la realidad y te distancias, para que nadie te diga que estás siendo manipulado/a , abusado/a, y te sientes vulnerable.
Te estás sintiendo alejado/a de tus seres queridos. Sólo vives para él o para ella. Sólo quieres estar con tu pareja, y ya sientes que te ahogas si no le tienes cerca.
ATENCION : Cuando estás con alguien, no quieres hablar de tu pareja para que nadie le critique.
Si un día tu pareja no está, sientes que estás solo/a porque has perdido la rutina de estar con tus amigos.

Estás sufriendo cada vez más, y ya no estás feliz

A medida que pasa el tiempo, estas sintiendo emociones contradictorias, entre el amor y el enojo. Sientes angustia, y hasta has comenzado a enfermarte, te sientes mal, y sabes que antes no eras así.
Cuando intentes revelarte a lo que no te parece inadecuado, el vampiro emocional tratará de persuadirte de que estás equivocado/a y que son ideas tuyas.
ATENCION: Si notas claramente la diferencia de cómo eras antes de esta relación, y cómo eres ahora. Si te estás sintiendo sin energía, triste y sin fuerza, si te miras al espejo y no te sientes contento/a contigo, entonces Observa lo que está sucediendo y aléjate lo antes posible.

Siempre hay maneras de actuar sin sufrir. Pero no continúes con esta relación porque a la larga quedarás despersonalizada/o y sin fuerza para tener claros tus pensamientos. Es como una droga que te anula la voluntad… OJO !!!!! Pide ayuda, es mejor que terminar destrozado/a emocionalmente.

www.sandrazabalacoaching.com
Mail. Sandrazabala.coach@gmail.com

Los 2 pasos fundamentales para conseguir cualquier objetivo

 

Seguro que muchas veces te has preguntado qué hacen ciertas personas para conseguir lo que se proponen y si tú serías capaz de conseguir lo mismo. Ya sea cambiar de carrera, montar tu propio negocio o darle un giro a tu vida, hay personas que lo logran (con trabajo y esfuerzo, por supuesto) y personas que se pasan media vida pensándolo o poniendo excusas.

La diferencia radica en una sola cosa: actitud. Por supuesto hay muchas otras cosas necesarias o hasta imprescindibles, las cosas prácticas; pero esas, en general, las puedes aprender, contratar o comprar. La actitud no, y dentro de la actitud hay dos cosas que todas las personas que hemos puesto algo en marcha hemos tenido en cuenta. Son dos pasos clave que, sin embargo, no mucha gente lleva a cabo:

1. Decisión 

2. Acción

Parece una tontería, pero nada más lejos de la realidad. En primer lugar tienes que saber lo que quieres y tomar la decisión de ir a por ello, y eso da lugar al segundo paso, hacer todo lo que sea necesario para conseguirlo, como si tu vida dependiera de ello. Ahí es donde se suele fallar.

Obviamente no es tan fácil como parece, lo fácil, lo cómodo es crearse mil y una excusas, que si la crisis, que si soy muy mayor o muy joven, que si no tengo dinero o tiempo o de todo. Ya he comentado en varias ocasiones que este tipo de excusas son un disfraz del miedo. Pero para un momento, imagínate que no tuvieras miedo, que supieras que las cosas te iban a salir bien… ¿Qué harías?

De verdad, piénsalo, si estuvieras segura de eso, ¿qué objetivo te propondrías? ¿Qué acciones tomarías? La cuestión es que hay oportunidades e ideas por todas partes, pero no las ves porque estás centrada en tus miedos y barreras internas, pero si por un momento estas desaparecieran, piensa, ¿qué oportunidades tendrías ahora mismo delante de ti?

Probablemente te ha pasado alguna vez, estas estancada e indecisa durante un tiempo y en cuanto te decides a hacer algo empiezan a surgir oportunidades y empiezas a tener cada vez más claro por donde ir. Porque muchas veces lo que da miedo es el cómo, ¿verdad? Y cómo llego yo allí, y cómo lo consigo. Lo interesante es que el “cómo” aparece una vez te has comprometido y has tomado la decisión. No falla. Además, no siempre es lo que esperas, ni de la forma en que lo esperas; por eso es importante tener la mente abierta y no obsesionarse con una determinada forma de hacer las cosas. Por experiencia te lo digo, como dice el refrán: “Cuando el alumno está listo, el maestro aparece.”

Luego viene la parte de hacer lo que tengas que hacer como si la vida te fuera en ello. Si quieres conseguir tus objetivos tienes que trabajar, así es la cosa y hacer lo que sea necesario, superando miedos y barreras. ¿Es fácil? No siempre, pero lo más dificil es dar el primer paso, una vez has empezado ya no cuesta tanto. Es fundamental también ser flexible y cambiar los comportamientos y actitudes que sean necesarios. Eso es también lo que falla en muchos casos, cuando te has propuesto algo y no avanzas, no ves resultados. Entonces es hora de pararte a pensar qué estás haciendo o no haciendo. Es hora de cambiar cosas porque ya sabes que es de locos esperar un resultado distinto haciendo siempre lo mismo (como dijo Einstein). Hay que cambiar e implementar, tomar acción, estar dispuesta a hacer cosas que no has hecho antes, a seguir adelante a pesar de tus miedos o si no, ¿cómo pretendes ver resultados?

Y si eres de las que piensa “eso ya lo sé, no dices nada nuevo” (que es cierto, poco nuevo se puede decir hoy en día), sólo una cosa, si de verdad lo supieras tendrías resultados. Así que si te estás preguntando por qué no consigues lo que te propones ya sabes lo que tienes que hacer: toma la decisión de conseguir tu objetivo, haz lo que haga falta y adaptate a las circunstancias. Sin excusas.

 

Autor Aida Baida Gil

¿De verdad quieres tener más éxito? Las dos cosas que nadie te dice.

Parece que hoy en día para ser considerado un o una profesional o empresaria de éxito tienes que estar en contínuo crecimiento, cosechando logros, alcanzando los puestos más altos o expandiéndote. Si te quedas como estás y dejas de crecer es que te has estancado y estás fracasando de algún modo.

Es un estereotipo o creencia muy arraigada en la sociedad, ¿verdad? Parece que si no sigues ese camino y no tienes cada vez más responsabilidad, más sueldo y menos tiempo para ti entonces es que no eres verdaderamente buena, no eres una profesional o empresaria de éxito.

Esto puede ser cierto para ti y entonces te animo a que sigas creciendo y desafiandote a ti misma, pero también hay casos de personas que una vez en lo más alto de su profesión se dan cuenta de que no es lo que realmente querían y lo dejan todo para dedicarse a algo más tranquilo. O personas que se plantean que están a gusto como están y no quieren seguir creciendo, pero que dudan de si eso no será que se están rindiendo o que son poco ambiciosas. ¿Te identificas con alguno de estos casos?

Yo, desde luego, sí. Cuando empecé a trabajar en un laboratorio mi sueño era el Premio Nobel (típico claro), pero después de un año trabajando demasiado decidí que a lo mejor prefería no ser premio Nobel y tener más tiempo libre para mis cosas. Como coach también conozco casos de otros coaches tremendamente exitosos que no paran de hacer cosas, y me parece admirable pero me he dado cuenta de que yo no quiero eso; que no quiero pasarme la vida de ciudad en ciudad dando charlas, por poner un ejemplo.

Durante un tiempo pensé que quizá me estaba saboteando a mi misma, que sería inseguridad o miedo, pero hace poco leyendo el libro «Vivir sin jefe» de Sergio Fernández (muy recomendable por cierto) en el que hablaba de la supuesta necesidad de crecer profesionalmente continuamente, me di cuenta de que no es autosabotaje, es simplemente lo que yo quiero, el estilo de vida que quiero y que cuando llegue a un cierto punto no me interesará crecer más (al menos hoy por hoy) porque estoy mas que satisfecha con el tiempo del que dispongo para mi y para mi familia. ¿Significa eso que nunca llegaré a ser considerada profesional de éxito?

Independientemente de la idea de profesional con éxito que existe en la actualidad hay dos cosas que se dicen poco y son imprescindibles:

1. La palabra «éxito» no tiene el mismo significado para todo el mundo, y es imprescindible que decidas qué significa para ti, hasta dónde quieres llegar. Porque es absurdo basar tu vida en las definiciones y creencias de los demás y dedicarte a acumular logros para luego darte cuenta de que estás agobiada, estresada y tremendamente insatisfecha con tu situación.

2. No es necesario llegar a lo más alto ni estar continuamente creciendo para sentirte bien o una persona con éxito. Eso no quiere decir que utilices esto como excusa para quedarte como estás y no avanzar, ni mucho menos, simplemente que consideres hasta dónde tienes que crecer para sentirte plena y satisfecha.

Así que repitiendo la pregunta anterior, ¿significa eso que nunca llegaré a ser considerada profesional de éxito? Para mi rotundamente sí porque me aseguraré de llevar la vida que yo quiero y cómo yo quiero, no hay éxito mayor que eso, al menos para mi.

¿Y para ti?

Autor Aida Baida Gil

¿Cómo se origina el temor al fracaso en usted y en sus hijos?

¿Alguna vez se ha sentido preso del temor? Sabía que tenía la oportunidad de actuar, pero no lo hizo, porque, justo en ese momento de querer dar el paso, sus rodillas comenzaron a temblar y se detuvo.

Y la oportunidad pasó y nunca más la volvió a ver.

Sucede todos los días. El temor nos mantiene recluidos en nuestra zona de confort y no nos permite actuar cuando sabemos que debemos hacerlo.

Hay muchos temores:

  • Temor a la muerte

  • Temor de perder un ser querido

  • Temor a la soledad

  • Temor para hablar en público

  • Temor al rechazo

  • Temor al sufrimiento

  • Temor a la incertidumbre

  • Temor a la escasez.

Sin embargo, el temor más grande a la hora de emprender, es el temor al fracaso.

Muchas personas parecen estar condicionadas para tener miedo. Les resulta difícil dar un paso de fe para desarrollar y lanzar un producto nuevo, ofrecer un servicio a un precio mayor o iniciar un negocio nuevo.

¿Quién nos infunde el temor al fracaso?

Para que usted y sus hijos puedan vencer el temor al fracaso, es importante entender como se gesta a lo largo de sus vidas.

Sin saberlo, la sociedad que nos rodea, la mayoría de los padres y muchos establecimientos educacionales nutren el temor al fracaso en sus hijos en vez de aminorarlo.

¿Cuál es el origen del temor al fracaso?

Nuestra sociedad comúnmente sanciona el fracaso. Los métodos de educación tradicionales generalmente se basan en algún sistema de evaluación que mide los logros de sus alumnos con una escala de puntajes o notas.

Como no todos los alumnos pueden ser sobresalientes en todas las disciplinas, tarde o temprano se tendrán que enfrentar con la triste realidad que su rendimiento en algún área es promedio o insuficiente.

Es triste porque los resultados son interpretados de esa forma. El mensaje subliminal de una mala nota es que el alumno no cumplió con las expectativas del profesor. Se empeora aún más cuando si, en respuesta al rendimiento insuficiente, se le exige al alumno estudiar el ramo con mayor profundidad para que se nivele con su curso.

(Lo que es utópico, ya que todos poseemos fortalezas y debilidades diferentes.)

El problema con éste enfoque es la frustración que provoca en el alumno. Dependiendo de la situación particular de cada niño, la experiencia de no rendir en forma satisfactoria generalmente es interpretada como un fracaso que pudo haberse evitado, tanto por los padres como por los profesores.

La respuesta natural del niño es el miedo al fracaso y, después de un tiempo, la desmotivación y la pasividad hacia su aprendizaje.

No tiene por qué ser así.

¿Cómo vencer el temor al fracaso en nuestra vida y en la de nuestros hijos?

Es simple. No hay que ver un fracaso como algo negativo.

Winston Churchill dijo: «El éxito es ir de un fracaso en otro sin perder el entusiasmo.»

En el caso del niño que descubre su debilidad en algún área de su educación, la actitud correcta debería ser que los padres le ayuden al niño a identificarse con sus fortalezas. Es bueno descubrir nuestras debilidades, ya que eso nos permite no perder más tiempo en un área en el cual nunca vamos a sobresalir.

Como dice el refrán: «No trates de ser pera si eres manzana.»

Dios nos dio a todos talentos y habilidades que debemos desarrollar y pulir, como si fueran diamantes en bruto. Y es nuestra responsabilidad como padres la de descubrir y nutrir estos talentos en nuestros hijos, ya que esa habilidad será su aporte a la sociedad. El niño debe identificarse con lo que es, no con lo que no es.

Así tendrá experiencias de éxito en vez de vivir un intento fracasado tras otro y no tendrá miedo al enfrentar una decisión importante en su vida en el día de mañana.

Los adultos temerosos también pueden anular el poder del temor en sus vidas al cambiar la percepción de si mismos.

Enfóquese en sus fortalezas. No mire a la izquierda ni a la derecha, tratando de copiar lo que los demás hacen. Enfóquese en lo que esta delante de sus ojos. Es el plan de Dios, exclusivo y único, para SU vida.

Desarrolle los talentos y las habilidades que su Creador le ha dado para dejar su granito de arena en éste mundo y deje de enfocarse en lo que no puede hacer, lo que no puede tener y en lo que no es.

Cuando usted comprende quien es y lo aprende a valorar, no tendrá temor al fracaso a la hora de emprender. Sabrá perfectamente cual es su lugar y tendrá la osadía de reclamarlo como suyo bajo cualquier circunstancia adversa.

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Por Bettina Langerfeldt

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Cómo forjar el carácter de un empresario exitoso

 No es fácil dar un paso de fe y lanzarse a hacer algo nuevo en un negocio. Los cambios cuestan, porque nos obligan a enfrentar lo desconocido. Por eso, cuando todo va bastante bien y no hay una crisis que nos obliga a cambiar, preferimos quedarnos en un lugar que nos da seguridad, aunque sea aparente. Sin darnos cuenta, podemos caer en recluirnos en aquél lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren: nuestra zona de confort. Descubra por qué es tan importante no dejarse atrapar por sus tentáculos engañosos.

¿Está todo perfecto en su negocio? ¿No tiene preocupaciones, el negocio marcha sobre ruedas y el dinero está entrando? Nada mejor que reclinar la cabeza y descansar sobre sus laureles. 

Total, le tomó mucho trabajo llegar donde está, ¿verdad? Y no tiene ganas de seguir lidiando con más problemas. 

¡Cuidado! Está a punto de entrar en el lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren: su zona de confort. 

No se deje atrapar por sus tentáculos engañosos. 

Porque es muy atractivo estar ahí. Nos da una sensación de seguridad en la cual nos podemos esconder. Nos permite acobardarnos frente a los desafíos de la vida y adormece nuestro espíritu emprendedor. 

La zona de confort, en realidad, no es un lugar, es un estado mental. En él nos refugiamos cuando sentimos miedo. Y el miedo es una fuerza negativa que nos limita y nos encierra en un nivel de existencia que está muy por debajo de nuestras capacidades. 

No me permito sentir miedo 

Hace un mes nos invitaron a navegar en una embarcación de unos amigos. Nuestros hijos hallaron nada mejor que tirarse al mar desde la cubierta, que estaba a 9 metros del mar. 

Mientras aplaudíamos a nuestros hijos, nuestros amigos nos contaron que habían invitado a un empresario muy conocido, de edad avanzada, que sorprendió a todos, porque él también decidió zambullirse desde la cubierta del barco. Antes de lanzarse al vacío dijo con vehemencia: «Yo no me permito sentir miedo.» 

Palabras sabias. Hubiese sido mucho más fácil para él quedarse sentado en la cubierta con un trago en la mano. Nadie esperaba de él que osara ejecutar proeza semejante y mucho menos a su edad. Sin embargo, enfrentó un desafío, porque sintió miedo y decidió vencerlo. 

Ésta anécdota me hizo pensar. Estoy segura que el caballero usó ese mismo espíritu emprendedor al enfrentar los desafíos de su negocio durante toda su vida. También estoy segura que fue la llave hacia el éxito que obtuvo como empresario. Aceptó el reto de vencer sus miedos antes de quedarse cómodamente recluido en su zona de confort. 

Preferimos evadir las dificultades

 ¿No es eso lo que hacemos muchas veces? Nuestra sociedad nos enseña a evitar problemas, a evadir las situaciones complicadas y a mantener una actitud pasiva cuando sabemos que debemos actuar para cambiar las cosas. 

El problema con esa actitud es que no logrará mucho en su vida. ¿Vivirá cómodo? Posiblemente. ¿Seguro? Quizás. ¿Aburrido? Siempre. 

Admito: los cambios no son fáciles, pero son buenos. No son confortables, pero indican que estamos en movimiento. Cuando enfrentamos los desafíos y elegimos estar en un lugar incómodo, hay un riesgo, pero también hay una trayectoria y hay avance. A veces incluso con pasos agigantados. 

Cuando decida enfrentar a los leones en su negocio en vez de arrancarse de ellos, dará lugar al incremento en sus ganancias, al desarrollo de su empresa y también se forjará en usted aquella fortaleza de carácter que tanto necesita para ser un empresario exitoso. 

Es hora de salirse de la zona de confort. Dios le otorgó talentos y habilidades que son únicos para que cumpla con un propósito singular en su vida. Sus planes no son pequeños. Asegúrese de que los suyos no lo sean. 

No es fácil dar un paso de fe y lanzarse a hacer algo nuevo. Los cambios cuestan, porque nos obligan a enfrentar lo desconocido. Por eso es tan importante contar con ayuda. Visite http://EducacionParaElExito.com y obtendrá inmediatamente un e-book gratuito con valiosos datos acerca de cómo enseñarles a sus hijos (y a usted) como armar un negocio propio. También obtendrá el apoyo, la inspiración y las herramientas necesarias para que usted y sus hijos puedan triunfar en sus emprendimientos.

Por Bettina Langerfeldt
Educacion Para El Exito – educacionparaelexito@gmail.com