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Un cambio radical en mí vida

¡Saludos chicas emprendedoras!

Primero de todo, quisiera presentarme y explicaros brevemente en qué punto de mi vida me encuentro.

Me llamo Sandra, soy de Barcelona y he trabajado hasta el momento como educadora social. Sin embargo hace nueve meses mí vida cambió por completo, ya que me vine a vivir a Alemania. Y aunque fue todo muy rápido y significara un cambio radical y difícil, mí marido y yo lo tuvimos desde el principio muy claro. Se nos ofreció una gran oportunidad y la posibilidad de conocer otra forma de vivir, otro país, y por supuesto otro idioma, que nunca está de más.

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Qué hacer cuando quieres cambiar de profesión pero no sabes hacer otra cosa

¿Te has planteado dejar tu profesión pero crees que no sabes hacer otra cosa? Varias personas me han escrito comentandome exactamente eso. De hecho, no es que lo crean, es que están convencidas de que no saben hacer otra cosa porque siempre han trabajado en lo mismo.

Es algo muy frecuente también entre científicos, de hecho yo misma lo pensaba hace unos años cuando descubrí un ejercicio (no recuerdo dónde, por desgracia) en el que te pedían que pensaras en cinco profesiones alternativas si la tuya dejara de existir. Yo, al principio, solo podía pensar que si me quitaban la ciencia se me acababa la vida profesional porque no tenía ni idea de qué más podría hacer (y digo al principio porque luego sí fui capaz de encontrar cinco posibles alternativas).

Seguro que sabes a qué me refiero. Y la pena es que es un tipo de creencia muy negativa, no es más que un límite que te pones a ti misma casi sin darte cuenta. Todo ello por esa corriente a la que hemos estado sometidas de que una tiene que elegir una profesión y no cambiar jamás de los jamases (y que sea vocacional si es posible, claro) y, por tanto, si no consideras cambiar para qué vas a pensar en posibles alternativas o en aprovechar al máximo tus circunstancias para formarte y expandir tus posibilidades, ¿verdad?

En realidad, la cuestión no es que no sepas hacer otra cosa sino que:

1. Nunca te has parado a pensarlo porque no ha surgido la oportunidad o la necesidad y ni te habías planteado hasta ahora hacer otra cosa.

Si este es tu caso, el verdadero problema no es que no sepas hacer otra cosa sino que todavía no sabes lo que quieres y es entonces cuando aparecen todo tipo de dudas e inseguridades, como es normal, porque cuando lo ves todo borroso es difícil sentirse segura (pincha aquí para tutear esta frase). Así que tu primer paso es decidir qué te gustaría hacer y para eso el ejercicio que mencioné antes es muy útil para empezar a hacerte pensar: ¿A qué cinco profesiones te dedicarías (o al menos lo considerarías) si la tuya no existiera (ni nada relacionado con ella)?

El siguiente paso sería qué necesitas para dar ese salto y qué tienes ya y aquí es donde tienes qué pensar en las habilidades que has ido desarrollando, pasiones, talentos, etc. Por supuesto esto es un proceso difícil de resumir en un párrafo y para el que puede que necesites ayuda profesional.

2. Sabes más de lo que te piensas y probablemente lo subestimas o no eres consciente de ello. Esto lo he comprobado con científicos, por ejemplo, que me dicen que aparte de ciencia no saben qué otra cosa hacer, pero la cuestión es que en tu carrera científica es probable que hayas tenido que dar clases, escribir artículos y revisarlos, diseñar experimentos, supervisar a estudiantes, solucionar problemas, aprender y formarte y que eso son habilidades completamente transferibles a otra profesión. Y lo mismo sucede en tu profesión.

Es cierto que hay ciertas habilidades que a lo mejor sí son muy específicas de una profesión en particular (pipetear tal vez), pero muchas otras se pueden aplicar a distintos campos (para científicos recomiendo el libro “So What Are You Going To Do with That?” de Susan Basalla). Así que lo que necesitas volver a analizar, con otros ojos, como lo que ya sabes hacer se puede aplicar a otros campos.

Es decir, que el problema no es que no sepas hacer más cosas, eso da igual en realidad. Lo que importa es que tengas claro qué te gustaría hacer (y no solo qué puedes hacer según lo que ya has hecho hasta ahora, porque que lo hayas hecho no quiere decir que te guste…) y que te comprometas a aprender o mejorar lo que haga falta para conseguirlo. Esas son, en mi opinión, las dos claves.

Y no, nadie ha dicho que sea fácil. Así que dime, ¿qué primer paso vas a dar? Sólo uno.
 

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, escucha su audio gratis “5 Pasos para que tu Negocio Despegue en 6 meses o menos” en http://bit.ly/1bD6PN1

¿Necesitas un cambio profesional drástico?

Cuando estás desmotivada, frustrada y tu negocio o profesión ya ni siquiera te ilusiona, puede ser difícil determinar si simplemente necesitas un descanso, o si es hora de hacer cambios y dedicarte a otra cosa. ¿De verdad quiero dejar lo que hago, o haciendo algún cambio las cosas se arreglarían?

Si esta es tu situación, probablemente te resultarán de gran utilidad una serie de preguntas que propuso Marie Forleo en uno de sus últimos vídeos (en inglés) :

1. ¿Hace cuánto no te tomas un descanso? O como dice ella, ¿cuántas veces  te has tomado un descanso en los últimos 6 meses? Y no sólo eso, sino ¿cuánto tiempo le dedicas a otro tipo de diversión, aventura o inspiración ajena a tu profesión? Si has trabajado mucho en tu negocio o puesto de trabajo y no has tenido tiempo para nada más, es normal que estés agotada y desmotivada. Es imprescindible descansar y desconectar, por mucho que te guste lo que haces. Como dice ella, puede que te encante el puré de patatas, pero si lo comes absolutamente todos los días, es inevitable que te canses; y no podrás volver a disfrutarlo hasta que lo pierdas de vista un tiempo. Así que no lo olvides, hay que descansar y recargar las pilas para que no empieces a cuestionarte todas tus decisiones o a pensar que es hora de un gran cambio cuando a lo mejor no lo es.

2. Si hoy mismo se aprobara una nueva ley que prohibiera la profesión o negocio al que te dedicas, de forma que todo el que se dedique a eso debe parar inmediatamente, ¿qué harías? ¿Te indignarías y saldrías a protestar? ¿O te sentirías aliviada por poder dejar lo que haces sin necesidad de dar explicaciones ni decepcionar a nadie? Muchas veces las expectativas de otras personas no te dejan ver con claridad lo que quieres. Tienes miedo a que te critiquen o a fallarle a alguien, en ese caso esta pregunta te ayudará a pensar con más claridad, tu respuesta te dirá mucho sobre lo que quieres.

3. ¿Aplicas la regla del 80/20? Sobre esto he hablado en otros artículos y se puede aplicar a muchas cosas. En este caso, el 80% de tu frustración profesional proviene del 20% de tus actividades. Échale un vistazo a todo lo que haces, ¿hay algún proyecto o cliente que te da pereza solo de pensarlo?¿Algo que estás deseando que se cancele? La clave para mantenerte motivada y con ganas es identificar y eliminar ese 20% de actividades que te llenan de frustración. No hay nada malo en cambiar las cosas. Muchas veces se lo menciono a mis clientas, a medida que vayas avanzando habrá cosas que ya no te llenen o te gusten como antes y puedes cambiarlas, no pasa nada, es bueno para mantener la ilusión y las ganas.

4. ¿Pones en práctica tus habilidades, destrezas o aptitudes naturales frecuentemente? Me refiero a aquellas habilidades que se te dan especialmente bien de forma natural. Cuando empleas tus habilidades naturales en tu día a día te sientes bien, confiada y encantada con lo que haces. Recuerdo cuando estaba haciendo las prácticas de coaching que le decía a mi profesora que no me sentía capaz de cobrar por las sesiones porque yo disfrutaba mucho, no me suponía un gran esfuerzo. Eso es a lo que me refiero, algo que se te da tan bien que es un para ti placer hacerlo, que no puedes casi ni considerarlo trabajo.
Si no tienes ni idea de cuáles son las tuyas, yo, al igual que Marie te recomiendo el libro «Now, discover your strengths» de Marcus Buckingham, imprescindible.
Lo que está claro es que tienes que escuchar a esa vocecita que te dice que necesitas un cambio. Todos crecemos y cambiamos y eso incluye nuestras pasiones y, a veces, te das cuenta de que te hace falta un cambio drástico. ¿Da miedo? Por supuesto, pero tienes dos opciones, escuchar lo que quieres y hacer cambios de manera consciente, o hacer oídos sordos a tus deseos y acabar saboteando tu negocio o tu vida con tal de no enfrentarte a lo que de verdad quieres cambiar.

¿Qué me dices? ¿Necesitas un descanso o es momento de ampliar horizontes?

Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren redirigir su carrera y que buscan claridad, motivación, acción y resultados. Visita www.aidabaida.com para para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.