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Cómo superar el miedo al fracaso frente al cambio

El cambio nos asusta, es normal porque nos saca de nuestra ‘zona de confort’ y nuestra mente teme perder el control. Pero que sea normal porque le pasa a todo el mundo no quiere decir que no haya nada que podamos hacer. Es nuestra obligación esforzarnos para superar el miedo al fracaso que nos impide vivir la vida que queremos y que además nos merecemos, ya sea en nuestra vida personal, vida laboral o en el emprendimiento. Acabemos con el miedo.

El Cambio en la vida personal

Hay infinidad de temas importantes en nuestra vida personal que pueden inclinarnos al cambio, como por ejemplo cambiar de casa, de ciudad, de país, vivir con alguien, separarse de alguien, tener un hijo, comprar una casa, repartir una herencia, y un largo etcétera que, cuando hablamos de cosas importantes, pueden tener un gran efecto en nuestro futuro.

El miedo al fracaso es siempre fruto de tu falta de confianza en ti misma/o, y va a tener consecuencias sea cual sea el cambio. Cuando sientas ese miedo, piensa en qué te llevó a tomar esa decisión. Si eres una persona sensata, seguro que estudiaste las ventajas e inconvenientes y valoraste los efectos que tu decisión podría tener en tu vida. Si a pesar de tu valoración te inclinaste por el cambio, ¡confía en tu propio criterio! En la vida no hay nada seguro, acepta el riesgo.

El Cambio en la vida laboral

Tanto si vas a cambiar de posición dentro de la empresa en la que trabajas como si vas a hacer un cambio a otra empresa, estarás planteándote cómo te irá en el nuevo puesto, qué tal lo harás, cómo te valorarán en la empresa en tu nueva posición, etc. Todas estas preguntas son normales, el problema es vivirlas desde el miedo al fracaso, porque te limitan. Y no sólo eso, cuando funcionamos desde el miedo estamos mermadas/os y por lo tanto más cerca de fallar al no desarrollar todo nuestro potencial.

Como ya te comentaba en mi artículo “Cómo tomar una decisión laboral que afecta a tu familia” debes desmitificar el miedo al fracaso, nos han inculcado que fracasar es lo peor del mundo cuando en realidad forma parte del proceso de aprendizaje. También en la vida laboral ese miedo al fracaso es fruto de tu falta de confianza en ti misma/o, y va a tener un efecto nefasto en tu adaptación al nuevo puesto. Cuando sientas ese miedo, conecta con momentos de éxito en anteriores puestos, con felicitaciones de tus superiores, con la satisfacción que sentiste al ver un trabajo bien hecho o una entrega a tiempo de algo complicado, etc.

El Cambio hacia el emprendimiento

Cuando el cambio es hacia el emprendimiento, el miedo al fracaso es aún mayor. Y el entorno no ayuda. Cuando decidí dejar mi puesto de Manager en una multinacional importante en la que tenía muy buen sueldo y estatus, casi nadie lo entendió. Y la gente que nos quiere opina, lo que incrementa nuestro miedo debido a la presión que ejercen que, aunque nunca es con mala intención, sí que llega a perjudicarnos seriamente.

Cuando sientas que el miedo al fracaso te acecha, conecta con la ilusión que sientes por lo nuevo, con todas las razones que te han empujado a tomar la decisión de inclinarte por el emprendimiento como trabajar en lo que te apasiona, tomar tus propias decisiones, no depender de nadie, no tener techo de ingresos, decidir tu propio horario, y un largo etcétera que seguro tienes en la cabeza y que te inclinaron a tomar tu decisión.

Cuando tengas que hacer un cambio ya sea en tu vida personal o en tu vida laboral, elimina el miedo al fracaso. Desmitifícalo aceptándolo como parte del aprendizaje, y confiando en ti. Cuando aceptas el cambio en tu vida personal, en el trabajo o hacia el emprendimiento, has tenido que sopesar los pros y los contras que supondrá dicho cambio, así que confía en tu criterio y emplea tu energía en prevenir problemas en lugar de malgastarla en un miedo absurdo que no te aporta nada pero sí te aleja de tu meta.

“Sólo cuando dejamos de temer, comenzamos a vivir” Dorothy Thompson

Autora: Marta Morón – www.mujerlider.es

Cómo tomar una decisión laboral que afecta a tu familia

Te ha pasado alguna vez que la duda y los miedos te han  paralizado en la toma de decisiones laborales que afectaban a tu familia? Porque una cosa es  decidir algo que sólo me afecta a mi, y otra muy distinta tomar una decisión que implique un cambio, cuando afectará a mis seres más queridos.

Hoy veremos cuales son nuestros mayores miedos en la toma de decisiones, y cómo actuar cuando la duda nos impide tomarlas.

Los miedos más frecuentes frente a estas decisiones

Las decisiones más importantes que se refieren al mundo laboral suelen ser: pedir o aceptar un ascenso, cambio de puesto, cambio de empresa, emprender, volver a trabajar, y pedir una excedencia. En cualquiera de estos casos, los miedos se repiten:

  • miedo al fracaso
  • miedo al éxito
  • miedo a arrepentirme
  • miedo al impacto económico

Miedo al fracaso

El sistema capitalista en el que vivimos es muy competitivo, y esto hace que se vea el fracaso como ‘lo peor’ que te puede pasar. Sin embargo, es errando como aprendemos, el ser humano ya desde la infancia crece y se desarrolla a base de errar. Desdramatiza el fracaso entendiendo que es la única forma de avanzar en la vida, y piensa en lo que aportarás a tu familia si sale bien, y que siempre podrás rectificar si no aciertas a la primera.

Miedo al éxito

Entre las mujeres con responsabilidades profesionales, y te hablo con convicción ya que todas mis clientes lo son, este es probablemente el mayor miedo que sufrimos. Se trata de un miedo inconsciente que nos cuesta reconocer, pero que si lo piensas tiene sentido, ya que la maternidad lleva asociada la preocupación de dedicar tanto tiempo a nuestra vida laboral que eso nos impida estar con nuestra familia todo lo que deseamos. Incluso para quienes no tienen hijos puede suponer un problema porque sienten no tener tiempo para sí mismas/os o sus parejas.

Miedo a arrepentirme

Pues sí querida amiga, siempre va a existir la posibilidad de que no aciertes a la primera. Aún así, con el paso del tiempo duele más arrepentirse de no haberlo intentado que de no haber acertado. Porque si no aciertas, ya te has demostrado que te atreves, y siempre podrás tomar la decisión de volver a cambiar, mientras que si ni siquiera lo intentas, sentirás frustración el resto de tu vida.

Miedo al impacto económico

Este miedo nos acompaña en todos los cambios, porque culturalmente nos han educado buscando la seguridad. Pero los tiempos han cambiado, y la seguridad laboral ha dejado de existir. Aquellos puestos de trabajo que eran para toda la vida ya no existen ni siquiera trabajando para el Estado. ¿Quién te asegura que si no te mueves tu puesto está asegurado? Siempre que sea posible y especialmente cuando tu decisión sea emprender, trata de compaginar temporalmente tu antiguo puesto con tu emprendimiento, hasta que vayas teniendo ingresos como para pedir reducción de jornada, y finalmente da el salto definitivo cuando tus ingresos te permitan sobrevivir.

Cuando nuestra decisión laboral afecta a nuestra familia, es inevitable tener mayores miedos que cuando sólo nos afecta a nosotras/os mismas/os. Sé consciente de ello y háblalo con tu pareja para que tu toma de decisiones tenga más puntos de vista y también por respeto a esa persona. Pero ten presente que la decisión final tiene que ser sólo tuya, después de haber sopesado pros y contras con objetividad. Y no olvides que si tú estás feliz, tu familia estará mucho mejor que si estás frustrada porque nunca te atreviste al cambio.

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.” Paulo Coelho

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Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida. Autor Marta Morón

Si no tienes los resultados esperados, es momento de cambio

Uno de los mayores peligros para progresar y crecer, tanto personal como  profesionalmente, es aferrarse a aquello que nos funcionó en el pasado. Debemos entender la necesidad de adaptación para saber cuando es el momento para un cambio, evitando así el bloqueo que produce ver que no obtienes resultados. Y esto aplica tanto a los negocios como a la vida personal.

Internet ha hecho que lo que antes servía para años, ahora caduque con muchísima rapidez. Esto afecta enormemente a los negocios, y también a la forma de relacionarnos. Hoy veremos cómo deshacernos del bloqueo, y cómo avanzar para volver a obtener buenos resultados, aceptando los cambios que nos toca vivir.

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Cömo lidiar con la resistencia de los que te rodean

 

Es curioso como a veces las circunstancias conspiran para que escriba un artículo. Esta vez han coincidido el capítulo del libro que estaba leyendo (mientras recordaba mi propia experiencia) y los comentarios de varios lectores y de algún cliente. Hablando, nada más y nada menos, de la resistencia de algunas de las personas que te rodean a que cambies. Así que decidí escribir este artículo.

La realidad es que, en general, los grandes cambios generan resistencia por parte de las personas más cercanas. No de todas, claro, puedes tener la suerte de que tu pareja, tu familia o algunos de tus amigos te apoyen al 100%. Pero en general, ante grandes cambios te encontrarás con resistencia, y es importante que lo sepas y que estés preparada porque se pueden generar conflictos.

Considera esta situación: después de muchos titubeos has decidido darle un giro a tu vida, cambiar de profesión, crecer como persona, lo que sea. Te ha costado tomar la decisión y afrontas el comienzo con algo de miedo e inseguridad y, por supuesto, esperas el apoyo de los que te rodean y además lo necesitas. La sorpresa llega cuando el esperado apoyo no aparece, o no del todo. A las personas que son importantes para ti parece no gustarles el cambio, incluso aunque sea para bien. O bien se oponen, o le ponen trabas a todo o te desaniman, o incluso se enfadan y te tachan de loca. ¿Te ha pasado alguna vez? Justo cuando más necesitas su apoyo, te llueven las críticas y los comentarios negativos.

Es normal y muy frecuente. La cuestión es que todas esas personas se han acostumbrado  a tu antigua forma de ser, a tu antigua identidad y para ellos también es un desafío tener que acostumbrarse a la nueva tú. Muchos lo harán poco a poco, pero otros no. Saber que esta oposición es en cierto modo natural y que pasará (porque te aseguro que pasará) es un alivio, pero no va a eliminar los malos ratos y posibles discusiones.

De hecho, este tipo de reacciones por parte de los que te rodean, sobre todo si no las esperabas, provoca dos cosas: 1) que en lugar de comentar tus planes con ilusión, como tenías previsto, tengas que convencer (debido la necesidad de aprobación que tenemos). Lo que hace que aumente tu inseguridad y que tengas más dudas; y 2) que pierdas la paciencia y te enfades, reaccionando de formas que no son las más adecuadas y no benefician a nadie, y mucho menos a ti.

Por supuesto es normal, y no tienes que culparte a ti misma, simplemente encontrar formas más constructivas de mejorar la situación. No es bueno tener una actitud pasiva y dejarte llevar por la opinión de los demás, o no decidirte a dar el paso para evitar futuras confrontaciones. De hecho, eso podría generar resentimiento y dar el mismo resultado a la larga. En todo caso si estás o temes estar en esta situación, esto puede ayudarte:
 

  • Acepta que vas a encontrar resistencia por parte de tus seres queridos, que no te pille desprevenida. No lo hacen con mala intención, de hecho creen que lo hacen por tu bien.
  • Averigua de qué tienen miedo, cuáles son sus objeciones y neutralízalas. Por ejemplo, que temen que te quedes sin ingresos, coméntales que tienes ahorros o que tienes un plan B.
  • Busca formas de eliminar comentarios negativos sin ser agresiva. Por ejemplo: “Sé que estás preocupada/o  por mi y te lo agradezco, pero confío en mis capacidades y sé que puedo salir adelante; y me gustaría contar con tu apoyo, me ayudaría mucho.”
  • Si el cambio afecta a algún miembro de tu familia preguntale qué se puede hacer para mejorar la situación (por supuesto, comentando que lo que haces es importante para ti y que vas a seguir con ello, pero que no quieres que eso repercuta en su bienestar, o algo así). Esto es especialmente importante cuando afecta a tus hijos o a tu pareja, que se sientan seguros, que no se sientan abandonados.
  • Asume que puede que algunas personas simplemente no acepten el cambio, es ley de vida. Ambos sobrevivireis.


Si nada de esto te da resultado, lo mejor es distanciarse un poco. Yo, por ejemplo, prefiero distanciarme durante un tiempo antes que tener confrontaciones diarias que, aunque no lleguen a ser discusiones, te agotan y desmoralizan. Y una vez la fase inicial se ha superado y tengo la suficiente confianza y seguridad como para que lo que digan los demás no me afecte, entonces vuelvo al ruedo, por así decirlo; y simplemente dejo que los comentarios negativos me entren por un oído y me salgan por otro; o agradezco su preocupación pero les digo que es mi decisión y, como en todo lo que hago, voy a luchar para que salga adelante porque es importante para mi y, al fin y al cabo, es mi vida.

Como dice Susan Jeffers en su libro “Feel the fear and do it anyway”, lo más importante de todo es que seas tu mejor amiga,que no te critiques tu misma en ningún momento. Al final, tus seres queridos aceptaran esta nueva versión de ti y si alguien no lo hace, tranquila, serás lo suficientemente fuerte y adulta como para romper lazos y seguir adelante. No sería ni el primer ni el último caso. Lo que de verdad necesitas para pasar esta etapa es tener confianza en ti misma, apostar por ti y tener una razón para seguir adelante con tu proyecto. Es tu vida, no lo olvides.

Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en si mismas, decidir el siguiente paso a dar y conseguir el éxito profesional sin sacrificar la satisfacción personal. Visita www.coachdelaprofesional.com para mas información.

Su mentalidad: El principal obstáculo que lo esta frenando hoy

¿Quisiera conocer cual es el obstáculo número uno que esta entre su vida actual y la vida que usted añora vivir?

No es la falta de dinero, ni de tiempo, ni de educación.

El problema número uno es…

¡Su mentalidad!

Aunque duela escucharlo, sus patrones de pensamiento son los que rigen su vida.

Por ejemplo, si una persona tiene una percepción negativa de su vida, sus creencias van a ser malas. Si cree mal, va a pensar mal. Si piensa mal, va a tomar malas decisiones y, por ende, va a actuar mal. Si actúa mal en forma regular, su vida va a ser un desastre.

Suena lógico, ¿verdad?

En la Biblia dice claramente: «Cual es el pensamiento en el corazón de un hombre, tal es él.» (Proverbios 23:7)

Por eso un cambio externo siempre va a tener que ser precedido por un cambio interno.

Aún así, la tendencia nuestra es la de tratar de cambiar las cosas por fuera primero. En el área de las finanzas también es así.

Si queremos mejorar nuestra situación financiera, buscamos más trabajo en vez de lidiar con nuestra mentalidad de escasez.

No somos atrevidos a la hora de emprender, porque no confrontamos nuestros temores. Tomamos decisiones pequeñas, porque no pensamos en grande.

Y así sucesivamente.

Las más grandes batallas en nuestra vida se lidian en la mente y también es ahí donde nos rendimos o ganamos nuestras mayores victorias.

Lo bueno es que podemos cambiar nuestra mentalidad. Usted no tiene que seguir pensando como piensa por el resto de su vida. Puede comenzar hoy con la firme determinación de cambiar sus patrones mentales para así poder vivir los cambios en su situación financiera que tanto añora tener.

¿Cómo se hace?

A continuación le nombro dos poderosas preguntas que se puede hacer que le ayudarán a transformar su negativismo en una mentalidad que no pone en duda el triunfo.

1. ¿Cuál es la historia que esta viviendo?

Muchas personas viven una historia de su pasado. Sufrieron algún maltrato o injusticia e inconscientemente determinaron que eso iba a determinar lo que son. Eso pasa especialmente en el caso de una gran desilusión causada por un ser querido muy cercano.

En vez de recordar constantemente esa herida y permitir que ella determine la historia de dolor y de derrota que va a vivir, es mucho mejor perdonar.

Perdonar no es olvidar. Es tomar la firme decisión de que ese dolor ya no va a ser un obstáculo en su vida.

2. ¿A quién esta escuchando?

Es lo que Dios le preguntó a Adán cuando éste cayó en pecado. Él escuchó un mensaje que torció la verdad que estaba gobernando su vida.

De la misma manera, si usted se pone a escuchar las noticias equivocadas, el resultado para su vida puede ser fatal.

Y las noticias malas son gratuitas. ¡Somos bombardeados con ellas 24 horas al día!

Por eso hay que hacer un esfuerzo consciente de contrapesar lo negativo con las buenas noticias.

Yo personalmente no veo noticias. Me entero de lo que esta sucediendo en el mundo mirando la página principal de un diario al día. Sin embargo, invierto mucho tiempo en escuchar y aprender de la Biblia, donde encuentro las buenas noticias que diariamente me dicen que Dios me ama, que desea el bien para mí, que Cristo ya ganó la victoria por mí y que Dios no crea fracasos.

Son aquellas verdades las que me permiten filtrar toda la información negativa que diariamente trata de invadir mi mente.

Por algo dice así en la Biblia:

«Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.» (2. Corintios 10:3-5)

Cualquier pensamiento adverso que usted reciba, deséchelo inmediatamente y reemplácelo con un pensamiento favorable.

Y nunca olvide: ¡Dios esta a su favor, no en su contra!

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Por Bettina Langerfeldt

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Claves para para seducir

Lo primero que aprendí cuando empecé a trabajar en el mundo empresarial es a reconocer a un líder. Son indiscutiblemente personas que captan toda nuestra atención. Carismáticas. Individuos de referencia en aquello que hacen o dicen.

Quizás, no tengas desarrollada esta habilidad, pero no dudes que si sigues mis pautas pronto empezarás a notar, cómo tu entorno comienza a verte diferente, comenzarán a considerar todo aquello que dices o haces como mucho más interesante.

Conocer mis técnicas te servirá tanto en tu vida profesional, como familiar, social,…

En este artículo te voy a indicar algunas de las claves que debes empezar a trabajar si realmente deseas ser un líder, una persona influyente, en tu entorno.

Sorprender

Con algo diferente a lo cotidiano. Haz algo distinto de la gran mayoría. Sino sabes bien que, observa a otros que te sirvan a tí de referencia e imita algo que te guste de ellos.

Atraer

Al igual que hace la publicidad. Debemos comunicarnos con expresiones seductoras con el objetivo fundamental de convencer a nuestro público hacia aquello que realmente queremos transmitir. Por tanto deben ir enfocadas según nuestro interlocutor.

Algunos ejemplo podrían ser quieres conquistar a un chic@: “Para mí, una ciudad para perderse puede ser París”, “Las flores que me conquistan son …”, “Descubrí la música … cuando…”, …

Si estamos hablando de trabajo, si está con un cliente, utiliza lemas fuertes, los negocios lo requieren, como el último que leí ayer y me encantó de Johnnie Walker, en su última campaña junto al piloto de Formula 1 Jenson Button, “nunca te rindas, tu actitud te hace grande” . Pero ten en cuenta que si lo dices tal cual, debes hacer referencia al anuncio y sino personalízalo y hazlo tuyo.

Dejar huella

Se detallista. Ofrece algún detalle, una tarjeta, una flor, una bonita despedida o un buen almuerzo.

Si practicas estas acciones, no dudes, que causarás tal “golpe de efecto”, que verán en tí a una persona diferente, interesante, y capaz de sorprender. Términos que definen a un líder.

Rosario Martín

www.comoinfluirenlosdemas.com

Sobre la autora: Rosario Martín, consultora y experta en cómo influir en los demás, te enseña técnicas de influencia personal para que te conviertas en una persona líder y con éxito, valorada y admirada por todos. Si quieres cambiar la forma de relacionarte contigo y con los demás, para obtener un cambio real, que implique éxito en tu trabajo, tu negocio, tus relaciones y en definitiva tu vida, inscríbete en el boletín gratuito valorado en 97 €. Es tuyo gratis rellenando el siguiente formulario. Sin spam y seguridad garantizada.

Cómo conseguir la satisfacción laboral

Hay veces en que te sientes “atrapada” (o atrapado) en un trabajo que no te llena ni te gusta y debido a tus circunstancias, miedos y necesidades prefieres aguantar que decidirte a dejarlo. Y ¿cómo vas a  encontrarte satisfecha en un caso así, verdad?

Yo siempre soy partidaria de cambiar  lo que no te gusta, pero si no te decides y eliges seguir aguantando, hay ciertas cosas que puedes hacer para que tu situación sea más llevadera y te sientas satisfecha.

El primer paso está en aceptar que, como en todos los ámbitos, la clave está en tu actitud, en tus expectativas y en saber lo que te hace feliz. Si estás enfadada, frustrada o deprimida será difícil que te sientas satisfecha. Lo que determina tu felicidad es cómo reaccionas frente a los contratiempos y a las situaciones del día a día. Así que decide, ¿qué puedes cambiar en tu actitud?

Otra pregunta importante es, ¿qué necesitas para sentirte satisfecha? Aunque hay muchísimas cosas que se pueden mencionar, en general hay tres básicas: más dinero (estatus), ascensos o posibilidad de desarrollo (prestigio), o disfrutar con lo que haces. Para algunas personas lo más importante es el dinero, tener un buen estatus; y se sentirán satisfechas si tienen un sueldo elevado independientemente del trabajo. Para otras más que el dinero es la posibilidad de ir ascendiendo, y para otras hacer un trabajo con el que disfruten. Por supuesto también puede haber distintas combinaciones. Por ejemplo, yo necesito trabajar en algo que me apasione y que implique desarrollo profesional. Aunque me gusta el dinero, prefiero ganar menos y tener las dos anteriores, especialmente la primera. ¿Y tú? ¿Cuál de estos ingredientes tiene que estar presente en tu trabajo para que te sientas satisfecha?

Una vez sepas eso, ¿qué más puedes hacer para sentirte satisfecha o satisfecho en tu trabajo? Aquí van algunas sugerencias:
 

  • Aumenta los desafíos. A nadie le gusta estar estancado y sin ningún tipo de desafio. Si tu trabajo no los tiene, defínelos tú. Proponte metas para superarte cada día o haz competiciones con un compañero (quien consigue más ventas hoy, tardar menos que ayer en acabar un informe, etc). Aprende algo distinto de lo que normalmente haces, proponte enseñarle a alguien,…
  • Conecta con alguien. Todo es mucho más agradable cuando tienes a alguien con quien compartir tu día a día. (Ya sé que a veces no es fácil, pero eso es harina de otro costal.)
  • Rompe la rutina. Sinceramente, a mi la rutina me mata, hacer todos los días lo mismo a la misma hora me parece desquiciante. Si quieres evitar el aburrimiento, cambia de turno, apuntate a algun curso, cambia de departamento. ¿Qué no puedes hacer nada de eso? Cambia tu rutina diaria, ve a comer a sitios diferentes, queda con distintas personas, cambia la decoración de vez en cuando. La clave está en la variedad y en hacer más llevaderos los pequeños momentos. A veces los momentos cotidianos a los que no damos importancia pueden marcar la diferencia entre un día cualquiera y un día agradable.
  • Haz tu trabajo bien. El trabajo bien hecho y las tareas completadas generan muchísima satisfacción.
  • Busca la satisfacción en otras áreas de tu vida. Haz que el tiempo que pasas fuera del trabajo sea como tú quieres. Porque tu trabajo no tiene que ser el único responsable de tu plenitud (aquí entra el tema de las expectativas, ¿qué esperas de tu trabajo?). Busca actividades que te llenen de energía y que suplan tus inquietudes. Así conseguirás que mejore tu ánimo y predisposición y también tu actitud en el trabajo.
  • Conoce a la perfección tus opciones. Es fácil sentirse estancada cuando no tienes ni la más remota idea de tus alternativas y opciones. Sin embargo, cuando las tienes claras eso hace que estés más satisfecha en tu trabajo porque tú lo has elegido entre todas las opciones. Investiga posibles trabajos alternativos, actualiza tu curriculum, infórmate.

Si aun así, no logras sentirte satisfecha es hora de cuestionarte seriamente los motivos de que sigas así. ¿De verdad no puedes cambiar? ¿O es que el miedo te lo impide? La vida es larga ¡pero no para quedarte es un sitio que odias! Si tus motivos no son necesidades reales, es hora de plantearse un cambio.

Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en si mismas, decidir el siguiente paso a dar y conseguir el éxito profesional sin sacrificar la satisfacción personal. Visita www.coachdelaprofesional.com para mas información.

7 recomendaciones para cambiar de trabajo

Si te estás planteando cambiar de trabajo, empezar desde cero, o  hacer algo totalmente diferente a lo que haces ahora, probablemente estés atravesando un periodo de estrés, dudas, inseguridad y también ilusión.
 
Esta mezcla de sentimientos es completamente normal porque abandonar lo conocido para adentrarte en algo nuevo no es fácil. En la mayoría de los casos requiere tiempo, energía y atención (sobre todo si estas intentando descubrir qué es lo que realmente quieres). Pero empezar algo nuevo es también muy emocionante y gratificante, así que antes de dejar que las dudas y el miedo te detengan, quiero que tengas en cuenta estas siete recomendaciones que a mi personalmente me han ayudado a seguir adelante y a correr riesgos a pesar del miedo:

 

  1. No eres demasiado joven, mayor,…(o cualquier otra excusa que te estés poniendo). Ese tipo de pensamientos son una excusa para disimular el miedo de no estar a la altura, de fracasar, de cambiar… Lo mejor que puedes hacer es averiguar qué te da miedo y cómo puedes hacer que te asuste menos.  
  2. Tu carrera es parte de tu vida, no toda tu vida. Puedes, y de hecho debes, desarrollar tu carrera profesional en torno a tu vida y no al revés. Identifica cómo quieres vivir, qué te hace feliz, para que seas capaz de tomar mejores decisiones acerca de tus elecciones profesionales.
  3. Tus elecciones y preferencias profesionalescambiaran con el tiempo, y en función de las experiencias que vayas teniendo. Así que a la hora de tomar decisiones ten siempre en cuenta tu situación actual, las prioridades que tienes ahora. Lo que querías a los 20 o cuando eras una estudiante soltera puede no coincidir con lo que te interesa a los 30, 40 o si tienes familia, por ejemplo.
  4.  Es importante conocer lo que se te da bien, tus aptitudes, pero lo es mucho más decidir cuáles de esas habilidades quieres emplear en tu día a día. No tienes que hacer algo sólo porque se te de bien, puedes elegir lo que de verdad quieres hacer.
  5.  Es muy importante conocer lo que te motiva porque eso te hará mantenerte productiva y animada. Tómate tu tiempo para pensar en qué cosas te hacen ponerte en marcha y sentirte llena de energía. Puede que lo que te motive sea ayudar a los demás, o que se reconozcan tus logros. Otros ejemplos son: ser considerada una experta, trabajar por tu cuenta, tener una buena relación con tus compañeros o tu jefe, etc.
    Determina los tuyos y te será más fácil reconocer qué ambientes de trabajo se ajustan mejor a tus preferencias. Por ejemplo, si lo que te motiva es tener una buena relación con tus compañeros de trabajo, un ambiente muy competitivo probablemente no sea una buena elección, por muy bueno que sea el sueldo. Sin embargo, si lo que te motiva es un vida con lujos, entonces el sueldo sería un determinante importante.
  6. No dejes de aprender. Hoy en día es muy importante mantener tus conocimientos y habilidades al día. Si en este momento estás considerando un puesto en concreto procura hablar con alguien que lo desempeñe para pedirle consejo y saber cómo se preparó dicha persona para el trabajo. Así sabrás qué es lo que tienes que aprender o mejorar y estarás mejor preparada cuando llegue la oportunidad.
  7.  Ten siempre presente tu objetivo profesional y piensa estratégicamente sobre cada trabajo que aceptes. Acepta sólo aquellos que te acerquen de algún modo a tu puesto o profesión ideal. Eso incluye trabajos que aunque no parezcan tener relación con tu objetivo final, te ayuden a desarrollar o aprender habilidades que después puedas transferir. No aceptes un trabajo porque sí, sin ninguna razón aparente, a no ser que financieramente lo necesites.
Estas son algunas de las recomendaciones que comparto con mis clientes para ayudarlas a cambiar de profesión o a sentirse más satisfechas con su puesto actual, y que también yo he tenido en cuenta. Espero que te sean útiles y te den fuerzas para animarte a dar ese gran paso.
Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en sí mismas, decidir el siguiente paso a dar y desarrollar su carrera siguiendo sus intereses y valores. Visita ahora www.coachdelaprofesional.com para más información y para recibir su boletín semanal con artículos y consejos para tu éxito personal y profesional.