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Cómo mejorar tus competencias con el Coaching empresarial

Durante el pasado siglo, las empresas se basaban en la productividad. La economía del siglo XXI sin embargo, está basada en los seres humanos que conforman la empresa, ya que entiende que son quienes generan esa productividad a través de sus competencias, y lo hacen en función de su grado de satisfacción con el puesto y con la empresa.

Tanto si hablamos de ti como empresaria/o, o como directiva/o, debes tenerlo en cuenta. Es aquí donde puede ayudarte una/un coach, para que, a través de tus competencias personales incluido tu liderazgo, así como las de tu equipo, podáis alcanzar la tan ansiada productividad.

Qué son las competencias en el ámbito de la Empresa

“Competencia es una actuación integral para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y compromiso ético, articulando el saber ser, el saber hacer, y el saber conocer.” (García Fraile, 2009; Tobón, 2010).

Las competencias son la interacción armoniosa de las habilidades, conocimientos, valores, motivaciones, rasgos de personalidad y aptitudes propias de cada persona, que determinan y predicen el comportamiento que conduce a la consecución de los resultados u objetivos a alcanzar en la empresa.

Mejora de competencias con el Coaching para Directivas/os

Siendo las competencias el conjunto de habilidades, valores, motivaciones, rasgos de personalidad, etc. de la persona, es tu responsabilidad que las tuyas sean las óptimas para desarrollar tu desempeño en la empresa, y para el liderazgo de tu equipo.

Es ahí donde una/un coach tiene mucho que aportar, ya que una/un coach ejecutivo te ayudará a crecer profesionalmente, desarrollando aquellas competencias que favorezcan tu labor, beneficiándoos a ti y a la empresa a través de tu transformación.

Mejora de competencias con el Coaching para Empresarias/os

Además de todo lo mencionado respecto al Coaching para directivas/os, en el caso de las empresarias/os esto se magnifica, ya que hay que sumar una mayor implicación, y la presión que sentimos al tener la responsabilidad final de la empresa, incluso si estás tú sola/o, y del liderazgo de todo el personal del equipo.

Ten en cuenta que las competencias deben estar siempre en proceso de cambio, adaptándose continuamente a las nuevas exigencias del negocio, y que debes implantar la gestión por competencias en tu empresa, involucrando al personal.
(Puedes leer más sobre Coaching empresarial y ejecutivo pinchando aquí.)

Tu productividad y la de tu equipo dependen fundamentalmente de las competencias profesionales de todos en el ámbito de la empresa. Con la ayuda de una/un coach lograrás adquirir aquellas competencias necesarias para el desarrollo óptimo de tus funciones
en la empresa, y de tu liderazgo. Recurre al Coaching para crecer.

“Para depositar su confianza en sus líderes, las personas necesitan pruebas de su competencia. Tienen que sentir que sus líderes merecen su confianza en virtud de su carácter y competencias profesionales”. Warren Bennis

Marta Morón – www.mujerlider.es

Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales.

Qué hacer cuando tenes mas de 40 años y deseas realizar un cambio laboral iniciando tu propio emprendimiento

Quizás pertenezcas a ese grupo de personas que se dedican toda su vida a realizar una misma actividad y se encuentran satisfechos con ella, sin deseos de hacer ningún cambio ni incursionar en nada nuevo. Pero qué pasa si no estás dentro de ese grupo, si al contrario, estas cansado, desmotivado, aburrido o sentís que ya llegaste a un techo en el ámbito laboral en el que te encontras y surge el deseo de probar y conocer algo diferente? Y que crees que podes hacer si todo esto te ocurre rondando los 40 años o estando ya en esa década?

Hace tiempo vengo trabajando con personas que entre los 40 y los 55 años aproximadamente, me plantean que sienten el deseo y la necesidad de hacer algo diferente a nivel laboral, personas todas que se han desarrollado profesional y laboralmente con éxito, pero que en esta etapa de sus vidas comienzan a experimentar una cierta inquietud por incursionar en otras actividades que les generan curiosidad y creen que podría ser muy placentero desenvolverse en las mismas e inclusive generar dinero de esta nueva manera. Así es como una abogada empieza a pensar en la posibilidad de vender ropa, un contador quiere dedicarse a la gastronomía, una docente se encuentra atraída por incursionar en el rubro del turismo. Todos estos casos con los que he trabajado me han incentivado para escribir este artículo en el que te propongo tres tips para que tengas en cuenta, si te sentís identificado con estas historias que hoy te comento.

Tres tips para tener en cuenta si tenes 40 años o más y deseas desarrollarte en un rubro diferente a nivel laboral

• En primer lugar sugiero que investigues mucho sobre el área en el cual te queres empezar a desarrollar. Esto implica que puedas realizar un análisis de mercado, es decir, que averigües quienes se están ya desenvolviendo en esta área y están teniendo exito (mas explícitamente quienes podrían ser tus competidores), cual es el nicho de mercado al que tendrías que apuntar (quienes son los que consumirían lo que tenes para ofrecer) y cuanto es el dinero que necesitarías para invertir en un principio. Es importante que te plantees metas, objetivos y plazos concretos para ordenarte y saber qué hacer en cada momento.
Poder tener claridad en estos aspectos te permitirá saber donde estas parado, sobre todo en un primer momento cuando todo es incertidumbre, dudas y temores. Conocer datos concretos sobre aquello a lo que te queres dedicar en esta nueva etapa de tu vida, es lo que generara que sepas no solo que pasos dar sino también cuando llevarlos a cabo.

• En segundo lugar, como doy por supuesto que vos ya estás trabajando y por ende ya tenes un ingreso de dinero medianamente estable, de lo que se trata de ahora en mas es que seas previsor y puedas contar con un acopio de dinero que te permita no solo invertir en tu nuevo proyecto sino también vivir un tiempo de ese dinero, mientras estas montando tu negocio. Tene en cuenta que las ganancias no son inmediatas y probablemente durante un tiempo tengas que recortar algunos gastos que no sean de primera necesidad. A su vez, seria razonable que te retires de a poco de tu trabajo actual mientras vas iniciando tu proyecto. No necesitas largar todo de la noche a la mañana y podes ir organizando tus tiempos de manera tal que te sientas mas respaldado económicamente en la medida que vas avanzando en el armado de tu nuevo emprendimiento.

• En tercer lugar pero no por eso menos importante, destaco la necesidad de formarte, capacitarte y asesorarte con expertos en el rubro en el que te vas a desarrollar y/o con personas que ya han armado un negocio y pueden asistirte en cómo llevar adelante el tuyo. Si bien hay muchas cosas que al principio realizaras solo o con un socio si esa es tu decisión, y por lo tanto sera poco lo que delegues en esta primera etapa, es importante que cuentes con la opción de capacitarte con personas que ya han atravesado lo mismo que estas empezando a atravesar vos y pueden ahorrarte varios dolores de cabeza. Claramente vas a equivocarte y cometer errores de los que obviamente podrás aprender y mucho pero eso no quiere decir que tengas que padecerla todo el tiempo y si podes tomar algunos atajos de la mano de quienes ya han aprendido antes que vos y están hoy dispuestos a asesorarte y acompañarte en ese emprendimiento, no dudes en hacerlo.

Espero que este articulo te haya sido de utilidad en tus nuevos proyectos y no olvides dejarnos tus comentarios!

María Noel Lucano – www.mnlconsultora.com

Cómo saber cuánto cobrar por tu trabajo

Uno de los temas estrella para las personas que cobramos por nuestros servicios es cuánto cobrar por nuestro trabajo. Es algo que supone un quebradero de cabeza para casi todo el mundo, porque tanto el tema dinero como el tener que  están asociados con muchas creencias limitantes. Creencias como ser una mala ponerle precio a algo que tu haces persona, o avariciosa o poco espiritual, por ejemplo. Y ya he dicho muchas veces que es muy importante trabajar esas creencias o te quedarás estancada en tu negocio.

Hay muchas teorías sobre cómo poner tus precios. Una opción que me pareció interesante en su momento es averiguar lo que cobran tus colegas y restar o añadir un 20% según tu experiencia, así estarías en un rango seguro. No es mala idea, sobre todo para empezar.

Otros mentores sugieren encontrar el precio que a ti te haga sentir bien, sin basarte en el de los demás. Por dos razones:

1. Porque puede que el precio de tus competidores no te haga sentir bien.

2. Porque te dejas limitar por los límites de los demás. Por ejemplo, si tus colegas cobran cuarenta euros la hora porque tienen miedo o inseguridad para cobrar, ¿tienes tu también que cobrar eso aunque no cubras gastos? Por supuesto que no.

Por eso esta opción de elegir el precio con el que te sientas bien también es interesante (que no fácil). Otra opción, como menciona Naomi Dunford en su blog IttyBiz, es no fijarte en cualquier tipo de profesional sino sólo en aquellos a los que te gustaría parecerte. Probablemente no estén cobrando una miseria…

Otra cosa importante a tener en cuenta es a quién te diriges. No es lo mismo dirigirse a estudiantes que a multimillonarios. Los primeros se sentirán frustrados si no pueden acceder a ti y los últimos ni te miraran si cobras una ridiculez. Porque no nos engañemos, por todos es sabido que asociamos valor con precio (y no me refiero a lo que tu vales como persona. Vuelvo a hacer hincapié en lo que dije el otro día, no hay precio que pueda pagar lo que tu vales. Estamos hablando de otra cosa.) En general, si buscas la ayuda de un profesional (coach, médico, abogado, etc) y uno cobra cuarenta y otro doscientos euros o dólares la hora, a priori, ¿quién creerías que es mejor profesional? ¿Si tuvieras el dinero a quién contratarías? Se sincera.

La realidad es que un grandísimo porcentaje ni lo dudaría, el que más cobre y puede que sea mejor o puede que no. La cuestión es que si algo vale más a ti te parece mejor y viceversa, cuando vemos un precio muy bajo puede que te alegres porque te lo puedes permitir o puede que pienses “¿por qué será? Eso es que muy bueno no es, algún fallo tiene que tener.”Así que el precio va a decir MUCHO de tu marca. Y lo que no quieres que piensen de tu negocio es esa última parte.

¿O si? Ahí está el tema, depende de tu negocio. Si tu tienes un producto y quieres vender miles de unidades a un precio bajo o muy asequible como estrategia de negocio, perfecto. Entonces tendrás que esforzarte en darte a conocer porque tu objetivo es que mucha gente llegue a tu web o tienda para que compre el producto. Si lo ves como una estrategia, perfecto. Otra cosa muy distinta es poner precios bajos porque crees que no estás a la altura o te sientes insegura. Eso no es estrategia. Y eso les pasa a muchas personas. Te voy a ser sincera, si tu trabajo depende de conversaciones con clientes (coach, psicólogo, etc), como cobres poco o no ganas mucho y no llegas a fin de mes, o no puedes ni respirar del número de clientes que tienes que tener.

Por otro lado puedes elegir poner precios altos, eso requiere también su esfuerzo, que tu trabajo sea muy bueno y tu atención y seguimiento también; y que tu apariencia, tu marca esté a la altura porque te será más difícil tener credibilidad. Si tienes precios altos tienes clientes más comprometidos, porque cuando pagas un precio alto por algo lo tratas como oro en paño, lo aprovechas al máximo. Sin embargo, si te ha costados dos duros, como quien dice, es más fácil que flaquees, que te saltes sesiones o que no hagas el trabajo. Y cuando tu cliente no hace el trabajo no tiene resultados, y eso no os gusta ni a él ni a ti.

Aquí quiero mencionar una frase que leí el otro día: ”el hecho de que puedas hacer algo no implica que necesariamente tengas que hacerlo.” Que puedas triplicar tus precios no implica que tengas que hacerlo. No es que quiera liarte más es que lo que de verdad importa es que conozcas tu estrategia. ¿A quién te diriges? ¿Qué ofreces? ¿Eres buena? ¿Tienes experiencia y seguidores? ¿Acabas de empezar?

Cada caso es distinto. Si acabas de empezar lo importante es tener tus primeros clientes, testimonios y aumentar tu seguridad en el valor de lo que ofreces. Puedes empezar con un precio más asequible de forma LIMITADA (en tiempo o en número de clientes) o, si tienes claro que quieres cobrar mucho desde el principio, entonces se consciente de que tendrás que esperar más. Pasaran más meses casi sin ingresos porque precios altos requieren un buen posicionamiento y mucha seguridad en lo que ofreces (y eso no se suele tener al principio).

¿Qué me dices? ¿Cuál de las opciones te parece más interesante o en concordancia con tu estilo?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad.

¿Te sientes atada por los demás? 4 cosas que puedes hacer al respecto

Una de las razones más frecuentes es esa creencia de que eres el pilar de todo y que sin ti las cosas no funcionarían. Por supuesto, no es cuestión de subestimar tu papel en tu familia o profesión pero, ¿qué has conseguido hasta ahora con esa actitud? Esto es algo muy común en las mujeres, no lo vamos a negar, pero hay que tener cuidado, que no te obceques tanto con estar para todo y para todos y que un día te des cuenta que tu no has hecho nada realmente significativo para ti. Y eso sólo lo puedes decir tu. Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto?

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4 Errores que impiden que alcances tu potencial

¿Has pensado alguna vez que no te sientes realizada con lo que haces, que tienes un enorme potencial pero no puedes o no sabes cómo expresarlo?  Hablo con muchas personas que me cuentan que quieren sacar lo mejor de sí mismas, aprovechar ese talento, ese potencial que tienen dentro y que está ahí medio abandonado y olvidado y no saben cómo (o tienen miedo de hacer cambios).

Puede ser que lleves una escritora potencial ahí dentro, o una conferenciante motivacional como una de mis clientes, o que quieras aplicar la creatividad que tienes dentro a tu vida. Sea lo que sea, la cuestión es que seguir cómo estás no te está ayudando y no sabes qué hacer o cómo sacarlo a la luz. Lo que probablemente sí estés haciendo es cometer uno de estos cuatro errores que impiden que alcances tu potencial:

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Cómo saber si tienes madera de emprendedora

No quiero engañarte. Ser emprendedora es una tarea compleja.

No obstante, a pesar de lo que emprender conlleva, siempre ha habido y habrá emprendedores. De hecho, cada vez son más las personas que se preguntan si servirían para montar su propio negocio en internet o bien en el mundo tradicional, y mucho más en los tiempos que estamos viviendo.

¿Tengo madera de emprendedora?

Ser emprendedora no se aprende en ningún curso, posiblemente se nace con ello y el tiempo va moldeando y creando las circunstancias para llegar a serlo.

No se sabe científicamente cómo se debe ser, pero sí que hay que admitir que se ha de ser de una pasta muy especial.

Seguro que conoces a un montón de emprendedores. Si los analizas con detenimiento lo más seguro es que te sorprendas de que son más parecidos de lo que te creías.

Verás que hay una serie de cualidades que comparten todos ellos y que a mi entender son necesarias para lanzarse al mundo de la empresa y de los negocios.

A continuación quiero compartir contigo un listado de 15 cualidades para que valores tú misma si tienes madera de emprendedora:

1 Eres alegre, optimista y entusiasta. Tu actitud siempre es positiva y buscas una motivación para tirar adelante tus proyectos adaptándote totalmente a cualquier circunstancia.

2 Eres disciplinada, organizada y muy perseverante en tu trabajo. Planificas las cosas antes de pasar a la acción fijándote unas metas a corto, medio y largo plazo, y no te distraes de tus objetivos hasta que los logras.

3 Tienes madera de líder. Sabes que otras personas se miran en ti y que eres un referente. Consigues que los demás den lo mejor de sí mismos sintiéndose implicados y en favor del beneficio colectivo.

4 Eres detallista. Valoras los detalles como algo esencial para crecer.

5 No puedes trabajar para otra persona. Quizás en tu familia has vivido de cerca el tener un negocio propio, y este ejemplo te empuja a trabajar por cuenta propia aunque sabes que resultaría más sencillo el trabajo por cuenta ajena.

6 Tienes pensado marcharte de la empresa antes de que te pidan que te vayas. Estás insatisfecha con tu trabajo y tienes la sensación de que todo resultaría más fácil y serías más eficaz si fueses tú misma quien llevases la dirección de tu trabajo.

7 Sabes que la “estabilidad laboral” ya no existe. Si antes era normal trabajar en una misma empresa toda la vida (o casi toda) ahora ya no lo es tanto… Los empleos ahora son más efímeros que nunca y ya no hay una garantía de que tu trabajo sea para siempre.

8 Has llegado a lo más alto en tu trabajo y necesitas una motivación extra. Cuando tu trabajo se convierte en monótono y rutinario y ya no ves en él la chispa que tenía quizás haya llegado el momento.

9 Te interesas por cómo está el mercado. Has sentido curiosidad y has estudiado minuciosamente el mercado para ver si tu proyecto cabe en él.

10 Tienes el apoyo total y absoluto de tu familia. Tu círculo más cercano (personas que habitan a diario contigo) están a tu lado, creen en ti y te apoyan 100%.

11 Eres consciente que sola no puedes llevar a cabo tu proyecto. Sabes que no eres experta en todas las facetas de la empresa.

12 Tienes algo de soñadora. Esos sueños son tu guía para lograr tus objetivos.

13 Te encanta negociar y conversar. En la negociación intentas que todos ganen y prefieres escuchar antes que hablar para conocer mejor a la otra parte.

14 Valoras la amistad y tienes algo de psicóloga. Te es sencillo ganar amigos y sentir aprecio por ellos. Intentas dar soluciones a las necesidades que surjan atendiendo e intentando comprender tanto a clientes como a colaboradores.

15 No temes el riesgo. No te da miedo arriesgar y salir derrotado. Sabes que la única manera de conseguir tus objetivos es intentarlo aún a pesar de poder caer.

Si al terminar de leer este listado crees que no cumples todas estas cualidades no debes obsesionarte ni desanimarte, sólo son una guía de referencia.

Quizás haya llegado tu momento para emprender tu propio negocio, y si tú lo deseas yo puedo acompañarte en este camino.

Si tu deseo es emprender lucha por ello y sobre todo… haz lo que dicte el corazón.

Los 5 motivadores que determinan tus decisiones profesionales

He hablado muchas veces de la importancia que tiene ser consciente de tus valores, prioridades y necesidades no solo a nivel personal sino también profesionalmente. Lo considero algo imprescindible para asegurarte de que lo que haces está alineado con lo que quieres, para que no te encuentres dedicando tu tiempo y energía a algo que no te satisface ni te hace sentir realizada, algo que es más frecuente de lo que parece. Pero aparte de eso hay también otro factor que es importante conocer y que puede determinar mucho las decisiones estratégicas que tomes en tu carrera o negocio: tus motivadores.

No se suele hablar mucho de los motivadores pero es algo que tiene un papel importante en tu satisfacción y, si no los conoces, puede que vayas haciendo cosas sin saber realmente por qué o sin tener los resultados que quieres. Hay cinco motivadores principales que pueden influir en todo lo que hagas: dinero, libertad, estatus, dejar huella y desarrollar tus pasiones y talentos naturales. Es importante que sepas qué combinación tienes tú, cuáles son los más importantes para ti, porque eso puede determinar muchas de tus acciones y decisiones.

A largo plazo, los motivadores intrínsecos (dejar huella, desarrollar tus talentos) producen más satisfacción que los externos (estatus o el dinero), pero eso no quiere decir que unos sean mejores que otros. No es cuestión de juzgarte por lo que te motiva, sino de saber hasta qué punto te motiva cada uno para poder tomar decisiones acordemente. Si piensas en tus elecciones profesionales hasta ahora serás consciente de qué es lo que te ha ido motivando hasta ahora. Los normal es tener una combinación pero siempre habrá uno o dos mayoritarios que juegan un papel más importante en tus decisiones.

Por ejemplo, supongamos que lo que a ti te motiva más es el dinero, ¿qué repercusión tiene esto para ti? Obviamente te sentirás satisfecha en una profesión donde ganes mucho dinero. Si tienes un negocio tus decisiones tendrán como principal objetivo aumentar tus ingresos, aunque implique otro tipo de sacrificios (todo requiere algún sacrificio, eso es así). En tu caso es importante recordar que, a partir de cierto nivel, el dinero no aumenta la felicidad; así que tienes que ser consciente del resto de tus motivadores, para prestarles la debida atención.

Otro caso puede ser el estatus o reconocimiento social. Para muchas personas es importante que su profesión sea reconocida o conseguir logros que sean reconocidos. Eso hace que si tienes que elegir entre un trabajo con posibilidad de logros y ascensos y otro bien pagado pero poco reconocido o sin posibilidad de ascenso, lo tengas clarísimo. Con el estatus pasa como con el dinero, no deja de ser un motivador externo y, por tanto, es importante que tengas en cuenta tus otros motivadores para no pasarte la vida dependiendo de la aprobación de los demás.

Otras personas tiene una necesidad de cambiar el mundo, de aportar su granito de arena, de hacer algo que marque una diferencia. Para ellas es muy enriquecedor y, como hablaba el otro día con una abogada, renunciarían a un buen sueldo por un puesto que tuviera mayor implicación social. Lo que pasa es que el dinero es algo tan arraigado y bien aceptado que muchas veces da miedo tomar esa decisión, al fin y al cabo, ¿a quién no le gusta vivir bien? Pero si eres consciente de lo verdaderamente importante que es para ti, entonces sí es más fácil tomar la decisión y buscar un trabajo que llene esa necesidad de hacer algo significativo.

Los dos motivadores restantes son: la libertad de hacer lo que tu quieras y la necesidad de desarrollar tus talentos y pasiones, siendo para ti más importante que cualquier otro de los factores mencionados antes. ¿Quiere decir esto que no quieres ganar dinero? No necesariamente. Recuerda que lo que tienes es una combinación, simplemente unos son más importantes que otros. Tener claros al menos tus dos motivadores principales te ayudará a tomar mejores decisiones profesionales o, si como yo tienes un negocio, a tener claro qué camino seguir y qué hacer o no hacer porque, que puedas hacer algo no significa que tengas que hacerlo.

Así que cuéntame, ¿cuales son tus dos motivadores principales?

Autor Aida Baida Gil

Cómo recuperar la ilusión por lo que haces

¿Has perdido la ilusión que tenías por lo que haces? ¿Te sientes algo desanimada, desmotivada y sin saber cómo recuperar la energía e ilusión que solías tener en tu trabajo o negocio?

Puede que hayas perdido la ilusión porque nadie te apoya y por mucho que te encante tu proyecto te sientes sola. Puede que lo que te pase es que te has esforzado mucho, has sacrificado cosas, te has involucrado al 100% pero no ves resultados y ya no sabes qué hacer. O bien que, aunque todo te vaya bien, te falta algo. En realidad hay muchas razones por las que puedes haber perdido la ilusión por lo que haces, ya sea en tu carrera o en tu negocio. Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto?

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Los 5 Frenos Que Te Impiden Ser Auténtica

La vida es compleja. Al menos eso es lo que piensas cuando te sientes agobiada y no sabes por dónde tirar.

Te pasas todo el tiempo corriendo de un lado para otro, con prisas, con mil obligaciones, con tensiones, con problemas… sin tiempo para pensar con claridad. ¿O quizás lo provocas tú misma?. ¿Sientes que estás atrapada en una vida que no te deja ser tú misma?.

Lee atentamente y te contaré Los 5 Frenos Que Te Impiden Ser Auténtica:

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Cómo evitar sentirse culpable por ser ambiciosa y querer mas de tu carrera

Un obstáculo frecuente en las mujeres trabajadoras y emprendedoras es, muchas veces, el sentimiento de culpabilidad por no poder llegar a todo; especialmente cuando tienes un puesto de responsabilidad o un negocio que requiere que estés muy involucrada.  

EN general, las mujeres tenemos una necesidad innata de cuidar de los demás. Eso tiene su lado bueno pero también una parte negativa, cuando te centras más en los demás que en ti misma, algo muy frecuente. No serías la primera en poner siempre por delante a los demás y acabar tu agotada y sin energías para nada, o siendo incapaz de decir que no a los demás exactamente por la misma razón.

Por eso, si eres una persona ambiciosa con altas expectativas profesionales o si tienes un negocio y quieres dar un paso más, puede que te sientas culpables por no poder llegar a todo o por sentir que abandonas a tu familia. Eso puede hacer que renuncies a tu carrera profesional y te sientas resentida o insatisfecha, o que decidas seguir adelante y también te sientas insatisfecha debido a la culpabilidad. Entonces, ¿qué puedes hacer para salir más o menos airosa de esta situación?

1. Ten claras tus prioridades y sé sincera contigo misma.

El tema de las prioridades es el que más menciono en mis artículos porque es fundamental y es algo con lo que trabajo con mis clientes nada más empezar. De hecho, recuerdo que una de mis clientes después de haberme comentado directa e indirectamente que su mayor prioridad en ese momento era su carrera, cuando hizo el ejercicio de prioridades marcó como primera su familia. Ahí me di cuenta de que lo que sentía era culpabilidad por considerar prioritario su trabajo, así que le dije lo mismo que te digo a ti si estás en esa situación. El hecho de que en un momento determinado tu carrera sea tu prioridad no significa que no te importen tus hijos (pincha aquí para tuitear esto). Tus hijos son y serán siempre lo más importante para ti, pero en este momento tu prioridad es avanzar en tu carrera y está bien, estás en tu derecho. Así que no lo olvides tienes todo el derecho del mundo a volcarte en tu carrera o negocio y eso no significa que no te importen tus hijos o tu pareja o quién sea que tengas en mente.

2. Establece qué es imprescindible para ti.

Esto es algo que comenté con otra clienta que estaba embarazada y no sabía cómo iba a compaginar su trabajo con su bebé y con prestarle la debida atención a su pareja. Una de las cosas que le sugerí fue hacer una lista de las actividades o momentos que no quería perderse cuando naciera su hijo y de lo que era importante para ella. Entre ellas pasar tiempo a solas con su marido, llegar a casa a tiempo para bañar al niño, etc. Tener muy claro qué actividades son importantes para ti (porque suponen una gran satisfacción, te hacen sentir realizada y mejoran tu calidad de vida), te ayudará a distinguir qué mantener y a qué dedicarle tu tiempo cuando cambie tu situación profesional o cuando estés menos disponible.

¿Qué es importante para ti respecto a tu vida actual, tu pareja y tu familia? Tenlo claro y así podrás hacerlo prioritario respecto a otras tareas o actividades aunque durante un tiempo te vuelques especialmente en tu carrera o negocio.

3. Busca ejemplos motivadores.

Esto a mi me ayudó mucho, el tener ejemplos de mujeres que tienen lo que tu quieres o que se comportan como a ti te gustaría. En este caso mujeres profesionales con hijos que hayan llegado lejos en su carrera. Recuerdo que cuando estaba embarazada tenía miedo que de mi vida cambiara por completo y ya sólo quisiera quedarme en casa a cuidar a mi hijo y dejara de viajar o de salir (porque había visto muchos casos, todo hay que decirlo). Cuando me entraba esa angustia sólo tenía que pensar en las amigas con niños pequeños que seguían viajando, haciendo fiestas en su casa y saliendo fuera, para volver a recuperar la ilusión de que era posible.

Busca ejemplos que te demuestren que sí se puede y guíate por esas personas.

Tenerlo todo es posible, tenerlo todo a la vez complicado, siempre habrá que hacer algún tipo de sacrificio. Yo siempre digo que la principal razón de que me lanzara a tener mi propio negocio fue el deseo de libertad y flexibilidad de horario para poder atender a mi hijo cuando lo necesitara y para cogerme vacaciones cuando quisiera. Para mi está claro y eso hizo que los sacrificios económicos iniciales valieran la pena y que pueda negarme a ciertos compromisos si suponen estar mucho tiempo alejada de mi hijo. Esa es mi elección, ¿cuál es la tuya? ¿Qué quieres conseguir profesionalmente, qué estás dispuesta a sacrificar y qué no? Hasta que no tengas eso claro no podrás sentirte tranquila.

Aparte de eso, culpable es probable que te sientas en algún momento, acéptalo, sigue adelante y ten en mente siempre lo que dicen en los aviones: antes de ponerle la máscara de oxígeno a tu acompañante, póntela tu primero o no podrás atenderle bien. No lo olvides.

Así que cuéntame, ¿qué es imprescindible para ti y no vas a tocar por muy ocupada que estés?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, recibe su boletín gratis en www.aidabaida.com.