¿Alguna vez se ha preguntado como sería el mundo si cada persona tuviera un espíritu emprendedor y pudiera demostrar el verdadero potencial que tiene? ¡Seguramente es una utopía! Sin embargo, deberíamos todos empeñarnos en encontrar maneras para que se manifieste el tremendo potencial humano que yace en cada uno de nosotros, nuestros hijos, nuestras comunas, ciudades y países. ¡Sacaríamos a las personas de su actitud pasiva y de su mentalidad de víctima! Mi propuesta para lograrlo es la siguiente: