Saltar al contenido principal

Los más grandes obstáculos que los padres de hoy enfrentan para fomentar el espíritu emprendedor de sus hijos

Es preciso que los padres tomen en cuenta que hay muchos factores en su actual estilo de vida que se opondrán directamente a los esfuerzos de educar a sus hijos como emprendedores.

A continuación le nombro los 7 obstáculos más comunes:

1. Los medios de comunicación:

Estamos en la Era de la Informática. Como todas las cosas, esto tiene una connotación positiva y negativa. El lado positivo es obvio: las posibilidades de comunicarse y de informarse han puesto al mundo literalmente al alcance de nuestros dedos.

Sin embargo, desde el punto de vista de una educación emprendedora, lo peor de las horas frente a las pantallas es lo que nuestros hijos dejan de hacer por estar ahí.

En vez de estar creativamente absortos en un proyecto que los apasiona y les exige usar sus habilidades, estos aparatos se transforman en detractores demasiado atractivos que inducen al niño a adoptar una actitud cómoda e indulgente consigo mismo. Esto fácilmente se puede transformar en un hábito que es diametralmente opuesto a los hábitos propios de un emprendedor.

Por eso recomiendo restringir las horas de televisión y del computador si usted desea fomentar las habilidades emprendedoras de sus hijos.

2. La indulgencia con uno mismo lleva a la falta de moderación

Una de las razones por las cuales muchos niños están tan aburridos no es porque les hace falta algo, sino porque tienen demasiado. Aunque a primera vista no parezca lógico, el exceso de juguetes, ropas y dulces tiene un efecto negativo sobre los niños. Se comienzan a aburrir y quieren tener cada vez más. Dejan de valorar lo que tienen y son infelices.

En la adolescencia la indulgencia puede tener un efecto mucho peor. Si los padres les compran todo lo que desean, los dejan hacer lo que quieren y les dan dinero para pagar todos sus gastos, les hacen un pobre favor. Un adolescente criado de esta manera no se desarrolla, más bien se atrofia dedicándose a sus propios placeres en vez de tomar la responsabilidad por su vida, como lo debería hacer.

Yo recomiendo que los padres sean generosos con sus hijos, pero dentro de ciertos límites. Tiene que haber un «rayado de cancha» y se le debe exigir al adolescente cumplir con ciertas responsabilidades por su cuenta. Lo esencial es la actitud de el/la joven. Malas actitudes no deben ser ignoradas, sino confrontadas y resueltas.

3. El mundo que nos rodea:

Si tomamos en cuenta que casi todas las personas que nos rodean fueron educadas sin desarrollar su mentalidad emprendedora, es lógico pensar que hay un «efecto dominó» en todas las áreas restantes de la vida.

Esto significa que otros mentores de nuestros hijos, como un profesor de deportes, otros miembros de la familia y la comunidad en general, no van a tener una mentalidad emprendedora.

Si usted quiere entregarles a sus hijos una educación emprendedora, va a tener que estar dispuesto a nadar contra la corriente y va a tener que enseñarles a sus hijos a hacerlo también.

4. Poca dedicación del tiempo de los padres a sus hijos

Es alarmante el poco tiempo que los padres pasan hoy en día con sus hijos. Creo que no ha habido en la historia de toda la humanidad un período en el cual los padres han estado tan poco involucrados en la vida de sus hijos, como es en la actualidad. Casi da miedo pensarlo, por las consecuencias que esto tiene para las generaciones futuras.

Si usted es un padre demasiado ocupado, le pido que medite estas palabras:

«En cien años más no va importar…

Cómo era mi cuenta bancaria

En que casa viví

Cuál fue el auto que conduje

Pero el mundo puede ser diferente, porque fui importante en la vida de un niño.»

(Marilyn Howshall)

5. La falta de comunicación:

La consecuencia obvia de la falta de tiempo de calidad, es que no existe una comunicación permanente y efectiva entre padres e hijos. Cada uno vive por su lado y tiene su grupo de amigos lejos del hogar.

Lamentablemente hay muchas familias que viven bajo estas condiciones y hay padres que luchan con sentimientos de culpa en esta área.

¡Pero no tiene que ser así!

Si su familia es como la que acabo de describir, yo prendería las luces de urgencia y tomaría medidas drásticas. Nuestra familia es lo más preciado que tenemos en la tierra y tenemos que luchar con uñas y garras para mantenerla unida y así evitar que los miembros se vayan distanciando.

6. Falta de motivación:

Muchos padres se quejan por la falta de motivación de sus hijos.

Aunque el tema es complejo y amerita escribir todo un libro solo para ayudarles a los padres a motivar a sus hijos, yo estoy segura que mi guía «Cómo criar hijos emprendedores»

Realmente es mucho más simple de lo que usted se imagina. Piense un poco:

Cuando nació su primer bebé usted no tenía este problema. Un niño que nace sano parece tener un motor interno que le ayuda a aprender a sobrevivir en el mundo nuevo que lo rodea.

Más tarde el niño es cada vez más curioso. El aburrimiento no forma parte de su existencia. ¡Hay tantas cosas que deben ser exploradas!

Según A. Einstein, nunca deberíamos perder esta curiosidad por la vida y por el mundo que nos rodea.

7. No saber como hacerlo

Uno de los obstáculos más grandes que los padres enfrentan al querer fomentar las habilidades emprendedoras en sus hijos es que: ¡Ellos no las poseen!

Por mi propia experiencia he visto que padres e hijos pueden aprender a emprender en conjunto. Además es necesario que así sea. A pesar de que los padres no lo lleven a la práctica de inmediato, es preciso que capten el concepto de una educación emprendedora y reconozcan su importancia.

Si usted necesita ayuda con la preparación de sus hijos para que puedan enfrentar los desafíos del siglo XXI con éxito, lo invito a http://EducaciónParaElExito.com donde recibirá un libro virtual gratuito que le enseñará 10 datos que una mama le enseñó a sus hijos acerca de cómo prepararse bien para el futuro y a raíz de los cuales ¡él llegó a ser un millonario a los 21 años!

De Bettina Langerfeldt, cuya pasión es enseñar a personas de todas las edades como adquirir una visión para su vida, como ponerse metas y después perseguir la educación específica para que puedan lograrlas.

Por Bettina Langerfeldt

<a href=»http://EducacionParaElExito.com»>Educacion Para El Exito</a>

educacionparaelexito@gmail.com

 

Aunque usted no lo crea: no requiere de mucho dinero

Aunque le parezca una afirmación sorprendente:

Una buena educación emprendedora no requiere de mucho dinero.

Sé que es una afirmación polémica, porque se asume automáticamente que estoy hablando de una educación institucional.

Sin duda una buena educación académica es necesaria para triunfar en la vida y lamentablemente, esta educación cuesta dinero. Mucho dinero.

Por eso es uno de los mayores impedimentos que los padres nombraron en mi última encuesta de Educación Para El Éxito, en la cual pregunté cual era el mayor obstáculo que ellos tenían para entregarles una buena educación a sus hijos.

Y es verdad, muchos padres hacen enormes sacrificios para entregar una educación costosa a sus hijos.

No quiero restarle la importancia a una buena educación académica, pero no se enfoque únicamente en esa opción. Puede entregar una formación académica y, paralelamente fomentar otras habilidades en sus hijos que serán tan–o más–importantes que un diploma en la pared cuando sean adultos.

Por ejemplo, una buena educación emprendedora.

La educación que tanto los padres como los gobiernos desean impartir es una educación que les permite a las futuras generaciones a insertarse en el mercado laboral con éxito.

Sin embargo, la educación para lograr tal objetivo es muy diferente a la educación que se requiere para fomentar las habilidades emprendedoras en las personas.

Por eso sigo sosteniendo que una buena educación EMPRENDEDORA no requiere de mucho dinero.

¿Por qué?

La razón es muy simple: una educación emprendedora fomenta el espíritu emprendedor que es innato en cada persona. Permite que afloren las habilidades emprendedoras que ya forman parte de la naturaleza intrínseca de cada ser humano.

John Taylor Gato comprobó esto en un ensayo que hizo con niños de 13 años en una escuela pública en Harlem, uno de los peores barrios de Nueva York. Logró formar estudiantes de pensamiento independiente y de espíritu emprendedor, cuando lo normal para esa escuela era un rendimiento muy por debajo del promedio nacional.

Debido a sus logros sobresalientes con sus alumnos, fue nombrado como profesor del año del Estado de Nueva York en 1991. Sin embargo, fue tildado de subversivo y rebelde al explicar los métodos que usó para obtener dichos logros.

(Puede leer más acerca de J.T. Gatto en este enlace.)

¿Qué puede hacer todo padre para fomentar el espíritu emprendedor de sus hijos, sin gastar mucho dinero?

Entre muchas otras cosas están estos 5 sencillos pasos claves que puede implementar hoy y que harán una gran diferencia inmediata en la actitud emprendedora de sus hijos:

1. Organizar bloques de tiempo en los cuales los hijos pueden hacer proyectos sin interrupciones. Para eso deben dejar un estilo de vida ajetreado para quedarse tranquilamente en casa. Muchos padres involucran a sus hijos en actividades extra curriculares que no siempre son estrictamente necesarias. Implican un gasto adicional e impiden que el niño aprenda a ocuparse con sus propios proyectos.

2. Apagar la tele y restringir el tiempo en el computador Si sus hijos pasan mucho tiempo frente a las pantallas de cualquier índole, crean una actitud pasiva hacia la vida que va en contra de un espíritu emprendedor.

3. Crear un contexto en el cual se desarrolla la creatividad de los niños: rincones del arte, de costura, materiales de construcción, suficiente espacio para crear y desordenar, disfraces, Legos, etc.

En el caso de hijos mayores, idealmente deben estar expuestos a posibilidades de negocios caseros, proyectos para generar ingresos en el computador, recursos educativos para generar ingresos pasivos, talleres, etc.

4. Leer buenos libros con ellos, preferentemente de la literatura clásica. Converse y analice los libros con sus hijos. Disfrute la experiencia y enséñeles a amar la experiencia de aprender por su cuenta.

5. Busque buenos mentores para ellos. Un buen mentor no tiene por qué ser un profesor. Puede ser cualquier persona que tenga habilidades o experiencias que sean de utilidad para sus hijos y que tengan la visión de compartirlos con otros.

Por ejemplo, en el caso de un niño que tiene facilidades para la mecánica, podría pasar una pasantía con un maestro del rubro, trabajando en el taller a cambio de la enseñanza recibida.

Si usted necesita ayuda con la preparación de sus hijos para que puedan enfrentar los desafíos del siglo XXI con éxito, lo invito a http://EducaciónParaElExito.com donde recibirá un libro virtual gratuito que le enseñará 10 datos que una mama le enseñó a sus hijos acerca de cómo prepararse bien para el futuro y a raíz de los cuales ¡él llegó a ser un millonario a los 21 años!

De Bettina Langerfeldt, cuya pasión es enseñar a personas de todas las edades como adquirir una visión para su vida, como ponerse metas y después perseguir la educación específica para que puedan lograrlas.

<a href=»http://EducacionParaElExito.com»>Educacion Para El Exito</a>

educacionparaelexito@gmail.com

Porqué nos cuesta decidir y qué hacer al respecto

¿Éste o éste? ¿Cuándo lo hago? ¿Qué hago? ¿Cómo lo hago? ¿Qué pasará si…? Son solo algunas de las preguntas que atormentan a diario a miles de emprendedores.

Aparte de crear angustias y ansiedades, el no poder tomar decisiones posterga proyectos importantes que tienen el potencial de propulsarnos hacia adelante económicamente y de satisfacer una gran demanda de personas que están esperando una respuesta a sus problemas.

¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones?

El problema de la indecisión nace en la niñez. Muchos padres no entrenan a sus hijos adecuadamente para que aprendan a tomar decisiones sabias. Con las mejores intenciones, toman decisiones por sus hijos y no les explican cómo funciona el proceso mental que es necesario conocer para analizar una situación y resolverla con éxito.

Por un lado tienen temor de que sus hijos tomen decisiones equivocadas y se lastimen, y, por otro lado, consideran que es mucho más práctico tomar las decisiones por sus hijos, ya que ellos tienen más experiencia.

¡Craso error! Ni las buenas ni las malas experiencias se pueden transferir. Y queremos que nuestros hijos estén preparados para la vida con una buena cantidad de ambas bajo la manga. Tarde o temprano llegará el día en que los padres ya no podrán tomar las decisiones por ellos y no tendrán las habilidades adecuadas para enfrentar los desafíos propios del diario vivir.

Tenemos que entrenar a nuestros hijos a tomar decisiones sabiamente. Por un lado hay que darles un buen fundamento de principios de vida, para que se puedan guiar por ellos. Por otro lado, hay que tomarse el tiempo de permitirles tomar sus propias decisiones.

Es importante darles el espacio para cometer errores. En vez de reprocharlos cuando tropiezan, hay que tomarse el tiempo de enseñarles en qué se equivocaron y luego conversar con ellos cómo evitar un error la próxima vez. Así aprenderán a tomar decisiones certeras y no tendrán miedo de equivocarse a la hora de tener que tomarlas.

Si usted no tuvo la suerte de tener padres que le enseñaron a tomar decisiones y es un adulto indeciso hoy en día, le quiero enseñar cuales son las tres razones de la falta de decisión y qué hacer al respecto:

Las tres razones principales por qué no tomamos decisiones yqué puede hacer al respecto

1. Temor al fracaso

Uno de los mayores obstáculos para un emprendedor es el miedo al fracaso. Cada vez que nace una idea para un proyecto, el temor alza su cabeza fea y propone una serie de desenlaces fatales que lo desalientan.

De pronto la idea ya no es tan brillante y el emprendedor se desanima, si sigue meditando en los posibles malos resultados.

Y justamente ahí está la clave. No hay que enfocarse en una posible derrota.

Es verdad que todo negocio tiene su riesgo y es importante educarse para aprender a medirlo adecuadamente, pero jamás se podrá eliminar en su totalidad.

Por eso hay que prepararse lo mejor posible y luego dar el paso con fe, aunque sea con las rodillas temblando.

Es importante comprender que el temor es un tipo de fe, pero es una fe torcida. Cree en los malos resultados en vez de considerar un buen desenlace. Así suceden las profecías auto cumplidas. Lo que uno más teme es lo que sucederá, ya que en la Biblia dice: «Lo que un hombre piensa, tal es él.» (Proverbios 23:7)

2. Falta de ideas

Otra razón por la cual no se toman decisiones es por no saber con exactitud qué hacer.

Debido a los métodos de educación empleados en la mayoría de los establecimientos educacionales, estamos demasiado acostumbrados a seguir complacientemente las instrucciones de otros en vez de tener iniciativa y motivación propia.

¿Adónde se fue la creatividad?

El espíritu emprendedor, que yace en todo ser humano, se queda dormido mientras la mente humana se programa para seguir la agenda propuesta por los demás en forma pasiva. Éste proceso, a lo largo de los años, lleva a una pérdida en la iniciativa y la creatividad en las personas.

Es interesante la siguiente observación:

Hallmark Cards, una de las empresas productoras de tarjetas más conocidas de E.E.U.U., hizo una encuesta en los colegios con el fin de usar dibujos de niños en sus tarjetas.

Al preguntar a niños de primer grado si querían participar en el proyecto, todos levantaron las manos. En dos cursos más arriba era apenas la mitad del curso y en quinto grado solo unos 3 alumnos osaron levantar la mano al hacerse la misma pregunta.

¿Qué pasó en ese par de años?

La mayoría de los niños llegaron a creer que su aporte no sería valioso. En sus mentes, la creatividad necesaria para elaborar una tarjeta ya no estaba a su alcance.

¡Lo bueno es que la creatividad nunca se pierde! El ser humano es un creador innato, ya que fuimos hechos a la imagen de nuestro Creador.

Nuestro espíritu emprendedor, que yace dormido en nosotros, puede ser revivido. Es cosa de alimentarse con la información correcta. Esta puede provenir de libros, cursos o de mentores que nos inspiran a soñar de nuevo y a reconectarnos con ese motor creativo que Dios puso en cada uno de nosotros.

Todo ser humano tiene un sueño, tiene ideas. La mejor manera de escarbarlas de los rincones remotos de nuestra mente es en tomarse un tiempo tranquilo, lejos del mundanal ruido y de pasar tiempo con Dios y su Palabra. Así nos podemos dar la oportunidad de meditar sobre nuestro propósito en la tierra y sobre lo que queremos haber logrado al final de nuestras vidas.

3. Dejar las cosas para mañana

Es un mal hábito. Y es un engaño. El dejar las cosas para mañana nos deja con la idea de que estamos activos, ocupados en planificar algo, pero, en realidad, estamos estancados y no avanzamos.

Para vencer este mal hábito, hay que disciplinarse y obligarse a salir de su zona de confort. Cuando llega el momento para tomar acción, ¡hay que actuar!

Las personas de éxito son personas que toman acción todo el tiempo. ¿Se equivocan? Si, muchas veces. Pero avanzan, en vez de quedarse estancados en una zona de confort que los mantendrá cautivos en un nivel que es inferior a sus capacidades.

¿Quiere fomentar la mentalidad emprendedora en usted y en su familia? Visite http://EducaciónParaElExito.com donde recibirá un libro virtual gratuito que le enseñará 10 datos que una mama le enseñó a sus hijos acerca de cómo prepararse bien para el futuro y a raíz de los cuales ¡él llegó a ser un millonario a los 21 años!

De Bettina Langerfeldt, cuya pasión es enseñar a personas de todas las edades como adquirir una visión para su vida, como ponerse metas y después perseguir la educación específica para que puedan lograrlas.

<a href=»http://EducacionParaElExito.com»>Educacion Para El Exito</a>

educacionparaelexito@gmail.com

Tres maneras poderosas de enseñar a sus hijos sobre el dinero

Tanto la educación financiera como el fomento de las habilidades emprendedoras son tópicos que no se enseñan en las aulas de colegio. Incluso la mayoría de los establecimientos de educación superior no contemplan en su currículum la adecuada preparación en las finanzas personales, ni el fomento del espíritu emprendedor de sus alumnos.

Si tiene alguna duda al respecto, simplemente analice su propia situación.

¿Su educación académica lo preparó para manejar el dinero sabiamente?

¿Sus hijos saben manejar su propio dinero?

¿Tienen un espíritu emprendedor que les impulsa a buscar y aprovechar las oportunidades de negocio que surgen a su alrededor?

Si usted no lo aprendió en casa, con sus padres, es muy probable que, tanto usted como sus hijos, estén dejando pasar muchas oportunidades para mejorar su situación financiera.

La mayoría de las personas viven así. Fueron educadas para ganar dinero, pero lo manejan mal una vez que esta en sus manos. No saben que ese mismo dinero que les da el poder adquisitivo, también es capaz de multiplicarse, siempre y cuando sepan manejarlo bien y dominen la habilidad de invertirlo sabiamente.

Y no es cosa de talentos o fortalezas con las cuales cada uno nace. Tampoco es suerte. Simplemente es falta de educación. ¡Usted y sus hijos están donde están financieramente, porque les ha faltado la información para hacer las cosas de una manera diferente!

Lo bueno es que esa ignorancia, o analfabetismo financiero, se puede revertir.

¿Cómo?

En el caso de un adulto ya formado, debe iniciar un largo proceso de cambiar su mentalidad, sus hábitos y sus actitudes frente al dinero. Se puede lograr, pero requerirá de diligencia y de perseverancia durante el proceso educativo. Lo más complicado es el control de las emociones que sentirá a la hora de implementar cambios en su situación financiera.

Un niño, en cambio, es una hoja en blanco. Como en todas las áreas de la educación, se cumple el dicho: «Es más fácil preparar a un niño que reparar a un adulto.»

Si usted logra preparar bien a sus hijos en el ámbito de las finanzas personales y fomenta su espíritu emprendedor, estarán bien preparados para el futuro.

Sin embargo, el gran problema es:

¿Cómo enseñarles algo si nosotros, los padres, no tenemos dominio sobre el tema?

La respuesta es fácil: ¡simplemente aprenda junto con ellos! La mejor manera de aprender, tanto para sus hijos como para usted, es usar experiencias de la vida cotidiana como «material de estudio.»

A continuación le compartiré tres maneras poderosas de entregar una educación financiera sólida a sus hijos, que usted puede implementar en su hogar hoy mismo.

1. Ayúdeles a adquirir una mentalidad sabia frente al dinero

Hable del dinero con sus hijos. Descubra lo que ellos piensan acerca del dinero.

En muchas casas el dinero es un tema tabú, ya que se considera como algo vil y malo, un tema del cual no se debe hablar jamás. Sin embargo, al mismo tiempo, los padres dedican al menos 8 horas diarias para tratar de conseguirlo. Es una incongruencia que debe aclarar con sus hijos si nunca ha hablado del dinero con ellos.

En la Biblia dice claramente que el AMOR al dinero es la raíz de todos los males. (1. Timoteo 6:10)

El dinero en sí no es bueno ni malo, sino tiene el poder de reflejar lo que se alberga en el corazón de la persona que lo posee. Por ende, comience con una buena educación de valores, para reguardar a sus hijos de la codicia.

Enséñeles a ser generosos y que el dinero, además de ser indispensable para suplir sus necesidades, es una herramienta que se puede usar para hacer el bien.

2. Ayúdeles a relacionarse sabiamente con bienes materiales

En un mundo como hoy, en el cual somos bombardeados con mensajes que nos incitan a consumir, es muy fácil caer en gastar excesivamente. Las famosas deudas de consumo pueden ser consideradas como «la lepra de la sociedad moderna,» ya que carcomen los recursos y destruyen la situación financiera de las familias.

Enséñeles a sus hijos a vivir por debajo de su nivel de ingresos, sin caer en una mentalidad de escasez, que dice: «¡El dinero nunca me alcanza!»

Es tan fácil como explicarles que, de cada 9 monedas que salen, una tiene que quedarse adentro. Explíqueles a sus hijos que esa moneda trabajará para ellos y tendrá muchos hijos si la invierten sabiamente. Hábleles del tremendo poder del interés compuesto y de cómo pueden generar ingresos importantes si comienzan a invertir su dinero en vez de gastarlo todo.

3. Ayúdeles a comprender que el poder para generar riquezas está en sus manos

Deben comprender que hay más opciones para obtener dinero que pedirle a los padres o, más tarde, buscar un trabajo. Si bien un buen empleo es una excelente opción, es importante que sepan que existen otras alternativas.

La mejor forma de hacerlo es incentivándolos a buscar maneras de ganar dinero ellos mismos.

Todos los niños son emprendedores innatos. ¡Se sorprenderá de la creatividad de sus hijos a la hora de concebir un negocio, por muy pequeño que sea!

En una forma muy sencilla, explíqueles cómo calcular los gastos y los ingresos de su negocio, para que puedan aprender nociones básicas de contabilidad.

Al introducir estos tres aspectos importantes de la educación financiera y emprendedora, les estará entregando una preparación que no recibirán en las escuelas y que les otorgará las habilidades y las herramientas necesarias para triunfar en el área de las finanzas personales como adultos.

¡Prepare a su hijo bien para el futuro! Visite http://EducacionParaElExito.com y obtendrá inmediatamente un e-book inspirador gratuito con valiosos datos acerca de cómo enseñar a sus hijos (y a usted) a pensar diferente para poder armar un negocio propio. También obtendrá el apoyo, la inspiración y las herramientas necesarias para que usted y sus hijos obtengan una visión para su vida y aprendan a alcanzar sus metas exitosamente.

Autor Bettina Langerfeldt

Cómo fomentar una cultura de emprendimiento en una comunidad

El espíritu emprendedor es el motor del progreso dentro de cualquier sociedad. Es sabido que las Pymes contribuyen con un alto porcentaje de la fuerza laboral de un país y así mismo, también aportan en forma significativa al Producto Interno Bruto (PIB).

Es por eso que el fomento a la cultura del emprendimiento en un país es fundamental para aumentar la productividad y el crecimiento económico de un país.

Como una madre que siempre buscó una educación para sus hijos que fomentara sus habilidades emprendedoras y de liderazgo, me he cuestionado muchas veces:

¿Cómo se podrá fomentar el espíritu emprendedor a mayor escala: en una comunidad, en una ciudad o en un país?

Si bien es importante entregar herramientas de apoyo a los empresarios e implementar condiciones que facilitan el emprendimiento en las instituciones financieras, pienso que un enfoque en lo meramente externo no es suficiente.

 

El espíritu emprendedor nace dentro de las personas. Cuando un ser humano entiende que posee talentos y habilidades únicas con las cuales podrá prosperar y además impactar positivamente a su comunidad, se enciende una pequeña chispa en su interior.

De repente dejará de verse como un mero espectador, víctima de las circunstancias, y comenzará a reconocer ese tremendo potencial humano que yace en su interior. De una mentalidad de «No se puede», pasará a una actitud mental de «¡Sí, yo puedo!»

Es un cambio importante que todos quisiéramos implementar, pero ¿cómo se puede lograr?

¿Cómo logramos sacar a las personas de su pasividad hacia la vida y la motivamos a emprender en proyectos propios?

En mi experiencia personal de educar a nuestros hijos en casa, he visto que una educación que fomenta el espíritu emprendedor y las habilidades de liderazgo, tiene 3 ingredientes fundamentales:

1. Una educación individualizada

2. El estudio independiente

3. Buenos mentores

Si bien los primeros dos factores son más difíciles de implementar, debido a la estructura y la metodología que se usa en la gran mayoría de los establecimientos educacionales, el contacto con buenos mentores es una opción muy factible de lograr.

 

La solución está en fomentar la interacción con otros emprendedores

Pienso que el contacto con otros emprendedores que ya han logrado el éxito en sus vidas podría tener un impacto significativo sobre todas las personas de una comunidad.

Hay que pensar que, en promedio, la gran mayoría de las personas viven desconectadas del mundo emprendedor. Estudian para insertarse en el mercado laboral, ya que es la opción que se les ofrece durante el transcurso de su educación.

Si pudieran establecer contacto con emprendedores exitosos que ya dieron el salto hacia un negocio propio, comprenderían que un empleo no es la única opción que tienen.

Mi propuesta es la siguiente:

Crear instancias para que los empresarios de una comunidad puedan interactuar con su comunidad mediante:

– Charlas de motivación para adultos

– Exposiciones de su experiencia en colegios y universidades

– Visitas a talleres y fábricas de PYMES en las cuales se explica cómo se gestó el negocio, cómo funciona y la posibilidad de repetir el modelo exitosamente.

¿Quiere fomentar la mentalidad emprendedora en usted y en su familia? Visite http://EducaciónParaElExito.com donde recibirá un libro virtual gratuito que le enseñará 10 datos que una mama le enseñó a sus hijos acerca de cómo prepararse bien para el futuro y a raíz de los cuales ¡él llegó a ser un millonario a los 21 años!

De Bettina Langerfeldt, cuya pasión es enseñar a personas de todas las edades como adquirir una visión para su vida, como ponerse metas y después perseguir la educación específica para que puedan lograrlas.

Por Bettina Langerfeldt

<a href=»http://EducacionParaElExito.com»>Educacion Para El Exito</a>

educacionparaelexito@gmail.com

Cómo forjar el carácter de un empresario exitoso

 No es fácil dar un paso de fe y lanzarse a hacer algo nuevo en un negocio. Los cambios cuestan, porque nos obligan a enfrentar lo desconocido. Por eso, cuando todo va bastante bien y no hay una crisis que nos obliga a cambiar, preferimos quedarnos en un lugar que nos da seguridad, aunque sea aparente. Sin darnos cuenta, podemos caer en recluirnos en aquél lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren: nuestra zona de confort. Descubra por qué es tan importante no dejarse atrapar por sus tentáculos engañosos.

¿Está todo perfecto en su negocio? ¿No tiene preocupaciones, el negocio marcha sobre ruedas y el dinero está entrando? Nada mejor que reclinar la cabeza y descansar sobre sus laureles. 

Total, le tomó mucho trabajo llegar donde está, ¿verdad? Y no tiene ganas de seguir lidiando con más problemas. 

¡Cuidado! Está a punto de entrar en el lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren: su zona de confort. 

No se deje atrapar por sus tentáculos engañosos. 

Porque es muy atractivo estar ahí. Nos da una sensación de seguridad en la cual nos podemos esconder. Nos permite acobardarnos frente a los desafíos de la vida y adormece nuestro espíritu emprendedor. 

La zona de confort, en realidad, no es un lugar, es un estado mental. En él nos refugiamos cuando sentimos miedo. Y el miedo es una fuerza negativa que nos limita y nos encierra en un nivel de existencia que está muy por debajo de nuestras capacidades. 

No me permito sentir miedo 

Hace un mes nos invitaron a navegar en una embarcación de unos amigos. Nuestros hijos hallaron nada mejor que tirarse al mar desde la cubierta, que estaba a 9 metros del mar. 

Mientras aplaudíamos a nuestros hijos, nuestros amigos nos contaron que habían invitado a un empresario muy conocido, de edad avanzada, que sorprendió a todos, porque él también decidió zambullirse desde la cubierta del barco. Antes de lanzarse al vacío dijo con vehemencia: «Yo no me permito sentir miedo.» 

Palabras sabias. Hubiese sido mucho más fácil para él quedarse sentado en la cubierta con un trago en la mano. Nadie esperaba de él que osara ejecutar proeza semejante y mucho menos a su edad. Sin embargo, enfrentó un desafío, porque sintió miedo y decidió vencerlo. 

Ésta anécdota me hizo pensar. Estoy segura que el caballero usó ese mismo espíritu emprendedor al enfrentar los desafíos de su negocio durante toda su vida. También estoy segura que fue la llave hacia el éxito que obtuvo como empresario. Aceptó el reto de vencer sus miedos antes de quedarse cómodamente recluido en su zona de confort. 

Preferimos evadir las dificultades

 ¿No es eso lo que hacemos muchas veces? Nuestra sociedad nos enseña a evitar problemas, a evadir las situaciones complicadas y a mantener una actitud pasiva cuando sabemos que debemos actuar para cambiar las cosas. 

El problema con esa actitud es que no logrará mucho en su vida. ¿Vivirá cómodo? Posiblemente. ¿Seguro? Quizás. ¿Aburrido? Siempre. 

Admito: los cambios no son fáciles, pero son buenos. No son confortables, pero indican que estamos en movimiento. Cuando enfrentamos los desafíos y elegimos estar en un lugar incómodo, hay un riesgo, pero también hay una trayectoria y hay avance. A veces incluso con pasos agigantados. 

Cuando decida enfrentar a los leones en su negocio en vez de arrancarse de ellos, dará lugar al incremento en sus ganancias, al desarrollo de su empresa y también se forjará en usted aquella fortaleza de carácter que tanto necesita para ser un empresario exitoso. 

Es hora de salirse de la zona de confort. Dios le otorgó talentos y habilidades que son únicos para que cumpla con un propósito singular en su vida. Sus planes no son pequeños. Asegúrese de que los suyos no lo sean. 

No es fácil dar un paso de fe y lanzarse a hacer algo nuevo. Los cambios cuestan, porque nos obligan a enfrentar lo desconocido. Por eso es tan importante contar con ayuda. Visite http://EducacionParaElExito.com y obtendrá inmediatamente un e-book gratuito con valiosos datos acerca de cómo enseñarles a sus hijos (y a usted) como armar un negocio propio. También obtendrá el apoyo, la inspiración y las herramientas necesarias para que usted y sus hijos puedan triunfar en sus emprendimientos.

Por Bettina Langerfeldt
Educacion Para El Exito – educacionparaelexito@gmail.com

El fenómeno Bonsái en la educación y cómo ha perjudicado nuestro espíritu emprendedor

Todos conocemos la historia: Aparece un don nadie, se ve enfrentado a una situación imposible y decide luchar contra viento y marea para defender la causa. Casi es derrotado por las circunstancias adversas, y, al final, vence milagrosamente todos los obstáculos y se transforma en un héroe. Fin de la historia.

Es el tema central de la gran mayoría de las películas taquilleras de hoy en día.

El mensaje es tan atractivo para el público, porque es el deseo ardiente de cada ser humano para su propia vida. Queremos ser extraordinarios en un mundo común y corriente.

Sin embargo, pocos lo logran.

¿Por qué?

El aplacamiento de nuestro espíritu emprendedor es una de las causas principales.

El ser humano es emprendedor por esencia. Basta con mirar alrededor de nosotros para observar cómo el hombre ha cambiado la faz de la tierra. Todo gracias a esa incansable curiosidad que es propia del ser humano.

Algunos le llaman creatividad, otros prefieren el término «explorador» o «innovador». Sea cual sea el nombre que le queramos poner, es la fuerza interna más asombrosa que el ser humano posee.

El espíritu emprendedor es intrínseco al ser humano

El espíritu emprendedor es tan innato en el ser humano que habría que encadenarlo para coartarlo.

Es cosa de observar el comportamiento de un bebé. En cuanto posee las facultades para desplazarse en forma independiente, ya sea gateando o caminando, comienza la importante misión de explorar sus alrededores.

Más tarde viene la fastidiosa «edad del por qué», en la cual quieren saberlo todo. Durante toda su niñez, los niños demuestran una extraordinaria naturaleza inquisitiva que jamás deberían perder.

Sin embargo, muchos de ellos no la desarrollan a su máximo potencial. A medida que avanzan en su paso por la educación tradicional, su espíritu emprendedor se apacigua hasta incluso apagarse durante la adolescencia, etapa en la cual cada joven debería estar rebosando con ideas y planes para su futuro.

Después de años de fomentar un espíritu emprendedor en nuestros hijos y de paralelamente observar éste fenómeno limitante en muchos jóvenes, no puedo evitar de pensar en un Bonsái.

Según Wikipedia, el Bonsái consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, reduciendo su tamaño mediante técnicas, como la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza.

Básicamente consiste en complicadas técnicas de mutilación tanto de raíces como del resto de un arbolito nuevo con el objetivo de producir un hermoso árbol de miniatura con fines decorativos.

En el caso de los arbolitos, el resultado es hermoso. Permite tener un viejo roble como centro de mesa.

Sin embargo, en nuestros hijos el fenómeno Bonsái es nefasto.

Debido a la metodología que se emplea en la gran mayoría de los establecimientos de educación tradicional, el espíritu emprendedor innato de los niños es lentamente aplacado hasta el punto de desaparecer totalmente en algunos de ellos.

Los tres ingredientes claves de una educación emprendedora

El problema radica en la metodología. Todo método de educación que tiene como objetivo fomentar un espíritu emprendedor en los niños, tiene que operar con estos tres ingredientes claves como base:

  • Debe respetar la individualidad de cada niño

  • Debe fomentar el amor al aprendizaje

  • Debe ser guiado por buenos mentores que enseñan en forma personalizada

En las aulas del colegio estos tres ingredientes brillan por su ausencia.

Es difícil que un profesor, por muy bueno que sea, pueda respetar la individualidad de cada niño en forma significativa si está a cargo de un curso de 30 o más alumnos.

Lo mismo vale para la enseñanza personalizada. En un contexto de sala de clases, es mucho más fácil para el profesor tratar a sus alumnos como un todo que debe adquirir ciertas habilidades y conocimientos dictados por el ministerio de educación.

El amor al aprendizaje corre una suerte parecida. Para que un niño disfrute de la enseñanza, debe ser inspirado y no presionado.

La metodología de la educación formal raras veces inspira a sus alumnos. Más bien ejerce presión para obligarlos a aprender. El profesor dicta la materia y los alumnos aprenden a seguir sus instrucciones.

Según Oliver Van de Mille, autor de «A Thomas Jefferson Education», el resultado de años y años bajo éste sistema denominado como «frontal», son las siguientes actitudes en los alumnos:

  • Si hago lo mínimo requerido, voy a estar bien.

  • Aprender significa hacer lo que la figura de autoridad exige

  • El aprendizaje es aburrido y poco atractivo

  • La entretención es cuando no tienes que aprender

  • Para ser un buen estudiante tengo que estudiar los intereses de otra persona

  • Si no estoy obligado a aprender, prefiero entretenerme

  • Mis intereses no son importantes, los tengo que perseguir en mi tiempo libre.

(Van de Mille, Oliver: «A Thomas Jefferson Education». George Wyeth College Press, EEUU, 2006. p. 42-43)

Por algo Albert Einstein dijo:»Jamás permito a mi educación interferir con mi aprendizaje.»

Los padres pueden contrapesar estos efectos negativos de la educación tradicional sobre la actitud de sus hijos

La responsabilidad de forjar el carácter de un emprendedor en sus hijos cae sobre los padres. Ellos pueden complementar la educación académica de sus hijos con los elementos necesarios para desarrollar sus habilidades emprendedoras.

Algunas cosas que los padres pueden hacer para fomentar una mentalidad emprendedora en sus hijos:

  • Respete la individualidad de sus hijos

  • Inspírelos a amar el aprendizaje

  • Preocúpese de que tengan mentores reales en sus vidas

  • Permítales que tengan su propio tiempo para disponer de él.

  • Entrégueles dinero y enséñeles a manejarlo sabiamente

  • Permítales cometer errores.

  • Crea un contexto real en el cual puedan explotar sus talentos

  • Déles responsabilidades

  • Cuénteles sus problemas y admita sus errores

  • Ayúdeles a acercarse a Dios

  • Crea una conciencia de responsabilidad civil

  • Juegue con ellos juegos financieros didácticos

  • Lea biografías de grandes emprendedores juntos para inspirarlos

  • Enséñeles a ser generosos

  • Ayúdeles a descubrir y a fomentar sus fortalezas, no sus debilidades

¿Ha perdido su espíritu emprendedor? ¡Reavívelo hoy!

Incluso una persona adulta que ha perdido su espíritu emprendedor, puede volver a «prender el fuego» en su interior. Si usted alberga un sueño en su corazón–un negocio, una obra social o una misión que usted desea completar en su vida–lo animo a reavivar las brasas para que su espíritu emprendedor recobre las fuerzas que jamás debió haber perdido.

  • Lea libros que fomenten una mentalidad emprendedora

  • Estudie biografías de grandes emprendedores

  • Adquiera una visión para su vida

  • Haga un plan de mediano y de corto plazo para alcanzar su visón.

  • Busque un buen mentor que le podrá ayudar en el camino

  • También es importante rodearse de personas que tengan una mentalidad emprendedora.

  • Comience hoy mismo y recobre su espíritu emprendedor

¡Prepare a su hijo bien para el futuro! Visite http://EducacionParaElExito.com y obtendrá inmediatamente un e-book inspirador gratuito con valiosos datos acerca de cómo enseñar a sus hijos (y a Ud.) a pensar diferente para poder armar un negocio propio. También obtendrá el apoyo, la inspiración y las herramientas necesarias para que usted y sus hijos obtengan una visión para su vida y aprendan a alcanzar sus metas exitosamente.

Por Bettina Langerfeldt

Educacion Para El Exito

educacionparaelexito@gmail.com

Para todas aquellas personas emprendedoras que tienen un gran sueño y aún no han logrado alcanzarlo

El pasado fin de semana nuestros hijos nos enseñaron una lección importante. Fue una sorpresa maravillosa. Nos invitaron a un hotel hermoso con aguas termales que queda en medio de los bosques nativos del sur de Chile para regalarnos un día a solas para los dos.

Para qué decir que me conmovieron hasta las lágrimas. Las instrucciones fueron: ¡Disfruten, descansen y afilen sus hachas!

¿Afilar nuestras hachas?

Se sonrieron ante nuestra cara de pregunta y nos pidieron que escucháramos un mensaje que tenían grabado en su ipod, camino al hotel.

El mensaje se llama «Reality Check» de Erwin Mc Manus (www.mosaic.org)

Fue tan fuerte el impacto del mensaje en mí, que resolví compartirlo con todas aquellas personas emprendedoras que están allí, luchando para alcanzar sus metas, fiel a su causa, con sus lenguas afuera y con la determinación de no aflojar jamás.

La persistencia sin duda es una gran virtud y un ingrediente esencial para alcanzar el éxito, pero hay momentos en los cuales debemos hacer un paréntesis para volver a ver el bosque y no los árboles.

La rutina nos atrapa

Es verdad: con las obligaciones y los esfuerzos del día a día hay un desgaste físico, espiritual y emocional enorme. Muchas veces ignoramos esto y seguimos trabajando arduamente en nuestros proyectos con el afán de lograr nuestros objetivos.

El problema es que caemos en un estado rutinario de efectuar las mismas acciones vez tras vez, nos cansamos y logramos cada vez menos resultados. Es como tratar de derribar un árbol con un hacha sin filo. Pegas con toda tu fuerza y avanzas demasiado poco.

No es un problema de falta de visión. Muchas personas tienen una meta clara y saben donde quieren llegar, pero la están tratando de alcanzar de la manera equivocada.

Lo mismo sucede con sus habilidades y talentos. Todos tenemos una combinación de dones y fortalezas que podemos explotar para el bien nuestro y para aportar a la vida de los demás.

El problema es que estos talentos son como diamantes en bruto que deben ser pulidos para que se manifiesten con todo su potencial. Eso requiere un tiempo en el cual debemos apartarnos de nuestras tareas para desarrollarlos mejor y para educarnos.

«Algún día las cosas van a cambiar»

Sin embargo, muy pocos lo hacen. Lamentablemente el ser humano bajo estas condiciones muchas veces elige simplemente seguir con la esperanza de que algún día las cosas van a cambiar.

No cambiarán. Hace falta parar, alejarse, recapitular, analizar, descansar y retomar la visión inicial.

Sé que no es tan fácil. Nuestras rutinas tienen ese poder de atraparnos y de darnos una falsa seguridad. Pensamos: «Al menos estoy haciendo algo.»

Salirse de la rutina y no seguir en el proyecto casi siempre va acompañado de ese gusto amargo de no estar involucrados en una actividad productiva. Nos sentimos inseguros, abandonados y preocupados, porque aparentemente estamos estancados.

Una historia reveladora

Por eso el concepto de afilar el hacha es tan importante. Quizás la siguiente historia le va a ayudar a entender su relevancia:

Dos hombres determinan hacer una competencia en la cual deben lograr derribar un árbol en el menor tiempo posible. Ambos se lanzan a la obra, llenos de energía y convencidos de que el premio pronto estará en sus manos.

Al blandir sus hachas, vuelan las astillas y los espectadores miran con asombro como el corte en ambos árboles se va profundizando con cada hachazo.

De repente uno de los dos competidores se detiene. El público queda sorprendido al observar que saca una pequeña lima de su bolsillo y comienza a afilar su hacha con toda calma.

Su oponente está feliz. Sigue golpeando con aún mayor fuerza su árbol y muy pronto el corte que está haciendo llega a ser tan grande que su victoria parece ser evidente.

Hasta el momento en el cual el hombre que afiló su hacha vuelve al trabajo. Un, dos y tres. Con solo un par de golpes acertados su árbol comienza a crujir y, ante la sorpresa de todos los espectadores, se derrumba a los pies del hombre sabio, quien supo lo importante que era contar con una herramienta en óptimas condiciones.

Nuestros hijos nos enseñaron una gran lección ese día. Pasamos un hermoso día muy agradecidos, disfrutando del regalo que con tanto cariño nos hicieron. Meditamos sobre nuestros sueños, nos animamos mutuamente en nuestros proyectos y planes y refrescamos la visión para nuestras vidas.

Lo animo a hacer lo mismo. Tómese un tiempo para agradecer, descansar, disfrutar, educarse y recordar los sueños que Dios ha puesto en su corazón.

¿Cansado? ¿Abrumado? ¿Frustrado? ¡Afile su hacha con nosotros!

Visite http://EducacionParaElExito.com y obtendrá inmediatamente un e-book gratuito con valiosos datos acerca de cómo enseñar a sus hijos (y a usted) como armar un negocio propio. También obtendrá el apoyo, la inspiración y las herramientas necesarias para que la libertad financiera no sea solo un sueño para usted.

Por Bettina Langerfeldt

educacionparaelexito@gmail.com

El espíritu emprendedor – ¿Está a punto de rendirse?

El éxito en un negocio o en la vida de una persona es un tema que atrae las miradas de todos. Nos encanta escuchar historias de éxito y estudiar la vida de personas que lo han logrado para poder emular sus vidas con la esperanza de obtener resultados similares.

En cambio, las historias de fracaso son menos atractivas.

Aquellos que nunca alcanzaron sus objetivos y que nunca cruzaron la línea de la meta habitualmente no figuran en la primera plana de las noticias. Simplemente pasan al olvido y nadie se acuerda de sus esfuerzos infructuosos.

Sin embargo, podemos aprender mucho de ellos. Vale la pena tomarse el tiempo para estudiar los pasos que toman antes de fracasar en su empresa, para que no le pase lo mismo.

La principal razón por la cual los emprendimientos fracasan es porque sus gestores deciden abandonarlo. Son personas que, en algún momento, pierden la esperanza de alcanzar el éxito con su proyecto.

Se sabe poco de ellos. Por eso quiero escribir acerca de los que NO ganan. Quiero exponer el ciclo de acción de aquellas personas que se rinden y deciden no seguir con un proyecto de negocio que han comenzado, ya que demuestran un patrón de conducta del cual podemos aprender muchísimo.

Hay que diferenciar las dos maneras de abandonar un emprendimiento

1) Rendirse.

2) Retirarse de algo que no tiene frutos y que puede incluso producir daños y pérdidas.

Éste artículo expondrá los pensamientos y los patrones de conducta del primer grupo: aquellos que abandonan un proyecto potencialmente bueno, porque se rinden y deciden no seguir luchando.

Sucede todo el tiempo. El mundo de los negocios es duro e hiriente. Las cosas simplemente no siempre resultan como uno se las imagina. Alguien en quien se confió se va, el producto maravilloso que se acaba de lanzar no tiene venta, el servicio que se entregó con esmero no es valorado y solo produce quejas, etc. La lista de desilusiones es interminable. Francamente, puede ser bastante abrumador.

Hay que hacer un esfuerzo diariamente de tomar un respiro, de no tomar las cosas tan personalmente y de seguir andando. Uno no puede darse el lujo de ser demasiado sensible frente a las constantes desilusiones de un proyecto de negocio.

Es lo que hacen los ganadores. Ellos emprenden, fracasan, lloran y patalean, aprenden y luego siguen emprendiendo. Cualquier persona exitosa ha seguido ésta misma fórmula.

Los perdedores y cómo fracasan

El modus operandi de los que se rinden, en cambio, es mucho más interesante. Se puede aprender mucho de ellos, ya que son bastante creativos en su acto de rendirse. Lo más interesante es que siempre siguen un mismo patrón:

  1. Duda

  2. Temor al fracaso

  3. Culpa

  4. Imaginarse lo que va a pasar

  5. Estar abrumado

  6. Acción: rendirse

  7. Alivio

Es muy útil estudiar ésta secuencia para poder reconocerla cuando el agobio se acerca sigilosamente en la vida de un emprendedor. Así podrá reconocer los síntomas y tomar acción antes de que se produzca el fatal desenlace de tirar la toalla para liberarse de las presiones temporales que un negocio puede ocasionar.

Algunos datos claves para no rendirse jamás

1) Tenga una visión clara de lo que desea alcanzar. Es menos probable que usted abandone su visión y sus sueños si usted tiene su visión a mano, en forma escrita. Aprenda cómo adquirir una visión para su negocio y léala constantemente para tenerla presente en los momentos difíciles.

2) Ponga los pies en la tierra. Tener un negocio es simple, pero no es fácil. Como bien dijo Thomas Edison: «El éxito es 1% inspiración y 99% transpiración.» Nadie se ganó el Oscar, una medalla olímpica o el premio Nobel por hacer las cosas a medias. No se engañe en éste punto, el éxito no se alcanza sin trabajar duramente.

3) Busque buenos consejeros. Es importante rodearse de personas que no le permitirán rendirse. Escucha a aquellos «veteranos de la guerra» que ya han luchado sus batallas y que alcanzaron el éxito a pesar de las dificultades. Le animarán a seguir andando cuando las cosas se ven mal.

4) Preocupación por los demás y amor por lo que hace. Su emprendimiento no se trata solo de usted. Tiene un propósito mucho más grande. Dios le entregó sus talentos y sus habilidades para que pueda impactar a muchas vidas con ellos. No deje de preocuparse de los demás y valore lo que usted puede entregarles.

5) Tenga fe. La fe en Dios ve lo invisible, cree lo increíble y logra lo imposible. Cuando no hay nada más, Dios todavía está en Su trono y Su plan perfecto para su vida sigue vigente.

Rendirse no es una opción. ¡Nos vemos en la meta!

 

 

 

 

 Bettina Langerfeldt

¿Se siente agobiado por los desafíos de su emprendimiento, tratando de mantener su negocio, las finanzas y todas las demás obligaciones en marcha sin perder la cabeza? No es imposible de lograr…¡Nosotros queremos ayudarle! Visite http://EducacionParaElExito.com y forme parte de nuestra comunidad que está descubriendo nuevas alternativas para hacerle frente a las crecientes exigencias del mundo de hoy.