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Las finanzas según la etapa de nuestra vida

Así como todos los seres humanos tenemos un ciclo de vida, también nos caracterizamos por atravesar ciertos ciclos financieros. Con algunas que otras variables, la mayoría de las personas transitamos estas etapas que enumeramos a continuación:

Primeros trabajos, primer acceso al dinero propio: una etapa de nuevas oportunidades, pero también de mayores responsabilidades. Cuanto antes tomes el control de tus variables, más posibilidades tendrá de alcanzar sus objetivos financieros en el mediano y el corto plazo.
• Primeras adquisiciones: comprar un coche, hacer ese viaje… la vida te empieza a enseñar que toda elección trae sus responsabilidades (seguros, reparaciones, mantenimiento, etc.). Conocer y evaluar las alternativas en cada caso, te permitirá planificar mejor tu forma de administrar los egresos y minimizar el impacto en tu presupuesto.
• Finanzas en pareja: cuando las finanzas personales se convierten en finanzas «en pareja», pueden ser necesarios algunos ajustes. Para evitar que el dinero se convierta en un problema, es fundamental identificar los objetivos comunes y buscar la mejor vía para alcanzarlos.
• El sueño de la “primera vivienda”: la vivienda es uno de los símbolos de la independencia económica. En la elección de la vivienda influyen diversos factores: las disponibilidades financieras, las preferencias personales, pero sobre todo, tus planes a futuro. Como siempre, un nuevo paso en las finanzas implica un análisis de situaciones actuales y hacia adelante. De la mano de un asesor seguramente encontrarás las mejores alternativa.
• La familia crece: ¿hay que ajustar el presupuesto? Quizás simplemente se trate de revisar necesidades y reasignar prioridades, por lo que conviene informarse de todas las opciones de ayuda disponibles.
• Vislumbrando el retiro: planificar la jubilación, sea cual sea tu edad o situación familiar, debe ser un objetivo prioritario. Todos debemos poder, al menos, imaginar cómo y dónde quisiéramos estar en las próximas décadas, para poder empezar a crear ese futuro que soñamos.
• Jubilación: si no has llevado un buen orden financiero, a la hora de quedarte sin trabajo puede que necesites cierta asistencia financiera para las actividades cotidianas. Para esto, necesitarás contar con ciertos conocimientos que te permitan articular a tu favor las posibilidades que el mercado te ofrece y encontrar la mejor alternativa.
Si te sentís identificado o querés saber más sobre alguno de estos puntos, porque te encontrás atravesando uno de ellos, ¡quedate tranquilo! Durante las próximas semanas iremos ampliando cada uno de ellos.
¡Que tengas buenas finanzas!

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Cómo tomar una decisión laboral que afecta a tu familia

Te ha pasado alguna vez que la duda y los miedos te han  paralizado en la toma de decisiones laborales que afectaban a tu familia? Porque una cosa es  decidir algo que sólo me afecta a mi, y otra muy distinta tomar una decisión que implique un cambio, cuando afectará a mis seres más queridos.

Hoy veremos cuales son nuestros mayores miedos en la toma de decisiones, y cómo actuar cuando la duda nos impide tomarlas.

Los miedos más frecuentes frente a estas decisiones

Las decisiones más importantes que se refieren al mundo laboral suelen ser: pedir o aceptar un ascenso, cambio de puesto, cambio de empresa, emprender, volver a trabajar, y pedir una excedencia. En cualquiera de estos casos, los miedos se repiten:

  • miedo al fracaso
  • miedo al éxito
  • miedo a arrepentirme
  • miedo al impacto económico

Miedo al fracaso

El sistema capitalista en el que vivimos es muy competitivo, y esto hace que se vea el fracaso como ‘lo peor’ que te puede pasar. Sin embargo, es errando como aprendemos, el ser humano ya desde la infancia crece y se desarrolla a base de errar. Desdramatiza el fracaso entendiendo que es la única forma de avanzar en la vida, y piensa en lo que aportarás a tu familia si sale bien, y que siempre podrás rectificar si no aciertas a la primera.

Miedo al éxito

Entre las mujeres con responsabilidades profesionales, y te hablo con convicción ya que todas mis clientes lo son, este es probablemente el mayor miedo que sufrimos. Se trata de un miedo inconsciente que nos cuesta reconocer, pero que si lo piensas tiene sentido, ya que la maternidad lleva asociada la preocupación de dedicar tanto tiempo a nuestra vida laboral que eso nos impida estar con nuestra familia todo lo que deseamos. Incluso para quienes no tienen hijos puede suponer un problema porque sienten no tener tiempo para sí mismas/os o sus parejas.

Miedo a arrepentirme

Pues sí querida amiga, siempre va a existir la posibilidad de que no aciertes a la primera. Aún así, con el paso del tiempo duele más arrepentirse de no haberlo intentado que de no haber acertado. Porque si no aciertas, ya te has demostrado que te atreves, y siempre podrás tomar la decisión de volver a cambiar, mientras que si ni siquiera lo intentas, sentirás frustración el resto de tu vida.

Miedo al impacto económico

Este miedo nos acompaña en todos los cambios, porque culturalmente nos han educado buscando la seguridad. Pero los tiempos han cambiado, y la seguridad laboral ha dejado de existir. Aquellos puestos de trabajo que eran para toda la vida ya no existen ni siquiera trabajando para el Estado. ¿Quién te asegura que si no te mueves tu puesto está asegurado? Siempre que sea posible y especialmente cuando tu decisión sea emprender, trata de compaginar temporalmente tu antiguo puesto con tu emprendimiento, hasta que vayas teniendo ingresos como para pedir reducción de jornada, y finalmente da el salto definitivo cuando tus ingresos te permitan sobrevivir.

Cuando nuestra decisión laboral afecta a nuestra familia, es inevitable tener mayores miedos que cuando sólo nos afecta a nosotras/os mismas/os. Sé consciente de ello y háblalo con tu pareja para que tu toma de decisiones tenga más puntos de vista y también por respeto a esa persona. Pero ten presente que la decisión final tiene que ser sólo tuya, después de haber sopesado pros y contras con objetividad. Y no olvides que si tú estás feliz, tu familia estará mucho mejor que si estás frustrada porque nunca te atreviste al cambio.

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.” Paulo Coelho

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Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida. Autor Marta Morón