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Cómo gestionar el tiempo en tu vida personal

Ya sabemos que el tiempo es irrecuperable y escaso. También sabemos que necesitamos una buena conciliación entre la vida personal y laboral, y para ello es necesaria una buena gestión del tiempo. Si lo consigues, evitarás el estrés.

En mi artículo “Cómo mejorar tu gestión del tiempo” te hablaba de para qué quieres realmente tu tiempo, determinados principios sobre el tiempo, y cómo acercarte a tu meta un poco cada día. Hoy hablaremos sobre la importancia de no desperdiciar el tiempo, cómo así conseguirás una buena conciliación, y sobre los principales ladrones del tiempo, todo ello para favorecer tu vida personal.

Dale a tu tiempo la importancia que se merece

Te voy a contar una fantástica metáfora de la peruana Victoria Flórez:
“¿Que es un día? Imagínese que todas las mañanas un banco deposita en su cuenta US$ 86.400. No lleva el saldo de un día para otro. Cada noche, el banco hace desaparecer todo lo que pudiera quedar en la cuenta y que no se utilizó durante el día. ¿Qué haría usted? ¡Retirar hasta el último centavo, por supuesto! Cada uno de nosotros tiene un banco así. Se llama Tiempo.

Todas las mañanas le deposita 86.400 segundos. Y todas las noches hace desaparecer, como pérdida, todo lo que dejó de invertir para un buen fin. No lleva el saldo de un día para otro. No permite sobregiros (transferencias). Cada día abre una cuenta nueva para uno. Cada noche hace desaparecer lo que pudiera quedar del día. Si no cumple con utilizar el depósito del día, uno es quien pierde. No hay manera de retroceder. Tampoco puede hacer retiros del mañana. Tiene que vivir en el presente, con los depósitos del día. ¡Inviértalos para obtener el máximo rendimiento en salud, felicidad y éxito! El reloj sigue avanzando. Aproveche el día al máximo.”

Organiza la gestión de tu tiempo para tener una buena conciliación

Cuando interiorices esta metáfora y comprendas lo que desperdicias, empezarás a dar a tu tiempo la importancia que se merece. Entenderás que con una buena gestión de tu tiempo, alcanzarás mejores resultados con menor esfuerzo, y conseguirás una buena conciliación, mejorando tu vida personal y evitando el estrés.

Detecta cuales son tus prioridades y empieza por ellas. Así te aseguras de que lo más importante no se quedará sin hacer. Esta es una regla de oro que sirve igual en tu vida personal y laboral. Si le das a tu tiempo la importancia que se merece y has sido realista, podrás hacer también el resto de cosas de tu lista.

Cuidado con los ladrones del tiempo en tu vida personal

En nuestra vida personal, estos son algunos de ellos:
 Esperas
 Mal entendidos
 Interrupciones
 Llamadas telefónicas
 Familiares y amigos “por sorpresa”
 Desplazamientos, especialmente al trabajo
 TV y Redes Sociales, sin reflexión

Y estos son algunos de los que dependen de nosotras/os mismas/os:
 Falta de organización personal
 Poca puntualidad y control del horario
 Confusión de las prioridades
 Dilación de las decisiones importantes
 Procrastinación (postergación)
 Precipitación en la toma de decisiones
 Abarcar un campo de actividad demasiado amplio
 Exceso de optimismo al apreciar las propias habilidades
(La autoestima debe ser “realista”)

Nunca olvides dar a tu tiempo la importancia que se merece, ya que con una buena gestión de tu tiempo conseguirás una buena conciliación, liberando tiempo para tu vida personal. Recuerda la regla de oro: Detecta tus prioridades y empieza por ellas para asegurarte que quedarán hechas. Y ten mucho cuidado con tus ladrones del tiempo, ya que si consigues evitarlos, evitarás el estrés mejorando tu vida personal.

“Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad”. Jean de la Bruyére

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Sobre la autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Emprendedor centra tus expectativas en ti

Cuando eres un emprendedor y en tu actividad está implícita, lo que te gusta hacer, pero también lo que deseas que ocurra, hay mucha inversión intangible que debe ser cuantificada y gestionada para que te ayude a conseguir tus objetivos con éxito. Los intangibles son aquellos conceptos difíciles de cuantificar en una hoja de excell, y que muchas veces son valores y motores importantes para nuestra actividad si los reconocemos y los utilizamos de forma adecuada.

Un ejemplo sencillo y cotidiano de la actividad de un emprendedor, son las reuniones de colaboración y esperanza que se dan en nuestras relaciones profesionales o networking. Para que estas se conviertan en acciones fructíferas incluso con ese  formato de colaboración, y puedan quedar hilvanados en ese tipo de encuentros, posibilidades y oportunidades de futuro, es muy recomendable tener la actitud personal correcta.

Un talante adecuado en ese tipo de encuentros es que participes con las expectativas puestas en ti, y no en los demás, y que vayas con semillas claras para sembrar adecuadamente y para recoger el fruto que desees realmente, dejando poco a la improvisación, pero preparado para lo impredecible.

Planificar esperando en una actitud pasiva, es decir, centrado en la esperanza de que otro o algo de fuera suceda, y se convierta en un detonante esencial en nuestro proyecto, es entre muchas cosas una disposición estresante, y puede ser frustraste si eso no ocurre tal y como uno espera. Si en cambio pones sencillamente tus expectativas en las posibilidades y en la confianza en lo que tú haces, y aceptas la responsabilidad de lo que pase, sin esperar que nadie se convierte en la pieza clave e indispensable para tu proyecto, tal vez los pasos te puedan parecer al principio más pequeños, o menos arriesgados, en cualquier caso estarán anclados en ti y no en los demás, y podrás modificarlos y adaptarlos siempre que lo necesites.

Cuando muchas veces, un cliente, un amigo o un proveedor, se convierte en esa pieza clave, como sucede en la vida; lo que no le corresponde a uno depende ineludiblemente de otro, y eso no está bajo nuestro control.

Centrar las expectativas en uno mismo es un valor emprendedor muy positivo a largo plazo. Te ofrece una base sólida sobre la que crecer, menos dependiente del entorno, y si además estas en buena conexión contigo mismo podrás focalizarte en las oportunidades que vayan surgiendo por el camino y convertirlas en objetivos alcanzables para ti y tu proyecto.

Marta Tramullas