¿A veces pones en duda tu capacidad de ayudar a tus clientes?

¿Pones en duda tu capacidad de impactar la vida de otras personas, porque tú misma aún tienes tanto por resolver en tu propia vida?

¡Bienvenida al club! Le sucede a la mayoría de las mujeres emprendedoras que son coaches, consultoras, terapeutas o profesionales independientes.

Tienen ese enorme deseo de ayudar a otros, pero no se sienten 100% calificadas, porque aún están lidiando con tantos temas inconclusos en sus propias vidas.

“¿Quién te crees tú, para hacer esto?”, es la voz interior que las atormenta y las lleva a retraerse cuando –por el contrario- deberían avanzar con osadía y determinación para reclamar valientemente el lugar que Dios tiene para ellas.

¡Yo no tendría mi negocio ni estaría escribiendo esto si hubiera hecho caso a esa voz! Mi vida estaba lejos de ser perfecta cuando comencé con mi negocio hace siete años, ¡y aún tengo mucho que aprender!

Lo que me ayudó mucho es lo que me enseñó una de mis queridas mentoras:
“Un coach de fútbol no es experto en jugar fútbol, es experto en ayudar a otros a jugar fútbol.”

Es cierto que los años te dan experiencia y eso te da la capacidad de ayudar de mejor manera a tus clientes, ¡pero nunca vas a ser perfecta!

Es algo que aprendí al educar en casa a nuestros cuatro hijos. Al principio me abrumé, porque pensé que tenía que ser una erudita en todos los ramos del colegio, y eso para los diferentes niveles de cursos. ¡Imposible!

Dios me mostró que no tenía que saberlo todo. Solo tenía que estar uno o dos pasos más adelantada que mis hijos. ¡Simple!

Eso me alivianó tanto la tarea, porque comprendí que mi rol como la líder de ellos iba tanto más allá que el aportar mis conocimientos y experiencias.

1. Entregas inspiración.
Solamente al posicionarte como líder, ya estás motivando a otros que se van a identificar con tu mensaje, ya que ellos también creen lo mismo que tú, pero no se atrevieron a abrir la boca. ¡Este mundo necesita a líderes como tú, que hablen y digan lo que hay que decir!
2. Estás delante de ellos.
Siempre sabrás “algo” más que tus seguidores. Mis hijos no sabían que yo, todas las noches, sacaba mis libros de “homeschooling” americanos, para preparar el siguiente día de actividades con ellos, ¡ya que no tenía la menor idea qué iba a hacer con ellos! ¿Adivina qué? Ellos aprendieron de maravilla con este método.
3. Creas un espacio.
Como líder, tú creas un espacio para que otros puedan crecer. Puede ser un curso, un taller, o un programa. Aunque estés recién comenzando, solo este hecho va a permitir que otros crezcan, y tú vas a ser la que marcó la diferencia en sus vidas.
Si tú te sientes llamada a ser un agente de cambio en este mundo y quieres liderar a otros hacia una poderosa transformación en sus vidas, pero no te has atrevido a hacerlo porque no te sientes preparada, te tengo buenas noticias:
¡Ya estás preparada hoy!

Para sentirte íntegra contigo misma y con los demás, poniendo en práctica lo que predicas, no necesitas ser perfecta. Solo necesitas estar dispuesta a tomar tu posición como la agente de cambio que eres, y a trabajar en tu misión con ahínco y pasión. ¿Cómo puedes empezar hoy mismo? Aplica a una sesión estratégica gratuita conmigo y veremos cómo podrás diseñar un modelo de negocio simple y lucrativo que te permitirá ayudar a un gran número de personas mientras generas los ingresos de tus sueños.

Bettina Langerfeldt