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¿Quieres un buen liderazgo femenino? Encuéntralo a través de tu propia Sabiduría femenina

Culturalmente el liderazgo ha sido ‘cosa de hombres’. Eso ha hecho que para las mujeres sea más difícil encontrar su propia forma de liderazgo femenino. De lo que todavía no nos hemos dado cuenta es de que ya nacemos con ese liderazgo femenino, sólo necesitamos aprender a reconocerlo y sacarlo fuera para aplicarlo en nuestra vida a través de nuestra propia Sabiduría femenina.

Cada vez más intelectuales y líderes inspiracionales femeninas en el mundo están expresando la urgente necesidad de dar un enfoque más equilibrado del liderazgo en los medios de comunicación, en la justicia social y en casi todos los aspectos de la vida.

La Sabiduría femenina

Según la Coach australiana Sue Tsigaros, nuestro planeta Tierra, abandonado a sus propios recursos, es una joya brillante capaz de sostenernos a todos y cada uno de nosotros. ¡Y este mismo brillo lo tenemos los seres humanos por derecho de nacimiento! La Sabiduría femenina nos dice que todos podemos aportar para un cambio positivo, y en nuestros corazones – cuando nos escuchamos – sabemos en lo más profundo que es verdad.

Sin embargo, en medio de todos los retos, la complejidad y la riqueza emocional de la vida que surgen constantemente a nuestro alrededor, luchamos por encontrar nuestro propio sentido del equilibrio, mucho antes que para resolver los problemas del mundo.

El liderazgo femenino

¿Cómo escapar de esta situación sin salida, empezando a responder a la llamada interior que nos lleva a convertirnos en el brillo que somos realmente?

▪ Rompe el rígido y aburrido rol que parece que se ha pegado a ti, pero que en realidad te limita.
▪ Toma ‘ahora’ un papel de liderazgo mucho más fuerte en tu trabajo.
▪ Asegúrate la transición a tu propio negocio.
▪ Rejuvenece tu sentido de propósito, tu espíritu y tu alegría de vivir.
▪ Date permiso para ser quien realmente eres y mantén contigo y con el mundo el compromiso de vivir desde tu ‘brillo interior’ escuchando a tu Sabiduría femenina.
▪ Créete ‘de verdad’ que el brillo forma parte de ti desde tu nacimiento. Sólo tienes que ‘entrar’ a buscarlo, está en tu interior. Conecta con tu alma y tu liderazgo femenino vendrá. Y aquí viene la parte más difícil: permanece atenta a los mensajes del interior, son mucho más importantes que los que vienen de fuera.

Todos los seres humanos nacemos con el brillo interior necesario para ejercer el liderazgo de nuestra propia vida y el de las personas que nos reportan. Además, las mujeres nacemos con Sabiduría femenina, sólo necesitamos sacar fuera nuestro propio poder para ejercer el liderazgo femenino que nos lleve a estar en nuestro ‘centro’ para sacar fuera todas nuestras riquezas. No imitemos el liderazgo masculino, ejerzamos nuestro propio liderazgo femenino.

“La actuación de la mujer no implica una participación en el poder masculino, sino cuestionar el concepto de poder” Carla Lonzi

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Sobre la autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Cómo mejorar tus competencias con el Coaching empresarial

Durante el pasado siglo, las empresas se basaban en la productividad. La economía del siglo XXI sin embargo, está basada en los seres humanos que conforman la empresa, ya que entiende que son quienes generan esa productividad a través de sus competencias, y lo hacen en función de su grado de satisfacción con el puesto y con la empresa.

Tanto si hablamos de ti como empresaria/o, o como directiva/o, debes tenerlo en cuenta. Es aquí donde puede ayudarte una/un coach, para que, a través de tus competencias personales incluido tu liderazgo, así como las de tu equipo, podáis alcanzar la tan ansiada productividad.

Qué son las competencias en el ámbito de la Empresa

“Competencia es una actuación integral para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y compromiso ético, articulando el saber ser, el saber hacer, y el saber conocer.” (García Fraile, 2009; Tobón, 2010).

Las competencias son la interacción armoniosa de las habilidades, conocimientos, valores, motivaciones, rasgos de personalidad y aptitudes propias de cada persona, que determinan y predicen el comportamiento que conduce a la consecución de los resultados u objetivos a alcanzar en la empresa.

Mejora de competencias con el Coaching para Directivas/os

Siendo las competencias el conjunto de habilidades, valores, motivaciones, rasgos de personalidad, etc. de la persona, es tu responsabilidad que las tuyas sean las óptimas para desarrollar tu desempeño en la empresa, y para el liderazgo de tu equipo.

Es ahí donde una/un coach tiene mucho que aportar, ya que una/un coach ejecutivo te ayudará a crecer profesionalmente, desarrollando aquellas competencias que favorezcan tu labor, beneficiándoos a ti y a la empresa a través de tu transformación.

Mejora de competencias con el Coaching para Empresarias/os

Además de todo lo mencionado respecto al Coaching para directivas/os, en el caso de las empresarias/os esto se magnifica, ya que hay que sumar una mayor implicación, y la presión que sentimos al tener la responsabilidad final de la empresa, incluso si estás tú sola/o, y del liderazgo de todo el personal del equipo.

Ten en cuenta que las competencias deben estar siempre en proceso de cambio, adaptándose continuamente a las nuevas exigencias del negocio, y que debes implantar la gestión por competencias en tu empresa, involucrando al personal.
(Puedes leer más sobre Coaching empresarial y ejecutivo pinchando aquí.)

Tu productividad y la de tu equipo dependen fundamentalmente de las competencias profesionales de todos en el ámbito de la empresa. Con la ayuda de una/un coach lograrás adquirir aquellas competencias necesarias para el desarrollo óptimo de tus funciones
en la empresa, y de tu liderazgo. Recurre al Coaching para crecer.

“Para depositar su confianza en sus líderes, las personas necesitan pruebas de su competencia. Tienen que sentir que sus líderes merecen su confianza en virtud de su carácter y competencias profesionales”. Warren Bennis

Marta Morón – www.mujerlider.es

Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales.

Coaching para tu Carrera: ¿Cómo darle valor a tu trabajo y mostrarlo para apalancar tu carrera?

Si eres líder, jefe o tienes gente a cargo, seguro tienes conversaciones con tus colaboradores sobre sus logros, sobre lo que quieren conseguir, sus posibles ascensos o cambios de rol, o de tarea, o el próximo proyecto, su desempeño anterior, los objetivos planificados y las proyecciones salariales. En mayor o menor medida dependiendo de la cantidad de personas que trabajen en tu equipo, tendrás estas conversaciones diariamente o mensualmente. Son moneda corriente, así que podrás tener bastante práctica en este juego.

Sin embargo, muchos líderes tienen falencias en este aspecto en la parte individual. Es decir, cuando les toca ser ellos quienes desean un ascenso, un cambio de tarea o un aumento de salario, no obtienen para nada buenos resultados o, independientemente del resultado, se sienten bastante inseguros en el proceso. Si te sientes identificada con esto, aquí 4 claves que te ayudarán a resolverlo…

Clave nº1 – Define qué quieres lograr. Sentarte con tu jefe, lograr su atención por unos minutos, y no saber exactamente qué quieres de esa persona, es la mayor pérdida de tiempo y de compromiso contigo mismo que se me puede ocurrir. Y lo peor sería que tu jefe piense lo mismo, y ya se forme una opinión no muy buena de ti. Si le pides una reunión, debes estar preparado para articular una estrategia con un objetivo. Tomate unos días para armar un pequeño resumen de lo que deseas comunicar y de tu expectativa de la reunión.

Clave nº2 – Valora tu trabajo. Antes que nada, tú misma debes dejar de menospreciar tu valor, tu trabajo. Por un lado te dices “me gustaría que me tengan en cuenta para este ascenso” o “deberían calificarme para un aumento”. Pero por otro lado, muchas veces no estás pensando en lo importante que es tu participación en el trabajo, en los logros que has obtenido, en la importancia de las acciones que has llevado adelante. Básicamente dices a ti misma “bueno, es parte de la tarea”. Sí, puede ser. Pero, ¿seguro que cualquier otra persona tendría las mismos resultados?. Implementa hoy mismo esta sugerencia que te será de mucha utilidad siempre: lleva un cuaderno de logros y escribe en él todas las semanas.

Clave nº3 – Diseña una estrategia. Siempre que quieras conseguir algo, tienes que hacer algo para lograrlo. Muchas veces puedes creer que las coincidencias hacen que las cosas simplemente pasen sin planificación o esfuerzo, pero yo no dejaría al azar o a las coincidencias algo tan importante como tu carrera profesional. Armar una estrategia comienza por identificar qué quieres lograr, qué valor tienes como profesional para conseguirlo y qué acciones vas a hacer para acercarte a tu objetivo. Arma un plan de acción.

Clave nº4 – Independízate del resultado. Si te va bien, genial. Si te dicen que no, deberás volverlo a intentar la próxima vez. Pero, importantísimo, cambia algo en el proceso (recuerda la frase de Einstein “no puedes esperar obtener resultados diferentes si haces lo mismo una y otra vez). Lo importante es no sentirte abatida por el resultado porque es independiente de tu valor. No significa que no vales o que no sirves o que nunca lo lograrás, simplemente puede que te haya faltado enfocarte diferente o generar otros resultados. Lo harás bien la próxima vez.

Consejo adicional: a veces lo que puede pasarte es que te falta información y no sabes cómo proceder. Aprovecha la misma conversación para  conseguirla con un par de preguntas (observa la estructura de las preguntas. Son respetuosas y las respuestas devuelven hechos concretos sobre los que puedes trabajar. No devuelven justificaciones – lo que podría suceder si preguntas “por qué” – ni emociones. Además, están orientadas a la acción y le demuestran a tu jefe que realmente quieres lograr lo que mencionaste, pero que también estás dispuesta a hacer algo para obtenerlo):

 –   * ¿cuál es la expectativa que usted tiene sobre mi desempeño en los próximos 6 meses para así poder alinearme completamente y entonces obtener (este ascenso, este aumento, este beneficio) la próxima vez?

   * ¿cuáles considera usted que son mis puntos débiles sobre los que me recomienda trabajar para obtener en el próximo semestre (ese ascenso, ese aumento, ese beneficio)?

No te sientas mal si esta última pregunta no genera una detallada lista con la que puedas trabajar. Tal vez tomaste a tu jefe por sorpresa y no se le ocurren en ese momento más de un par de cosas que puedes mejorar. Pero seguro podrás agradecerle que piense en ello y te acerque su impresión un poco más pensada en las próximas semanas. Te aseguro que tu jefe también agradecerá que quieras alinearte y notará que estás realmente comprometido con tu carrera y con la empresa. Y también considera que si la respuesta es negativa, no debes frustrarte. Es mejor que sepas de antemano qué cosas puedes obtener y cuáles no, un correcto seteo de tus expectativas podrá ayudarte a tomar decisiones porque ahora cuentas con más información. 

Si sigues estos consejos te sentirás mucho más segura en el proceso y subirá tu tasa de efectividad y resultados, al mismo tiempo que potenciarás tu carrera profesional.

Gabriela Turiano

¿Estás un poco desorientada y no sabes cómo armar una estrategia o definir un plan de acción para tu carrera?

 La Lic. Gabriela Turiano es coach certificada, experta en liderazgo y consultora en desarrollo personal y profesional. Creadora de  www.CoachingParaTuCarrera.com se dedica a trabajar con líderes, jefes y gerentes que necesitan potenciar su carrera, mejorar su rendimiento y equilibrar su vida personal-profesional. Recibe semanalmente sus estrategias suscribiéndote al newsletter gratis y toma el control de tu carrera profesional.

Liderazgo de la mujer vs Síndrome de Maripili

Cuando las mujeres empezaron a ocupar puestos de alta responsabilidad a partir de los años 70, accedieron al poder imitando en su mayoría el liderazgo masculino. El mayor exponente lo tenemos en Margaret Thatcher, Primera Ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990, que era conocida con el apodo “La Dama de Hierro”. En realidad, la reciente película protagonizada por Meryl Streep suaviza exageradamente el personaje, al que todo el mundo tenía miedo.  

 

Vivimos un momento en el que las mujeres llenan las universidades y obtienen las mejores calificaciones, y además están plenamente integradas en la vida laboral. Pero esto no es suficiente para que desaparezcan las diferencias salariales ni para evitar que la cuota de Directivas y no digamos ya de Consejeras siga siendo muy baja respecto al número de varones. Es hora de romper nuestro “Techo de cristal”.

 

¿Qué está impidiendo el Liderazgo de las mujeres?

Tras un proceso socio-cultural de miles de años en el que las mujeres estábamos llamadas a servir al hombre y a la familia, no es de extrañar que aún nos queden muchas creencias y barreras por superar, relacionadas con nuestras parcelas de poder.

 

Las mujeres siempre nos hemos valorado según el amor, es decir, quienes y cuanto nos quieren. De ahí que nuestro principal problema sea el miedo a no sentirnos queridas, que nos impulsa a tratar de agradar a los hombres. Esto nos deja “fuera de juego” en lo que se refiere a las relaciones sociales, tradicionalmente masculinas, que son en definitiva las relaciones de poder.

 

Qué es el síndrome de Maripili

En 2004, Carmen García Ribas acuñó el término “síndrome de Maripili” para definir los síntomas que sufrimos las mujeres debido a nuestra carga cultural y social:

1) Miedo a no complacer

2) Miedo a no ser queridas

3) Miedo a no cumplir los estereotipos

4) Miedo al éxito

5) Autosabotaje

Todo esto nos lleva al llamado “Techo de cristal”, que nos impide seguir progresando en nuestra carrera profesional a partir de determinado punto.

 

¿Cómo marcamos cada una nuestro “Techo de cristal”? Pues depende, algunas dejando la carrera para dedicarse a los hijos, otras auto-boicoteando su carrera para dedicarse a “algo menos estresante”, otras se las ingenian para dejar de ascender… Para cada una es diferente, pero nos ocurre a la mayoría, y lo más grave, de forma inconsciente. Aunque sí tenemos un denominador común: el Estrés crónico.

 

Cómo superar el síndrome de Maripili

Lo primero es ser conscientes de esa carga cultural que nos acompaña y el Estrés que añade al ya existente en el trabajo, la casa, la familia… En realidad no se trata de que tengamos menor resistencia al estrés que nuestros compañeros varones, el problema es que añadimos estrés extra a nuestra vida laboral.

▪ Entender que tiene solución. Tan pronto como tomamos consciencia de las cosas, tenemos la posibilidad de ponerles remedio. En este caso, entendiendo que “Ya soy querida por mucha gente”, no necesito esforzarme en que me quieran en el trabajo. Cuida también el miedo a no cumplir los estereotipos, tratando de “ser tú misma”.

En el mundo profesional los ascensos no están relacionados con que todo el mundo te quiera. Relájate en este sentido y tu nivel de Estrés se reducirá considerablemente y dejarás de tener miedo. Somos mujeres fuertes, perfectamente capaces de ejercer el Liderazgo femenino y de superar nuestro techo de cristal.

“La mujer tiene un solo camino para superar en méritos al hombre: ser cada día más mujer.”
Ángel Ganivet

Marta Morón ▪ MujerLider www.mujerlider.es

“Marta Morón, directora de “MujerLider” y www.mujerlider.es, te ayuda a través del Coaching para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida. Si quieres redefinir tu plan de carrera; fortalecer tu liderazgo y tu gestión de personal; incrementar tu productividad y tus resultados; mejorar tu gestión del tiempo y tu conciliación; buscar salidas a tu situación de tránsito profesional; reforzar tu toma de decisiones; y mejorar tu comunicación; VISITAAHORA www.martamoron.com para recibir más tips GRATIS.”

Cómo motivar a tu personal

 

Como te comentaba en mi artículo “Liderazgo de la mujer vs. Síndrome de Maripili”, hasta hace menos de 40 años, casi la única forma de que una mujer llegara a puestos de responsabilidad ya fuera en la empresa, la política o cualquier otro ámbito social, era imitando el Liderazgo masculino, que hasta finales del siglo XX era un “Liderazgo de poder”.

El nuevo Liderazgo para el siglo XXI es lo que llamo un “Liderazgo de compromiso”: compromiso del Líder para con su equipo y su empresa, y también el compromiso que el Líder genera en los demás, haciendo que se sientan comprometidos con el trabajo a través de la motivarles.


Ahora ya sabemos cuales son los atributos de un buen Líder en general. Encontré en Facebook un Tip de “Noticias al día y a la hora” con conceptos muy simples pero a la vez muy descriptivo que a los seguidores de mi página de allí
MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” es gustó mucho:

DIFERENCIAS ENTRE JEFE Y LÍDER

JEFE: Existe por la autoridad – LIDER: Existe por la buena voluntad
JEFE: Considera la autoridad un privilegio de mando – LIDER: Considera la autoridad un privilegio de servicio.
JEFE: Inspira miedo – LIDER: Inspira confianza
JEFE: Sabe cómo se hacen las cosas – LIDER: Enseña cómo se hace las cosas
JEFE: Te dice “Ve” – LIDER: Te dice “Vamos”
JEFE: Maneja a las personas como fichas – LIDER: Reconoce la importancia de las personas
JEFE: Llega a tiempo – LIDER: Llega antes
JEFE: Asigna las tareas – LIDER: Da ejemplo

Atributos de una buena Líder

Los he dividido en dos partes:

– Los que se refieren a ti misma – Autoliderazgo y Autoestima. La persona con un buen autoliderazgo no se estresa, no siente ansiedad, no se desanima. La persona con una buena autoestima nunca temerá que un/a empleado/a le quite el puesto o le haga sombra. Al contrario, le gustará que crezca como profesional.

– Los que se refieren a tu equipo – Escuchar, colaborar, formar, relacionarte, todos ellos referidos al tiempo y atención que dedicas a tu equipo. Hazte a la idea de que una buena parte de tu jornada laboral tendrá que estar dedicada a la supervisión de tu equipo. Eso es lo que hará que la productividad suba y que todos estéis a gusto.

Debes dejar muy claro lo que se espera de cada miembro del equipo

Cuando no sabemos qué se espera de nosotras nos sentimos perdidos, sin rumbo. Deja muy claro a cada uno cuales son sus funciones, donde empiezan sus tareas y acaban las del compañero, en qué áreas esperas proactividad y qué temas precisan de tu supervisión directa.

Transmitir correctamente los valores de la empresa también ayudará a tu personal a identificar la “energía” que mueve a la plantilla completa y lo que se espera de él/ella a nivel general, además de lo que se espera en tu área.

Haz ver a cada uno que es importante para el equipo

Esto hará que se sientan motivados individualmente. Además hará que cada uno valore al resto, lo que creará un buen clima laboral y espíritu de equipo.

Si tú que eres la Líder demuestras al grupo la importancia de un puesto, esa persona no necesitará luchar para ser reconocida por sus compañeros, incluso si su trabajo tiene menor remuneración y categoría profesional. Trata de transmitir la idea de que cada persona del equipo es igual de importante a la hora de que todo funcione correctamente.

Cuida a los nuevos miembros del equipo

Cuando un equipo ya está formado y funciona, es fácil que nos olvidemos de lo importante que es nuestra participación en la integración de un nuevo miembro.

Aunque entiendo que dé pereza, cada persona que se incorpora tiene derecho a recibir el mismo tratamiento que recibió cada miembro del equipo cuando se formó el grupo o cuando tú llegaste a liderarlo. Haz ese esfuerzo, es una inversión ya que esa persona se integrará más rápidamente, estará más motivada y tendrá menos estrés y una actitud más positiva.

Nunca te olvides de que trabajas con personas, no son activos y mucho menos números. Debes motivar a tu personal, cuanto más les cuides mejor te responderán, cuanto más les hagas participar de las decisiones más se involucrarán, cuanto mayor sea tu Autoliderazgo menos picos tendrán el rendimiento y el clima laboral de tu equipo.

“Liderar no es mandar, es saber servir y dirigir a los demás con propósito y amor”.
Begoña Pavón

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Sobre la autora:

“Marta Morón, directora de “MujerLider”, te ayuda a través del Coaching para que te conviertas en una Mujer (u Hombre) Líder de tu vida personal y profesional. Si quieres mejorar tu gestión del tiempo y organización del trabajo, la conciliación de tu vida laboral con la familiar o personal, vivir mejor las situaciones de tránsito profesional y solucionar tus conflictos laborales, personales o de pareja, VISITA AHORA www.mujerlider.es para recibir más tips GRATIS.”

 

Nuevo Liderazgo femenino del siglo XXI

 

“La mujer en un cargo directivo puede aportar su talento y además modelos en los que razón y emoción puedan trabajar de forma eficiente” (García Ribas, consultora McKinsey, 2007).

Es verdad que trabajé 10 años en la oficina de Madrid de McKinsey, pero no es ese el motivo que me hace traerte hoy esta cita tan poderosa.

Lo cierto es que McKinsey and Company, consultoría multinacional de alta dirección líder a nivel mundial, lleva muchísimos años diciendo que es en la diversidad de género donde se alcanzan los mejores resultados. De hecho cuando entré a formar parte de la compañía en 1990 ya había mujeres trabajando como consultoras con puestos de Manager. Es cierto que entonces no llegaban a lo más alto, lo dejaban antes por razones familiares, presiones sociales y quizás reticencias de la directiva masculina. Pero la sociedad ha cambiado y  hace años que ya sí lo hacen, como en casi todas las empresas, reconociendo así el Liderazgo femenino.

Qué aporta la mujer del siglo XXI con el nuevo Liderazgo Femenino

A todos los atributos necesarios para ser un buen Líder que veíamos en mi artículo “Cómo motivar a tu personal”: buena voluntad, confianza, formación, dar importancia a las personas, autoliderazgo, autoestima, escucha, colaboración, relación, etc., las mujeres aportamos otros atributos que SUMAN, y hacen que nuestra capacidad para el Liderazgo sea brillante:

– Intuición

– Coraje

– Conexión con la emoción

– Cambio de paradigmas

Es probable que tener que luchar por hacernos un hueco en un mundo profesional hasta hace poco masculino, nos ha hecho cuestionarnos casi todo de forma permanente. Y esto es una gran ventaja en el mundo de hoy donde todo cambia a gran velocidad, estamos más preparadas para los cambios de paradigma.

También esa lucha nos ha sensibilizado de forma especial con el tema de la igualdad de oportunidades y la democratización de la empresa. Y por otra parte, nuestra forma intrínseca de ser nos hace preocuparnos más por los otros, la empatía está conectada con la emoción y es una cualidad femenina.

Comparativa de Liderazgo femenino respecto al masculino – Cuadrado, 2003

Las mujeres Líderes tienden a enfatizar la cooperación sobre la competición

□ Las mujeres Líderes tienden a enfatizar la igualdad sobre la jerarquía

□ Las mujeres Líderes tienden a Liderar de forma más democrática

□ Las mujeres Líderes tienden a ser más transformacionales

□ No se han detectado diferencias entre mujeres y hombres en el interés por las relaciones y el interés por la tarea

□ Estatus, cultura y raza son factores más relevantes que el género para describir el Liderazgo


10 Estrategias para el Liderazgo femenino – Dra. Berbel, 2011

  1. Conocerse a sí misma
  2. Fijarse objetivos propios
  3. Formarse
  4. Dar a conocer los propios deseos y objetivos
  5. Ser visible
  6. Encontrar una mentora
  7. Establecer redes entre mujeres
  8. Afirmarse a sí misma
  9. Mostrar iniciativa
  10. Diseñar un plan de acción para el futuro

Como puedes ver, tanto los hombres como las mujeres están capacitados para ser grandes líderes, si bien es verdad que el liderazgo del siglo XXI requiere de grandes dosis de empatía, intuición, creatividad, capacidad de transformación y cuestionamiento de antiguos paradigmas, y para todo ello el Liderazgo femenino tiene especialmente qué aportar.

“Tus pasos quedarán, mira para atrás pero ve siempre hacia delante, pues hay muchos que necesitan que llegues para poder seguirte.” Charles Chaplin

 

Sobre la autora:

“Marta Morón, directora de “MujerLider”, te ayuda a través del Coaching para que te conviertas en una Mujer (u Hombre) Líder de tu vida personal y profesional. Si quieres mejorar tu Liderazgo femenino, tu gestión del tiempo y organización del trabajo, tu conciliación de la vida laboral y familiar y personal, vivir mejor las situaciones de tránsito profesional y solucionar tus conflictos laborales, personales o de pareja, VISITA AHORA www.mujerlider.es para recibir más tips GRATIS.”

 

El miedo, una emoción que nos puede superar ¿Cómo manejarla?

 

¿Cuántas oportunidades has dejado pasar por dejar que el miedo te dominara? ¿Cuántas personas, lugares, situaciones o circunstancias has dejado de conocer porque el miedo te ha paralizado? El miedo a emprender un negocio, a comenzar una carrera, a dejar un empleo mal remunerado, a terminar una relación con la que no te sientes satisfecho o eres maltratado, causa un estancamiento que literalmente se roba nuestra vida y nuestras aspiraciones.

El miedo es una emoción. La palabra emoción tiene su origen en la palabra movimiento. Una emoción es un movimiento del ánimo. Por ejemplo: una persona está tranquila, armónica leyendo un libro. De pronto… algo sucede que mueve su ánimo. Algo que sucede afuera o adentro de la persona. Puede ser un ruido extraño, algo que leyó o un recuerdo. Es decir, algo… afuera, adentro, real o imaginario,… algo en ese momento ha agitado nuestro ánimo.

Entre estas emociones, el miedo ocupa un lugar especial.  Así, nos encontramos a merced de nuestros estados emocionales. Cuando algo nos atemoriza, alguien nos enoja, o nos ponemos tristes… el cuerpo reacciona temblando o transpirando, y se derrama dentro nuestro un torrente de emociones incontrolables. En esos casos no hay razonamiento que valga: la emoción predomina sobre la razón.

El miedo es una emoción central. Cuando estoy en el miedo si no lo logro comprender comenzamos a estar en una actitud de demanda ante la vida.  En las organizaciones el miedo aparece por ejemplo en el miedo a delegar porque el otro no lo va a hacer como yo lo hago. El miedo a la exposición, a estar en un nivel mayor. El miedo a la toma de decisiones, todo el tiempo estamos tomando decisiones y a sus consecuencias.

¿Qué hacer?

Lo primero  es entender el miedo como una desproporción entre una amenaza hacia a mí y los recursos que tengo para afrontarla. Así que lo primero que me pregunto es que es lo que está en juego, que es aquello que me está amenazando, y en ese sentido que bueno que aparezca porque el miedo es una señal que me está diciendo que es una amenaza. Ej. El ciervo  y el tigre, si no existiera el miedo los ciervos no sobrevivirían nunca. Así, el miedo es un espacio relacional que me advierte que tengo una amenaza para lo cual no tengo recursos.

La emoción es la relación con la amenaza y a partir de ahí hay una respuesta fisiológica, o trato de enfrentarlo o trato de correr. La pregunta es ¿Cuál es la amenaza? Y la otra pregunta es ¿Cuáles son los recursos a desarrollar? Lo que pasa es que a veces queremos matar al mensaje, entonces el miedo es un mensajero y queremos matar al miedo. El miedo implica precaución, pero no parálisis.

Entonces, la pregunta clave es ¿Qué es más grande que yo? ¿Qué es lo que no puedo enfrentar?

El enojo, la tristeza y el miedo no son emociones negativas en si, y no se sienten negativas cuando se les permite su expresión natural.

Sin embargo, sucede que estamos habituados a reprimirlas, porque nos resultan desagradables. Una vez que hemos podido extraer información de esa emoción, le permitimos fluir. Es el bloqueo de la energía que tiene la emoción la que resulta negativa.

Te dejo un ejercicio práctico que te puede ayudar en tu deseo de superar tus miedos:

1. Elegí  cual es el miedo que quieres superar, se consciente de lo que has perdido o dejado de hacer por no haberlo superado en el pasado y escribilo.

2. Escribí una carta a vos mismo en donde te comprometes a hacer lo necesario y más para superar el miedo que te ha limitado.

3. Creá una imagen mental de vos mismo habiendo superado el miedo, visualizate al menos durante 10 minutos al día, a la misma hora, actuando como si ya hubieses superado tu miedo.

4. Investigá todo lo relacionado a tu temor, las características, formas, etc. buscá historias de personas que hayan logrado superarlo y sigue su ejemplo.

5. Apoyate en un profesional calificado.

 

Sandra Mateus – Coach ICL

www.mujerpatagonica.com.ar

Re-tomando mi poder

Ahora definiremos la palabra Éxito:
La consecución de un Sueño hecho realidad. Entre uno y otro no hay fisuras.

Miedo al Éxito:
Es la expresión de nuestra falta de Autoestima.

Ejemplo: ¿Yo, que puedo aportar de importante a la vida de nadie? Si tengo la creencia de que no aporto nada importante es que no valoro para nada mi propia vida, sus experiencias, vicisitudes, enseñanzas, amores y desamores, etc.; ahí ya estoy desvalorizando mi Deseo. No vale la pena luchar por él porque a nadie le servirá, ayudará, etc. Yo no soy importante, nada bueno puedo compartir con los otros. Víctima. Yo no merezco nada, nada valgo, etc.

Cuando me doy cuenta que SÍ tengo algo que compartir y enseñar a los demás, descubro:
– Mi alegría
– Mi entusiasmo
– Mi ternura
– Mis ganas de evolucionar personalmente, de vivirme desde la Consciencia, para ser feliz y vibrar en la Luz y en la Abundancia; mi entrega al otro mejorando e impactando su vida con mis conocimientos, experiencias y valores (soy consciente que habría que definir las palabras Luz y Abundancia, pero lo dejaremos para más adelante).

Y ¿cómo descubro todas estas cualidades? Observando que haces, quizás hoy ofreciste una sonrisa a un desconocido, o ayudaste a llevar la bolsa a tu vecina de 80 años, o le dijiste al camarero del restaurante al que fuiste a comer que el gazpacho estaba buenísimo, o jugaste y te divertiste con los hijos de un amigo, o escuchaste los problemas de otro, o… no importa, sea lo que sea cada acto que hacemos o dejamos de hacer influye en la vida de alguien. Quizás esa sonrisa animo el día de ese desconocido, o el cocinero se sintió reconocido con tu valoración, o sin tu consejo ese amigo/a no se hubiera dado cuenta de algo importante para él, o… fíjate en cuantas ocasiones influimos en la vida de otros. Lo que quiero que veas es que a menudo solo nos centramos en lo mal que hacemos tal o cual, lo desastre que somos para aquello o lo de más allá, etc. Es decir, solo nos enfocamos en una parte de la polaridad, y por cierto, en la que peor juega a nuestro favor. Esa parte oscura nos mantiene apartados de lo que Si hacemos bien y de cómo influenciamos positivamente en la vida de otros. Observa y anota lo que haces, al final del día te sorprenderás.

 Yo, si influyo en la vida de los demás

Desde ahí, desde ese espacio de Valor y Consciencia de lo que puedes aportar al mundo, nace la Fuerza, la Convicción y el anhelo de compartir, de expandir, de participar y ofrecer lo mejor que hay en ti. Tus dones para beneplácito del mundo, para beneplácito del átomo impregnarán el magma con esa partícula de vibración sana y amorosa. Y de ahí al Éxito solo hay un paso, es más, el Éxito es el resultado de la intensidad de tu Deseo para ofrecerlo a la Comunidad, a la Tribu, al Mundo, a la Humanidad.; para sumar Alta Vibración Amorosa, Alegre, Juguetona, Entretenida, Presencia y Maestra. Esa es nuestra auténtica y única Responsabilidad: Sumar.

Y para ello tenemos que retomar nuestro poder personal.

M.Angels Farreny
International Networker Coach
www.tunetworkmarketing.com