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¿Cómo lograr tus metas? Claves que no fallan

Empezamos un nuevo año y con él, es normal que empecemos a sentir que tenemos que organizarnos, establecer metas y objetivos, o los que algunos llaman propósitos. Sin embargo, más allá de establecer estos parámetros de acción para el año, debemos tener en cuenta, que no importa la cantidad de nuestras metas, sino la calidad. Así que no es que tengas que tener 12 metas, una por cada mes del año. Puede que solo tengas una, pero si sabes establecerla adecuadamente, ésto será suficiente para llamar el 2018, el año en que tu sueño, intención o deseo se transformó en acción.

  1. Establece una meta que puedas lograr: muchos de nosotros quisiéramos cambiar el mundo en cuestión de minutos, sin embargo, a la hora de perseguir nuestros sueños debemos tener en cuenta que aunque tu meta puede ser muy ambiciosa, debe ser razonable.
  2. Metas relevantes: una de las razones por las que no logramos nuestras metas es porque no son lo suficientemente importantes para nosotros. Ponte a pensar, si realmente quieres algo con todo tu corazón, lo vas a intentar. Tu esfuerzo, pasión y manera de trabajar por tus metas están directamente relacionadas con qué tan importante sea para ti, así que establece una meta que tenga la importancia suficiente para que estés motivado a cumplirla.
  3. Pregúntate el ‘Por qué…’: directamente relacionado con el punto anterior, primero debemos establecer las razones por las que queremos alcanzar dicha meta. A menudo, nos concentramos tanto en el cómo que nos olvidamos en el por qué lo estamos haciendo. Sócrates consideraba que era muy importante cuestionarnos sobre las razones que nos motivan a alcanzar ciertas metas. Así que, como Sócrates, debemos siempre cuestionarnos por qué hacemos las cosas.
  4. Divide tus metas: ponernos una meta demasiado grande es una de las barreras más grandes. Y con esto, no quiero decir que no se pueda soñar en grande, sino no saber identificar pequeños pasos para lograrla. No solo pienses en aquello grande que quieres lograr, divide esa gran meta, en sub metas u objetivos más pequeños. Así puedes medir mejor tu progreso y modificar de acuerdo a los resultados.
  5. Determina un plazo: toda meta que no tenga un límite de tiempo, es solo un sueño. Asigna una fecha concreta para el logro de tus objetivos y así poder alcanzar tu meta final. El periodo de tiempo que establezcas debe ser tal que exija un esfuerzo de ti, pero también debe ser razonable de acuerdo a tu tiempo, entorno y actividades.
  6. Mide, mide y mide: esto te puede sonar un cuán profesional o académico, sin embargo, incluso en nuestra vida personal, necesitamos medir. Sin importar cuál sea la meta, encuentra la forma de poder medir el progreso. Cada cosa cuenta, si no mides, no puedes asegurarte de que estés yendo por el camino correcto.

Empecemos este año con la mejor energía y la mejor actitud para establecer y trabajar por nuestras metas y objetivos.

Adriana Cárdenas – Blog Idealistas

Qué hacer con los objetivos que nunca cumples

Llega septiembre y, como decía una chica en Twitter, casi parece año nuevo, con propósitos y todo, ¿verdad? Aunque he hablado de conseguir tus objetivos y de diseñarlos bien más de una vez, hoy te voy a dar otra recomendación sobre los objetivos que pospones y pospones y no desaparecen nunca de tu lista. Esos que cada vez que los lees piensas “esta vez sí, como sea”,  y que incluso empiezas pero los dejas a medio terminar y te están torturando eternamente. ¿Qué hacer en estos casos?

Primero, haz una lista con todas esas metas, propósitos u objetivos que siempre tienes en mente pero que nunca haces (o que empiezas y dejas a medias). Todo lo que se te ocurra, tanto profesional como personal.

A continuación, revisa la lista detenidamente y decide:

  1. Cuáles quieres eliminar completamente. Se acabó darles mil vueltas, ya no te los vas a plantear más (lee mi ejemplo con los gimnasios más abajo).
  1. Cuáles quieres posponer indefinidamente. Crea una carpeta u otra lista con el título “algún día/quizá” y mete allí los proyectos y objetivos que te gustaría conseguir pero que sabes que ahora mismo no vas a hacer.
  1. Procura hacer esto con al menos un 10% de los proyectos que siempre pospones.

Lo que consigues con esto es quitarte de la cabeza cosas que te roban energía, que te preocupan o agobian. Esos proyectos que nada más leerlos ya piensas “buf, si es que tendría que ponerme en serio” y que te hacen sentir fatal. Con este simple ejercicio lograrás aparcarlos y que no te roben más energía. ¿Por qué? Porque los pospones o eliminas de forma premeditada. Nada que ver con dejar que pase el tiempo poniéndote excusas y sintiéndote mal. Decides conscientemente que ese punto simplemente lo vas a dejar para más adelante, o no. Lo que no te recomiendo es seguir posponiendo tomar decisiones sobre esas acciones, decide dejarlas para más adelante o eliminarlas completamente, o hacerlas, pero no las dejes colgando…

Un ejemplo típico y real: todos los años me propongo apuntarme a un gimnasio y esta vez sí, ir asiduamente. Cada año o trimestre lo pensaba, me agobiaba, me apuntaba, intentaba ir con una amiga, que estuviera de camino a casa, llevar música, etc. Todas las veces dejaba de ir al cabo de un tiempo y vuelta a empezar. Hasta que un día dije, se acabó, no me voy a plantear ir a un gimnasio, lo dejo, hay que asumir que no me gusta y no quiero, ya encontraré otras formas de hacer ejercicio. Nada más tomar esa decisión la liberacion fue inmensa y ya no me he vuelto a preocupar por eso. Pruébalo tú y me cuentas.

Y otro truquito final, ¿has pensado en la alternativa de hacer una lista de cosas que NO hacer?…

Aida Baida Gil, coach de la profesional y experta en toma de decisiones trabaja con mujeres profesionales que quieren darle un giro a su trayectoria y que buscan claridad, motivación, acción y resultados. Visita www.aidabaida.com para para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.

Consejos para una vida saludable y exitosa después de los 40

Si tú que me estás leyendo en este momento, eres parte de este maravilloso club: después de los 40, entonces pon atención a este artículo, y sí aún te faltan algunos años, igual no dejes de darle una mirada. Tenemos interesantes y novedosos consejos que los puedes practicar luego  de terminar esta lectura.

Desde mi propia experiencia llegar a los 40, fué una mezcla de fascinación, nostalgia por el tiempo vivido, pero por sobre todo alegría por todo lo mucho que me toca aún por vivir, disfrutar, aprender, compartir y por seguir logrando metas. 

Debo comentarte con toda honestidad que llegué a esta parte de mi existencia, con toda la vitalidad,  frescura y alegría que sentí al llegar a los 20 años. Sin embargo, a diferencia de esos  20 febreros, para esta nueva etapa de mi vida, tengo  saldos a favor:  la madurez, la inteligencia emocional, los logros alcanzados,  soy  más selectiva, me quiero más y acepto a las personas como son y una gran experiencia que sólo nos permiten los años vividos.

Iniciar este nuevo capítulo de nuestras vidas, que en resumen es la Plena madurez, trae también algunos cambios y ajustes que debemos hacer en nuestra forma de ver la vida y obviamente cómo vivir mejor y saludablemente. Esta es la clave para seguir disfrutando de una permanente juventud en la mente, espíritu y cuerpo.

Para lograr esta armonía corporal y mental, es importante asumir una actitud proactiva y poner en práctica estos consejos que te los comparto ahora – muchos de ellos los debes saber, no son nuevos – son los mismos que  ya nos recomendaban nuestras madres y abuelas,  pero ahora lo tenemos  a la mano y son más fáciles de practicarlos, no hay pretexto para no ponernos en acción.

Aquí va toma nota:

1.- No le des importancia a la edad

La  edad no debe ser una limitante y menos una desventaja.  Por suerte somos parte de una época donde esos estereotipos y prejuicios van quedando en el olvido. Ahora con la ciencia de nuestro lado podemos lucir siempre frescas, pero a nosotras nos toca  fortalecer la belleza del espíritu y la frescura de los conocimientos.

2.- Cuida tu alimentación

Una dieta baja en calorías es beneficiosa para la salud y ayuda envejecer más lentamente. En tu  dieta diaria debes incluir alimentos antioxidantes, frutas y verduras de colores vivos y cereales integrales.  En cuanto a Carnes, el  pescado es la mejor opción. Y no olvides que una copa de vino tinto o una taza de café pasado son excelentes y energizantes.

3.- Practica alguna actividad física y terapias de relajación  

Caminar es una de las actividades más vitales, relajantes y fáciles de hacer, asimismo subir escaleras, nadar, bailar o jugar con los hijos son excelentes para la salud y quemar esos kilos demás. Asimismo la relajación es otra actividad que ayudará mucho en lograr un equilibrio más saludable en nuestro organismo y mente, alejando los estragos del estrés que afectan  a nuestra salud.

4.- Piensa en positivo

Es importante tener una mentalidad positiva, creer en una misma, en nuestros conocimientos, talentos y también es necesario saber nuestras limitantes. Ya está 100 % comprobado que una actitud mental positiva genera resultados similares 

5.- Sé sincera, sé tú misma

No te engañes ni a ti misma ni al resto de las personas. Siéntete libre para decir no o  decir si, dependiendo lo que creas que es correcto. En esta parte de tu vida debes ser libre para ser tú misma. Por encima de todo, está tu verdad, estás tú como una persona única, irrepetible, especial y confía plenamente en ti.

6.- Recuerda que la vida es una permanente aventura, atrévete a lo diferente  

Hay muchas cosas que hemos dejado  de hacer por miedo, por inseguridad, por temor o por el qué dirán o por cuestiones de tiempo o falta de dinero…este es el momento para que te atrevas a realizar  proyectos, actividades, o emprender relaciones nuevas. No la dejes pasar, la vida es corta y una sola, realiza ese viaje largamente acariciado, inicia esa maestría o esa profesión anhelada, concreta ese negocio. Lánzate a la piscina, sube las montañas, etc, pero sumérgete en esa fascinante aventura de lo nuevo, atrévete a realizar lo que te plazca, pero no lo dejes de hacer. Te aseguro que saldrás ganando.  

7.- No te conformes con poco, sé más selectiva

En esta parte de nuestra existencia, tenemos el derecho y las ventajas ganadas a pulso para exigir y seleccionar lo mejor para nuestras vidas en todo los aspectos. No te conformes con lo primero que se presente, sea un trabajo, una relación de pareja o cualquier necesidad de selección. Busca  y elige aquello que te haga feliz, que te haga sentir plena.

8.- Sonríe y activa permanentemente tu cerebro 

Reír es uno de los ejercicios más saludables que podemos hacer, no cuesta nada y sus beneficios son increíbles, ríe cuanto puedas, no te prives, entrégate a una buena carcajada sin temores, esto activará tus músculos y neuronas. Por otro lado ten tu mente ocupada, lee, si lee mucho, juega, visita lugares diferentes, cultiva amistades nuevas, ejercita tú mente contantemente, hay muchas formas, busca lo qué más te agrede.

9.- Comparte gratos momentos con la familia y las amistades  

Es la  época ideal para fortalecer nuestros lazos familiares y amicales, de hecho tenemos más tiempo y claro algo más de dinero o simplemente más experiencias para compartir. Visita a tus padres, nada es más gratificante que volver a ellos, busca espacios para disfrutar de gratos momentos con tus hijos, esposo o pareja. Llama a tus amistades y disfruta de una buena plática. No te quedes sola. 

10.- Engríete busca tu propio espacio y disfrútalo 

Nadie nos va a querer como nosotras mismas, y eso lo podemos comprobar justamente en esta parte de nuestro camino, por ello es el momento de que te engrías, de ser la primera en la agenda, empieza a ser tu propia prioridad y date todo aquellos gustos que no te diste por diversas razones. Ahora es el momento.

 11.- No olvides tus controles de salud integral anuales

Personalmente no soy una paciente fácil, me cuesta buscar un espacio para hacerme un chequeo. Sin embargo cada año son más frecuente mis chequeos. Nada como saber que estas bien, completa y sobre todo que podemos seguir fortaleciéndonos.

De hecho tenemos tanto por hacer, ¿verdad? al llegar a los 40, una de las cosas que comprobé que la edad cronológica es solo eso, y no tenemos  por qué preocuparnos por el paso de los años – en esencia soy la misma persona – sigo trepando las montañas como a los 20, sigo riendo con las mismas ganas que a los 10 años, sigo creyendo y confiando en las personas como a los 8, y sigo soñando como a los 15 años… entendí que los años no tienen porque limitarnos o etiquetarnos para dejar de hacer o decir lo que queramos o vestirnos como deseamos hacerlo. Lo importante es hacer todo aquello que nos haga sentir bien sin afectar a nadie.

Finalmente solo me queda reiterar que en esta etapa empieza lo mejor y debemos seguir preparándonos para disfrutar cada momento con toda la intensidad de nuestros sentidos.

Desde este lado de la mágica bruma,

Lourdes Irene Ascue Bravo
http://paratimujerhoy.blogspot.com/