Entrar en Facebook es como entrar en un bar

Una metáfora en la que se compara Facebook con un bar, para entender cuál debe ser el comportamiento para lograr que tu presencia en esta red social sea positiva. Es muy fácil caer en las malas prácticas que pueden reportarte resultados a corto plazo pero pueden ser nefastas con el tiempo.

Aunque cueste creer, todavía hay mucha gente que no utiliza Facebook. Y muchas de las personas que lo utilizan,  le dan un uso que, a la larga les reportará más perjucios que beneficios.

Cuando me preguntan sobre Facebook, empleo una metáfora, trasladando la situación a la vida real. Mi respuesta siempre empieza diciendo: “Facebook es como entrar en un bar”

Cuando entras en el bar donde tomas el café habitualmente, ¿qué haces?… Normalmente echas una ojeada rápida para ver si hay alguien conocido. Te acercas y saludas. Si está con alguien más, te lo presentará y compartiréis mesa o barra. Comentaréis las noticias del día o tendréis una conversación sobre el tiempo que hace. Probablemente, esa persona que te acaban de presentar, será tu compañero de café otro día, si vuelves a coincidir en el mismo bar y si tu compañia ha sido grata para él, igual que si la suya ha sido grata para ti. Después de un tiempo compartiendo cafés, conocerás sus gustos, su profesión, una parte de su vida e incluso podéis compartir más momentos debido a que encontráis puntos en común.

Lo mismo puede ocurrir si en una primera ojeada no localizas a ningún conocido. Se puede entablar conversación con tu vecino de barra:  mientras ojeas el periódico, se te escapa un comentario y ahí empieza la conversación. ¿A quien no le ha pasado alguna vez? Y si no te ha pasado nunca, quizás es porque en la vida real, te cuesta hablar con desconocidos. Intenta abrir tu mente, imaginar la situación y piensa que las redes sociales son un buen lugar para empezar a abrirte al mundo.

Pues la situación es la misma en Facebook.

Entras y lo primero que haces es buscar a gente que ya conoces. No se trata sólo de agregarla. Hay que saludar, conversar, compartir…. Si tu conversación es amena e interesante, los amigos de tus amigos pueden pasar también a ser amigos tuyos.

Si generas con esos nuevos amigos conversaciones interesantes, pueden llevarte más adelante a establecer puntos en común que pueden desembocar en interesantes relaciones profesionales o personales.

Si entras en Facebook y no encuentras a ningún amigo o conocido (cosa que será bastante difícil), siempre puedes generar tus propios contenidos de interés; esos comentarios que en el bar, hechos en voz alta, llaman la atención del vecino de barra y le incitan a desarrollar conversación contigo. Generando conversación interesante, lograrás captar la atención de otros usuarios que solicitarán tu amistad.

Recuerda que tú también puedes solicitar amistad de los demás pero no lo hagas a saco. Nunca entrarías en un bar preguntando “¿Quien quiere hablar conmigo?”. Lo normal sería que observaras y te integraras en una conversación que te resultara interesante.

Una de las situaciones que más se dan es la de que aquellos que, una vez aceptada su solicitud de amistad, envían directamente peticiones de colaboración.

¿Entrarían en un bar con un cartel que dijera “Ofrezco negocio interesante” o “Busco pareja para salir esta noche”?

La ventaja que tiene Facebook, es que existe el botón “Eliminar de mis amigos”.

Piensa ahora, si ya estás en Facebook, cuál es tu comportamiento y llevalo a la metáfora del bar; piensa que, aunque no los veas, los demás usuarios de Facebook son personas y la forma de establecer la comunicación es la misma que en cualquier otro caso, lo único que cambia es el canal.

Susana Valien

http://www.personalmarketing.es