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5 miedos que debes superar antes de emprender tu proyecto social

Como el miedo a las alturas, existen situaciones en la vida que nos cuesta enfrentar. Como regla general tratamos de evitarlas. Es por ello que es más fácil encontrar personas que tienen buenas intenciones que personas que estén generando impacto a través de sus propios proyectos sociales. Por supuesto, no todos nacemos para ser emprendedores, pero gran parte de aquellos que quieren serlo, enfrentan uno de los obstáculos más grandes: sus propios miedos.

Así es como nuestros miedos o nuestra capacidad para enfrentarlos determina qué tanto logramos transformar nuestras intenciones en acción. Estos son algunos ejemplos de los miedos más comunes que debemos enfrentar para empezar o continuar adelante con nuestro proyecto social:

Miedo A…

1. Arriesgar

Emprender no es siempre un camino de rosas. Todo un principio lleva sacrificios. Ten presente que te estás enfrentando a un mundo que hasta ahora, es desconocido para ti. Es normal que tengas miedo y que te cueste renunciar a tu comodidad. Emprender un nuevo proyecto requiere de tiempo, esfuerzo, energía y sobre todo disposición de querer hacer las cosas. En esta etapa nada es seguro y la incertidumbre asusta pero también recuerda que en este punto, también todo es posible.

2. Ser criticado

No puedes evitar los comentarios y puntos de vista de otros. Si te empeñas en que todo el mundo se focalice solo en tus cosas buenas y no te critiquen, te pueden pasar dos cosas 1) que pierdas tiempo valioso tratando de complacer a todos y dejes atrás tu meta u objetivo por precisamente buscar su aceptación, 2) que pierdas críticas constructivas que te puedan ayudar a mejorar. Siempre es bueno tener el punto de vista de personas que no están dentro del proyecto, brindan perspectivas distintas a situaciones o aspectos que quizás no has considerado o estás pasando por alto.

3. Comprometerse

Emprender un proyecto y aún más de carácter social requiere de un compromiso firme y duradero. Ten en cuenta que ahora, tendrás el privilegio y la responsabilidad de tomar decisiones que antes no podías. Aunque emprendas junto con otras personas, tu palabra tendrá más peso que antes. A pesar de esto puede asustarte, es un punto a favor muy grande que permitirá avanzar con mayor facilidad.

4. Fracasar

Entre los obstáculos más comunes que impiden a las personas a crear, innovar y emprender está el miedo al fracaso. Sin embargo, existen culturas en las que fracasar es una de las herramientas más poderosas pues les permite ganar experiencia y aprender. En otras palabras, logran transformar algo que creemos negativo en una herramienta increíblemente poderosa. Reflexiona y pregúntate cuál es el costo de no intentarlo y si vale la pena quedarte solo imaginando lo que podría pasar de intentarlo.

5. Al éxito

Parece irónico, pero muchos de nosotros nos aterra el hecho de que realmente lo que imaginamos y queremos se pueda convertir en realidad. De hecho, una gran número de personas están más preparadas para perder que para ganar. Culturalmente hemos crecido creyendo que no somos lo suficientemente buenos, ¿te suena familiar algunas de estas frases?: “vamos a ver cómo me va”, “veremos si tengo suerte”, “lo voy a intentar”, etc. Aprende a aceptar que no solo mereces lograr lo que quieres, sino que es totalmente posible.

¿Cuál es tu mayor miedo a emprender? 

Adriana Cárdenas – Blog Idealistas

Descubre cómo superar el miedo a no ser suficiente

¿Has oído hablar de la ‘atelofobia’? Se trata del miedo extremo a no ser suficientemente buenas/os, a ser imperfectas/os en lo que hacemos tanto en la vida laboral como en la vida personal. Este miedo que suele darse en personas muy inteligentes y que es más frecuente en las mujeres, te convierte en ‘tu mayor crítico’ ya que más allá de buscar la excelencia, te lleva a la obsesión, llegando a crear problemas incluso para las relaciones con los demás bajando tu autoestima. Si te reconoces en esta clase de perfeccionismo, lucha por salir de ahí hasta que consigas superar el miedo a no ser suficiente.

Cómo superar el miedo a no ser suficiente en tu vida laboral

¿Sabías que el mayor miedo de las mujeres, que es inconsciente, es a nuestro propio brillo? Sí querida amiga, como lo oyes. Estamos aterrorizadas ante la idea de llamar la atención, de sobresalir y que las miradas se fijen en nosotras. Nos asusta la idea de sentirnos juzgadas, y por ese motivo tratamos inconscientemente de pasar desapercibidas, lo que nos lleva a no invertir en nuestra Formación, en Mentoría… Naturalmente eso frena el éxito profesional y nos lleva al bloqueo.

Si a eso le sumamos el perfeccionismo extremo que impide a muchas mujeres tener una buena autoestima debido a la autocrítica feroz, se corre el riesgo de caer en el miedo permanente a no ser/hacer/tener suficiente. Trabaja tu autoestima saliendo del perfeccionismo y entendiendo que una vez que haces algo poniendo todo de tu parte, debes quedarte tranquila y entender que nadie es perfecto y que tú no tienes la obligación de serlo.

Cómo superar el miedo a no ser suficiente en tu vida personal

Una de las características habituales de las personas con problemas para superar el miedo a no ser suficiente es la negación de lo que están sufriendo. Actúan de cara a los demás como si todo fuera muy bien y ellas fueran felices. Pero no lo son, en realidad sufren un altísimo nivel de estrés producido por el miedo a no ser perfectas y el continuo auto-reproche que les lleva a estar siempre tensas.

Ten siempre presente que ni tu labor como madre, hija, hermana, amiga, compañera, ni tus tareas domésticas necesitan de tu perfección. Relájate, nunca te exijas más de lo que exigirías a otra persona, reconoce lo que haces bien y felicítate. Al igual que te decía en el apartado anterior respecto a tu vida laboral, trabaja tu autoestima también en tu vida personal. Incluso si no eras consciente de cómo tu autoreproche baja tu autoestima, esfuérzate en aceptarte tal como eres, necesitas superar el miedo a no ser suficiente para ser feliz.

Trabaja para superar el miedo a no ser suficiente que afecta a tantas mujeres inteligentes y muy aptas. Este miedo afecta tanto a la vida laboral como a la vida personal, produciendo un gran bloqueo que impide disfrutar de nuestros logros debido al alto grado de autoexigencia, bajando también nuestra autoestima. Recuerda que no necesitas ser la mejor en todo, ni compararte con nadie. Es mucho más sano y reconfortante compararte contigo misma e irte superando ‘a tu ritmo’.

“No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo” Epicteto de Frigia

Marta Morón- http://www.mujerlider.es

Cómo superar el miedo al fracaso frente al cambio

El cambio nos asusta, es normal porque nos saca de nuestra ‘zona de confort’ y nuestra mente teme perder el control. Pero que sea normal porque le pasa a todo el mundo no quiere decir que no haya nada que podamos hacer. Es nuestra obligación esforzarnos para superar el miedo al fracaso que nos impide vivir la vida que queremos y que además nos merecemos, ya sea en nuestra vida personal, vida laboral o en el emprendimiento. Acabemos con el miedo.

El Cambio en la vida personal

Hay infinidad de temas importantes en nuestra vida personal que pueden inclinarnos al cambio, como por ejemplo cambiar de casa, de ciudad, de país, vivir con alguien, separarse de alguien, tener un hijo, comprar una casa, repartir una herencia, y un largo etcétera que, cuando hablamos de cosas importantes, pueden tener un gran efecto en nuestro futuro.

El miedo al fracaso es siempre fruto de tu falta de confianza en ti misma/o, y va a tener consecuencias sea cual sea el cambio. Cuando sientas ese miedo, piensa en qué te llevó a tomar esa decisión. Si eres una persona sensata, seguro que estudiaste las ventajas e inconvenientes y valoraste los efectos que tu decisión podría tener en tu vida. Si a pesar de tu valoración te inclinaste por el cambio, ¡confía en tu propio criterio! En la vida no hay nada seguro, acepta el riesgo.

El Cambio en la vida laboral

Tanto si vas a cambiar de posición dentro de la empresa en la que trabajas como si vas a hacer un cambio a otra empresa, estarás planteándote cómo te irá en el nuevo puesto, qué tal lo harás, cómo te valorarán en la empresa en tu nueva posición, etc. Todas estas preguntas son normales, el problema es vivirlas desde el miedo al fracaso, porque te limitan. Y no sólo eso, cuando funcionamos desde el miedo estamos mermadas/os y por lo tanto más cerca de fallar al no desarrollar todo nuestro potencial.

Como ya te comentaba en mi artículo “Cómo tomar una decisión laboral que afecta a tu familia” debes desmitificar el miedo al fracaso, nos han inculcado que fracasar es lo peor del mundo cuando en realidad forma parte del proceso de aprendizaje. También en la vida laboral ese miedo al fracaso es fruto de tu falta de confianza en ti misma/o, y va a tener un efecto nefasto en tu adaptación al nuevo puesto. Cuando sientas ese miedo, conecta con momentos de éxito en anteriores puestos, con felicitaciones de tus superiores, con la satisfacción que sentiste al ver un trabajo bien hecho o una entrega a tiempo de algo complicado, etc.

El Cambio hacia el emprendimiento

Cuando el cambio es hacia el emprendimiento, el miedo al fracaso es aún mayor. Y el entorno no ayuda. Cuando decidí dejar mi puesto de Manager en una multinacional importante en la que tenía muy buen sueldo y estatus, casi nadie lo entendió. Y la gente que nos quiere opina, lo que incrementa nuestro miedo debido a la presión que ejercen que, aunque nunca es con mala intención, sí que llega a perjudicarnos seriamente.

Cuando sientas que el miedo al fracaso te acecha, conecta con la ilusión que sientes por lo nuevo, con todas las razones que te han empujado a tomar la decisión de inclinarte por el emprendimiento como trabajar en lo que te apasiona, tomar tus propias decisiones, no depender de nadie, no tener techo de ingresos, decidir tu propio horario, y un largo etcétera que seguro tienes en la cabeza y que te inclinaron a tomar tu decisión.

Cuando tengas que hacer un cambio ya sea en tu vida personal o en tu vida laboral, elimina el miedo al fracaso. Desmitifícalo aceptándolo como parte del aprendizaje, y confiando en ti. Cuando aceptas el cambio en tu vida personal, en el trabajo o hacia el emprendimiento, has tenido que sopesar los pros y los contras que supondrá dicho cambio, así que confía en tu criterio y emplea tu energía en prevenir problemas en lugar de malgastarla en un miedo absurdo que no te aporta nada pero sí te aleja de tu meta.

“Sólo cuando dejamos de temer, comenzamos a vivir” Dorothy Thompson

Autora: Marta Morón – www.mujerlider.es

3 Tips que te ayudarán a evitar el autosabotaje

Mi definición de autosabotaje es la siguiente:

Es un mecanismo mental por el que nos engañamos a nosotras/os mismas/os, justificando actos que en realidad nos perjudican, pero que evitan que nos enfrentemos a algo que nos incomoda, respecto a la consecución de objetivos marcados, aunque así dejemos de obtener los resultados deseados.

La mente del ser humano es un arma de doble filo. Por una parte nos ayuda a encontrar los recursos necesarios para vivir, pero por otra parte es el lugar donde el ego quiere dominar nuestras vidas, impidiendo que actuemos desde la intuición o el corazón, a la hora de conseguir nuestras metas. A veces nos hace procrastinar, posponiendo las tareas indefinidamente debido a algún miedo.

Hoy te traigo 3 tips que me parecen importantes a la hora de evitar el autosabotaje, para impedir que te engañes a ti misma/o.

Ten claros tus objetivos

Cuanto mayor sea la claridad con la que marques tus objetivos, mayor será la facilidad con que alcances los resultados deseados. Además deja de lado el perfeccionismo, ya que es uno de los principales enemigos de la acción.

Siempre que dejamos de hacer algo es porque ganamos algo con ello. Por ejemplo, si dejo la dieta gano a cambio poder comer dulces… Es importante que identifiques qué ganas, para que así puedas entender que vas a perder más de lo que ganas con el autosabotaje, y dejes de ponerte excusas.

Conecta con tu meta

Hazte responsable de la decisión que tomas al marcarte una nueva meta, comprometiéndote a creer en ti y estando segura de que alcanzarás los resultados deseados para evitar el miedo. Habla contigo diciéndote aquello que te motive para poder llegar a tu meta sin autosabotaje.

Al decidir tu meta, debes ser consciente de tus limitaciones, pero tratando de ser muy objetiva/o, ya que corres el riesgo de autolimitaciones indebidas. Vigila también si tienes falta de autoestima, ya que muchas veces es el origen el autosabotaje.

Deja de procrastinar evitando el autosabotaje

Procrastinar es un anglicismo referido a posponer acciones de forma inconsciente, debido generalmente a algún miedo (a no saber, a no poder, al éxito, al fracaso…). Aunque nos aleja de nuestros objetivos y nos impide obtener resultados, no somos capaces de romper esta forma de autosabotaje, y esto nos lleva a sentirnos mal con nosotras/os mismas/os.

Para dejar de procrastinar es necesario entender qué está pasando. Volviendo al ejemplo de la dieta, si tu meta es bajar 5 kilos y antes de empezar o a mitad de camino empiezas a saltarte la dieta, deberías pensar qué ganas con procrastinar. Si tu respuesta es “no es el momento” o “es que no tengo fuerza de voluntad” no lo solucionarás. Necesitas conectar con la ilusión que te hacía conseguir tus objetivos, visualizar los resultados, y comparar esto con lo que ganas al saltarte la dieta. Seguro que los resultados deseados tendrán mucha más fuerza y podrás avanzar hacia tus objetivos, entrando en acción.

Marca tus objetivos con claridad y elimina el miedo, para poder alcanzar los resultados que esperabas evitando el autosabotaje. Conecta con tu meta para conseguirlo, siendo consciente de tus limitaciones reales, y evitando procrastinar.

“El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar”. Winston Churchill

Comparte tu opinión sobre el artículo más abajo donde dice “Deja un Comentario”, como siempre me encantará leerlo y contestarte. Cuéntanos cuando has sufrido autosabotaje, por qué motivos, y cuales son los obstáculos que te has encontrado para salir de él.

Marta Morón – www.mujerlider.es

Cómo acabar con el miedo a no cumplir las expectativas

A principios de este año 2014 hice una encuesta entre mis suscriptoras con responsabilidades profesionales preguntando qué es lo que más les preocupa de su vida profesional. En un porcentaje mayor del previsto me encontré con una respuesta común: el miedo a no cumplir las expectativas que la empresa tiene sobre ellas. Vamos a analizar cómo manejar esta situación dejando el miedo a un lado y apoyándonos en lo que verdaderamente somos, en nuestros valores, pasiones y fortalezas.

¿Quieres saber lo que realmente se espera de ti? ¡Pregunta!

Tendemos a rompernos la cabeza preguntándonos si estamos llegando a cumplir lo que nuestra empresa espera de nosotros, imaginando las expectativas que podrían tener, en lugar de preguntar directamente a la persona o Consejo de Administración a quien reportamos, y eso nos lleva a sufrir un miedo innecesario.

Busca el momento idóneo para preguntar. Si en la empresa para la que trabajas hay un sistema de evaluación anual, desde luego ese es el momento más oportuno. Si no disponen de ningún sistema estipulado, asegúrate de elegir el momento y situación en que puedan prestarte atención, cuando no haya un pico de trabajo ni una negociación importante sobre la mesa, ni mal ambiente por alguna circunstancia.

Tus propias expectativas

Nosotras también tenemos nuestras propias expectativas respecto a nuestro desempeño y carrera profesional, que desafortunadamente en muchas ocasiones no se cumplen debido a nuestro desconocimiento sobre cómo enfocarnos para que se hagan realidad. Eso puede llevarte a una gran frustración, que en ocasiones bajará tu autoestima hasta el punto de dudar constantemente de ti misma y querer abandonar debido al miedo a no ser suficiente.

¿La solución? Tener una visión realista y ajustada de ti misma, y eso se consigue mediante el autoconocimiento, a través del Desarrollo Personal. Sólo así te desharás de ese miedo que lleva tanto tiempo acompañándote, que baja tu autoestima y te limita debido a tu alto nivel de autoexigencia y perfeccionismo.

Busca la visión objetiva de tus valores, pasiones, fortalezas y áreas de mejora

Además de deshacerte de la autoexigencia y el perfeccionismo mediante tu Desarrollo Personal, necesitas profundizar en dicho desarrollo y conocerte bien para tener una visión objetiva de lo que verdaderamente eres a nivel profesional, conocer tus valores, pasiones, fortalezas y áreas de mejora.

Una vez que tengas toda esa información, el siguiente paso será desarrollar tu Carrera Profesional en un medio que te permita desarrollar tus pasiones, dar lo mejor de tus fortalezas, trabajar en tus áreas de mejora y ser fiel a tus valores. ¿Recuerdas a gente que teniéndolo supuestamente todo sentía un vacío existencial? Pues esa es precisamente la causa, esto ocurre cuando no honramos lo que verdaderamente somos.

Es necesario acabar con el miedo a no cumplir las expectativas, tanto las de la empresa como las propias. Cuando hablamos del ámbito profesional, debes preguntar a quien reportes qué es lo que realmente se espera de ti en lugar de preocuparte dudando sobre qué podrá ser. Respecto a ti misma, trabaja tu Desarrollo Personal para llegar a tener una visión realista y ajustada de ti misma, para deshacerte de la autoexigencia y el perfeccionismo, y para honrar tus valores pasiones y fortalezas.

“Quien como ritual se exige a sí mismo, difícilmente se contenta ni se siente satisfecho si cree no estar a la altura, ni haber cumplido con las expectativas que se propuso” Autor no disponible

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Sobre Marta Morón, Directora de MujerLider:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

6 Pasos que te ayudarán a tomar una decisión con seguridad

Son muchas las personas que me escriben porque tienen problemas para la toma de decisiones. Y es normal, nos han educado para que no fallemos al tomar decisiones, no está permitido cometer errores y eso nos impide avanzar si no sentimos seguridad. No fallar nunca es imposible, y de ahí que haya tanta gente que se queda bloqueada por el miedo cuando tiene que tomar una decisión.

Hoy te traigo 6 pasos para que cuando tengas que tomar una decisión, puedas hacerlo con seguridad y sin miedo al error.

Qué es tomar una decisión

La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre las opciones o formas para resolver diferentes situaciones de la vida en diferentes contextos: a nivel laboral, familiar, sentimental, empresarial. Tomar decisiones consiste, básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial.

La toma de decisiones a nivel individual se caracteriza por el hecho de que una persona haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una solución a un problema o cuestión que se le presente en la vida.

Como te decía en mi artículo “Estrategias para superar el miedo al fracaso”, el miedo tiene un efecto paralizante que nos impide actuar. En lugar de permitir que el miedo te paralice, actúa.

6 Pasos para tomar tu decisión con seguridad y sin miedo al error

  1. Identificar y analizar
    Una vez identificado el problema o motivo de la decisión con objetividad, debemos preguntarnos qué queremos conseguir, donde queremos llegar.
  2. Identificar los criterios de decisión
    Ver qué aspectos son relevantes, de qué depende la decisión a tomar.
    ¡Ojo!, es habitual decidir de forma inconsciente desde la experiencia personal.
  3. Definir la prioridad para atender el problema
    Basado en el impacto y en la urgencia. El impacto describe la vulnerabilidad, y la urgencia el tiempo para evitar o al menos reducir este impacto.
  4. Generar las opciones de solución
    Cuantas más opciones se tengan, más probable será encontrar una que resulte satisfactoria. Es necesaria una cuota importante de creatividad.
  5. Evaluar las opciones
    Hacemos un estudio de cada una de las posibles soluciones viendo ventajas y desventajas, respecto a los criterios de decisión y comparando entre ellas.
  6. Elegir la mejor opción
    Aquella que según la evaluación tendrá mejores resultados, satisfará mejor el objetivo buscado, y generará el mejor equilibrio posible entre distintas metas.

Después de poner en marcha la decisión

Es necesario evaluar si está teniendo el resultado esperado. Si no es así, ver si es pronto para evaluar, o si hay que repetir el proceso de 6 pasos.

Aunque nunca podemos tener la absoluta seguridad en la toma de decisiones, no podemos posponer o dejar de tomar una decisión por miedo al error. Hay que aprender a desdramatizar. Si después de aplicar los 6 pasos no aciertas a la primera, no te culpes, no te desanimes y vuelve a comenzar.

“Cada vez que tengo que tomar una decisión, lo hago y me olvido de ella.”  Harry Truman

Sobre la autora: Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida.

Cómo tomar una decisión laboral que afecta a tu familia

Te ha pasado alguna vez que la duda y los miedos te han  paralizado en la toma de decisiones laborales que afectaban a tu familia? Porque una cosa es  decidir algo que sólo me afecta a mi, y otra muy distinta tomar una decisión que implique un cambio, cuando afectará a mis seres más queridos.

Hoy veremos cuales son nuestros mayores miedos en la toma de decisiones, y cómo actuar cuando la duda nos impide tomarlas.

Los miedos más frecuentes frente a estas decisiones

Las decisiones más importantes que se refieren al mundo laboral suelen ser: pedir o aceptar un ascenso, cambio de puesto, cambio de empresa, emprender, volver a trabajar, y pedir una excedencia. En cualquiera de estos casos, los miedos se repiten:

  • miedo al fracaso
  • miedo al éxito
  • miedo a arrepentirme
  • miedo al impacto económico

Miedo al fracaso

El sistema capitalista en el que vivimos es muy competitivo, y esto hace que se vea el fracaso como ‘lo peor’ que te puede pasar. Sin embargo, es errando como aprendemos, el ser humano ya desde la infancia crece y se desarrolla a base de errar. Desdramatiza el fracaso entendiendo que es la única forma de avanzar en la vida, y piensa en lo que aportarás a tu familia si sale bien, y que siempre podrás rectificar si no aciertas a la primera.

Miedo al éxito

Entre las mujeres con responsabilidades profesionales, y te hablo con convicción ya que todas mis clientes lo son, este es probablemente el mayor miedo que sufrimos. Se trata de un miedo inconsciente que nos cuesta reconocer, pero que si lo piensas tiene sentido, ya que la maternidad lleva asociada la preocupación de dedicar tanto tiempo a nuestra vida laboral que eso nos impida estar con nuestra familia todo lo que deseamos. Incluso para quienes no tienen hijos puede suponer un problema porque sienten no tener tiempo para sí mismas/os o sus parejas.

Miedo a arrepentirme

Pues sí querida amiga, siempre va a existir la posibilidad de que no aciertes a la primera. Aún así, con el paso del tiempo duele más arrepentirse de no haberlo intentado que de no haber acertado. Porque si no aciertas, ya te has demostrado que te atreves, y siempre podrás tomar la decisión de volver a cambiar, mientras que si ni siquiera lo intentas, sentirás frustración el resto de tu vida.

Miedo al impacto económico

Este miedo nos acompaña en todos los cambios, porque culturalmente nos han educado buscando la seguridad. Pero los tiempos han cambiado, y la seguridad laboral ha dejado de existir. Aquellos puestos de trabajo que eran para toda la vida ya no existen ni siquiera trabajando para el Estado. ¿Quién te asegura que si no te mueves tu puesto está asegurado? Siempre que sea posible y especialmente cuando tu decisión sea emprender, trata de compaginar temporalmente tu antiguo puesto con tu emprendimiento, hasta que vayas teniendo ingresos como para pedir reducción de jornada, y finalmente da el salto definitivo cuando tus ingresos te permitan sobrevivir.

Cuando nuestra decisión laboral afecta a nuestra familia, es inevitable tener mayores miedos que cuando sólo nos afecta a nosotras/os mismas/os. Sé consciente de ello y háblalo con tu pareja para que tu toma de decisiones tenga más puntos de vista y también por respeto a esa persona. Pero ten presente que la decisión final tiene que ser sólo tuya, después de haber sopesado pros y contras con objetividad. Y no olvides que si tú estás feliz, tu familia estará mucho mejor que si estás frustrada porque nunca te atreviste al cambio.

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.” Paulo Coelho

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Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida. Autor Marta Morón

¿A veces te falta motivación? Automotivación en 3 minutos

A todas/os nos a pasado en algún momento sentir falta de motivación para continuar con una idea o proyecto, es humano. Pero que sea común no lo convierte en conveniente: nos hace sentir mal, baja nuestra autoestima y nos lleva a perder estupendas oportunidades de éxito. Aprender cómo recuperar la automotivación es fundamental para vencer nuestro miedo y dejar de procrastinar llevando a cabo las tareas propuestas, favoreciendo así nuestro desarrollo personal y profesional.

Motivación personal

¿Te suena ‘procrastinar’? Ya te he hablado de la palabra procrastinar en otros artículos, se trata de un término que viene del latin y que los norteamericanos han puesto de moda. Se utiliza para esas ocasiones en las que postergamos las cosas que nos hemos propuesto hacer, aparentemente sin motivo, aunque en realidad siempre hay un motivo que nos lleva a la pereza o a la dejadez: la falta de motivación.

En realidad se trata de distintas formas de miedo inconsciente a no saber por donde empezar, a no saber hacerlo, a no hacerlo bien… Cuando la motivación no es suficientemente fuerte no somos capaces de vencer ese miedo, que por otra parte es normal, todos los seres humanos tenemos miedo. Se trata de vencerlo, no podemos evitar que exista.

Motivación profesional

En nuestra vida laboral también tendemos a procrastinar por los mismos motivos que acabo de mencionar. La diferencia está en cómo nos afecta el hecho de procrastinar. Mientras en la vida personal nos lleva a regañarnos y sentirnos mal con nosotras/os mismas/os, y esto nos lleva a la baja autoestima, en la vida laboral puede llevarnos a perder el trabajo.

Cuando te enfrentes a tus tareas nuevas mantén la mente fría y tranquila, pregúntate qué te hace falta tanto de medios como de mentalidad para poder comenzar con tus nuevas tareas. Cuando las tareas no sean nuevas hazte consciente de la necesidad de llevarla a cabo, párate a pensar el motivo por el que tienes que hacerlo, el momento en que tiene que estar terminado, la importancia de que esté hecho.

Automotivación

Comenzar algo nuevo no es fácil, supone salir de nuestra famosa ‘zona de confort’. Como la mente es controladora y miedosa siempre va a poner trabas a los cambios. Está en nuestra mano calmar nuestra mente y poner manos a la obra, no dejarnos controlar por nuestro miedo para poder llegar a nuestros objetivos.

Puedes llegar a tener la automotivación suficiente para lograr hacer lo que te habías propuesto en tan sólo 3 minutos. Para ello tómate un único minuto en cada paso:
1.- Conecta con “tu gran porqué”: ¿Qué te llevó a querer hacerlo? ¿Qué te mueve?
2.- Deshazte de tu miedo: ¿Qué te está impidiendo hacerlo? ¿Qué te frena?
3.- Pon manos a la obra: ¿Cual es el primer paso que necesitas dar para hacerlo?

La motivación es el gran motor que nos lleva a cumplir nuestras tareas venciendo el miedo, pereza o desorganización que nos llevan a procrastinar. La automotivación es la vía para cumplir aquello que nos hemos propuesto, evitando sentirnos mal con nosotras/os mismas/os y haciendo que suba nuestra autoestima.

“La motivación nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar”
Jim Ryum

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Sobre Marta Morón, Directora de MujerLider:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

7 Respuestas a como deshacerte del bloqueo

A todas/os nos pasa que a veces nos sentimos bloqueadas/os a la hora de tomar una decisión o de dar el siguiente paso. Es una incómoda situación que nos paraliza, no nos permite avanzar con soltura hacia nuestra meta. Ya sea por falta de motivación, por ser una importante decisión, o por miedo a no obtener los resultados esperados, el bloqueo siempre se rompe entrando en acción.

Hoy te traigo 7 tácticas que te ayudarán a eliminar el bloqueo, dependiendo de las diferentes causas que lo provocan.

1.- Has perdido la motivación

Empezaste tu camino con alegría y motivación, pero en algún punto del camino las perdiste. Sucede cuando no estamos suficientemente enfocadas/os en nuestro objetivo y eso nos lleva al bloqueo. La solución pasa por volver al punto de partida, recuerda cómo sentías y vivías tu objetivo con alegría y motivación, conecta con esas dos sensaciones. Una vez que las tengas regresa y sigue tu camino, estando más atenta/o para no volver a perderlas.

2.- Se trata de una importante decisión

Sientes que el siguiente paso es decisivo para tu futuro y la responsabilidad te puede por miedo a cometer un error garrafal. La solución para eliminar el bloqueo está en relativizar, entender que el éxito nunca está garantizado, y que es inevitable equivocarse a veces, sin que esto sea el fin del mundo. Es errando como aprendemos y crecemos.

3.- Te has quedado estancada

Ya has hecho parte del camino, pero de pronto no sabes por donde seguir. La confusión se apodera de ti, y cuanto más espacio le das, más estancada te sientes hasta llegar al bloqueo. Es el momento de salir, cambiar de aires. Ve a dar una vuelta, haz ejercicio, aprovecha para ir a comprar aquello que necesitas, etc. Sin autorreproches, despeja tu mente y trata de ver donde estás y donde quieres llegar, piensa qué resultados quieres obtener con una mirada nueva, trata de verlo desde fuera. Si esto no es suficiente, unas vacaciones para despejarte romperán el bloqueo.

4.- Te paraliza el miedo

No es más valiente quien no tiene miedo, sino quien a pesar de él, es capaz de levantarse y avanzar. En mi artículo “Estrategias para superar el miedo al fracaso” te hablaba de cuestionar tu miedo, de vencer el miedo poniéndote en acción, y de aprender de aquellos que ya han alcanzado el éxito. Una de las claves es aprender a vivir con que las cosas no te salgan a la primera, y tener siempre presente tu ‘porqué’.

5.- Crees que ya lo has probado todo

Nunca es cierto. Siempre hay alguna otra forma de afrontar una meta o un problema, siempre podremos darle otro enfoque o trabajarlo desde otro lugar. Si no puedes hacerlo sola/o, pide ayuda. Piensa en una persona objetiva que conozcas, y cuéntale lo que te pasa. Seguro que entre las dos encontraréis nuevas formas. Si aún así no sales del bloqueo, busca una/un coach.

6.- Has cambiado de opinión

Rectificar es de sabios. Cuando sientas que la meta que te marcaste ya no te sirve o ha dejado de satisfacerte, analízalo para estar segura de que no es algo pasajero. Si finalmente decides cambiar de meta, no te sientas mal. En tu entorno quizás piensen que debes seguir, por el tiempo que ya has invertido, pero si lo tienes claro mantén tu decisión. Dales las gracias por preocuparse por ti, pero sigue adelante con tus planes sin dar cabida a sus miedos. Serás tú quien viva con los resultados.

7.- Te faltan nuevos retos

El ser humano necesita probarse y motivarse continuamente. Cuando alcances tu meta, debes marcarte otras nuevas para tener motivación, si no la vida no tiene color. Plantéate cual podría ser tu nueva meta, escribe en un papel cuales podrían ser, evalúa el esfuerzo y la satisfacción de conseguirlas, y elige la que más se adapte a tu situación actual.

Cuando sientas un bloqueo, ya sea porque has perdido la motivación, te impone tomar una importante decisión, te sientes estancada, te paraliza el miedo, crees que ya lo has probado todo, has cambiado de opinión, o te faltan nuevos retos; vuelve al punto de partida y conéctate a tu meta, relativiza, cambia de aires, piensa qué resultados quieres obtener, asume que las cosas no te salgan a la primera, ten siempre presente tu ‘porqué’, prueba nuevos enfoques, analiza si cambiar de meta, márcate nuevas metas si es necesario, y sobre todo, ponte en acción para salir del bloqueo.

“No es deshonor no alcanzar una cosa, sino cesar de poner los medios”. Séneca

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Sobre la autora:
Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Desde entonces, Marta ha ampliado su formación estudiando Coaching con PNL en el Instituto de Potencial Humano, acreditado por la ICF-International Coaching Federation, así como en otros centros pioneros del coaching y el desarrollo personal. También es dos veces emprendedora. Actualmente, además de tener su consultoría “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y su portal http://www.mujerlider.es, también es profesora de Desarrollo Personal y Profesional, Miembro Honorífico de Worldwide Branding Who is Who, y colabora con diferentes ONGs. Con su formación y conocimiento laboral, ha ayudado a numerosas mujeres a orientar su vida hacia los retos personales y profesionales que desean conseguir.

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Cómo evitar que el miedo a las críticas te paralice

¿Hasta qué punto te afectan las críticas de los que te rodean? O peor, el miedo a que se den… Me escriben muchas personas diciéndome que les encantaría poner su propio negocio o hacer un cambio importante en su trayectoria profesional pero que les da mucho miedo que les critiquen. ¿Te suena?

No nos vamos a engañar, a todos nos gusta caer bien y que alaben lo que hacemos y no queremos que nos critiquen, eso es normal y no estás sola. Eso sí, una cosa es que te afecte algo y otra que te paralice completamente.

El miedo a las críticas, que no es otra cosa que el miedo al que dirán, a lo que opinen los demás, suele aparecer cuando quieres hacer algo que es radicalmente distinto de lo que haces ahora (como dejar tu carrera científica para ser coach) y que va a implicar muchos comentarios. Aquí está involucrada la importancia que le des al estatus y es que, nos guste o no, hay algunas profesiones que son más valoradas que otras socialmente y en función de la importancia que le des a eso te va a afectar más o menos lo que piensen los demás.

Otra opción es que tengas miedo del qué dirán si las cosas no salen bien. El típico “si ya lo sabía yo, es que le faltan dos dedos de frente”, “pero a quién se le ocurre”, etc.

¿Con cuál te identificas?

Seguro que conoces el famoso cuento de las ranas que estaban subiendo a un árbol mientras a su alrededor se reunían sus compañeras comentando lo locas que estaban y que que se creían, etc. Las ranitas que subían fueron cayendo una a una, excepto una, que logró subir hasta arriba del todo. ¿Por qué? Porque estaba sorda y no podía oír los comentarios de las que estaban abajo.

Yo le añadiría al cuento una segunda ranita triunfadora, que oía los comentarios y pensaba “¿Ah, sí? Te vas a enterar de quien soy yo, me vas a decir tu a mi lo que puedo o no hacer”

Hay muchas personas que tienen la suerte de tomar las críticas como motivación, de usar el enfado o indignación como motor para hacer lo que quieren con más ahínco, o que simplemente hacen oídos sordos a los comentarios de los demás; pero si ese no es tu caso y el miedo a las críticas está haciendo que lleves una vida que no quieres, esto te puede ayudar:

  • Cada vez que alguien te haga un comentario negativo piensa para ti “eso es lo que tu piensas, yo no estoy de acuerdo” y te haces la sorda o cambias de tema.

  • El miedo a las críticas puede suponer una falta de seguridad en ti misma o de autoestima, busca ayuda en ese tema. Cuando estás convencida de que haces lo que de verdad quieres no dejas que las críticas de los demás te paren.

  • No comentes tus intenciones hasta que no te sientas más segura. A veces necesitas que pase un tiempo para sentirte más confiada y que te de igual lo que piensen los demás. Mientras ese momento llega no des muchos detalles si no quieres.

  • Aléjate de personas que solo saben malmeter y criticar. Una cosa es la crítica constructiva, que te ayuda a crecer y mejorar (aunque duela un poco), y otra la crítica descarnada y con mala idea. Aléjate de ese tipo de personas y rodeate de gente que te apoye y te anime, que no quiere decir que te den siempre la razón, pero que al menos te apoyen. Ya sé que a veces esa persona es un familiar cercano y que no es nada fácil, y no te digo que rompas la relación con ella, solo que no le comentes los detalles o que, si te preguntan, digas que todo va bien y cambies de tema.

  • No le des importancia a las críticas de las personas que no saben de lo que hablan. Esto para mi es fundamental. Decide ya a quién vas a hacer caso y a quién no. Porque a la gente le encanta dar consejos aunque no tenga ni idea de lo que está hablando. Escucha a alguien que tenga experiencia en tu situación. Si tienes un negocio y te empiezan a dar consejos personas que no saben nada de negocios, pues les agradeces la intención pero lo que te interesa es la gente que sabe de lo que habla. Si estuvieras enferma, irías al médico, ¿no?  ¿O harías caso a la vecina que te recomienda unas pastillas que le fueron muy bien sin tener ni idea de si a ti te irían bien o no? (Si lo haces, no deberías porque estás poniendo en peligro tu salud). No es necesario ser prepotente, siempre está bien tener en cuenta las ideas de personas de otros campos porque te pueden abrir los ojos a ciertas cosas que no habías considerado. Eso es una cosa y otra dejar que alguien que no sabe nada de lo que tu haces te diga que haces bien o mal.

Ten en cuenta que siempre te van a criticar por una cosa o por otra, si haces porque haces y si no porque no, pero recuerda que es tu vida. Cuando tengas 90 años, ¿qué vas a pensar de este momento? Si te van a criticar, por lo menos que lo hagan por algo que de verdad te apetece hacer.

¿Sabes qué? Es muy fácil estar abajo quejándote y amargando a los que intentan subir, lo difícil es atreverte a subir al árbol. Así que decide, ¿qué tipo de rana eres tú?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, recibe su boletín gratis en www.aidabaida.com.