Aprende a captar tus primeros clientes

Empezar un negocio siempre resulta complicado. Cuestiones legales, comunicación, página web, proveedores… Y el mayor dolor de cabeza: ¿Cómo capto mis primeros clientes? Conseguir que comiencen a confiar en nosotros es fundamental, porque más allá de ingresos nos garantiza experiencia, prestigio y credibilidad. Si eres emprendedora y quieres arrancar tu proyecto, crea tu estrategia de captación a partir de estos consejos:

Busca en tus círculos más cercanos. No estás sola en tu aventura: familia y amigos estarán deseando ayudarte a comenzar tu negocio, tanto como clientes como ofreciéndote contactos que puedan estar interesados en ti. Analiza tu entorno de forma empresarial y encontrarás muchas oportunidades que hasta ahora han pasado inadvertidas.

Muestras, descuentos, puertas abiertas ¿Sabes cuál es el principal obstáculo entre un posible cliente y tú? El desconocimiento y las reticencias a probar algo nuevo. Para vencerlo date a conocer de una forma original, y aprovecha cada ocasión para ello. Desde el reparto de muestras gratuitas, hasta ofrecer descuentos en las primeras compras incentiva al consumidor a superar la barrera inicial, y aumenta las posibilidades de ventas. La calidad de lo que ofrezcas hará el resto.

Coworking, networking… Establece sinergias con empresas y colectivos que puedan ser potenciales clientes (a esto le dedicaremos un espacio en siguientes post). Participa en congresos, jornadas, charlas y ferias empresariales y aprovéchalas para presentarte y explicar por qué tu producto o servicio es necesario.

Comunica mucho, y comunica bien. Quizá no te hayas parado a pensarlo, pero cada acción que realice tu empresa es una noticia, sólo tienes que buscarle el lugar adecuado. Puedes contarlas por redes sociales, enviar notas de prensa a medios de comunicación, publicarlo en tu blog o explicarlo a través de newsletters y eventos. Utiliza todos los canales de los que dispongas; el resto es mero boca a oreja.

¡Siempre alerta! Mantente siempre informada de qué sucede a tu alrededor, en tu país, en el ámbito de tu empresa. De la noticia más simple, de la última tendencia, de un simple comentario puede surgir una nueva oportunidad que, bien aprovechada, te conduzca a otro cliente.

Y recuerda que a todo ello debes sumarle una dosis extra de paciencia. Hacerte con el hueco que mereces en el mercado no es sencillo, pero una vez conseguidos los primeros clientes el resto llegará con trabajo y empeño ¡Adelante!

Verónica Gómez Carrasco

Emprendedoras, cómo decidir si emprender y en qué

Ser mujeres emprendedoras es apasionante y gratificante. Averigua qué te apasiona, y cómo afrontar las adversidades y solucionar los temas de financiación.

Emprender es algo apasionante, yo ya lo he hecho dos veces y sin duda repetiría. Sentir que los beneficios por el esfuerzo de tu trabajo son para ti no tiene precio, y la satisfacción de haber montado tu negocio, también. Animo a todas aquellas mujeres que sientan inquietud, a que se conviertan en emprendedoras.

Ahora más de un tercio de las personas que deciden emprender, lo hacen por falta de oportunidades laborales. Un porcentaje parecido considera que la falta de financiación es el mayor obstáculo para los emprendedores, y para las mujeres emprendedoras es aún más difícil encontrar financiación, a pesar de que sus negocios sobreviven mucho más en el tiempo. Así que tenlo en cuenta antes de tomar tu decisión.

Qué preguntarnos antes de decidir si ser emprendedoras

Hay varias preguntas que debemos hacernos antes de tomar la decisión de ser emprendedoras:

▪ ¿Tienes un producto o servicio que la gente compraría?

▪ ¿Qué tiene tu producto o servicio que sea diferente de tu competencia?

▪ ¿Te apasiona tu idea de negocio?

▪ ¿Sabrás ser paciente y perseverante hasta que tu negocio arranque?
▪ ¿Cuál es tu grado de resiliencia (capacidad para superar los obstáculos)?

▪ ¿Cuántos meses podrías aguantar económicamente sin ingresos?

Cómo decidir en qué emprender

Muchas mujeres que me contratan para ser emprendedoras, lo primero que se plantean es ¿cuál sería el negocio que me proporcione más ingresos? Es una pregunta interesante, pero si ese negocio pertenece a un campo que desconoces, no es la mejor opción para ti.

Lo ideal para las emprendedoras sin experiencia es empezar averiguando qué es aquello que verdaderamente te apasiona. Será ahí donde tengas más oportunidades de tener éxito, ya que  tu pasión será tu motor frente a la impaciencia, los problemas que puedan surgir y las fuerzas que vas a necesitar para sacar adelante tu emprendimiento.

Ser mujeres emprendedoras es fantástico, sin duda. Ten en cuenta que tu negocio debe apasionarte para que te de la fuerza necesaria durante el inicio, y en los problemas que puedan surgir después. Si aquello en lo que quieres emprender requiere financiación, no te lances mientras ese tema no esté resuelto. Y si quieres averiguar cual es tu pasión y cómo poner en marcha tu emprendimiento, recuerda que como tu Mentora-Coach puedo acompañarte en este apasionante viaje.

“Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente”  Facundo Cabral

Autor Marta Morón Torres

¿Es hora de reinventar tu negocio?

¿Se te ha pasado por la cabeza últimamente que a lo mejor es hora de reinventar tu negocio, de hacer algún cambio? Y no estoy hablando de abandonar, sino de hacer cambios más o menos drásticos según tu situación. Ahora que se acercan estas fechas mucha gente se plantea estas cosas (en mi opinión cualquier momento es bueno, la verdad) y quizá este sea tu caso también.

¿Cuándo es un buen momento para reinventarte? En realidad eso es algo que tienes que decidir tu pero aquí tienes tres situaciones a considerar:

1. Cuando lo que haces ya no te emociona

Si llevas un tiempo sintiendo que ya no te motiva tanto lo que haces, que te aburre o que ya no supone un gran desafío y sientes la necesidad de ir a por más, este podría ser un buen momento para hacer cambios. ¿Qué tipo de cambios? Los explicaré en el artículo de la próxima semana. Eso sí, hay que tener cuidado con esta situación. No confundas aburrirte con algún aspecto de tu negocio, o estar cansada o estresada, con que tu negocio ya no te aporte lo que quieres. Son cosas distintas.

En un momento así lo primero que puedes plantearte es si necesitas unas vacaciones, porque a lo mejor has estado trabajando muchísimo y solo necesitas un descanso para volver a cogerlo todo con ganas. Tampoco tienes que pensar, como he dicho ya en alguna ocasión, que en tu negocio todo va a ser un camino de rosas y que si no te apasiona absolutamente todo lo que haces es que algo va mal. Siempre habrá algo que te guste menos, que te cueste hacer o que directamente no te guste nada. Y ya sabes la solución: o lo delegas (si puedes) o te aguantas.

Esta situación también puede ser delicada para ti si eres de las personas que se aburren enseguida de todo, y puede ser una de las causas por las que no te comprometes con nada, porque en cuanto las cosas se ponen algo difíciles o cuando hay algo que no te gusta mucho abandonas sin más. Y esa tampoco es la solución. O cuando asumes que tu negocio tiene que darte toda la satisfacción y cumplir todas tus necesidades cuando eso no es así. Quizá lo que te haga falta es añadir algo más de diversión a tu vida en forma de una nueva afición por ejemplo.

Aquí estamos hablando de cuando ya no encuentras satisfacción en prácticamente nada de lo que haces, cuando te aburres de hacer siempre lo mismo porque ya no hay desafíos, cuando tienes la mente siempre en otras posibilidades. Entonces quizá sea momento de plantearte un cambio, no necesariamente radical eso sí.

2. Cuando has hecho de todo y no ves resultados

A veces te esfuerzas, haces todo lo que se supone que tienes que hacer, incluso trabajas con un experto pero no tienes los resultados que quieres. Entonces es momento de cambiar las cosas, centrarte en otro nicho, averiguar bien la demanda. Esto es algo que puede pasar incluso aunque empieces con una estrategia clara y sabiendo bien los pasos clave para que tu negocio empiece con buen pie. Por eso es importante ser flexible y estar abierta a los cambios, aunque sea frustrante, aunque te cueste y en el fondo no quieras, porque en realidad no tiene sentido seguir haciendo lo mismo si no ves ningún avance.

3. Cuando tus circunstancias personales cambian mucho y no puedes con todo

A veces, aunque a nivel profesional todo te vaya bien, hay cambios personales que hacen que las cosas no sean como antes y que te plantees hacer algo al respecto. Tener hijos, trasladarte a otro país o cuidar de algún familiar enfermo pueden hacer que tus prioridades cambien de un momento a otro y que te plantees reinventarte para poder acomodarte a la nueva situación.

Estos son tres ejemplos de situaciones en las que puedes plantearte un cambio (no solo en tu negocio sino también a nivel profesional). A veces esta reinvención te hace ilusión y a veces te da pereza y miedo pero en ambos casos estás en una situación donde sabes que así no puedes seguir mucho más. Si decides que es hora de reinventarte, ¿cómo hacerlo, qué cambios puedes hacer? Te lo cuento en el siguiente artículo.

Ahora te toca reflexionar sobre tu situación y tu siguiente paso, ¿cuál es?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad. 

Averigua quien es tu cliente ideal y porqué necesitas saberlo

Uno de los problemas que tienen las personas que emprenden por primera vez es que suelen desconocer quién es su ‘ cliente ideal ‘ en su nuevo negocio. Generalmente lo desconocen porque no saben bien cuál es la utilidad de tener ese dato, interpretan que todo el mundo es su cliente potencial sin entender que así se convierten en ‘generalistas’ y, haciendo una metáfora, ‘nadie va al médico de familia para que le operen del corazón’.

Quien es tu cliente ideal

Tanto si estás empezando ahora como si ya llevas tiempo con tu emprendimiento, párate a pensar a quien va dirigido tu negocio. Haz un ejercicio de visualización: imagina tu negocio en sus óptimas condiciones y observa quien acude a ti y porqué. Escribe en un papel el perfil de tu cliente ideal: sexo, edad, nivel socio-económico necesario para que te compre, gustos, preocupaciones, pasiones, metas que tú puedes ayudarle a alcanzar… Eso te ayudará a prever qué necesita tu cliente y cómo lo quiere.

Claro que previamente fuiste Tú quien eligió a qué dedicarte, pero para no pasar desapercibida/o en el mercado es necesario que sepas quien es tu cliente ideal para así hacer llegar tu mensaje a los oídos adecuados. Si no, pasarás desapercibida/o entre tus competidores, porque somos muchos los emprendedores sea cual sea el tema al que te quieras dedicar. Piensa que son muchos los negocios que han fracasado por no tener esto en cuenta.

Utiliza la información acerca de tu cliente ideal

Cada vez vayas a crear un producto o servicio para tu negocio, piensa en tu cliente ideal. ¿Le ayudará a alcanzar una meta o a solucionar un problema que le preocupa? Te ayudará imaginar a un/a cliente concreto que compre con facilidad tus servicios pagando lo que pides sin protestar y quedando muy satisfecha/o al final. Puede ser una persona real o imaginaria.

También tendrás que pensar en tu cliente ideal cuando lances a la venta un producto o servicio, es necesario que tu cliente ideal esté en tu mente mientras redactas la carta de ventas, los emails a tus contactos, tu publicidad pagada, etc. Utiliza el vocabulario que suele utilizar tu cliente ideal, habla de las cosas que le preocupan, cuida los titulares de tus emails pensando en atraer a ese cliente en concreto.

Lejos de lo que pudiera parecer, pensar y dirigirte a tu cliente ideal en lugar de restarte posibilidades hace que la persona adecuada escuche tu mensaje y se sienta atraída hacia tu negocio, mientras aquellas personas que no son tu cliente ideal se alejarán ellas solas ahorrándote así tener que trabajar con gente que no valora tu trabajo lo suficiente, o no implementa lo que aprende, o duda de tus conocimientos, o se queja, o pone pegas a tus precios. A ese cliente simplemente déjale ir.

“No conozco cual es la clave del éxito. Pero si sé que la llave del fracaso es intentar complacer a todo el mundo” Bill Cosby

________________

Sobre la autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.