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Resultados, cómo conseguir que sean buenos estando orientadas/os

Tratar de conseguir los resultados deseados es muy positivo, es lo que nos mueve y nos ayuda para lograr los objetivos que nos hemos propuesto. A la vez, si estás permanentemente obsesionada/o por los resultados, no serás capaz de disfrutar del camino, y probablemente tendrás dificultades para tener un buen enfoque en las tareas del día a día.

En el artículo de hoy vamos a hablar de conseguir buenos resultados estando orientada/o hacia ellos, y de lo que podemos hacer para lograr nuestros objetivos, tanto para ti como para tu equipo. Claro está que serán necesarios también el esfuerzo y la constancia…

Consigue mejores resultados marcando mejores objetivos

Tanto en la empresa como en la vida personal, la forma de triunfar, de conseguir nuestros objetivos, es estar orientada/o a los resultados. Es decir que “cada decisión” que tomemos, no puede perder de vista los resultados finales que perseguimos. Es más fácil empezando por el final: ten primero claros los resultados que quieres lograr cuando planifiques tus objetivos.

Por otra parte, los objetivos deben ser SMART (en inglés):
• Specific – Específico
• Measurable – Medible
• Achievable – Realizable
• Realistic – Realista
• Time bound – Limitado en el tiempo

Centra tu mente mediante un buen enfoque

Es habitual que nuestra mente divague mientras trabajamos, y esto constituye uno de nuestros mayores enemigos a la hora de conseguir los resultados deseados. Son nuestras emociones las que nos impiden el enfoque requerido para la consecución de nuestros objetivos, por lo que debemos frenarlas mientras estamos trabajando.

Necesitamos estar atentas/os a lo que pasa por nuestra mente, y esto será mucho más fácil si existe un buen equilibrio en todas las facetas de nuestra vida. Además, si tu mente está orientada al momento presente, conseguirás el enfoque necesario para la óptima gestión del tiempo, lo que es imprescindible para obtener los mejores resultados.

Consigue los mejores resultados para tu equipo

Forma parte de un buen liderazgo el conseguir que todo tu equipo obtenga los mejores resultados que sea posible. Para ello serán necesarias una serie de medidas que favorezcan el óptimo rendimiento de cada miembro del equipo. Estas son algunas de las medidas a tener en cuenta:

• Debes dotar a cada miembro del equipo de la formación e información necesaria para el logro de los resultados requeridos, teniendo en cuenta sus necesidades particulares y de grupo.
• Son necesarias revisiones periódicas de su cumplimiento, dando feed-back para que cada miembro del equipo pueda mejorar su enfoque y conseguir sus objetivos.
• También necesitamos favorecer el trabajo en equipo y la comunicación efectiva y continua con cada uno y entre todos ellos, buscando la mejora continua de los resultados.
• Como ya vimos en mi artículo “Cómo motivar a tu personal”, debes dejar muy claro lo que se espera de cada miembro del equipo, comunicando de forma clara sus objetivos y motivándoles en todo momento.
• Es una de tus funciones crear un plan de desarrollo junto con tus superiores/Consejo de Administración, en el que tu equipo pueda fijar su enfoque, y debes rehacerlo o adecuarlo según las circunstancias.

Para conseguir los objetivos marcados, es necesario estar orientada/o a los resultados deseados, sin perder de vista el enfoque que favorezca la óptima gestión del tiempo. Además, con respecto a tu equipo, necesitas dotarles del plan, la información y las herramientas necesarias para que obtengan los resultados óptimos mediante un buen liderazgo.

“No es necesario hacer cosas extraordinarias para conseguir resultados extraordinarios”. Warren Buffett

Marta Morón, directora de ‘MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales’ y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida.

3 Tips que te ayudarán a evitar el autosabotaje

Mi definición de autosabotaje es la siguiente:

Es un mecanismo mental por el que nos engañamos a nosotras/os mismas/os, justificando actos que en realidad nos perjudican, pero que evitan que nos enfrentemos a algo que nos incomoda, respecto a la consecución de objetivos marcados, aunque así dejemos de obtener los resultados deseados.

La mente del ser humano es un arma de doble filo. Por una parte nos ayuda a encontrar los recursos necesarios para vivir, pero por otra parte es el lugar donde el ego quiere dominar nuestras vidas, impidiendo que actuemos desde la intuición o el corazón, a la hora de conseguir nuestras metas. A veces nos hace procrastinar, posponiendo las tareas indefinidamente debido a algún miedo.

Hoy te traigo 3 tips que me parecen importantes a la hora de evitar el autosabotaje, para impedir que te engañes a ti misma/o.

Ten claros tus objetivos

Cuanto mayor sea la claridad con la que marques tus objetivos, mayor será la facilidad con que alcances los resultados deseados. Además deja de lado el perfeccionismo, ya que es uno de los principales enemigos de la acción.

Siempre que dejamos de hacer algo es porque ganamos algo con ello. Por ejemplo, si dejo la dieta gano a cambio poder comer dulces… Es importante que identifiques qué ganas, para que así puedas entender que vas a perder más de lo que ganas con el autosabotaje, y dejes de ponerte excusas.

Conecta con tu meta

Hazte responsable de la decisión que tomas al marcarte una nueva meta, comprometiéndote a creer en ti y estando segura de que alcanzarás los resultados deseados para evitar el miedo. Habla contigo diciéndote aquello que te motive para poder llegar a tu meta sin autosabotaje.

Al decidir tu meta, debes ser consciente de tus limitaciones, pero tratando de ser muy objetiva/o, ya que corres el riesgo de autolimitaciones indebidas. Vigila también si tienes falta de autoestima, ya que muchas veces es el origen el autosabotaje.

Deja de procrastinar evitando el autosabotaje

Procrastinar es un anglicismo referido a posponer acciones de forma inconsciente, debido generalmente a algún miedo (a no saber, a no poder, al éxito, al fracaso…). Aunque nos aleja de nuestros objetivos y nos impide obtener resultados, no somos capaces de romper esta forma de autosabotaje, y esto nos lleva a sentirnos mal con nosotras/os mismas/os.

Para dejar de procrastinar es necesario entender qué está pasando. Volviendo al ejemplo de la dieta, si tu meta es bajar 5 kilos y antes de empezar o a mitad de camino empiezas a saltarte la dieta, deberías pensar qué ganas con procrastinar. Si tu respuesta es “no es el momento” o “es que no tengo fuerza de voluntad” no lo solucionarás. Necesitas conectar con la ilusión que te hacía conseguir tus objetivos, visualizar los resultados, y comparar esto con lo que ganas al saltarte la dieta. Seguro que los resultados deseados tendrán mucha más fuerza y podrás avanzar hacia tus objetivos, entrando en acción.

Marca tus objetivos con claridad y elimina el miedo, para poder alcanzar los resultados que esperabas evitando el autosabotaje. Conecta con tu meta para conseguirlo, siendo consciente de tus limitaciones reales, y evitando procrastinar.

“El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar”. Winston Churchill

Comparte tu opinión sobre el artículo más abajo donde dice “Deja un Comentario”, como siempre me encantará leerlo y contestarte. Cuéntanos cuando has sufrido autosabotaje, por qué motivos, y cuales son los obstáculos que te has encontrado para salir de él.

Marta Morón – www.mujerlider.es

Resultados, cómo conseguir que sean buenos estando orientadas/os

Tratar de conseguir los resultados deseados es muy positivo, es lo que nos mueve y nos ayuda para lograr los objetivos que nos hemos propuesto. A la vez, si estás permanentemente obsesionada/o por los resultados, no serás capaz de disfrutar del camino, y probablemente tendrás dificultades para tener un buen enfoque en las tareas del día a día.

En el artículo de hoy vamos a hablar de  conseguir buenos resultados estando orientada/o hacia ellos, y de lo que podemos hacer para lograr nuestros objetivos, tanto para ti como para tu equipo. Claro está que serán necesarios también el esfuerzo y la constancia…

Consigue mejores resultados marcando mejores objetivos

Tanto en la empresa como en la vida personal, la forma de triunfar, de conseguir nuestros objetivos, es estar orientada/o a los resultados. Es decir que “cada decisión” que tomemos, no puede perder de vista los resultados finales que perseguimos. Es más fácil empezando por el final: ten primero claros los resultados que quieres lograr cuando planifiques tus objetivos.

Por otra parte, los objetivos deben ser SMART (en inglés):

Specific – Específico

Measurable – Medible

Achievable – Realizable

Realistic – Realista

Time bound – Limitado en el tiempo

Centra tu mente mediante un buen enfoque

Es habitual que nuestra mente divague mientras trabajamos, y esto constituye uno de nuestros mayores enemigos a la hora de conseguir los resultados deseados. Son nuestras emociones las que nos impiden el enfoque requerido para la consecución de nuestros objetivos, por lo que debemos frenarlas mientras estamos trabajando.

Necesitamos estar atentas/os a lo que pasa por nuestra mente, y esto será mucho más fácil si existe un buen equilibrio en todas las facetas de nuestra vida. Además, si tu mente está orientada al momento presente, conseguirás el enfoque necesario para la óptima gestión del tiempo, lo que es imprescindible para obtener los mejores resultados.

Consigue los mejores resultados para tu equipo

Forma parte de un buen liderazgo el conseguir que todo tu equipo obtenga los mejores resultados que sea posible. Para ello serán necesarias una serie de medidas que favorezcan el óptimo rendimiento de cada miembro del equipo. Estas son algunas de las medidas a tener en cuenta:

• Debes dotar a cada miembro del equipo de la formación e información necesaria para el logro de los resultados requeridos, teniendo en cuenta sus necesidades particulares y de grupo.

• Son necesarias revisiones periódicas de su cumplimiento, dando feed-back para que cada miembro del equipo pueda mejorar su enfoque y conseguir sus objetivos.

• También necesitamos favorecer el trabajo en equipo y la comunicación efectiva y continua con cada uno y entre todos ellos, buscando la mejora continua de los resultados.

• Como ya vimos en mi artículo “Cómo motivar a tu personal”, debes dejar muy claro lo que se espera de cada miembro del equipo, comunicando de forma clara sus objetivos y motivándoles en todo momento

Es una de tus funciones crear un plan de desarrollo junto con tus superiores/Consejo de Administración, en el que tu equipo pueda fijar su enfoque, y debes rehacerlo o adecuarlo según las circunstancias.

Para conseguir los objetivos marcados, es necesario estar orientada/o a los resultados deseados, sin perder de vista el enfoque que favorezca la óptima gestión del tiempo. Además, con respecto a tu equipo necesitas dotarles del plan, la información y las herramientas necesarias para que obtengan los resultados óptimos mediante un buen liderazgo.

“No es necesario hacer cosas extraordinarias para conseguir resultados extraordinarios”. Warren Buffett

Sobre la autora: Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida.

Automotivacion, cómo aumentar tu compromiso para alcanzar tus objetivos

La automotivacion es imprescindible en todas las facetas de la vida. No podemos esperar a encontrar el grupo adecuado de gente para divertirnos, la pareja ideal para actuar con compromiso, la profesión de nuestros sueños para alcanzar nuestros objetivos, o el negocio perfecto para generar grandes resultados.

Todo esto tiene que venir de dentro, de la automotivacion suficiente para conseguir el disfrute, el desarrollo personal y profesional que nos lleven a sentirnos plenas/os. Hoy veremos en qué consiste, y qué podemos hacer para aumentar la automotivacion, haciendo así más fácil que cumplamos nuestro compromiso.

Automotivacion

Según Weisinger, la automotivacion es la clave para iniciar una tarea y llevarla a término. Se trata de: ‘Necesidad-Motivo-Estímulo-Acción-Resultados’.

Es la motivación personal, el compromiso con nosotras/os mismas/os que nos mueve para alcanzar nuestros objetivos. Nos permite encontrar la fuerza para superar los obstáculos que encontramos en el camino.

En muchas ocasiones actuamos según los deseos o necesidades de otros. Esto es bueno cuando se hace por amor y de vez en cuando. El problema se plantea cuando lo hacemos por agradar y se convierte en una forma de vida, ya que nosotras/os quedamos relegadas/os a un segundo término con todo lo que eso conlleva.

Compromiso

La palabra compromiso se utiliza para describir una obligación que se ha contraído o una palabra ya dada. En ocasiones, un compromiso es una promesa o una declaración de principios. Por otra parte, el concepto de compromiso también hace referencia a veces a una dificultad para hacer algo. 

Respecto a la automotivacion, el compromiso es con nosotras/os mismas/os. La obligación se auto-contrae, y el hecho de no haber sido escrita o verbalizada, no resta importancia a la obligación contraída. Sin embargo es habitual que demos mayor importancia al compromiso con otros que al auto-adquirido con nosotras/os mismas/os, hecho que merma nuestra autoestima y aumenta nuestra frustración.

Cómo aumentar nuestra automotivacion y compromiso

Según Weisinger, las cuatro fuentes de automotivacion a las que podemos acudir son:

– Nosotros mismos: Nuestros pensamientos, nuestra respuesta moral, nuestras experiencias anteriores, nuestro comportamiento.
– Otros: Amigos comprensivos, familiares y colegas a los que llama “nuestro equipo A”.
– Un “mentor emocional”: Una persona real o ficticia que tomemos como ejemplo, inspiración, o modelo. Puede ser un coach.
– Nuestro entorno: El aire, la luz, los sonidos, la luz y otros estímulos.

También nos indica que la manera en que decidimos utilizar distintas fuentes de automotivacion y enfrentarnos a las adversidades, deben incluir:

– Confianza, que nos da la seguridad de poseer la capacidad para lograr los objetivos.
– Optimismo, nos da esperanzas de que los resultados será positivo.
– Tenacidad, que nos mantiene centrados en la tarea objeto del compromiso.
– Entusiasmo, que nos permite disfrutar del proceso.
– Resistencia, que nos permite empezar otra vez, a partir de cero.

La clave está en los objetivos que nos marcamos. Dependiendo de cuanto nos importan esos objetivos, y de lo realistas que son los resultados esperados, será más o menos fácil cumplir con nuestro compromiso y mantener la automotivacion. Así que ten muy claras tus ideas antes de tomar la decisión de comprometerte contigo.

Hay cosas que podemos hacer para aumentar nuestra automotivacion haciendo así que sea más fácil cumplir nuestro compromiso.

«El verdadero buscador crece y aprende, y descubre que siempre es el principal responsable de lo que sucede”.  Jorge Bucay

Marta Morón, directora de “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y http://www.mujerlider.es, te ayuda para que te conviertas en una Mujer (u hombre) Líder de tu vida.

¿Intentar sirve? Intentar vs. Tener un firme propósito: consigue tus objetivos

Para lograr que nuestro propósito se cumpla, necesitamos compromiso y una buena actitud. Sólo así conseguiremos los resultados esperados en la vida. En una conversación reciente alguien me decía “puedo intentar las cosas pero no siempre se consiguen”. Ahí me saltó la luz de alarma, porque para mí la palabra ‘intentar’ tiene implicaciones inconscientes muy peligrosas que pueden impedirnos lograr nuestros objetivos. Hoy te explico las razones.

Intentar

La palabra intentar tiene tres significados en el diccionario de la RAE:
1. Tener ánimo de hacer algo
2. Preparar, iniciar la ejecución de algo
3. Procurar o pretender

Sólo ‘iniciar la ejecución de algo’ es verdaderamente útil ya que implica un propósito claro y una acción. El resto de acepciones están cargadas de buenas intenciones que no necesariamente nos llevarán a obtener resultados. Desde mi punto de vista, la palabra intentar lleva implícita una falta de fe en el logro y también una falta de compromiso, aunque ambas cosas sean inconscientes. Esto nos termina llevando a sufrir grandes frustraciones.

Tener un firme propósito

Sin embargo, tener un firme propósito nos acerca a nuestros objetivos ya que lleva implícitos la actitud, el compromiso y la implementación necesarios para conseguir los resultados deseados:
1. Detectar la necesidad y marcar el objetivo
2. Elaborar un plan
3. Ponerse en acción ejecutando el plan elaborado
4. Persistir lo necesario sin abandonar antes de obtener los resultados deseados

La diferencia es clara, mientras al intentar sólo soñamos con un objetivo, al tener un firme propósito tendremos la actitud correcta, el compromiso suficiente, y haremos todo aquello que sea necesario (honrando nuestros valores) para lograr nuestro propósito. Claro está que nos referimos a objetivos realistas aunque sean ambiciosos, no sirve pensar en ser la primera española que pise Marte si ya andas por los cuarenta …

Luchar por lo que verdaderamente quieres

Ese es el primer paso, tener muy claro lo que verdaderamente quieres. Porque en muchas ocasiones andamos por la vida ‘como pollo sin cabeza’, dando tumbos por falta de claridad y enfoque y sin tener un propósito. Como ya te he comentado en artículos anteriores, dedicamos meses a planificar temas como nuestras vacaciones, analizamos cada zona, cada hotel, cada fecha… con la mayor minuciosidad pero no dedicamos tiempo a planificar nuestra propia vida, y eso nos lleva a dar muchos tumbos por falta de claridad.

Así que te invito a dedicar tiempo a saber lo que verdaderamente quieres en tu vida personal y profesional, para así poder elaborar un plan y poner rumbo a tus objetivos ejecutando lo planeado, teniendo un propósito y perseverando lo necesario. Porque sin acción no hay nada. Sólo poniéndonos en marcha convertimos las ideas en realidad. El resto es cero.

¿Crees que las cosas se pueden intentar pero no siempre se consiguen? La palabra intentar lleva implícita una falta de fe en el logro, y también una falta de compromiso inconsciente que lleva a grandes frustraciones en la vida. Sin embargo tener un firme propósito te da una verdadera posibilidad de alcanzar tus objetivos, porque supone un cambio de actitud, un compromiso y entrar en acción, lo que te ayuda a conseguir resultados.

“Intentar algo es fracasar. Hacer es triunfar” Autor desconocido

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Sobre la Autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

¿Dispersa? 3 pasos para recuperar la concentración y el enfoque

¿Te encuentras con la atención dispersa y sin saber cómo reordenarlo todo y volver a empezar? No ser capaz de centrarse es uno de los problemas que impiden que tengas los resultados que quieres en tu vida, pero no es el único. Quizá tu problema no sea no poder centrarte, sino no saber en qué centrarte.

Son dos cosas distintas pero relacionadas. Por un lado, la habilidad de enfocarte y sacar adelante las cosas, y por otro, el saber en qué tienes que centrarte. ¿El punto de unión? Cuando no sabes lo que quieres, es difícil centrarse.

Seguro que has oído muchas veces eso de “you get what you focus on“, consigues aquello en lo que te centras, en lo que te enfocas. Cuanto más te centras en algo, sea lo que sea, más recursos utiliza tu mente para detectarlo (de ahí que si estás embarazada empieces a ver mujeres embarazadas por todas partes, por ejemplo), pudiendo llegar a dominar tus pensamientos y a afectar a tu comportamiento. ¿El problema? Cuando eliges centrarte en algo que no te beneficia.

Si te centras en lo que te limita, te limitas. Si te centras en que no entiendes algo, menos espacio dejarás para entender. Si te centras en tus carencias, en lo que te falta (ya sea talento, tiempo, dinero, etc), empezarás a encontrar pruebas de que es verdad y cada vez te esforzaras menos o directamente tirarás la toalla. Si te centras en tus miedos, cada vez verás más pruebas de que son reales y no serás capaz de ver las oportunidades. ¿Me equivoco?

Lo bueno es que este proceso funciona igual para las cosas positivas. Puedes elegir enfocarte en algo que te beneficie, que te abra puertas en lugar de cerrártelas. Y como los pensamientos están unidos a las emociones y a las acciones, si cambias en lo que te centras, cambiarás tus pensamientos, emociones y acciones y conseguirás resultados distintos. Por tanto, saber elegir en qué vas a enfocar tu atención es fundamental.

Pero claro, igual de importante que saber elegir bien en qué enfocas tu tiempo, energía y pensamientos es desarrollar la habilidad de concentrarse, de no perder el rumbo o dispersarse. Porque al igual que no centrarte en las cosas adecuadas no te da resultados, tampoco te los da no saber aplicarte a ello, por mucho que sepas en qué centrarte. Ese es el problema en muchos casos, tus pensamientos se dispersan, cuando si te centraras tendrías excelentes resultados.

Entonces, ¿cómo puedes recuperar la concentración y centrarte en lo que más te beneficia, en lo que mejores resultados te va a dar? Lynn Marie Sager en su libro “A river worth riding” nos recomienda seguir estos pasos:

1. Imagina el futuro que quieres. En muchos casos este es el problema, necesitas una visión clara de lo que quieres para poder centrarte y avanzar hacia ese futuro. Para no dispersarte, estancarte o malgastar tiempo y energía haciendo cosas que no te llevan donde tu quieres ir. Como ella dice: “Hay una conexión entre saber lo que quieres y conseguir lo que quieres.”

2. Identifica lo que te distrae. ¿Qué te hace perder el rumbo? Para poder eliminar las distracciones que tanto te afectan hay que identificarlas primero. Noticias negativas, cotilleos, gente quejica, estar preocupada, enfadada. Cuando te sientas así, pregúntate que te hizo perder la concentración y el ánimo y ya sabes: ¡evitalo!
Una de las cosas que más te afecta son tus circunstancias: las noticias y la gente negativa. Eso hace que te centres en lo mal que están las cosas y que dejes pocos recursos a las posibilidades. Si dejas que estos factores controlen lo que piensas, les estas dejando controlar cómo reaccionas frente a tu vida, cómo te comportas, y por tanto, los resultados que tienes.
No digo que no tengas que estar informada, pero no te obsesiones, hace falta un equilibrio. Si la información hace que tu vida se derrumbe, ponle freno. Además, en estos casos, aquello en lo que nos centramos nos provoca miedo, así que si aprendes a controlar en lo que te centras, aprenderás a controlar el miedo De ahí que la gratitud sea tan poderosa, porque te centras en lo que tienes no en lo que te falta. Según el doctor Martin Seligman, psicólogo, hay algo que nunca falla para provocar satisfacción a largo plazo, y puedes aplicarlo para empezar a eliminar la negatividad y sus efectos de tu vida:
Cada noche antes de dormir escribe en un papel tres cosas que hayan ido bien ese día. Puede ser algo especialmente importante (me llamaron de un trabajo, conseguí un nuevo cliente) o algo no tan relevante pero que para ti sea significativo (mi marido me regaló flores, lo pasé bien con mis amigos, etc). Ahora apunta lo más importante, por qué fueron bien. Ejemplo: Me llamaron de un trabajo porque soy buena para ese puesto, lo pasé bien con mis amigas porque tengo unas amistades estupendas y saco tiempo para ellas, etc.
Este ejercicio diario logrará que empieces a valorar las cosas positivas de tu vida y tu papel en ellas.

3. Desarrolla la habilidad de centrarte. Ser capaz de centrarse es una habilidad que puedes desarrollar con la meditación o con ciertas disciplinas que requieran concentración como yoga, bailar, escribir, practicar algún deporte, etc. Elige una y empieza.

La combinación de estas pautas te ayudará a mejorar tu capacidad para enfocarte y a definir claramente en qué enfocarte y, ya sabes, si empleas tu tiempo en lo que quieres, empezaras a conseguir lo que quieres (parece obvio pero no lo es, piénsalo bien.)

¿Cuál es tu caso? ¿Te cuesta centrarte o no has elegido bien en qué hacerlo?

Aida Baida Gil, coach de la profesional y experta en toma de decisiones trabaja con mujeres profesionales que quieren darle un giro a su trayectoria y que buscan claridad, motivación, acción y resultados. Visita www.aidabaida.com para para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.

4 Razones por las que no acabas las cosas ni obtienes resultados

¿Eres de las que empieza muchos proyectos ilusionada para luego dejarlos a medias? Algunas lectoras me han escrito comentándome que empiezan muchas cosas pero que no las acaban, que enseguida pierden la motivación, se desaniman y abandonan.

Si te sientes identificada no te preocupes, no eres la única. Lo importante es que determines cuál es la causa de ese comportamiento, que no deja de ser otra forma de autosabotaje que te impide conseguir tus metas y llevar a cabo tus proyectos con éxito.

Estas son las cuatro razones principales por las que no terminas lo que empiezas (las soluciones, después):

1. No tienes paciencia y quieres resultados rápidos

¿Eres de esas personas impacientes que en cuanto no tienen resultados rápidos abandona el proyecto que tiene entre manos? Tener poca paciencia es algo muy extendido hoy en día y por desgracia es difícil de cambiar (por experiencia lo digo). Pero es importante que modifiques tu estrategia si quieres ver cambios y resultados y, sobre todo, si deseas sentirte satisfecha con tus proyectos. Si sigues como ahora lo único que conseguirás es dispersarte, no obtener resultados y, al final, sentirte frustrada e incluso incompetente, con la creencia de que eres incapaz de acabar las cosas.

2. No te planificas bien

Partimos del hecho de que sabes lo que quieres y ya has dado los primeros pasos, pero más allá de ahí, se acabó. El problema es que no tienes un plan paso a paso con objetivos, fechas límite y pequeñas acciones diarias que tomar. Lo he dicho muchas veces, sin plan, no llegarás muy lejos.

3. No te centras

Muy relacionado con el punto anterior. Como no tienes un plan, te dispersas, dejas las cosas a medias, pierdes el tiempo, te quedas pensando qué hacer ahora, en lugar de seguir una serie de pasos previamente meditados que te ahorran tiempo y te permiten estar centrada, actuar y, por tanto, conseguir resultados.

4. No es lo que quieres (es lo que deberías querer)

Ya lo he mencionado otras veces, cuando haces lo que “deberías” querer en lugar de lo que quieres se produce una división interna y acabas saboteando cualquier cosa que hagas; quizá con la excusa de que no tienes resultados o de que eres despistada o lo que se te pase por la cabeza, cuando la realidad es que no te interesa ese proyecto lo más mínimo.

Cualquiera que sea tu razón o situación hay algo que puedes hacer para solucionarlo:

  • Crear un plan de acción.
  • Fundamental, el primer paso a a dar; con objetivos a corto y largo plazo, con fecha límite y dividiendo cada objetivo en pequeñas acciones que puedas llevar a cabo fácilmente.
  • Si quieres conseguir resultados rápidos procura priorizar aquellas acciones que te den mejores resultados. Para ello tendrás que pasar a la acción también rápido dejando miedos y dudas a un lado, pero es lo que te conseguirá resultados que te motiven e impulsen a seguir adelante.
  • Tener una razón para llevar a cabo el proyecto, una razón que cuando flaquees o dudes te ayude a seguir adelante.
  • Reconocer tus logros. Otra de las razones por las que no acabas lo que empiezas es porque no ves movimiento, no ves avances. Por eso es importante que reconozcas y premies los logros, que cada día te preguntes “¿qué he hecho hoy de lo que puedo estar orgullosa?”
  • Eso te dará un empujón de motivación para seguir adelante.


Aparte de eso, piensa que en esta vida hay que ser perseverante y trabajador, las cosas ni se regalan ni se consiguen sin esfuerzo. Puede que veas a alguien que ha conseguido el éxito y pienses que esa persona es especial o que ha tenido suerte; pero te equivocas, lo que ha tenido es perseverancia y trabajo. Como leí hace poco, uno se fija en el éxito pero no en el sacrificio que hay detrás.

Así que ya sabes, párate a pensar qué es lo que tú quieres, haz las cuatro cosas que acabo de mencionar y rodeate de gente que te apoye y te anime. Verás que así consigues acabar las cosas, tener resultados y, lo más importante, sentirte orgullosa y satisfecha con lo que haces.

¿Qué te parece? ¿Te identificas con alguno de estos puntos?

Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en si mismas, decidir el siguiente paso a dar y conseguir el éxito profesional sin sacrificar la satisfacción personal. Visita www.coachdelaprofesional.com para para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.

 

Por qué no haces lo que dices que quieres hacer

¿Por qué no haces lo que dices que quieres hacer? ¿Por qué te propones algo y no lo llevas a cabo? Lo primero que se te puede venir a la mente es: “porque no tengo voluntad, soy una vaga” o “porque no me motiva mucho”, «porque no lo intento lo suficiente», etc.

Es cierto que la voluntad y la motivación son importantes para ponerte en marcha y conseguir tus objetivos, pero también es cierto que son poco fiables, no puedes estar motivada todos los días de tu vida a todas horas.  Hay momentos de bajón y entonces es cuando bajas la guardia y abandonas. Por eso, aunque es importante tenerlos en cuenta, hace falta un factor imprescindible: tener buenos hábitos. ¿Por qué? Porque son acciones que haces automáticamente, aunque estés desmotivada, cansada o estresada. Si, automáticamente, en cuanto te levantas haces la cama, ya ni lo piensas, lo haces y punto. O si te lavas los dientes después de cada comida y siempre vas al trabajo por el mismo camino, no te supone esfuerzo ni necesitas voluntad o motivación, estás acostumbrada, es automático. Pues eso es en lo que en realidad hay que trabajar, en hacer de lo que quieres un hábito.

Pero claro, eso no es fácil en absoluto. En primer lugar porque decidir que quieres hacer algo no es suficiente, a tu parte racional le puede parecer lógico y factible, pero tu parte irracional no está por la labor. Llevas años apoltronada en el sofá y ahora porque de repente lo has decidido ¿vas a correr una maratón? No es tan fácil. ¿Por qué? Porque la  parte racional que toma la decisión no es la que controla tus hábitos, y por tanto, la cosa se complica. Por eso no eres capaz de conseguir algunos de tus objetivos, porque por mucho que racionalmente quieras hacer más ejercicio, dormir más o lo que sea, tus hábitos actuales son más fuertes. Y, aunque a corto o medio plazo puedes «obligarte» a hacer cambios, a largo plazo es más difícil. Consecuencia: abandonas.

Esta es una de las razones por las que proponerte objetivos SMART (realistas, específicos, medibles, importantes y con un rango de tiempo) ayuda mucho. Sin embargo, a veces hasta esta estrategia no es suficiente y te encuentras con tus objetivos bien planteados y sin hacer avances, incluso aunque empezaras motivada. ¿Te ha pasado alguna vez? Probablemente sí, son esos objetivos que a todos se nos resisten, pero ¿por qué?

La respuesta la encontré hace poco en el libro «Surprisingly… Unstuck» de María Brilaki. Algunos objetivos se nos resisten porque, en realidad, requieren más de lo que parece (pincha aquí para tuitear esto). Más tiempo, más energía, más pasos. Por ejemplo, a lo mejor te has planteado hacer más ejercicio a partir de ahora. Tres días a la semana harás 30 minutos de ejercicio, no es excesivo, sabes que para ti es realista y de verdad quieres ponerte en forma ya. Sólo que no lo haces y empiezas a sentirte mal porque tendrías que esforzarte más, etc. Pero en realidad no es que tengas que esfrozarte más o que seas una vaga, sino que no lo haces porque no es tan fácil, no es hacer 30 minutos de ejercicio y ya está. Es ponerte ropa de deporte y ducharte cuando acabes, ir al gimnasio o buscar un vídeo de ejercicios y decidir que días, etc. Hay muchos pasos y acciones implícitos que no te habías parado a considerar y que son los responsables de que sigas sin hacer nada.

Piénsalo, ¿cuantas de las cosas que has pospuesto en realidad requerían más acciones de las que habías tenido en cuenta? La solución entonces es hacerte las cosas más fáciles, que requieran menos tiempo o esfuerzo. Y al contrario, si hay algo que quieres evitar hazlo más difícil (de ahí, lo de no tener chocolate en casa o tenerlo en un sitio de difícil acceso, por ejemplo.) Así que ya sabes, si quieres hacer algo conviértelo en un hábito y para ello, ¡póntelo fácil!

En el siguiente artículo te daré más detalles y te explicaré tres formas distintas de hacer cambios, para que determines cuál es la más adecuada para ti y te pongas a ello. Por ahora, piensa cómo puedesfacilitarte las cosas.

 

Aida Baida Gil, coach de la profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren redirigir su carrera y que buscan claridad, motivación, acción y resultados. Visita www.aidabaida.com para para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.

 

¿Te das por vencida fácilmente? Cómo ser perseverante

 

Muchas lectoras me han escrito diciendome que se dan por vencidas fácilmente, que les gustaría ser más perseverantes y no dejar las cosas a medias. Yo tengo la suerte de ser una persona perseverante, cuando se me mete algo en la cabeza no paro hasta que lo consigo, pero también es cierto que hay cosas que parezco incapaz de llevar a cabo, que empiezo y luego voy dejando. ¿Cuál es la diferencia? Creo que ahí reside la solución, ¿por qué unas sí y otras no? ¿Qué hace que sea perseverante y consiga todo lo que quiero? ¿Cómo puedes hacerlo tú? 

La respuesta está en la misma pregunta, consigo todo lo que quiero porque lo quiero. Porque se me ha metido en la cabeza y he decidido que lo quiero a toda costa y hago lo que sea para conseguirlo. Esa es la diferencia entre las cosas que acabo y que consigo y las que no. Y es probablemente lo que te pasa a ti también. Párate un momento a pensar en todas las cosas que conseguido, las que te has propuesto y acabado. Si has podido una vez, podrás todas las que quieres, pero tienes que querer.

Eso no es fácil, claro (si no yo ahora mismo sería puro músculo, en lugar de decirme que tendría que hacer algo de ejercicio… : D ), pero si que puedes tener algo en cuenta para que mejoren las probabilidades de conseguir tus propósitos y para mejorar así la perseverancia:

– Ponte propósitos u objetivos SMART :  específicos, realistas, con fecha límite y que puedas medir, que sepas cuando lo has conseguido. El ejemplo que te he puesto antes, “a ver si este año hago más ejercicio” es exactamente lo que no tienes que hacer. Alternativa: “este año voy a hacer 30 minutos de yoga 3 días a la semana”.

– Divide tu propósito en micro pasos que te sean más fáciles hacer, sobre todo los primeros que son los más difíciles. Siguiendo con el mismo ejemplo, podría empezar decidiendo qué días voy a hacerlo y si en un gimnasio o en casa, y buscando DVDs o vídeos para tenerlo todo preparado.

-Saca tiempo y reserva la hora. Fundamental, hazlo una prioridad y reserva el tiempo que necesites. Por ejemplo yo los jueves por la tarde tengo clases de danza, me encanta, me viene bien y no lo cambio. Por tanto, todos los jueves por la tarde los tengo ocupados, no me lo cuestiono. ¿He hecho alguna excepción? Sí, claro, pero pocas.

– Encuentra la motivación. Aunque empezar un proyecto y llevarlo a cabo genera de por sí mucha motivación, también es importante que tengas claras las cosas que te motivan para que puedas aplicarlas a tu objetivo. Empieza por tener una razón importante para llevar a cabo el propósito, una razón que de por sí te motive a seguir.

-Celebra cada resultado por pequeño que sea cuando se produzca. Algo tan sencillo y que seguro que no haces (y yo a veces tampoco, para ser realista), celebra lo duro que estas trabajando y los resultados que obtienes cuando los tengas. No lo pospongas porque no lo harás, y celebrar es algo importante en la vida, es como darte una palmadita en la espalda y ayuda a mantenerte motivada.

-Ten en cuenta que lo que sientes tiene un impacto directo en lo que puedes hacer, así que es importante que te encargues de sentirte bien, porque entonces tendrás más animo y motivación para seguir adelante. Rodeate de gente que te anime y lee o escucha material que te inspire. Como muy bien dijo Zig Ziglar “ People often say that motivation doesn’t last. Well, neither does bathing—that’s why we recommend it daily”

Quiero acabar con una reflexión de Tony Robbins, como sabes un coach reconocido internacionalmente que dice que creer en ti mismo lleva a tener potencial, el potencial lleva a la acción, la acción da lugar a resultados y los resultados llevan a creer en ti. EL ciclo completo empieza con creer en ti mismo.

CREER EN TI MISMO —>POTENCIAL—>ACCIÓN—> RESULTADOS–> CREER EN TI MISMO

Tenlo en cuenta.

Aida Baida Gil, Coach de la Profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en sí mismas, decidir el siguiente paso a dar y sentirse plenamente satisfechas con sus elecciones personales y profesionales. Visita ahora http://www.coachdelaprofesional.com para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.