El trabajo es, sin duda, parte fundamenal de la vida de las personas. Aporta beneficios económicos, sociales y personales. Nos afianza como personas y miembros activos de la sociedad en la que vivimos. Pero, como todo en esta vida, el exceso también es perjudicial para la salud. Y es que es muy frecuente pasar demasiadas horas en el trabajo.