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Emprendedora en Dinamarca: Ventajas y desventajas

Aprovechar la libertad de la tecnología para poder trabajar y por lo tanto vivir en cualquier parte del mundo es una de las mejores sensaciones. El trabajo en la oficina no es para todos. Cada vez más y más gente decide dejar de un lado la oficina tradicional y recurre a trabajar de manera remota desde diferentes lugares. Algo que hace unos años era inviable.

Generalmente se tiende a pensar que para poder embarcarse en una aventura como esta se necesita tener formación suficientemente fuerte como para poder encontrar trabajo en cualquier parte del mundo. Se ve a los nómadas digitales como afortunados que no tienen problemas de dinero, ¿por qué viajar es caro verdad? Ni mucho menos. Irse de vacaciones es caro, pero viajar no lo es, basta con saber dónde buscar para poder vivir con unos 400 500 euros al mes. ¿No te lo crees? Sara Lopez, española que el pasado agosto se mudó a Dinamarca a cursar sus estudios universitarios y como consecuencia de eso, con tan solo 18 años, encontró un trabajo como freelancer. Sara nos cuenta su experiencia.

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Cómo dejar de controlar los detalles y hacer seguimiento a tu equipo

Hoy te traigo un estupendo artículo de Elizabeth Saunders  publicado en la Harward Business Review (www.harvardbusinessreview.com) sobre querer controlarlo todo en el trabajo titulado ‘How Office Control Freaks Can Learn to Let Go’, en el que Elizabeth nos habla de cómo dejar de controlar los detalles cuando tienes nuevas responsabilidades, aprendiendo a delegar y distribuir tareas, y a crear sistemas de seguimiento a tu equipo. Como en otras ocasiones, ruego disculpes los posibles errores en la traducción.

Muchos profesionales altamente cualificados sufren una batalla interna que hace estragos cuando ascienden desde puestos en los que prosperaron como contribuyentes individuales, a puestos que les obligan a que el trabajo realizado dependa de otros. Por un lado, se enorgullecen de saber más que nadie sobre su área y tienen mucha confianza en sus capacidades para hacer un trabajo excepcional. Por otro, el alcance de sus nuevas responsabilidades hace que ya no sea posible mantenerse al tanto de todos los detalles – y lo hace incluso lo hace preferible -.

Si estás tomando a tu cargo un creciente número de proyectos o de personas, la única manera de recuperar la sensación de control es, paradójicamente, dejar de lado el control: deja que otras personas te ayuden. Esto requiere que te enfrentes a temores como: «Tal vez no se hará de la manera que yo lo hubiera hecho». O «Tal vez voy a tener que aplazar la respuesta a otra persona en lugar de conocer inmediatamente la respuesta por mí mismo». También es necesario redefinir el control, pasar de «tener cada detalle en tu cabeza» a «tener el nivel correcto de perspectiva general para tomar decisiones con suficiente información y los sistemas adecuados en su sitio, para saber cuándo es momento de hablar con alguien o cuando necesitas realizar la siguiente acción.” Y es necesario redefinir tus competencias para «ayudar a los demás a hacer un buen trabajo,» en vez de «trabajar bien tú solita/o».

He aquí cuatro pasos para poner este cambio de mentalidad en acción, para lograr un mayor sentido de paz y control, y la autonomía de los que te rodean:

1. Evaluar cuidadosamente lo que sólo tú puedes hacer
Si sigues teniendo responsabilidades añadidas a tu cargo – como más personas para gestionar o más proyectos para supervisar – te llegará la sobrecarga, a menos que estuvieras trabajando previamente por debajo de tu capacidad.
Para contrarrestar estas inversiones de tiempo añadido, tendrás que examinar cuidadosamente lo que sólo tú puedes hacer haciéndote estas preguntas:
• ¿Podría alguien completar esta labor a un nivel aceptable?
• ¿Podría alguien hacer parte de este proyecto?
• ¿Podría alguien hacer el proyecto inicial, por lo que yo sólo tendría que revisar y «ajustar»?
• ¿Este trabajo me impide hacer mis actividades de mayor valor?

2. Diferir pronto y con frecuencia

Diferir es diferente a delegar. Delegar es dar el trabajo a alguien, quedando fuera de tu responsabilidad personal; diferir incorpora delegar, y también implica pasar las actividades a la persona o personas apropiadas, antes de que la tarea llegue a tu lista de tareas pendientes. Para ello es necesario desviar las tareas aleatorias que realmente deben ir a parar a otra persona – incluso cuando te dicen ¿podrías ayudarme? Por ejemplo, si alguien te hace una pregunta de IT cuando hay un departamento IT a tiempo completo, dirígeles amablemente al departamento de informática. O si alguien te pregunta acerca de un proyecto del que ya no formas parte, dirígele a alguien que esté actualmente en el equipo. O si estás invitada/o a asistir a una reunión en la puedes ofrecer una idea, pero otros asistentes podrían probablemente ofrecer algo similar, considera no ir.
No te ofrezcas voluntaria para actividades adicionales si ya no puedes lograr hacer las cosas de tu propia lista de tareas. Si estás acostumbrada/o a hacerlo todo tú misma/o y sientes orgullo de ser capaz de resolverlo todo, esto te hará sentir incómoda/o. Incluso podrías sentir que no estás trabajando en equipo. Pero al final, diferir las tareas que otros pueden hacer es una muestra de respeto hacia la competencia de los demás, y permite a los otros disponer de la capacidad para hacer lo que antes sólo tú podías hacer – que es lo que realmente necesita tu equipo.

3. Crear sistemas de seguimiento simples – y confiar en ellos

Cuando has delegado o diferido temas de los que tú tienes la responsabilidad de los resultados, contar con sistemas de seguimiento juega un papel fundamental en tu capacidad para estar segura/o de que el trabajo se haga bien.
Para asegurarte de que esto sucede, tienes que tener dos elementos en cuenta:
1) un seguimiento consistente para saber cuáles son las actividades pendientes de tus proyectos actuales.
2) una rutina consistente para su verificación.
Un seguimiento consistente podría ser tan simple como un documento de Word o Excel en Google Drive, o una lista de tareas en Outlook para cada miembro de tu equipo. Para un mayor nivel de sofisticación, puedes usar un sistema de gestión de tareas como Asana. En cuanto al momento de comprobar estas tareas, puedes hacerlo durante el tiempo de planificación semanal en el que revises el estado de todos los proyectos; en una reunión periódica con la persona responsable; o en el momento adecuado antes de la fecha de entrega. Para que puedas confiar en el sistema, asegúrate de que todas las tareas delegadas están en el documento de Word o Excel dentro de Google Drive, o en la lista de tareas de Outlook que estés utilizando para su seguimiento, y que las fechas para hacer el seguimiento están en tu agenda.

4. Resistir tomando de nuevo el control

Una vez que empiezas a dejar de lado el control, inevitablemente, habrá un momento en el que algo no se hará de la manera que tú prefieres. Tu reacción instintiva te llevará a culparte por soltar – «¿Por qué tuve que dejar que nadie más haga esto?» – que normalmente se manifiesta en la superficie como ira o frustración con los demás. Pero en vez de poner inmediatamente la tarea de nuevo en tu agenda, transforma esta situación en una oportunidad para el aprendizaje. En primer lugar, evalúa si se puede hacer algo diferente en el futuro. En segundo lugar, ayuda a quien hizo el trabajo a entender lo que necesita saber para completar el trabajo con éxito la próxima vez. A menudo, no sabrás lo que salió mal hasta que realmente profundices. Por último, recuerda que debes concentrarte en tu propio trabajo de mayor valor, en lugar de dejar que el miedo a soltar evite que hagas la mayor contribución a tu organización.

Para dejar de hacer y controlar todo personalmente en el trabajo, debes evaluar cuales son las tareas que sólo puedes hacer tú; diferir y delegar el resto de tareas a tu equipo, crear sistemas de seguimiento simples y tomar de nuevo el control.

“Cuando las peticiones son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el equipo” Sun Tzu
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Marta Morón – www.mujerlider.es

Cómo estar segura de hacer bien tu trabajo en un puesto de responsabilidad

Es habitual que personas muy capaces y trabajadoras, más si son mujeres, tengan a menudo dudas sobre si desarrollan bien su trabajo, y esto se agrava cuando además tienen un puesto de responsabilidad. Hoy hablamos de cómo hacer que tú misma sepas distinguir cuando estás haciendo un buen trabajo, y cuando necesitas realmente mejorar.

La visión interna de tu puesto de responsabilidad

Todas/os tenemos un “pepito grillo” que nos recuerda continuamente lo que hemos hecho mal, su problema es que no sabe cuando callar. Insiste e insiste hasta que consigue bajar tu autoestima y hacerte dudar de ti misma. Pero tú puedes ponerle solución, hazle callar y trata de ser objetiva viendo el problema desde el exterior y preguntándote cómo estás haciendo las cosas realmente en tu puesto de responsabilidad.

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El emprendimiento en Latinoamérica

El emprendimiento se ha convertido en un tema tope en las conversaciones relacionadas a los negocios y al desarrollo en los últimos años. El mismo se ha ganado su propio auge, prometiendo a los que lo llevan a cabo, el cumplimiento de su sueño de dar a conocer su idea y triunfar. Pero la verdad es que va mucho más allá de solo tener una idea de negocios en la cabeza, para que tu emprendimiento triunfe, debes invertir no solo dinero sino tiempo y esfuerzo.

América Latina no escapa de la creciente ola de emprendimientos, “Start Ups”, o cualquier otro modelo que signifique la puesta en escena de diferentes proyectos con nuevas ideas, con el fin último de elegir a los mejores y ayudarlos a crecer. Algunos de los sectores que han recibido más financiamiento a través de estos esquemas son aquellos orientados a redes sociales, a las áreas de tecnología financiera y salud. Así que si tienes una idea en mente, te ayudaría guiarla a estas áreas si necesitas apoyo financiero.

Nuestro continente se caracteriza por tener una gran cantidad de emprendimientos, por alguna razón los latinos siempre tienen una idea en la cabeza, pero, en muchos casos, los mismos fracasan. Esos fracasos en gran parte están directamente relacionados con la falta de apoyo a nivel gubernamental. La burocracia a nivel gubernamental en el continente supone una barrera a muchos de estos nuevos negocios. En ciertos casos, la barrera es administrativa y en otros está en el gran apoyo que tienen los grandes monopolios que no permiten la entrada de nuevos jugadores al terreno.

Entonces, ¿qué puedes hacer si quieres formar parte de las estadísticas positivas de nuestro continente? ¡Aclara y registra tus objetivos e ideas! Eso es lo principal. Si no tienes bien delimitada tu idea, divagarás y eso te hará perder tiempo y también dinero. Infórmate bien al respecto de las áreas o sectores con mayor demanda, eso te ayudará de alguna forma a saber cuál es el público que tienes disponible. ¡Solo queda intentarlo! Puede que falles, pero también puede que triunfes. Estos son negocios riesgosos y es lo primero a lo que debes estar dispuesto al comenzarlo.

Cree en tu idea, formúlala, véndesela a los demás, hazlos amarla tanto o más que tú, no es imposible –además es bastante posible que así consigas quién te financie-. El futuro de una Latinoamérica próspera depende de nosotros, de nuestra capacidad de reinventarnos, de adaptarnos, de construir cosas nuevas; forma parte de eso a tu manera y estarás contribuyendo con tu granito de arena para el continente.

Lic. Marianna González / NEUVOO – neuvoo.com.ar/

Averigua cómo ofrecer lo mejor de ti misma en tu trabajo

He recibido un email de Cristina, una de mis lectoras preguntando cómo puede ella ofrecer lo mejor de sí misma en su trabajo. No es la primera vez que me preguntáis sobre esto, así que en el artículo de hoy te cuento qué hacer para que tu esfuerzo merezca la pena, aunque eso sí, cuenta con que tendrás que salir de tu zona de confort.

Conoce tu ‘porqué’

Todo aquello que hacemos tiene una motivación incluso cuando no hacemos nada, en ese caso la motivación puede ser el cansancio, el deseo de descanso, la pereza, etc. Siempre que tomamos una postura obtenemos algo a cambio, aunque ese ‘algo’ nos perjudique. Analiza porqué haces las cosas que haces en el trabajo (y también en tu vida personal). Por ejemplo, si pospones tareas, piensa qué estás ‘buscando o evitando’ al hacerlo.

Cuando encuentres tu verdadera motivación para trabajar, no habrá quien te pare, lo darás todo cada día y cuando tengas problemas encontrarás la forma de solucionarlos, porque no querrás bajo ningún concepto dejar de hacer lo que haces. Claro que para llegar a eso es necesario que te conozcas mejor, que sepas qué es exactamente lo que quieres hacer, a qué te quieres dedicar.

La famosa zona de confort

Últimamente parece la expresión de moda, por todas partes podemos leer y escuchar acerca de la zona de confort. Como ya te he comentado en otros artículos, no se llama
zona de confort porque sea cómoda sino porque es nuestra ‘zona conocida’. Nuestra mente es miedosa y controladora, y hace todo lo posible por mantenerse en terreno conocido. Lo cierto es que desde ahí nunca serás capaz de ofrecer lo mejor de ti misma ni en tu trabajo ni en tu vida personal.

No dejes de ver este fantástico vídeo de InKNOWation titulado ‘Atrévete a soñar’ que en 7 minutos te explica qué es la zona de confort y todo lo que puedes lograr si te atreves a salir de ella ¡Imperdible!

Cuida tu desarrollo y tu vida personal

Siempre digo a mis clientes que somos un todo, y como consecuencia lo que pasa en nuestra vida personal se refleja en nuestra vida profesional y viceversa. Por eso la mejor forma de tener un buen desarrollo profesional es cuidar mucho tu desarrollo personal. Cultiva tu autoconocimiento para que puedas sentir, pensar y actuar de la misma manera, sólo así estarás alineada y eso te hará ser más feliz y te llevará a poder dar lo mejor de ti misma.

El trabajo es algo muy serio, le dedicamos más tiempo que a cualquier otra cosa en nuestra vida. Es tu deber cuidarte, asegurarte de que te desarrollas en el trabajo ideal para ti, que honras tus valores desarrollando tus habilidades mientras haces algo que te encanta hacer, que tu profesión está alineada con tu vocación y tu misión.

Es imprescindible averiguar cuál es el trabajo ideal para cada persona, sólo así tendremos la motivación y la pasión suficientes para ofrecer lo mejor de nosotras mismas en el trabajo. Cuidar tu desarrollo y tu vida personal es a la vez un derecho y una obligación ya que es necesario el autoconocimiento para conocer tu porqué, para que así puedas dar los pasos necesarios, incluso si estos te sacan de tu zona de confort.

“Cuando lo que haces te provoca dar lo mejor de ti sin esperar recompensa, has encontrado tu vocación” Gustavo Estrada Luque

¿Quieres aprender más sobre cómo ser la mejor versión de ti misma y alcanzar tu máximo potencial? ¿Quieres saber cómo mantener tu motivación incluso en los momentos ‘menos buenos’? Aplica a una Sesión Estratégica gratuita conmigo y veremos cómo te puedo ayudar para que lo logres.

Sobre la autora: Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Cómo potenciar tu asertividad en el trabajo

Tener un buen nivel de asertividad es importante tanto en nuestra vida personal como en el trabajo. Suelo decir que la asertividad es el ‘arte’ de mantener tu opinión o tu posición sabiendo decir ‘No’, con total corrección. Se trata de no faltar al respeto al otro, evitando el conflicto pero manteniendo a la vez el respeto por ti misma/o. Hoy vamos a analizar qué podemos hacer para potenciar nuestra asertividad en el trabajo.

El respeto a ti misma/o
Todo empieza aquí, por el respeto hacia ti misma. No nos engañemos, estamos continuamente faltándonos al respeto: cada vez que decimos sí cuando queremos decir no; cuando sabemos lo que queremos pero por miedo al conflicto o a que se enfaden con nosotras/os no lo expresamos; cuando nos regañamos y nos criticamos…

¿Qué ejemplo das a los demás si tú misma no te respetas? Si quieres hacerte respetar, empieza por hacerlo tú misma/o. Pon atención en qué cosas te dices y cómo te las dices; huye del perfeccionismo siendo comprensiva contigo para no regañarte continuamente; nunca te exijas más de lo que exigirías a alguien a quien quieres, ni te reproches lo que no le reprocharías a esa misma persona.

Asertividad vs. pasividad o agresividad

“La asertividad es la habilidad personal de comportamiento que nos permite expresar opiniones, pensamientos y sentimientos de forma adecuada y en el momento oportuno, sin faltar ni negar los derechos de las otras personas”. Esto indica que necesitamos encontrar el punto justo en el que me reafirmo en mí sin agredir al otro, lo que hace que la asertividad no sea tarea fácil.

Cuando por miedo al rechazo o al conflicto no llego a expresar mi verdadera voluntad, estoy entrando en la pasividad y eso a la larga produce rabia interior. Por otro lado, si expreso mi verdadera voluntad pero no sé encontrar el momento adecuado con las palabras justas, entro en la agresividad y eso me lleva problemas en las relaciones. De ahí la importancia de dominar el ‘arte’ de la asertividad.

Potencia tu asertividad en el trabajo

Como te decía en mi artículo ’3 Tips que te ayudarán en tu Asertividad’, hay actitudes que tú puedes tener para potenciar tu asertividad en el trabajo, como por ejemplo:
▪ Pedir explicaciones cuando te pidan que hagas algo – Con educación pero hazlo, tienes derecho a saber por qué los demás demandan tu tiempo y tu esfuerzo.
▪ Expresar tu disgusto cuando una situación te desagrade – También con educación, pero entendiendo que expresarte no tiene porqué desencadenar en conflicto.
▪ Aprender a decir ‘No’ – Es malo para tu autoestima ceder cuando ya has dicho ‘No’, o cuando es lo que querrías decir. No aceptes ni presiones ni chantajes emocionales.

Pero hay muchas más cosas que puedes hacer respecto a tu asertividad. En realidad todo lo relacionado con tu autoestima te ayudará en tu asertividad. También practicar tus conversaciones asertivas, puedes hacerlo mentalmente a través de la visualización, en un espejo, o empezar siendo asertiva con personas con las que te es más fácil, para después ir haciendo lo mismo también con tus jefes o con personas que tienen un ‘pronto’ fuerte, y en situaciones que pueden llegar a asustarte.

Necesitamos tomar consciencia de la importancia de nuestra asertividad, tanto en nuestra vida personal como en la laboral. En concreto en el trabajo nos ayudará a ganarnos el respeto de los demás y también el propio; a evitar el conflicto gracias a saber expresarnos sin agredir al otro; y a evitar sentirnos frustradas por no haber expresado lo que sentimos. Lógralo mediante el respeto por ti misma/o y por los demás.

“La asertividad… está diseñada para defenderse inteligentemente. Cuando la ponemos al servicio de fines nobles, la asertividad no sólo se convierte en un instrumento de salvaguardia personal, sino que nos dignifica” Walter Riso

Marta Morón
http://www.mujerlider.es

‘Vivir sin Jefe’ evitando los errores más frecuentes

Hoy hablamos del fantástico libro ‘Vivir sin Jefe’del no menos fantástico Sergio Fernández. El libro analiza los errores que los emprendedores suelen cometer, que son la base del aprendizaje, para así ayudarles a generar negocios de éxito con buenos resultados. Está dividido en cinco Capítulos que hablan sobre los Errores comunes en la planificación del trabajo, en el trabajo del día a día, en las relaciones con otras personas, en la relación con uno mismo, y cuando dejamos el trabajo por cuenta ajena.

El libro ‘Vivir sin Jefe’ es el primero de los escritos por este joven Emprendedor. Sergio es Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, y un prestigioso Consultor, Coach, Formador y Escritor. Fue Director del programa de radio ‘Pensamiento Positivo’, del que puedes ver decenas de vídeos en YouTube sobre temas de Desarrollo Personal.

1.- Errores comunes en la planificación del trabajo

Dedicarse a algo por lo que no sentimos pasión – Pregúntate ¿A qué me dedicaría si me sobrara el dinero? Responde con sinceridad, y habrás encontrado tu pasión.

No dedicarse a su propio negocio – Céntrate en tu negocio y no te dediques a un montón de cosas más, para no distraerte y descuidar las actividades estratégicas de tu negocio. Delega todo lo demás.

No ofrecer ningún valor añadido – Es una de las tareas más estratégicas para un emprendedor. Necesitas tener algo diferente y comunicarlo de forma clara para no ser uno más del montón. Da siempre algo más de lo que esperan.

No poner los contadores a cero de vez en cuando – Haz una limpieza de cosas, tareas pendientes y creencias, de vez en cuando. Es una actividad energizante y necesaria: nos ayuda a sentirnos bien y a ser más eficaces en nuestro trabajo.

2.- Errores frecuentes en el trabajo del día a día

No darse cuenta de que lo que más valoran de nosotros cuando nos contratan es la confianza – Compórtate de una manera íntegra, y tus clientes te recomendarán convirtiéndose en tus comerciales. Ten en cuenta que no hay nada más difícil que recuperar una confianza perdida.

No saber vender – Las habilidades comerciales que necesitamos desarrollar son:
– La capacidad de saber explicar qué hacemos y qué podemos hacer.
– La capacidad de saber explicar bien el trabajo que vamos a desarrollar.

– La capacidad de dar un precio sin que nos tiemble la voz, dudar, o dar explicaciones.

– La capacidad de soportar el miedo al rechazo.
– La capacidad de entender lo que significa vender: hacer proyectos ‘personalizados’.

La capacidad de entender que la venta que realizan los emprendedores es normalmente un proceso.  Cada contacto tiene que llevar al siguiente de forma natural, para que ambos tengamos tiempo de valorar si queremos trabajar juntos.

Analizar demasiado – Demasiado análisis está reñido con la acción. Si analizamos demasiado, corremos el peligro de cambiar de objetivo.

Presupuestar pillándose los dedos o dar un precio demasiado alto y quedarse sin trabajo – Ya sea por miedo a perder el trabajo o bien por miedo a que su trabajo no se valore al pedir un precio excesivamente bajo. Calcula los costes, el valor percibido y otras variables como el precio de la competencia.

3.- Errores frecuentes en las relaciones con otras personas

No tener una marca personal – La clave es determinar una serie de atributos por los que queremos que se nos reconozca, trabajar por ellos y comunicarlos de la mejor y más memorable manera posible. Debe ser una marca reconocible y sencilla, que sepa evolucionar si tiene que hacerlo y que esté muy presente.

No emplear nuestra red de contactos (networking) – Networking es el arte por el que diferentes personas se ponen en contacto y estimulan sus relaciones para generar oportunidades. Hay que cuidar la red de contactos.

Pensar que el cliente siempre lleva la razón o no quitarse de encima algunos clientes – Nuestro objetivo como emprendedores debe ser potenciar la relación con el 20% de clientes que generan el 80% de las ventas; y ceder a la competencia a aquellos clientes que menos satisfacción nos proporcionan.

4.- Errores frecuentes en la relación con uno mismo

No eliminar los sumideros de energía – Algunas personas con las que nos relacionamos, los alimentos que tomamos o las actividades que desarrollamos, son verdaderos sumideros de energía. Uno de los mayores sumideros energéticos en lo laboral es postergar la toma de decisiones, es bueno tomarlas en el momento.

No dar la apariencia de estar siempre ocupado – Comportarnos como si ya hubiéramos conseguido lo que deseamos activa nuestra capacidad de atraer lo que queremos. Nos ayuda a visualizar cómo queremos vernos y nos permite aprender a comportarnos como se debe cuando nos vaya bien.

No dedicar tiempo a reciclarse – Hoy en día no gana el que trabaja más tiempo ni el que más sabe, sino el que tiene la información adecuada y además la utiliza. Esto significa que tenemos que actualizarnos todo el tiempo. Hay dos maneras básicas de conseguir información: a través de otras personas (networking) y dedicando un tiempo a actualizarnos.

No cultivar los valores clave para ser emprendedor – como emprendedores, nos vemos obligados a tomar decisiones cada día. La mejor manera de hacerlo es orientándonos por nuestros objetivos y, sobre todo, por nuestros valores. Los 5 principales son honestidad, integridad, trabajo constante, generosidad y atención al detalle.

5.- Errores frecuentes cuando dejamos el trabajo por cuenta ajena

No crear mentalmente lo que deseamos – Las zonas del cerebro que se estimulan son exactamente las mismas cuando hacemos algo que cuando pensamos en ello. Es importante que identifiquemos las frases que decimos, las cosas que pensamos y cómo nos vemos dentro de un tiempo, para visualizarnos en la situación en la que deseamos estar. Hazlo todos los días un rato con el máximo grado de detalle posible, y espera los resultados.

No devolver parte de lo que recibimos – Ser egoísta no es inteligente. Si a los demás no les va bien, a nosotros tampoco nos irá bien. Podemos seleccionar una idea o un proyecto para colaborar con nuestra pequeña aportación, para construir una sociedad mejor.

Olvidar que es un juego y que hacemos esto por divertirnos – A menudo se nos olvida que la mayoría de las veces no hay para tanto, que esto no es más que un juego y que a veces se gana y a veces se pierde. Se trata de hacer todo lo que esté en nuestras manos para conseguir nuestra meta, y después, olvidarse de los resultados. Aunque a veces no conseguimos los resultados deseados, no hay nada más poderoso que una persona que sabe que ha hecho lo correcto y que sabe adónde se dirige.

Ser emprendedor es una maravillosa aventura en la que pones tu trabajo al servicio de tu propio negocio. Hay muchos libros escritos para grandes empresarios, pero pocos para pequeños empresarios y emprendedores. ‘Vivir sin Jefe’ te ayuda a obtener buenos resultados, través de los errores más comunes de estos en la planificación del trabajo,  la relación con los demás y con uno mismo,  y lo que solemos hacer al dejar el trabajo.

Para más información sobre el libro completo ‘Vivir sin Jefe’, entra ‘AQUÍ

“Millones de personas desarrollan trabajos por los que no sienten ninguna pasión, y que dejarían de la noche a la mañana si económicamente pudieran permitírselo.”
Sergio Fernández

Autor Marta Morón

Cómo ganar eficiencia en la organización del trabajo

La empresa actual nos demanda que seamos “multitarea”, sin embargo esto acaba convirtiéndose en una interminable cadena de interrupciones que nos lleva a una gran pérdida de tiempo con el consiguiente estrés y pérdida de eficiencia. Podremos mejorar esto con mayor eficiencia en la organización del trabajo, organizando la documentación mediante carpetas.

¿Sabías que menos del 2% de la población es capaz de hacer varias tareas a la vez? Si perteneces a ese grupo ¡felicidades! Si por el contrario perteneces al numeroso grupo del 98% que no lo es, aquí van algunas ideas para ser más eficiente.

Sigue siempre la regla de “una sola cosa a la vez”

Claro que las prioridades pueden cambiar en cualquier momento, ahí es donde entra tu flexibilidad, esa “sola cosa” tiene que cambiar. Recoge la documentación que tenías sobre la mesa, métela en una subcarpeta, las hay de diferentes colores para distinguirlas, rotúlala con un post-it y déjala en una esquina de tu mesa.

Saca la documentación de la nueva tarea que ahora es más urgente y ponte con ella “a piñón”. Claro que si estás trabajando con documentos de Windows o Mac, harás lo mismo: crear una carpeta para el tema con el que estabas, archivar en ella los documentos, apuntar en el bloc de notas o documento de Word las páginas Web con las que estabas trabajando y salvarlo dentro de la carpeta, y crear nuevas para las siguientes tareas. Esto te ayudará en tu organización del trabajo.

La eficiencia está basada en la flexibilidad con la que cambias de tema

Y no en que tengas 7 temas sobre la mesa con el consiguiente revoltijo de documentación. Claro que tendrás que ir combinando los temas para que ninguno se quede sin empezar, pero la eficiencia real está en saber priorizar.

Para priorizar con eficiencia, hay tres cosas que debes tener en cuenta:
1. Qué tareas son más importantes
2. Qué tareas son más urgentes
3. Qué tareas hay con más probabilidades de que te pidan que reportes, ya sea el cliente o tu propia empresa

Organiza el trabajo a diario dedicando 10 minutos al finalizar tu jornada

Así podrás dejar bien archivadas las tareas en carpetas, y decidido por donde empezar al día siguiente. Dedica otros 5 minutos al comenzar la nueva jornada para tener también en cuenta las nuevas tareas que surjan a primera hora.

Ganarás MUCHO tiempo cada día al no desperdiciarlo en tratar de “encontrarte” entre tu maraña de papeles, pestañas abiertas de páginas Web y prioridades confusas por no usar carpetas.

Te recomiendo seguir estos consejos sobre tu documentación; son los que yo aplico para eliminar el desorden físico y mental, y para conseguir mayor eficiencia en la organización del trabajo, con los que he conseguido tener mejores resultados. Y no olvides utilizar carpetas y subcarpetas para organizar bien tus tareas.

“El éxito es un estado de la mente. Si quieres éxito, comienza pensando en ti mismo como alguien exitoso.” Joyce Brothers

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Sobre la autora:

Marta Morón es Coach y Mentora de mujeres Directivas, Managers, Emprendedoras, Freelancers y con responsabilidades profesionales. Hace más de diez años decidió dar un giro a su carrera de empresariales, basada en experiencias de Manager y Financial Controller en multinacionales como McKinsey y Linklaters, para ayudar a otras mujeres a organizar su Plan de Carrera o Emprender, y a transformar sus vidas.

Desde entonces, Marta ha ampliado su formación estudiando Coaching con PNL en el Instituto de Potencial Humano, acreditado por la ICF-International Coaching Federation, así como en otros centros pioneros del coaching y el desarrollo personal. También es dos veces emprendedora. Actualmente, además de tener su consultoría “MujerLider – Coaching para Mujeres con Responsabilidades Profesionales” y su portal http://www.mujerlider.es, también es profesora de Desarrollo Personal y Profesional, Miembro Honorífico de Worldwide Branding Who is Who, y colabora con diferentes ONGs. Con su formación y conocimiento laboral, ha ayudado a numerosas mujeres a orientar su vida hacia los retos personales y profesionales que desean conseguir.

Suscríbete a su Boletín. Es tuyo GRATIS si te inscribes en www.martamoron.com. Sin spam y privacidad garantizada. Además, sólo por suscribirte tendrás de REGALO acceso al vídeo “Autoestima para tu Liderazgo”, y a solicitar tu “Sesión Estratégica Gratuita”, que te ayudará a conocer donde te encuentras profesionalmente, y cómo avanzar hacia donde tú quieres llegar. Todos los meses Marta regala sesiones entre sus suscriptoras(es).

¿Qué es un Oráculo?

Un Oráculo es un medio a través del cual un ser humano intenta comunicarse con las voces de los Dioses, del Espíritu, o la voz de su propio Ser Superior o maestro interno, a través de elementos simbólicos que son interpretados por un mensajero con dones y talentos para ese oficio o fin.

El cometido del oráculo es ayudar a la persona a que se conozca a sí misma yconecte con sus propias energías sanadoras y fuerzas de luz.

Un poco de Historia

1. En Grecia, el Oráculo era una respuesta que daba una deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila, o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o símbolos sobre cartas, como el Tarot, o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo). Existen varios de estos lugares, que fueron muy importantes en la Antigüedad, la mayoría pertenecientes al mundo griego. Los romanos asimilaron y heredaron los oráculos griegos, creando además los suyos propios como aquel de la Sibila de Cumas.

Los principales Oráculos del mundo griego fueron:

Oráculo de Delfos en Grecia, en la falda del monte Parnaso. El santuario del dios Apolo fue desde muy antiguo un importante centro de culto. El oráculo se recibía a través de una mujer que se llamaban pitia o pitonisa, en estado de éxtasis frenético.
Oráculo de Dódona en Epiro, Grecia. El recinto sagrado se hallaba en las montañas, al sur del lago Pamboris. El oráculo estaba situado en un roble sagrado.
Oráculo de Olimpia en la ciudad griega de Olimpia, en Elis, en el Peloponeso oriental. Era famoso el santuario de Zeus.
Oráculo de Delos, isla griega situada en el mar Egeo y considerada por los antiguos como el centro de todas ellas.
Oráculo egipcio: Los más importantes fueron los de Heliópolis y Abidos. Las consultas se hacían mediante una persona que llevaba escritas las preguntas y las depositaba en el santuario y de igual forma recibía las respuestas. También era muy importante el oráculo del dios Amón-Ra en el oasis egipcio deSiwa, en el desierto de Libia. En el año 331 a. C., Alejandro Magno hizo una peregrinación al citado oráculo para confirmar su ascendencia divino.
Oráculo hebreo, el nombre con que se cooce al oráculo en la Tora hebrea es GORAL, su plural es Goralot. Goral es lo que mal se tradujo en la Tora en otros idiomas como «Lotería». Existieron diferentes Goralot entre los Hebreos, uno de ellos fue el Urim y los Thummin a través del sumo sacerdote, Gadol HaKohen. El Oraculo del Pectoral de 12 Piedras Preciosas, se dice en la tradición Cabalística, que este destelleaba luces y hacia sonidos al dar su respuesta. Existe en la actualidad el Goral Ahitofel, este consta de 117 casillas que corresponden a 117 Angeles que hablan a través de este Oraculo Hebreo Kabalistico, este usa una serie de invocaciones a Dios y sus Angeles, para pedir una respuesta a lo Divino.
Oráculo de Isaías, 7, 14. En el Antiguo Testamento se habla de oráculo para designar la parte del santuario donde Yahveh hablaba a Moisés y al Sumo Sacerdote, como en el Éxodo cap. 25 y 30 en que se dice: «la voz del Señor se dejaba oír por encima del Arca».
Oráculos de Fenicia, asociados con las deidades Baalzebub (Belcebú) y Baalim.
Los oráculos también fueron habituales en toda Babilonia y Caldea. En Babilonia y Asiria, Samar y Abad, los encargados de comunicarse con los dioses para predecir el futuro de los pueblos eran los bele-beri (señores de la adivinación).
Oráculos yoruba, estos están compuestos por tres sistemas: el primero se trabaja con cocos y es denominado biagué, el segundo es denominado diloggun y trabaja con caracoles, y el tercero y más extenso y completo es el denominado oráculo de Ifá, el cual trabajan los babalawos a través del orishá Orulá, quienes trabajan con un instrumento que tiene cadena con cocos llamado okpele o los ikines que son semillas de kola. En estricto sentido, no es coco (agbon),lo que utiliza el sistema Yoruba Tradicional en la adivinación más elemental, sino Nuez de Kola (Obi Abata), de 4 válvulas, el siguiente Oráculo efectivamente utiliza 16 caracoles y se llama Eerindinlogun, y por último el Opele también se construye con semillas de Irvingia Gabonensis, así como material de pescado Aro (pez-gato).

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