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Cómo saber si tienes madera de emprendedora

No quiero engañarte. Ser emprendedora es una tarea compleja.

No obstante, a pesar de lo que emprender conlleva, siempre ha habido y habrá emprendedores. De hecho, cada vez son más las personas que se preguntan si servirían para montar su propio negocio en internet o bien en el mundo tradicional, y mucho más en los tiempos que estamos viviendo.

¿Tengo madera de emprendedora?

Ser emprendedora no se aprende en ningún curso, posiblemente se nace con ello y el tiempo va moldeando y creando las circunstancias para llegar a serlo.

No se sabe científicamente cómo se debe ser, pero sí que hay que admitir que se ha de ser de una pasta muy especial.

Seguro que conoces a un montón de emprendedores. Si los analizas con detenimiento lo más seguro es que te sorprendas de que son más parecidos de lo que te creías.

Verás que hay una serie de cualidades que comparten todos ellos y que a mi entender son necesarias para lanzarse al mundo de la empresa y de los negocios.

A continuación quiero compartir contigo un listado de 15 cualidades para que valores tú misma si tienes madera de emprendedora:

1 Eres alegre, optimista y entusiasta. Tu actitud siempre es positiva y buscas una motivación para tirar adelante tus proyectos adaptándote totalmente a cualquier circunstancia.

2 Eres disciplinada, organizada y muy perseverante en tu trabajo. Planificas las cosas antes de pasar a la acción fijándote unas metas a corto, medio y largo plazo, y no te distraes de tus objetivos hasta que los logras.

3 Tienes madera de líder. Sabes que otras personas se miran en ti y que eres un referente. Consigues que los demás den lo mejor de sí mismos sintiéndose implicados y en favor del beneficio colectivo.

4 Eres detallista. Valoras los detalles como algo esencial para crecer.

5 No puedes trabajar para otra persona. Quizás en tu familia has vivido de cerca el tener un negocio propio, y este ejemplo te empuja a trabajar por cuenta propia aunque sabes que resultaría más sencillo el trabajo por cuenta ajena.

6 Tienes pensado marcharte de la empresa antes de que te pidan que te vayas. Estás insatisfecha con tu trabajo y tienes la sensación de que todo resultaría más fácil y serías más eficaz si fueses tú misma quien llevases la dirección de tu trabajo.

7 Sabes que la “estabilidad laboral” ya no existe. Si antes era normal trabajar en una misma empresa toda la vida (o casi toda) ahora ya no lo es tanto… Los empleos ahora son más efímeros que nunca y ya no hay una garantía de que tu trabajo sea para siempre.

8 Has llegado a lo más alto en tu trabajo y necesitas una motivación extra. Cuando tu trabajo se convierte en monótono y rutinario y ya no ves en él la chispa que tenía quizás haya llegado el momento.

9 Te interesas por cómo está el mercado. Has sentido curiosidad y has estudiado minuciosamente el mercado para ver si tu proyecto cabe en él.

10 Tienes el apoyo total y absoluto de tu familia. Tu círculo más cercano (personas que habitan a diario contigo) están a tu lado, creen en ti y te apoyan 100%.

11 Eres consciente que sola no puedes llevar a cabo tu proyecto. Sabes que no eres experta en todas las facetas de la empresa.

12 Tienes algo de soñadora. Esos sueños son tu guía para lograr tus objetivos.

13 Te encanta negociar y conversar. En la negociación intentas que todos ganen y prefieres escuchar antes que hablar para conocer mejor a la otra parte.

14 Valoras la amistad y tienes algo de psicóloga. Te es sencillo ganar amigos y sentir aprecio por ellos. Intentas dar soluciones a las necesidades que surjan atendiendo e intentando comprender tanto a clientes como a colaboradores.

15 No temes el riesgo. No te da miedo arriesgar y salir derrotado. Sabes que la única manera de conseguir tus objetivos es intentarlo aún a pesar de poder caer.

Si al terminar de leer este listado crees que no cumples todas estas cualidades no debes obsesionarte ni desanimarte, sólo son una guía de referencia.

Quizás haya llegado tu momento para emprender tu propio negocio, y si tú lo deseas yo puedo acompañarte en este camino.

Si tu deseo es emprender lucha por ello y sobre todo… haz lo que dicte el corazón.

Cómo reinventar tu negocio online – 2ª parte

La respuesta es: exactamente por donde lo harías si tuvieras que empezar de cero. Por los cimientos. Ya sabes a estas alturas que si no tienes claro lo que quieres es fácil que te disperses, te dejes llevar por cualquier novedad, no te pongas en marcha y no tengas resultados.

En este caso es exactamente igual. Es hora de volver a plantearte por qué haces lo que haces (revisa tu gran porqué), qué es lo que quieres, cuál es tu nuevo objetivo y cómo quieres que encaje con tu estilo de vida. Esta última parte se suele subestimar y es fundamental para sentirte satisfecha y no verte desbordada. Para mi este es un paso clave y es lo primero que trabajo con mis clientas.

Una vez tienes todo eso claro, ¿qué cambios puedes hacer? Depende de tu situación, tu negocio y de lo que necesites, pero aquí tienes algunos ejemplos:

– A veces quieres conservar la estructura original. Por ejemplo, cuando yo cambié mi negocio tenía claro que quería que siguiera siendo coaching y mayoritariamente online, eso no cambió. Lo que modifiqué en ese caso fue mi nicho, es decir, el tipo de gente a la que te dedicas o el tema en el que te especializas.

Eso, por supuesto, supuso tener que empezar de cero. No fue fácil, pero esta vez contaba con unos conocimientos que no tenía antes, por lo que los avances fueron mucho más evidentes y tuve resultados antes.

¿Hay alguna forma de evitar esto? Pues por ejemplo asegurándote, cuando empiezas tu negocio, de que tu nicho cumple una serie de características. Entre ellas que esté dispuesto a pagar por lo que ofreces. Si no, por muy buena que seas y por mucha pasión que le pongas, no te irá muy bien. Aunque hay que decir que el tema del nicho puede ser controvertido y hay mucha gente que piensa que no es necesario en absoluto. Yo simplemente te explico lo que me funciona bien a mi, siempre según mi experiencia : )

– A veces lo que pasa es que no vendes nada de nada (aunque eso sí, a la gente le encanta lo que haces…O eso dicen). El problema puede ser el mismo que antes o simplemente una norma básica de marketing y ventas: que no estás ofreciendo lo que tu cliente quiere sino lo que tu crees que quiere y te aseguro que muuuchas veces no es lo mismo. En este caso ya sabes cuál es la solución, interesarte por tus clientes potenciales y averiguar lo que quieren de verdad.

– Otras veces lo que necesitas es reorganizar lo que ofreces, analizar qué te da resultados que merezcan la pena, qué te sigue apasionando hacer y ampliar tus miras. Quizá es hora de crear nuevos productos o servicios o de modificar los que ya tienes. O puedes plantearte cómo ayudar a mas gente usando eventos o programas grupales.  A veces estás deseando subir de nivel por decirlo de alguna forma, pero tienes miedo porque te has acomodado a lo que ya sabes hacer y se te da bien aunque no sea suficiente para ti en estos momentos…

– En otras ocasiones lo que necesitas es modificar tu modelo de negocio para adaptarte a las novedades o porque tu estilo te vida en cierta forma te lo exige. Por ejemplo si a partir de ahora tienes que trasladarte a menudo, hacer tu negocio online puede ser una buena idea para no tener que empezar desde cero cada vez que te trasladas. O modernizarte y ampliar tu zona de acción, ¿quién dice que tienes que limitarte a tu ciudad, pueblo o país? Tienes todo el mundo a tu disposición.

Estos son sólo algunos ejemplos de cambios que puedes hacer. En todo caso, los primeros pasos a dar son:

  1. Reconocer tu situación actual, qué pasa y qué necesitas

  2. Replantearte las bases de tu negocio

  3. Elegir los cambios más apropiados

  4. Empezar (por tu cuenta o con ayuda de un mentor o procesional que te guíe).

Así que tómate tu tiempo y empieza por el principio, ¿qué necesitas?

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y  fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, conseguir más clientes, más ingresos y más libertad.

Los 4 hábitos que me han ayudado a montar mi negocio

¿Vives con el deseo permanente de tener tu propio negocio pero no acaba de cumplirse?.
¿Comienzas proyectos que nunca terminas?.
¿Te sientes frustrada al ver que muchas personas consiguen sus objetivos y tú no eres capaz de hacerlo?.

Si te encuentras en alguna de estas situaciones no te desesperes. Todos tenemos sueños y deseos que no siempre se cumplen. Algunas personas consiguen avanzar al marcarse claramente sus metas. No obstante, hay otras a las que les es imposible dar un solo paso.

¿A qué es debido? Por mi experiencia te diré que se trata de la mentalidad con la que te enfrentas a ello.

En este artículo quiero revelarte 4 Hábitos en los cuales me he apoyado y han sido fundamentales para llevar adelante mi Sueño y montar mi propio Negocio en Internet:

1. Tu Sueño Debe Ser lo que Más Desees en este Mundo

Recuerdo cuando por fin me decidí a tirar adelante mi negocio. Antes había intentado llevar a cabo otros, pero no funcionaban. Descubrí que en realidad no vivía con pasión ninguno de ellos con lo cual las ganas y la energía con la que me dedicaba dejaba mucho que desear.

Fue cuando descubrí lo que quería hacer realmente cuando comencé a avanzar de forma acelerada. Mi negocio era lo que más deseaba conseguir en el mundo. Me veía llevándolo a cabo y las visualizaciones eran tan reales que casi me asustaba de mi misma.

La fuerza de este deseo era tan poderosa que empleaba cualquier momento que tenía disponible para avanzar.

Busca dentro de ti y descubre cuál es tu vocación. Una vez localizada ya tendrás la mitad del camino realizado. Verás como comienzan a florecer la creatividad y la energía en ti.

2. Enfoque Láser

Céntrate únicamente en conseguir tu objetivo. Enfócate en tu Sueño y evita dispersarte en tareas accesorias que roban tu tiempo y te impiden avanzar en lo realmente importante.

No intentes hacer muchos trabajos a la vez ya que estarás muy ocupada pero no avanzarás en ninguno de ellos.

Sólo con un enfoque único conseguirás concentrarte en lograr cada pequeño objetivo que te lleve a tu meta final.

3. Practica la Implementación Rápida

La implementación es la única forma de saber si algo funciona. Adquiere conocimiento y aplícalo inmediatamente. Sólo así podrás saber si la estrategia que estás empleando te da resultados.

Se trata de un proceso en el que hay muchos elementos a tener en cuenta. Tienes que ir poniendo en práctica cada uno de ellos. No te preocupes si no funcionan lo bien que hubieses querido, ya los irás perfeccionando.

Implementa, prueba y cambia. De otro modo no sabrás qué debes cambiar para que tu negocio sea rentable y funcione.

4. Disciplina y Perseverancia full time

Emprender tu propio negocio es un trabajo arduo. Por eso debes de ser muy disciplinado y constante. Debes obligarte a trabajar todos los días como estrategia fundamental para ver tus progresos.

La perseverancia es obligatoria aunque los resultados no sean los que esperabas. Nadie dijo que fuese fácil. Inténtalo una y otra vez. Aprende a levantarte detrás de cada caída y busca siempre una lección en lo sucedido. A veces no salen las cosas a la primera. No por ello has de pensar que no sirves y abandonar. Sigue adelante sin excusas.

No te rindas nunca jamás aunque te embargue una sensación de fracaso. Sólo fracasa el que no lo intenta, y en tu caso sólo es cuestión de tiempo para empezar a ver respuestas.

Ahora ya sabes los 4 Hábitos que seguí yo y que me empujaron a tirar adelante mi Negocio online. Ponlos en práctica y te aseguro que te funcionarán a ti también.

Sobre la Autora: Mónica Moyano

Mónica Moyano, “Professional Dreams Mentoring”, es Mentora de Sueños Profesionales, Asesora en Marketing Digital y Emprendedora. Creadora del Professional Dreams System, ayuda a las personas a materializar sus Sueños Profesionales convirtiéndolos en Negocios Reales, con el objetivo de que puedan vivir de su pasión y su conocimiento y alcanzar el estilo de vida que desean. Puedes visitar www.monicamoyano.com para descargarte GRATIS el Reporte Especial Las 3 Claves Imprescindibles para Cumplir Tu Sueño Profesional y Vivir de Él.

Cómo montar tu negocio si dependes de tu salario actual

Una de las situaciones sobre las que me escriben mucho es la de querer establecerte por tu cuenta pero todavía depender de tu sueldo o salario actual. De hecho, mucha gente ve esto como un gran obstáculo hasta el punto de no dar nunca el paso.

Lo ideal sería tener el capital suficiente para lanzarte ya mismo dejando tu trabajo, ¿verdad? Especialmente si tu trabajo se ha convertido en una carga. Pero siendo realistas eso no pasa muchas veces. Quizá puedas disponer de una herencia, ahorros de varios años, inversiones, ayuda familiar o la posibilidad de pedir un crédito, ¿pero qué pasa cuando no es así? ¿Cómo empiezas cuando dependes de tu sueldo? ¿Qué haces, te quedas como estás? Claramente esa es una opción pero no la que tu quieres.

Es importante que sepas que tu situación es muy frecuente, la mayor parte de la gente no puede dejar su trabajo de un día para otro y empezar de cero. Todo conlleva una planificación y un tiempo, y ese tiempo dependerá de tus circunstancias, perseverancia y compromiso y del tipo de negocio que quieras. Y de hecho tener un sueldo es una ventaja.

Si este es tu caso estas son mis recomendaciones:

1. Decide si realmente quieres establecerte por tu cuenta o no. Ya lo he dicho muchas veces, lo que de verdad importa es que te decidas y te comprometas. Sin eso, todo serán obstáculos que convertirás en excusas para no hacer nada.

2. Si decides que sí, que de verdad lo quieres, el siguiente paso es ser realista y analizar tu situación actual. Como mencioné hace poco no es lo mismo ir a Paris desde Barcelona que desde Boston, ni en tiempo ni en dinero. Así que tienes que saber desde donde partes. Con esto me refiero a qué recursos tienes (tiempo, dinero, contactos) y qué necesitas. Para esto un plan de negocios es importante para ser consciente de lo que realmente implica lo que quieres. No es lo mismo querer un negocio online que querer un despacho, por ejemplo. Una vez tengas esto claro entonces podrás decidir qué haces a continuación.

3. Empieza a dar pasos. Estas cosas no son fáciles, es un hecho y tardarás meses o incluso años en tener beneficios. Por ejemplo, puedes darte cuenta de que para realizar tu sueño necesitas una gran inversión económica que no tienes. En ese caso ¿qué opciones tienes? Depende de cada persona, pero está claro que o consigues un crédito o te pones a ahorrar cueste lo que cueste. Porque no siempre puedes hacer lo que quieres de inmediato, pero sí puedes empezar a prepararte para poder hacerlo algún día, aunque te desilusione que no pueda ser ahora mismo. Más vale tarde que nunca.

Eso sí, mi opinión personal es no endeudarte y empezar con lo que tienes. Así que es algo que tienes que querer mucho, tiene que ser realmente importante  y especial para ti, y no basado sólo en ganar más dinero, porque si no te rendirás a la primera de cambio.

Yo, por ejemplo, no hice el curso de certificación de coaching nada más descubrirlo. Tardé un par de años en decidirme y empleé parte de mis ahorros. Si no hubiera tenido ahorros habría tenido que esperar más, buscar otro trabajo para conseguir el dinero o buscarme la vida, porque si quieres algo y te empeñas, al final lo consigues, aunque no sea ahora mismo claro.

4. No dejes tu trabajo de buenas a primeras. Tener un sueldo te quita mucha presión y evita que tomes decisiones desesperadas, aunque requiera un mayor sacrificio por tu parte compaginarlo todo. Pero ya sabes, nadie dijo que fuera fácil…

Lo que está claro es que cuando te decides empiezas a ser más consciente de las oportunidades: cursos, mentores, opciones que no habías considerado, contactos. Y que cuando quieres algo, los obstáculos son parte del camino y lo asumes. No verás a ningún emprendedor de éxito decir “como no tengo dinero ahora pues lo dejo”, “como no se por donde empezar pues no empiezo”, “como no tengo clientes el primer día pues esto no es para mi”. Así no llegarás a ninguna parte, tenlo claro.

Las cosas cuestan y no son fáciles, hay que ser realista. Si fuera fácil todo el mundo lo habría conseguido ya. Así que ya sabes: decide, planifica y haz lo que tengas que hacer. Puede ser contratar a una mentora que te evite errores, puede ser ahorrar y recortar gastos. No pretendas empezar de un día para otro si no tienes los recursos. Es como decir que ahora quieres ser médico y estar frustrada porque todavía no lo eres. Pues tendrás que hacer tu carrera y tus prácticas y pagar la universidad; y, si de verdad lo quieres, harás lo posible para conseguirlo y si no, seguirás quejándote y dejarás pasar el tiempo sin hacer nada. Como siempre, tu decides. Y ten claro que el tiempo va a pasar hagas lo que hagas, así que por qué no empezar a dar pasitos para ir acercándote a tu objetivo en lugar de seguir quejándote y echándole la culpa a la situación. Más vale empezar poco a poco que no hacer nada.

Autor Aida Baida Gil

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Qué hacer cuando no sabes qué hacer con tu negocio

¿Te sientes estancada y ves que tu negocio no tiene los resultados que quieres, o que directamente no es lo que pensabas que sería? Quizá lo pusiste en marcha con muchas ganas y motivación y ahora ya no te da tanta satisfacción, y no estás segura de qué hacer a continuación. ¿Sigues, lo dejas, cambias algo?

Si estás  en esa situación, el primer paso que tienes que dar es averiguar cuál es exactamente el problema. Porque si no sabes lo que falla no podrás solucionarlo. Esto parece obvio pero a lo mejor no te has parado a considerar qué es lo que pasa, y simplemente te has dejado llevar por el desánimo y la rutina del día a día, ¿me equivoco?

Dentro de las muchas situaciones posibles hay cuatro que son especialmente frecuentes entre mis lectoras o clientes:

1. No estás satisfecha con tu negocio porque en realidad nunca ha sido tu idea. Quizá te has dejado llevar por algún familiar o amigo que te contagió su ilusión y ahora te encuentras con que a ti no solo no te motiva la idea, sino que es casi una agonía. No disfrutas, no empleas tus habilidades y ya no sabes cómo salir de esa situación porque la idea de dejarlo te hace sentir culpable, no sea que se vayan a enfadar contigo. Y no sólo eso, sino que a lo mejor lo que te para es que no sabes qué hacer si lo dejas, dónde o en qué trabajar.

2. Tu negocio te encanta, o te encantaba en un principio, pero estás tan estresada que no tienes tiempo para nada. Te pasas el día ocupada, no en lo que más te gusta, sino en otro tipo de tareas imprescindibles para tu negocio pero que te están quitando la ilusión y la energía. Estás agobiada y te empiezas a cuestionar si de verdad merece la pena, porque esto no es lo que tenías en mente y no sabes cómo salir de la situación sin abandonarlo todo.

3. Empezaste tu negocio con mucha ilusión y muy motivada, pero llevas ya un tiempo sin ver resultados o no con continuidad y eso hace que te desanimes y empieces a dudar de tus habilidades o de tu idea. ¿De verdad vales para esto? ¿Y si mejor lo dejas y buscas trabajo? Esto es muy frecuente en las primeras etapas de un negocio, cuando todavía no tienes suficientes ingresos para ganarte la vida o cuando tienes muchos altibajos, que te causan inseguridad y estrés. De hecho, es una de las razones por las que se cierran negocios, porque no se aguanta esta etapa.

4. Las cosas te van bien, no te puedes quejar, pero te falta algo. Has perdido la emoción y motivación del comienzo y no sabes cómo recuperarlas. Además te cuesta hasta reconocerlo, justo ahora que tienes clientes, empiezas a ser reconocida y te va económicamente bien…

¿Te sientes identificada con alguna? Las cuatro son muy frecuentes, incluso puedes experimentar varias en distintas etapas. De hecho es bastante frecuente pasar del 3 al 2 y luego al 4. Por ejemplo, cuando yo empecé pasé por un período de dudas e inseguridad relacionado con la falta de clientes y de movimiento. Es una etapa agobiante porque dudas de todo y eso hace que no te centres en lo necesario para sacar adelante tu negocio, sino en tus creencias limitantes. Una vez pasada esa etapa entré en la situación número 2, un poco de descontrol, estrés y sin tiempo para hacer lo que mas me gustaba: atender a más clientes y generar nuevas ideas. Eso me llevó a la cuarta situación, la pérdida (temporal, afortunadamente) de ilusión y motivación.

Lo importante aquí no es evitar que te pase eso, sino identificar cuanto antes qué es lo que te pasa a ti para después decidir cuál es el siguiente paso a dar. En el próximo artículo te hablaré de las soluciones a estas cuatro situaciones. Mientras tanto, párate a pensar cuál es tu caso, y si no es ninguno de estos cuéntamelo en los comentarios.

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, recibe su boletín gratis en www.aidabaida.com.

6 cosas que deberías saber antes de montar tu propio negocio

 

¿Te consideras una mujer emprendedora? ¿Estás pensando en independizarte y montar tu propio negocio? A lo mejor te hace muchísima ilusión y estás soñando con la libertad de ser tu propia jefa, la flexibilidad de horarios y el poder tener más tiempo para ti y para tu familia. O con la libertad económica que crees que te va a suponer.

He recibido muchos mensajes de mujeres como tú que tienen una idea en mente y les gustaría llevarla a la práctica, o que no saben muy bien qué quieren hacer pero tienen claro que desean tener su propio negocio y trabajar por su cuenta; o incluso que tienen claras las dos cosas pero no saben por dónde empezar. Pero también recibo mensajes de mujeres con problemas económicos que creen que montando su propio negocio todo se solucionará. Antes de dar ese paso quiero que tengas claras unas cosas (no todas buenas, te anticipo):

  1. Un negocio no es una píldora mágica. Probablemente ya lo sepas, pero te lo confirmo, montar un negocio no es un camino de rosas. Un porcentaje altísimo de nuevas empresas se arruinan en los 5 primeros años. No es fácil y quiero que lo tengas presente, no es una pastillita mágica para salir de tu estado actual. Así que piensa muy bien cuál es tu motivación, la razón por la que quieres montar tu negocio. Si es porque quieres dinero rápido o porque  te aburre tu trabajo actual y no sabes qué hacer, puede que no sea la mejor opción para ti. (Si estás dudando te recomiendo el libro “El libro negro del emprendedor” de Fernando Trias de Bes).

 

  1. No vas a generar beneficios inmediatamente. Tienes que ser consciente de que tardarás entre 6 meses y varios años en tener beneficios (dependiendo del tipo de negocio y de cómo te muevas), por tanto, es importante que cuentes con ahorros o apoyo económico para superar esa fase. Porque abrir un negocio cuando no tienes suficientes recursos económicos será muy estresante y no te dejará pensar con claridad ni invertir en tu negocio (algo imprescindible). Así que por favor no lo dejes todo de la noche a la mañana, compagínalo con tu trabajo si puedes, empieza a ahorrar, averigua formas de financiación o ayudas disponibles.

 

  1. Tendrás que convivir con la incertidumbre (y disfrutar). Una cosa en común entre la ciencia y tu propio negocio es la incertidumbre. No sabes si un experimento va a salir o no, si te van a dar la beca o proyecto, donde vas a ir cuando se acabe la financiación. Con tu negocio pasa igual, no sabes cuando empezarás a generar beneficios, ni donde estará tu negocio de aquí a dos años, ni si encontrarás todos los clientes que quieres, si les gustará tu producto,etc. Una característica importante de un emprendedor es que disfruta con la incertidumbre. ¿Y tú? Si necesitas una gran estabilidad para ser feliz (sueldo fijo a final de mes, todo controlado) puede que no sea para ti.

 

  1. Tienes que ser fuerte y perseverante. No sólo los comienzos son duros sino que recibirás críticas y opiniones desinformadas y además cometerás errores. Si te rindes a la primera de cambio, ante el primer contratiempo, no vas a llegar muy lejos. Ignora todo eso, sé fuerte y perseverante. Sigue tus convicciones y metas y busca gente que te apoye y sepa por lo que estás pasando. Rodéate de otros emprendedores, en eventos, por medio de las redes sociales, conferencias. Aprende de los errores y considéralos un paso más hacia el éxito. Si tienes claro que esto es lo que quieres, haz lo que haga falta para recobrar los ánimos cuando te de un bajón.

  1. Tienes que aprender y rápido. Una de las cosas más gratificantes (para mi) de tener tu propio negocio es que necesitas estar continuamente en formación, aprendiendo y adaptándote a los cambios y a lo que tus clientes quieren. Esto te permite desarrollarte como persona y aprender muchísimo. Procura estar al día de lo que pasa en tu negocio, de lo que falla, de lo que se puede mejorar, de lo que quieren tus clientes, etc. Aprende de los mejores, no tiene sentido que reinventes la rueda, sino que aprendas de los que están donde tú quieres estar.

  1. ¡Es muy gratificante! No quiero que te quedes con lo negativo. De hecho, si hasta ahora te ha parecido todo negativo piénsatelo dos veces antes de dar el paso. Para mi, dejar mi carrera científica y montar mi propio negocio, pasar de un sueldo fijo al mes (al menos mientras durara la beca) a tener que buscarme yo las habichuelas supuso un gran desafío y un cambio radical de mentalidad. No es lo mismo ser una empleada (o una becaria) que una emprendedora. Es muy gratificante ser capaz de crear y montar tu propio negocio. Tener que estar continuamente aprendiendo y adaptándote a los cambios; tener que implementar nuevas técnicas, superar la inseguridad y el miedo y poder controlar lo que haces, cuando lo haces y cómo lo haces.

En resumen, aunque no es mi intención desanimarte, quiero que seas realista y sepas en qué te estás metiendo; que tengas clara la razón por la que lo vas a hacer, tu principal motivo. Que te asegures de que tienes (o que puedes conseguir) los recursos económicos que necesitas, que no pierdas el tiempo intentando hacerlo todo tú sola y sin ayuda, y te rodees de gente que ya ha pasado por eso y te puede aconsejar. Que si estás convencida de que es lo que quieres te armes de valor y des el primer paso, y para inspirarte te dejo esta cita del libro “Rojo y Negro” de Stendhal:

”Que un camino no deja de ser hermoso porque haya espinas que lo flanquean.”

Aida Baida Gil, Coach de la Profesional, trabaja con mujeres profesionales que quieren ganar seguridad en sí mismas, decidir el siguiente paso a dar y sentirse plenamente satisfechas con sus elecciones personales y profesionales. Visita ahora http://www.coachdelaprofesional.com para recibir su boletín semanal con artículos y estrategias para tu éxito personal y profesional.